El hallazgo en el Universo primitivo de un gigantesco agujero negro supermasivo creciendo 2,4 veces más rápido de lo que debería aporta una solución al dilema de la existencia de estos enormes objetos oscuros en un tiempo tan cercano al Big Bang
Sabemos que, desde el lejano Big Bang, hace casi 13.800 millones de años, todo lo que surgió de él ha ido creciendo, y formando estructuras cada vez mayores y más complejas. Primero, los quarks libres se unieron en partículas, que se unieron en núcleos .
Fuente: ABC








