El confinamiento está acabando con las ganas de vivir de las mujeres violentadas

Muchas mujeres se están dejando morir debido a los problemas emocionales que les ha causado la violencia durante el confinamiento. El convivir todos los días con su agresor ha generado en la mayoría de mujeres cuadros graves de depresión

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El confinamiento ocasionado por la pandemia del Covid-19 ha generado que se estén perdiendo vidas no solamente a causa del virus, ya que cada vez son más las mujeres que se están dejando morir a causa de la violencia a la que son sometidas en el hogar; el convivir con su agresor las 24 horas del día les ha ocasionado cuadros depresivos graves, siendo esto lo que las ha llevado a no encontrar la salida, por lo que están prefiriendo dejar de vivir para poder obtener paz y acabar con su sufrimiento. Lo que convierte a su agresor en verdugo indirecto, debido a que la va matando poco a poco por medio de la violencia psicológica, indicó la directora del  Centro Integral de Atención a las Mujeres de Cancún (CIAM), Irma González Neri.

Y es que resulta importante destacar que la pandemia ha generado un incremento considerable en la violencia en el hogar, debido a que ha traído consigo una serie de crisis  económica, emocional y social, lo que ha desencadenado que tanto mujeres, niñas, niños y jóvenes estén viviendo un auténtico infierno en sus hogares.

Otro de los puntos más alarmantes que ha ocasionado el Covid-19 ha sido que incrementó el número de niños que están en casa bajo el cuidado de algún tío, abuelo, vecino o demás, quienes estadísticamente han sido los principales agresores de los menores.

Ante esto, la directora del CIAM señaló que los estragos más graves que se están padeciendo durante el confinamiento irán siendo visibles una vez que se concrete el regreso a clases y se levante el confinamiento, debido a que hay muchos jóvenes, niñas, niños y mujeres que actualmente están siendo víctimas de violencia sexual, verbal o física pero no tienen la manera de contactar a ninguna dependencia para solicitar ayuda.

Motivo por el cual hizo un llamado a emprender acciones contra ello, ya que se están perdiendo vidas, y de no lograr darles voz a todas esas personas que no tienen la manera de comunicarse, habría consecuencias más graves.

Así como también, recalcó que antes de la pandemia, solía haber dos llamadas de auxilio por semana, pero ya iniciado el confinamiento estas aumentaron, llegando a existir un total de cinco por semana.

Asimismo, indicó que en lo que respecta al programa de Acompañamiento Emocional del CIAM, que es coordinado por Alejandra Magaña, el inicio del confinamiento obligatorio trajo consigo una serie de problemáticas, debido a que por cuestiones sanitarias tuvieron que suspenderse las atenciones presenciales y llevarlas a cabo de manera virtual.

Cuando comenzaron las atenciones virtuales se dieron cuenta que muchas mujeres no tenían la confianza de expresarse o recibir algún tipo de información por esa vía, debido a que se encontraba presente en casa su agresor, lo cual llevo a Alejandra Magaña e Irma González Neri a diseñar protocolos sanitarios para poder operar de forma presencial sin poner en riesgo la salud.

En el marco de ello, pudieron identificar que el 67% de las personas reportaban algún situación de violencia, de las que el 100% pertenecía a la psicológica, el 36% a la económica o patrimonial, 18% física y 12% sexual.  

Así como también revelaron que al cumplirse un año desde el inicio de la pandemia del Covid-19 y los primeros tres meses de 2021, en el CIAM Cancún se han atendido a 208 mujeres, niñas, niños y jóvenes que vivieron algún tipo de violencia, nuestra organización ofreció apoyo emocional y también canalización a víctimas.

De acuerdo con los datos de la Coordinación de Acompañamiento Emocional de CIAM Cancún, la pandemia afectó de manera directa la rutina de niñas, niños y jóvenes, principalmente en el desarrollo escolar, pues 28.6% de infantes dejaron de acudir a la primaria, mientras que la deserción escolar en secundaria fue de 20.6%; un 20.3% dejó la preparatoria y un 8.6% la universidad.

Algunos de los motivos que han ocasionado la deserción escolar durante la pandemia son: no contar con servicio de internet, los graves problemas económicos en el núcleo familiar, no contar con computadora, sus familiares no pueden ayudarles con las tareas porque no saben utilizar las plataformas y aplicaciones de la educación a distancia, o su familia no tiene tiempo para ayudarles con las tareas, además se observó que la responsabilidad educativa de niñas, niños y juventudes recayó  mayormente en madres o tutoras, dejando al descubierto que el nivel de desigualdad educativa y económica impactó en sus hijos o hijas.

Por otra parte, Alejandra Magaña, explicó que durante la pandemia, de todas las personas atendidas el 80% fueron mujeres, los casos recibidos fueron por diversos tipos de violencia, entre ellas, el abuso sexual, violencia indirecta ocasionada por la separación de su padre y madre (en el caso de las infancias), además de violencia económica, estrés, depresión, intentos y pensamientos suicidas y el duelo por la pérdida de algún amigo o familiar que enfermó por COVID-19.

Fuente: marcrixnoticias

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