El viaje que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2018-2022) realizó a Estados Unidos dos días antes de terminar su mandato, en diciembre de 2022, y los tres meses siguientes que vivió con su familia y con sus asistentes en una especie de autoexilio en Orlando (Florida), se habrían pagado con dinero de joyas y regalos que recibió durante su presidencia, pese a estar considerados patrimonio público.
La investigación revelada este lunes es la acusación más grave contra el ultraderechista y puede complicarle más aún el futuro político, aunque Bolsonaro ya es inelegible por otros crímenes contra la democracia.
El caso, investigado por la Policía Federal y difundido por el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, fue enviado el lunes al fiscal de la nación, que tendrá quince días para dar decidir si pide más pruebas, cierra el caso o presenta nuevos cargos.
Según la investigación, Bolsonaro recibió dinero en efectivo malversado de bienes del Estado brasileño por un valor de mercado que asciende a 4,5 millones de dólares, suma calculada por la propia Policía.
Relojes de lujo
Entre las joyas malversadas hay relojes de las marcas Rolex y Patek Philippe, vendidos en junio de 2022 en Estados Unidos. Además, Bolsonaro expuso otros bienes en tiendas especializadas de Miami.
Las pruebas demuestran que Bolsonaro autorizó el uso del avión presidencial para enviar las joyas a Estados Unidos y que, durante los tres meses que pasó en ese país, usó esos fondos desviados para transferir dinero a su esposa, Michele Bolsonaro. Además, se gastó unos 300 euros en apuestas en la lotería brasileña.
El documento policial recoge que las pruebas muestran una asociación criminal para la venta ilegal en el exterior de regalos de alto valor, recibidos por parte de autoridades extranjeras, por el expresidente y sus representantes, durante viajes oficiales internacionales.
La Policía identificó a su vez que las sumas obtenidas en esas ventas eran convertidas en efectivo e ingresaban en el patrimonio personal de Bolsonaro, a través de intermediarios y sin utilizar el sistema bancario formal, como forma de blanquear los valores, ocultando su origen.
El documento policial recoge que las pruebas muestran una asociación criminal para la venta ilegal en el exterior de regalos de alto valor
Entre los acusados, además de Bolsonaro, hay otras once personas, entre las que figuran el exministro de Minas y Energía, Bento Albuquerque; el que fuera su mano derecha y ahora delator en las investigaciones, el teniente coronel Mauro Cid; y los abogados del expresidente, Frederick Wassef y Fabio Wajngarten, que fue también secretario de comunicaciones y portavoz durante su gobierno.
«Soy abogado, fui acusado porque en el ejercicio de mis prerrogativas, defendí a un cliente, y a lo largo de la investigación no hay pruebas en mi contra. Para ser concretos: ¡fui procesado por la extraña razón de que cumplí la ley!», escribió Fabio Wajngarten en su cuenta X. El abogado afirmó que fue acusado por asesorar a Bolsonaro para devolver las joyas al Tribunal de Cuentas (TCU).
Bolsonaro ya estaba siendo investigado por ese caso, pero las nuevas pruebas complican su defensa, implicándolo, según la Policía, en los delitos de formación de bando criminal y malversación de fondos.
Aclararlo «cuanto antes»
La defensa de Bolsonaro informó de que el expresidente está a disposición de las autoridades para mostrar sus movimientos bancarios, que «nunca se apropió ni malversó bienes públicos», y que le pidió «voluntariamente» al Tribunal de Cuentas, en marzo de este año, la entrega de las joyas recibidas «hasta que se tome una decisión definitiva».
El propio Bolsonaro aseguró que quería aclarar el caso «cuanto antes» y que no ordenó la venta de ningún objeto. «Él [Mauro Cid] tiene autonomía. Yo no le he ordenado a nadie vender nada. Yo no recibí nada», afirmó.
La Policía identificó que las sumas obtenidas en esas ventas eran convertidas en efectivo e ingresaban en el patrimonio personal de Bolsonaro
La Policía investiga el caso desde marzo de 2023, pero tiene pruebas desde octubre de 2021, cuando un militar, asesor del entonces ministro de Minas y Energía, procedente de Arabia Saudí fue detenido en el aeropuerto de Sao Paulo con artículos de lujo en su mochila, que entraban al país sin declarar. Los bienes fueron incautados por la Fiscalía tributaria en un caso que fue revelado por el diario ‘O Estado de Sao Paulo’.
Un segundo paquete, que incluía un reloj, un bolígrafo, gemelos, un anillo y una especie de rosario, todos de la marca suiza de diamantes Chopard, no fueron interceptados, pero constan en un reportaje del diario ‘Folha de São Paulo’. Según el diario, que publicó documentos oficiales, esos regalos salieron de la presidencia en noviembre de 2022, un mes antes del viaje de Bolsonaro a Estados Unidos, poco antes del fin de su mandato.
Fuente: ABC








