{"id":100891,"date":"2022-01-10T12:54:07","date_gmt":"2022-01-10T17:54:07","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=100891"},"modified":"2022-01-10T12:54:09","modified_gmt":"2022-01-10T17:54:09","slug":"masculinidad-y-emociones","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/economia\/masculinidad-y-emociones\/","title":{"rendered":"Masculinidad y emociones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cToda su vida y en casi en cualquier \u00e1mbito de trabajo o espacio creativo, el escorpi\u00f3n ha visto a cientos de hombres jugar a la invulnerabilidad y la fortaleza, a la conquista y el dominio, al \u00e9xito y el prestigio; pero s\u00f3lo ha visto a uno o dos aceptarse vulnerables, emocionales y, alguna vez, solos y derrotados\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sino del escorpi\u00f3n ha sido tambi\u00e9n deconstruir los limitados conceptos de la masculinidad hegem\u00f3nica, siempre dominante en el contexto de las relaciones tradicionales binarias de g\u00e9nero: hombres-mujeres, masculinidad-femineidad y, notoriamente, racionalidad-emocionalidad. A partir de este cuestionamiento, el alacr\u00e1n ha intentado acceder al concepto m\u00e1s amplio y plural de las nuevas masculinidades y sus complejas emociones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero c\u00f3mo no se pueden ubicar las masculinidades en un contexto abstracto, el alacr\u00e1n prefiere colocarlas en tras \u00e1mbitos vitales espec\u00edficos de la realidad concreta de los hombres contempor\u00e1neos: en el trabajo (las relaciones de producci\u00f3n), en su entorno social (las relaciones de poder o pol\u00edticas, incluidas las amorosas), en la carga impl\u00edcita de la investidura \u201chombre\u201d (relaciones de representaci\u00f3n simb\u00f3lica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el aserto de Simone de Beauvoir: \u201cno se nace mujer, se llega a serlo\u201d, revela al g\u00e9nero no como una construcci\u00f3n biol\u00f3gica, sino social y cultural, determinante del comportamiento dentro de la sociedad, entonces el hombre tampoco nace hombre, llega a serlo a partir de la familia, la educaci\u00f3n, las relaciones sociales, el trabajo, la religi\u00f3n, la cultura. Para la antrop\u00f3loga y feminista Rita Segato, una de las te\u00f3ricas de g\u00e9nero m\u00e1s importantes e influyentes, los hombres somos educados con base en la concepci\u00f3n milenaria del patriarcado hegem\u00f3nico y un acuerdo al interior del g\u00e9nero denominado \u201cmandato de masculinidad\u201d, suerte de pedagog\u00eda de la crueldad en relaci\u00f3n directa con el ejercicio del poder, la guerra, la subordinaci\u00f3n femenina e incluso el hecho de matar (el ej\u00e9rcito legitima, por ejemplo, este \u00faltimo acto).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigadora argentina es radical: para ella, la \u00fanica manera de reorientar la historia hacia el bien com\u00fan es mediante el desmantelamiento del \u201cmandato de masculinidad\u201d. Sin \u00e9l, se acabar\u00edan las guerras, insiste, porque no habr\u00eda a qui\u00e9n reclutar. El reclutamiento de hombres se da porque est\u00e1n hechos o formados al calor del mandato de masculinidad; sin \u00e9l, no hay a qui\u00e9n llamar a filas. El escorpi\u00f3n destaca aqu\u00ed la palabra \u201cguerra\u201d en los t\u00e9rminos de Segato, pues se refiere tanto a las guerras de ej\u00e9rcitos, polic\u00edas, fuerzas armadas y de seguridad, como a las guerras de las maras, pandillas, bandas del crimen organizado, c\u00e1rteles y mafias, las cuales ejercen el \u201ccontrol paraestatal y paralegal de la vida\u201d en los sectores m\u00e1s vulnerables y desprotegidos de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el alacr\u00e1n quiere salir de este embrollo y volver al terreno de las emociones masculinas, para entenderlas tambi\u00e9n como constructos sociales. El conocido clich\u00e9 (mis\u00f3gino, adem\u00e1s) ve la expresi\u00f3n de la emocionalidad como algo propio de las mujeres; no obstante, y como es obvio, las emociones tienen una influencia determinante tambi\u00e9n en la vida de los hombres, aun contra la did\u00e1ctica de la inexpresividad de los sentimientos o la internalizaci\u00f3n emocional impuesta al g\u00e9nero por la escuela, la cultura machista y la sociedad patriarcal (aprendizaje simplistamente reducido a \u201clos hombres no lloran\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hombres supuestamente sobreponemos la racionalidad a la emoci\u00f3n y hemos vuelto casi contrapuestos estos dos conceptos, aun sabiendo c\u00f3mo las emociones se racionalizan y las razones est\u00e1n cargadas de emociones. El rol tradicional de los hombres es el de trabajar y proveer, se espera de ellos el cumplimiento de estos dos mandatos relacionados con el desempe\u00f1o y la familia. \u00bfCu\u00e1les son las emociones de un muchacho rechazado, pobre y delincuente, y c\u00f3mo moldean su vida? \u00bfY las de un joven con estudios superiores y muchos deseos de trabajar, pero inevitablemente desempleado y de incierto futuro? \u00bfCu\u00e1les emociones abruman a un hombre ante la paternidad y c\u00f3mo las expresa? \u00bfQu\u00e9 siente un hombre ante la vejez y el rechazo laboral impl\u00edcito?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e9dico y antrop\u00f3logo de la Universidad de Guadalajara, Juan Carlos Ram\u00edrez Rodr\u00edguez, al frente de un amplio equipo de trabajo, se ha abocado a indagar en la complejidad de estas emociones masculinas y nos ofrece sorprendentes aportes e informaci\u00f3n muy vigente en sus libros&nbsp;<em>Hombres, masculinidades, emociones<\/em>&nbsp;(UdeG, 2021) y&nbsp;<em>Mandatos de la masculinidad y emociones: hombres (des)empleados<\/em>&nbsp;(Conacyt-UdeG, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El doctor Ram\u00edrez Rodr\u00edguez ha indagado, en particular, en la situaci\u00f3n de hombres privados de su libertad, desempleados y en paternidad. \u201cLas emociones impactan las distintas maneras de asumirse como hombre, como sujeto masculino. Cuando la expectativa no se cumple o no se cumple a cabalidad, cuando se ponen en cuestionamiento por los propios hombres o por terceras personas, las emociones juegan un papel central\u201d, nos dice el tambi\u00e9n experto en salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda su vida y en casi en cualquier \u00e1mbito de trabajo o espacio creativo, el escorpi\u00f3n ha visto a cientos de hombres jugar a la invulnerabilidad y la fortaleza, a la conquista y el dominio, al \u00e9xito y el prestigio; pero s\u00f3lo ha visto a uno o dos aceptarse vulnerables, emocionales y, alguna vez, solos y derrotados. No hay victoria en esta aventura, s\u00f3lo hay lucha y vida (emociones), insiste el venenoso, quien remite al lector a un poema de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Blanco: \u201cSe trata de perder; que triunfen los codiciosos \/ y los demagogos, con sus trofeos de hojalata. \/ No existe qu\u00e9 ganar en estos muelles\u2026 \/ sino el combate que se libra y el d\u00eda que se apaga\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Alejandro de la Garza<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">fuente: https:\/\/www.sinembargo.mx\/08-01-2022\/4098872<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cToda su vida y en casi en cualquier \u00e1mbito de trabajo o espacio creativo, el escorpi\u00f3n ha visto a cientos de hombres jugar a la invulnerabilidad y la fortaleza, a la conquista y el dominio, al \u00e9xito y el prestigio; pero s\u00f3lo ha visto a uno o dos aceptarse vulnerables, emocionales y, alguna vez, solos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":100892,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,64],"tags":[],"class_list":["post-100891","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-varios"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100891"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100891\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":100893,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100891\/revisions\/100893"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/100892"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}