Colombia es de película. Aún más, es de serie de Netflix, con capítulos de suspenso y temporadas que no parecen tener fin. Y no es simplemente un recurso para decir que las cosas que suceden en el país, que van de lo maravilloso a lo terrible, parecen inverosímiles. Hollywood y las productoras de series han escrito historias donde aparecen colombianos, muchos reducidos al rol de narcos, aunque desde hace ya varios años también en el papel de mercenarios o una combinación donde armas, drogas, terrorismo, secuestros y rescates valerosos se mezclan, en esa perfecta trama de acción que deja a los espectadores boquiabiertos.
Pero en Colombia, la realidad supera a la ficción. Nadie habría podido imaginar una historia tan truculenta.
Fuente: ABC








