-Gobierno federal busca que Punta Venado deje de ser de uso exclusivo de la empresa y plantea la remediación ambiental de los terrenos.
CIUDAD DE MÉXICO, MX.- La negociación entre el Gobierno de México y la estadounidense Vulcan Materials por el futuro de los terrenos de Calica y el puerto de Punta Venado continúa sin avances sustanciales, reconoció este miércoles la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre el estado de las conversaciones con la compañía, luego del reciente laudo internacional relacionado con el conflicto que ambas partes mantienen desde hace varios años.
“No avanzamos todavía mayormente en eso, pero en esas pláticas estamos”, respondió Sheinbaum.
La presidenta explicó que uno de los principales intereses de Vulcan es retirar el material pétreo que fue extraído de los terrenos y que permanece almacenado en el sitio.
A cambio, el Gobierno de México plantea que la empresa asuma la remediación ambiental de la zona y que el puerto de Punta Venado pueda tener un uso más amplio, debido a su importancia estratégica para la región sureste.
Gobierno busca abrir Punta Venado a otros usuarios
Sheinbaum destacó que la terminal marítima representa una infraestructura relevante para el comercio de la región y consideró que no debería mantenerse limitada a las operaciones de Vulcan.
“Es un puerto de altura muy importante para el sureste”, señaló la presidenta, al explicar que la intención de su administración es que pueda utilizarse para otros fines y beneficiar a más actividades económicas.
La mandataria también precisó que el resolutivo reciente relacionado con el caso Calica no está directamente vinculado con el Área Natural Protegida decretada en la zona, sino con asuntos que se remontan a etapas anteriores del conflicto.
Disputa entre México y Vulcan llegó al arbitraje internacional
El enfrentamiento entre México y Vulcan Materials escaló durante los últimos años hasta llegar a tribunales internacionales. El pasado 27 de julio, un tribunal del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), organismo del Banco Mundial, emitió el laudo definitivo sobre el arbitraje promovido por la filial Legacy Vulcan contra México.
La empresa reclamaba una compensación superior a mil 700 millones de dólares. Sin embargo, el tribunal determinó una indemnización de 15.88 millones de dólares, relacionada con la clausura de uno de los predios de la compañía en enero de 2018.
El conflicto se intensificó durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En mayo de 2022, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró las actividades de extracción de piedra caliza de Calica, después de que el entonces presidente acusara a la empresa de provocar daños ambientales y operar fuera de los permisos autorizados.
Posteriormente, López Obrador ofreció comprar los terrenos por 6 mil 500 millones de pesos, propuesta que no fue aceptada por la compañía.
En marzo de 2023, elementos de la Marina y policías ingresaron a la terminal de Punta Venado para permitir la descarga de un buque de Cemex, operativo que Vulcan calificó como ilegal.
Área protegida impide nuevas actividades mineras
En septiembre de 2024, pocos días antes de concluir el sexenio, López Obrador decretó el Área de Protección de Flora y Fauna Felipe Carrillo Puerto, que incluye terrenos de la empresa y restringe nuevas actividades mineras en la zona. Vulcan consideró entonces que el decreto constituía una expropiación de sus propiedades.
Calica realizó durante casi cuatro décadas la extracción de piedra caliza en la franja ubicada entre Playa del Carmen y Puerto Aventuras, material que posteriormente era enviado a Estados Unidos a través de Punta Venado.
La concesión de la terminal portuaria permanece en manos de Vulcan durante varios años más, de acuerdo con lo señalado anteriormente por la propia presidenta.
Desde junio pasado, Sheinbaum confirmó que su administración mantiene conversaciones con la empresa para buscar un acuerdo que contemple la remediación ambiental de los terrenos, a cargo de Vulcan, así como una alternativa para ampliar el uso de la terminal marítima.
Por ahora, sin embargo, la propia presidenta admite que las negociaciones no han logrado avances de fondo.
Fuente: NC








