Esta primera fase de inspección técnica constituye el fundamento previo para la extracción definitiva de restos navales.
Como parte de una estrategia integral orientada a la recuperación ambiental del ecosistema marino y la restauración del paisaje en la Zona Hotelera, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) llevó a cabo un recuento minucioso que permitió georreferenciar más de 40 embarcaciones abandonadas dentro de la poligonal del Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc para retirarlas y evitar una mayor contaminación.
Esta primera fase de inspección técnica constituye el fundamento previo para la extracción definitiva de restos navales que han permanecido por años a la deriva, sumergidos o encallados.
La problemática no solo impacta la biodiversidad del sistema lagunar Nichupté, sino que se extiende hacia la franja costera de uso público y turístico, afectando tanto la navegación como el valor paisajístico del destino.
El director del parque marino, Arturo González González, explicó que durante la jornada de inspección realizada este lunes se ubicaron con precisión los puntos críticos de acumulación.
De acuerdo con el diagnóstico de la Conanp, las mayores concentraciones de restos navales, en condiciones de hundimiento total o parcial, se localizan en el canal Sigfrido, el área bajo el puente Pok Ta Pok y las inmediaciones de la marina Chac Chi. No obstante, la acumulación de residuos navales impacta también las zonas de playa; muestra de ello es un barco de grandes dimensiones que yace encallado directamente sobre la línea de costa en Playa Langosta.

Aunque el censo registró que prevalecen unidades menores de entre 17, 25, 26 y 40 pies de eslora, las autoridades han catalogado navíos de mayor magnitud que alcanzan hasta los 80 pies de largo. El origen de estos restos navales se atribuye a particulares, cooperativas pesqueras y de transporte marítimo, así como a empresas de prestación de servicios turísticos que continúan en operación.
En la mayoría de los casos los propietarios abandonaron las naves tras sufrir averías mecánicas o daños estructurales irreparables, omitiendo los protocolos normativos y legales para la disposición final de los cascos.
Con el paso del tiempo, la falta de mantenimiento convirtió a estas estructuras en un riesgo latente de contaminación por hidrocarburos, dispersión de fibra de vidrio y alteración del hábitat marino.
Tras la conclusión del inventario y la delimitación de las zonas de extracción, las autoridades anunciaron que el operativo formal para la retirada de la chatarra naval dará inicio en septiembre de 2026.
La maniobra requerirá un despliegue técnico coordinado en el que participarán la Capitanía de Puerto, los Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQ), el Ayuntamiento de Benito Juárez y la propia Conanp que mediante un esfuerzo interinstitucional buscan erradicar de forma definitiva los focos de contaminación en la Laguna Nichupté y las playas adyacentes, saneando el entorno natural y garantizando la seguridad en la navegación de la Zona Hotelera de Cancún.
Fuente: SIPSE








