La asociación de la Guardia Civil denuncia que la mayor crisis migratoria vivida en Ceuta era «previsible», critica la falta de medios y coordinación durante la emergencia y reclama una reforma urgente del sistema fronterizo para evitar que vuelva a repetirse
La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha hecho balance de la crisis migratoria que ha sacudido Ceuta en las últimas semanas con un mensaje de que «lo ocurrido podía haberse evitado».
La organización asegura que llevaba más de una década alertando de las carencias existentes en la frontera sur y denuncia que todas sus advertencias fueron ignoradas por las distintas administraciones.
La asociación sostiene que el episodio, que deja un centenar de fallecidos confirmados por el Gobierno, cerca de 60.000 entradas irregulares y unos 48.000 retornos efectuados, ha puesto de manifiesto el desgaste extremo sufrido por los agentes destinados en la ciudad autónoma.
Según AUGC, durante los días más críticos los guardias civiles trabajaron en condiciones límite, acumulando jornadas maratonianas, afrontando rescates en el mar, recuperando cadáveres y sufriendo agresiones durante las intervenciones para contener las entradas por el vallado fronterizo.
La organización insiste en que la situación no fue consecuencia únicamente de la presión migratoria, sino también de la falta de planificación y de recursos.
Recuerda que ya tras la tragedia del Tarajal de 2014 reclamó la ampliación de los espigones del Tarajal y Benzú, una petición que volvió a reiterar tras la crisis migratoria de mayo de 2021 y que mantuvo en posteriores escritos dirigidos a la Delegación del Gobierno.
Entre sus demandas figuran el refuerzo permanente de la Comandancia con al menos 200 agentes más, el incremento de efectivos del Servicio Marítimo y de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS), la declaración de Ceuta como Zona de Especial Singularidad y la modernización integral del sistema de vallado.
AUGC también recuerda que el pasado mes de junio denunció que la embarcación S-42 del Servicio Marítimo, presentada como uno de los principales refuerzos para la vigilancia de la frontera marítima y cuyo coste ascendió a medio millón de euros, seguía sin poder operar debido a importantes desperfectos que permitían la entrada de agua.
La asociación considera igualmente que la gestión de la emergencia evidenció graves problemas de coordinación entre Guardia Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas.
Por ello reclama la elaboración de protocolos de actuación claros, especialmente tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera, así como la creación de un mando único que coordine todas las actuaciones en futuras crisis migratorias.
En el plano político, AUGC lamenta que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se reuniera únicamente con la cadena de mando de la Guardia Civil durante la crisis y no atendiera la solicitud formal de encuentro presentada por la asociación para trasladar directamente las necesidades de los agentes desplegados sobre el terreno.
Durante la emergencia, además, la organización asegura que tuvo que suplir algunas carencias logísticas del operativo.
Explica que fue la propia AUGC la que distribuyó agua entre los guardias civiles concentrados en los puntos más sensibles de Ceuta.
La asociación concluye reclamando un gran acuerdo político que permita reforzar definitivamente la frontera sur de España y evitar que se repitan episodios similares.
«La frontera sur de España es también la frontera sur de Europa. Protegerla y proteger a quienes la defienden debe ser una cuestión de Estado», sostiene AUGC.
Fuente: estrelladigital








