En 1999, los cuartos de final del torneo de jóvenes promesas Petit As, lo protagonizaban dos de los tenistas que más admiración y expectativas despertaban. Era el francés quien parecía un poco más aventajado que el español. Apenas tenían 12 o 13 años, pero se presagiaba que su rivalidad continuaría durante muchos años. No se equivocaron en eso los expertos de aquella época, porque tanto Richard Gasquet como Rafael Nadal han mantenido una carrera prolífica y larga, más de veinte años después de aquel encuentro en Tarbes. Solo una cosa cambió desde aquel verano, fue el español quien tomó la delantera, se hizo dueño de la rivalidad (18-0) y, también, agarró las riendas del planeta tenis.
Con el español ausente por lesión en este Abierto de Australia, es Gasquet (37 años, 15 días mayor que Nadal), quien suma un Grand Slam más en su palmarés. Son 72 con su revés impecable a una mano y sus ganas de continuar en un deporte en el que ha cosechado 16 títulos (y un bronce olímpico en dobles, en Londres 2012). Todavía el más joven en ganar un primer partido ATP (con 15 años), coincidir en tiempo y lugar con Nadal (y Federer y Wawrinka y Djokovic y Ferrer y Murray) le ha impedido acercarse siquiera a una corona de un Grand Slam, lo máximo fueron unas semifinales en US Open 2013 (perdió ante Nadal) y Wimbledon 2007 (Federer) y 2015 (Djokovic).
Pero sigue ahí, y tiene algunos de los hitos más importantes gracias a ese compromiso con el tenis que no ha desaparecido, convencido de seguir en los últimos tiempos incluso si había que pasar por torneos challenger para no perder puntos ni estatus. Es el único jugador con, al menos, una victoria en cada una de sus temporadas en activo, 22; es el quinto en número de triunfos, por detrás de los tres grandes y Murray. Y se mantuvo 956 semanas dentro del top cien. Hasta que justo este mes cayera al puesto 131 al no poder alcanzar (y defender) los puntos del torneo de Auckland.
No obstante, el francés observa el final de su carrera. Después de caer en primera ronda de los cuatro Grand Slams el año pasado, advirtió que su retirada llegaría pronto, e imaginó un bonito adiós en esta próxima edición de Roland Garros, en casa. Donde también espera comparecer Nadal.
Además de los 16 títulos, Gasquet también disputó 17 finales. La última, en Umag 2021, contra Carlos Alcaraz, su rival este martes. Es el único choque que han tenido ambos, y se llevó el español, que ni había nacido por aquel 1999 donde el francés apuntaba a todo lo alto.
Alcaraz: «Me encuentro muy bien»
Ahora es Alcaraz quien apunta ahí, con ganas de regresar a la competición en Melbourne, donde no pudo asistir el año pasado por una lesión. Llega cargado de confianza después de una buena pretemporada en la que no ha incluido torneos de preparación, pero sí descanso. «Físicamente me encuentro muy muy bien y creo que tenísticamente estoy a un buen nivel», admitía en su llegada al torneo. No esconde que quiere una final contra Djokovic, a quien le discute también el número 1. El español solo puede sumar puntos, al contrario que el serbio, que defiende los 2.000 del título del año pasado, por lo que, en caso de ganar en Australia, Alcaraz recuperaría el trono de la ATP.
No lo acompaña esta vez Juan Carlos Ferrero, convaleciente todavía de una operación de rodilla, pero está arropado por Samuel López, entrenador de la academia y también de Pablo Carreño. Se centra el murciano en seguir progresando con esa motivación que le sale por las orejas. No ha podido prodigarse mucho en Australia todavía: lo apeó en segunda ronda Mikael Ymer en 2021 y Matteo Berretini en tercera en 2022 (6-2, 7-6 (3), 4-6, 2-6 y 7-6 (5), y quiere resarcirse, que son dos años más y un mundo entre aquel Alcaraz y este (y 12 títulos, entre ellos los Grand Slams de US Open 2019 y Wimbledon 2023). Domina a los de su generación; mantiene un magnífico pulso con Jannik Sinner, de quien toca esperar un paso adelante en torneos de largo aliento después de la mejora ofrecida en 2023 en las competiciones a tres sets; y es el único que pudo descifrar a Djokovic en un partido de Grand Slam el año pasado (final de Wimbledon).
Alimentado por los retos, aquí tiene el mayor de todos, igual que lo eran Federer en Wimbledon y Nadal en Roland Garros, pues son 29 triunfos consecutivos en Melbourne para Djokovic, y diez títulos en diez finales y una pista que conoce como nadie. Pero esto es todavía aventurar demasiado, porque toca la primera ronda (martes, sobre las 10.30 horas, Eurosport) contra Richard Gasquet. Después, Evans, Sonego, Bublik, Paul, Zverev, Medvedev y Rune, como posibles rivales en el camino.
Paula Badosa debutó con éxito en este Abierto de Australia. Un triunfo de orgullo después de seis meses parada en 2023 por lesión. Tras ganar a la estadounidense Taylor Townsend por 6-1 y 6-3, se enfrentará a Anastasia Pavlyuchenkova. También ganaron en sus estrenos Rebeka Masarova (a Aliaksandra Sasnovich, por 6-3 y 6-4), Alejandro Davidovich (a Constant Lestienne, por 6-4, 6-4 y 7-6 (5)), Jaume Munar (a Alexander Shevchenko, por 6-3, 6-3 y 6-1).
Fuente: ABC








