TULUM, MX.- Concebido como una nueva puerta de entrada para el turismo internacional al Caribe mexicano, el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto ha comenzado a desempeñar una función adicional en la política migratoria del país: recibir vuelos con mexicanos deportados de Estados Unidos.
Entre el 20 de enero de 2025 y el 13 de agosto de 2026, un total de 271 mil 193 mexicanos fueron repatriados desde territorio estadounidense, de acuerdo con cifras del Gobierno federal. De ese universo, 99 mil 685 retornaron mediante 816 vuelos, dentro de una operación logística en la que la terminal aérea de Tulum se ha incorporado como punto de recepción.
La utilización de este aeropuerto también se inscribe en el esquema mediante el cual México recibe a ciudadanos de otras nacionalidades expulsados por Estados Unidos, una dinámica que amplía las responsabilidades migratorias del país y la presión sobre sus puntos de internación.
A su llegada a Tulum, las personas repatriadas son atendidas por autoridades federales mediante la estrategia “México te Abraza”, que contempla asistencia inicial, orientación y coordinación para facilitar su traslado hacia sus entidades de origen.
Uno de los movimientos más numerosos ocurrió en septiembre pasado, cuando un solo vuelo trasladó a 393 mexicanos repatriados a esta terminal quintanarroense. Posteriormente, fueron canalizados para continuar su retorno a sus lugares de procedencia.
La incorporación de Tulum a estas operaciones representa un uso distinto al que se proyectó originalmente para el aeropuerto, inaugurado en diciembre de 2023 como parte de la estrategia federal para ampliar la conectividad turística y económica del sur de Quintana Roo.
Ahora, junto con la llegada de visitantes nacionales y extranjeros, la terminal recibe a personas que regresan al país en condiciones distintas a las de un viaje turístico, después de enfrentar procesos de deportación en Estados Unidos.
El contraste coloca al aeropuerto en una doble función: como infraestructura para atraer visitantes y generar actividad económica en el Caribe mexicano, pero también como punto de recepción dentro de la respuesta del Gobierno federal a las deportaciones.
Para Tulum, la nueva dinámica evidencia que la terminal no sólo forma parte de la estrategia turística y de conectividad del sureste, sino también de la infraestructura utilizada para atender las consecuencias de la política migratoria estadounidense.
Fuente: NC








