El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, manifestó su rechazo a lo que calificó como medidas restrictivas impulsadas por terceros países.
Este jueves, China advirtió que “protegerá decididamente sus derechos e intereses” frente al plan de México de imponer aranceles de hasta el 50 por ciento a diversos productos importados, principalmente de origen asiático, incluidos los vehículos eléctricos procedentes del país asiático.
Durante una conferencia de prensa llevaba a cabo en Pekín, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, declaró que su nación “siempre ha abogado por una globalización económica inclusiva y beneficiosa” y manifestó su rechazo a lo que calificó como medidas restrictivas impulsadas por terceros países.
“Esperamos que México nos acompañe en el camino de la promoción de la recuperación económica mundial y el desarrollo del comercio global”, agregó, al tiempo que reiteró la oposición de su país al unilateralismo, el proteccionismo y las prácticas discriminatorias y excluyentes.
“China se opone firmemente a cualquier coerción por parte de terceros para imponer restricciones a China bajo diversos pretextos”, afirmó Lin, en lo que analistas interpretan como una referencia a la presión de Estados Unidos sobre México en materia comercial.
Marcelo Ebrard defiende iniciativa del Paquete Económico 2026
Por su parte, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, defendió la iniciativa incluida en el Paquete Económico 2026, presentada esta semana a la Cámara de Diputados.
El objetivo, explicó, es “proteger a la industria nacional frente a prácticas de dumping”.
El plan contempla ajustes en mil 463 fracciones arancelarias —equivalentes al 8.6 por ciento de las importaciones totales del país— por un valor estimado de 52 mil millones de dólares. Las medidas afectarían a naciones con las que México no tiene tratados de libre comercio, como China, Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia, Tailandia y Turquía.
Actualmente, los automóviles importados desde China enfrentan un arancel del 20 por ciento; con la nueva propuesta, la tasa se incrementaría hasta el 50 por ciento. También se prevé un alza para autopartes, que pasarían del 35 al 50 por ciento, además de ajustes para sectores como la siderurgia y los electrodomésticos.
La propuesta ha captado la mirada de la comunidad internacional debido a su posible influencia en los vínculos comerciales entre México y Asia. Surge en un momento inestable, marcado por la reestructuración de las cadenas de suministro y las tensiones crecientes que acompañan la competencia global en el sector de la industria automotriz eléctrica.
Fuente: SIPSE








