{"id":100273,"date":"2021-12-30T13:57:22","date_gmt":"2021-12-30T18:57:22","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=100273"},"modified":"2021-12-30T13:57:24","modified_gmt":"2021-12-30T18:57:24","slug":"investigar-la-era-digital-una-pesadilla-para-los-historiadores-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/investigar-la-era-digital-una-pesadilla-para-los-historiadores-del-futuro\/","title":{"rendered":"Investigar la era digital, una pesadilla para los historiadores del futuro"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Durante siglos casi todas las comunicaciones se realizaban por carta, y muchas de ellas han acabado en archivos, donde ofrecen una informaci\u00f3n muy valiosa a los historiadores. Con el tiempo, el correo electr\u00f3nico, los SMS y los whatsapps han sustituido a las cartas. Sin embargo, la mayor\u00eda de esos documentos digitales se perder\u00e1n irremediablemente si no se toman medidas para evitarlo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta hace un par de d\u00e9cadas la mayor parte de las comunicaciones entre los seres humanos se realizaban por&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/cultura\/abci-patrimonio-nacional-abre-online-codices-cantigas-alfonso-sabio-202107030059_noticia.html\">carta<\/a>. Hab\u00eda cartas oficiales y personales, pol\u00edticas y diplom\u00e1ticas, comerciales y privadas, literarias y cient\u00edficas, hab\u00eda cartas amistosas, de amor y de desamor. Con el paso del tiempo&nbsp;<strong>muchas de ellas se perdieron o destruyeron<\/strong>, pero otras acabaron en archivos, convertidas en una valios\u00edsima fuente de informaci\u00f3n para los historiadores. Gracias a las cartas se han podido reconstruir grandes episodios de la historia, como por ejemplo el Descubrimiento de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora\u00a0<strong>las cartas se han sustituido por correos electr\u00f3nicos, SMS o whatsapps<\/strong>. La Administraci\u00f3n se dirige a los ciudadanos por estos conductos y la pol\u00edtica se cocina a golpe de<strong> mensaje electr\u00f3nico, SMS o whatsapps<\/strong>. La Administraci\u00f3n se dirige a los ciudadanos por estos conductos y la pol\u00edtica se cocina a golpe de mensaje electr\u00f3nico. Por esta v\u00eda, el presidente del Gobierno se comunica con el Rey y con sus ministros, y tambi\u00e9n negocia acuerdos, como fue la renovaci\u00f3n de los \u00f3rganos constitucionales, con el l\u00edder de la oposici\u00f3n.\u00a0<strong>La historia hoy se est\u00e1 escribiendo en soporte digital<\/strong>. Sin embargo, la mayor parte de esa documentaci\u00f3n no se conserva y se perder\u00e1 irremediablemente si no se toman medidas para evitarlo. A los historiadores del futuro les resultar\u00e1 muy dif\u00edcil investigar sobre nuestro presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los primeros que alert\u00f3 de este riesgo, en 1997, fue Terry Kuny, quien acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u2018<strong>digital dark ages<\/strong>\u2019 (edad oscura digital). El entonces asesor de la Biblioteca Nacional de Canad\u00e1 lanz\u00f3 su advertencia ante la Federaci\u00f3n Internacional de Asociaciones de Bibliotecas y ret\u00f3 a los archiveros actuales a actuar como los monjes de la Edad Media que lograron preservar la cultura en los monasterios.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La edad oscura digital<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la edad oscura digital, Kuny se refer\u00eda sobre todo al vac\u00edo de informaci\u00f3n que ya hab\u00eda empezado a producirse al quedarse obsoletos los equipos, formatos y programas inform\u00e1ticos en los que se estaban almacenando los documentos. Algo que casi todo el mundo ha experimentado alguna vez cuando ha tratado de reproducir una vieja grabaci\u00f3n realizada en casete, s\u00faper 8, en v\u00eddeo&nbsp;<strong>2000, beta, vhs, disquetes o cualquier otra tecnolog\u00eda en desuso<\/strong>. Incluso la superavanzada Nasa sufri\u00f3 en sus propias carnes las consecuencias de la obsolescencia inform\u00e1tica cuando, diez a\u00f1os despu\u00e9s de su grabaci\u00f3n, trat\u00f3 de analizar las cintas magn\u00e9ticas del aterrizaje de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-podria-haber-agua-liquida-marte-aqui-y-estas-condiciones-202002170213_noticia.html\">sonda espacial Viking<\/a>&nbsp;en Marte acontecida en 1976. El formato era indescifrable y cost\u00f3 meses de trabajo recuperar las im\u00e1genes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero adem\u00e1s de los problemas de obsolescencia inform\u00e1tica, la documentaci\u00f3n digital se enfrenta a otras dificultades, como advierte&nbsp;<strong>la archivera e investigadora Virginia Ram\u00edrez Mart\u00edn.<\/strong>&nbsp;\u00abLos documentos digitales no se conservan por s\u00ed mismos, como ocurr\u00eda con los de papel, que bastaba con guardarlos en una carpeta\u00bb. \u00abAhora necesitamos tener conciencia de querer conservarlos, capacidad econ\u00f3mica para invertir en dispositivos y programas que permitan acceder a los documentos con el paso del tiempo y, adem\u00e1s, dedicarnos peri\u00f3dicamente a seleccionar lo que queremos conservar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello exige un cambio de mentalidad, ya que \u00absolo se guarda lo que consideramos que tiene valor, y el valor que otorg\u00e1bamos a algo que pod\u00edas tocar no se lo aplicamos a un documento digital. De hecho, el soporte ha devaluado el valor del documento\u00bb, explica. \u00abAntes,&nbsp;<strong>la mayor\u00eda de las abuelas conservaban en una caja cartas importantes, fotos y recuerdos de familia<\/strong>. Sin embargo, nosotros no guardamos los documentos porque, una vez que cumplen con su misi\u00f3n, que es trasladar un mensaje, creemos que carece de sentido conservarlo y es posible que hoy no nos parezcan importantes documentos que pueden ser relevantes en el futuro para ver c\u00f3mo viv\u00eda la gente en este momento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las cartas de escritores<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cartas de los escritores, por ejemplo, aportan informaci\u00f3n muy valiosa, y no solo literaria, sobre la \u00e9poca que vivieron, como se puede apreciar en los archivos de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/cultura\/libros\/abci-archivo-personal-delibes-salto-201605031039_noticia.html\">Camilo Jos\u00e9 Cela o de Miguel Delibes,&nbsp;<\/a>o en la correspondencia que mantuvieron Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s y Emilia Pardo Baz\u00e1n. Como hicieron ellos, es muy probable que Arturo P\u00e9rez-Reverte guarde las cartas de papel recibidas a\u00f1os atr\u00e1s, pero \u00bfconserva ahora sus correos electr\u00f3nicos?, se pregunta la archivera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez explica que&nbsp;<strong>las cartas vivieron su \u00e9poca dorada durante los siglos XIX y XX<\/strong>&nbsp;y que ello se produjo por varias razones, como fueron \u00abel mayor acceso de la poblaci\u00f3n a la alfabetizaci\u00f3n\u00bb, la extensi\u00f3n de la red de correos y el perfeccionamiento del sobre. En aquella \u00e9poca, por ejemplo, un diputado o senador que no iba a asistir a una sesi\u00f3n en<strong>&nbsp;el Parlamento enviaba un \u2018saluda\u2019 o un \u2018besalamano\u2019<\/strong>&nbsp;en el que se excusaba porque estaba enfermo o porque ten\u00eda otro compromiso. \u00abAhora lo hacen por correo electr\u00f3nico, SMS o whatsapp, que no se conservan. Y no es que esos documentos sean fundamentales para entender la historia, porque \u00e9sta se hace de grandes acontecimientos, pero estos detalles nos pueden dar una pista o ayudar a reconstruir acontecimientos particulares\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes, cuando mor\u00eda una persona relevante del mundo de la cultura, \u00abtodos los p\u00e9sames se enviaban por carta, pero ahora se cuelgan mensajes en las redes sociales que nadie se est\u00e1 ocupando de guardar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cartas han ca\u00eddo en desuso hasta el punto de que ahora, comenta sorprendida,&nbsp;<strong>hay j\u00f3venes veintea\u00f1eros que \u00abno han recibido m\u00e1s cartas<\/strong>&nbsp;que las de la universidad o el banco. Nunca han recibido una carta personal y no saben d\u00f3nde tendr\u00edan que pegar el sello o rellenar el remitente o la direcci\u00f3n si tuvieran que enviar una. Hay una generaci\u00f3n que no tiene contacto con las cartas\u00bb, relata.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Informaci\u00f3n relevante<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez tambi\u00e9n advierte de que no se est\u00e1 conservando el contenido de las cuentas que han creado las instituciones en las redes sociales. \u00abEn Estados Unidos,&nbsp;<strong>las cuentas institucionales del presidente y de algunos altos cargos se conservan para su consulta<\/strong>\u00bb. Sin embargo, en Espa\u00f1a \u00abno hay ninguna estrategia que contemple la conservaci\u00f3n de las cuentas de los altos cargos, y lo cierto es que est\u00e1n ofreciendo informaci\u00f3n relevante sobre la instituci\u00f3n a la que representan\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n con las cuentas de Twitter, Ram\u00edrez incide en el hecho de que \u00ab<strong>nosotros no somos due\u00f1os de la herramienta; somos usuarios<\/strong>. Y cuando Twitter decide suprimir una cuenta o hacer un borrado de im\u00e1genes porque pueden herir la sensibilidad o por las razones que sean, hay una parte de esa informaci\u00f3n sobre la que alguien est\u00e1 tomando decisiones sin ser estrictamente suya. Esa falta de control sobre la herramienta hace que podamos perder informaci\u00f3n\u00bb, sostiene.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Patrimonio Hist\u00f3rico<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a \u00abla documentaci\u00f3n administrativa est\u00e1 perfectamente reglamentada, aunque hay ciertos conjuntos documentales que no se est\u00e1n conservando\u00bb. En concreto, la Ley de Patrimonio Hist\u00f3rico establece que \u00abcualquier documentaci\u00f3n generada por las administraciones p\u00fablicas es patrimonio documental desde el mismo momento de su creaci\u00f3n. En el caso de la documentaci\u00f3n generada por algunas instituciones de relevancia, como son los partidos pol\u00edticos o los sindicatos,<strong>&nbsp;deviene patrimonio a los 40 a\u00f1os<\/strong>, y la documentaci\u00f3n de los particulares, cuando cumple un siglo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la conservaci\u00f3n de los documentos est\u00e1 \u00abbajo el paraguas de la Ley de Procedimiento Administrativo, que nos indica c\u00f3mo formar un expediente, qu\u00e9 documentaci\u00f3n se puede guardar y qu\u00e9 documentaci\u00f3n no forma parte del expediente\u00bb. Sin embargo,<strong>\u00a0\u00abhay cierta informaci\u00f3n que s\u00ed se conservaba en los expedientes anteriores<\/strong>, en papel, y que ahora, en formato digital, no se guarda. Es el caso de algunos borradores, las minutas o algunas comunicaciones internas. En definitiva, las cuestiones que llamar\u00edamos protocolarias ahora no dejan rastro documental y antes s\u00ed lo dejaban \u2013explica\u2013. Si acaso, dejan unos rastros multiformes que podemos ir recuperando a trav\u00e9s de las redes sociales o de la fotograf\u00eda, pero ya no constituyen la unidad de un expediente, como antes. Y al investigador del futuro le va a costar mucho m\u00e1s esfuerzo rearmar y recopilar esa informaci\u00f3n diseminada por diferentes lugares\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Almudena Mart\u00ednez Forn\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante siglos casi todas las comunicaciones se realizaban por carta, y muchas de ellas han acabado en archivos, donde ofrecen una informaci\u00f3n muy valiosa a los historiadores. Con el tiempo, el correo electr\u00f3nico, los SMS y los whatsapps han sustituido a las cartas. Sin embargo, la mayor\u00eda de esos documentos digitales se perder\u00e1n irremediablemente si [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":100274,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"class_list":["post-100273","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100273"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":100275,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100273\/revisions\/100275"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/100274"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}