{"id":102569,"date":"2022-02-09T12:33:06","date_gmt":"2022-02-09T17:33:06","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=102569"},"modified":"2022-02-09T12:33:08","modified_gmt":"2022-02-09T17:33:08","slug":"exceso-de-confianza-el-mayor-enemigo-del-directivo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/economia\/exceso-de-confianza-el-mayor-enemigo-del-directivo\/","title":{"rendered":"Exceso de confianza, el mayor enemigo del directivo"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los estudios demuestran que los ejecutivos muy confiados tienen menos capacidades cognitivas, escuchan menos y aceptan peor la cr\u00edtica, sus redes sociales son m\u00e1s d\u00e9biles y hacen peores negocios que los que tienen personalidades m\u00e1s equilibradas<\/h2>\n\n\n\n<p>El exceso de confianza es el principal enemigo del directivo de empresas, porque, entre otras cosas, no hay nadie en el mundo de la investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica o de la econom\u00eda que diga algo a favor de este rasgo. Los estudios han confirmado que este tipo de ejecutivos tienen menos capacidades anal\u00edticas y cognitivas, redes de contactos m\u00e1s d\u00e9biles, tambi\u00e9n es probable que sean menos organizados y que no cumplan sus compromisos. Tienden, adem\u00e1s, a no ser buenos para escuchar ni aceptar las cr\u00edticas de los dem\u00e1s. De hecho, el exceso de confianza en estas personas opera de la misma manera<\/p>\n\n\n\n<p>que el efecto&nbsp;<strong>Dunning-Kruger<\/strong>, un sesgo cognitivo que hace que las personas con bajas habilidades sobrestimen sus capacidades y se consideren mejores de lo que son.<\/p>\n\n\n\n<p>El efecto Dunning-Kruger se mide comparando una autoevaluaci\u00f3n con el rendimiento objetivo. Por ejemplo, se pide a los participantes que completen un cuestionario y luego digan qu\u00e9 tan bien creen que lo hicieron. La evaluaci\u00f3n subjetiva se compara con lo acertados que realmente hayan estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de los directivos hay al menos dos formas de medir el exceso de confianza. El modo tradicional era comparar sus previsiones con los resultados. Pero en 2005, dos economistas,&nbsp;<strong>Ulrike Malmendier<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Greoffrey Tate<\/strong>, que investigaban las distorsiones que el exceso de confianza generaba en las inversiones empresariales, dise\u00f1aron un modelo para calcular el exceso de confianza a partir de su compensaci\u00f3n salarial. Para ello analizaron las opciones sobre acciones que les conced\u00edan sus propias compa\u00f1\u00edas: si el ejecutivo no ejerc\u00eda un porcentaje de esas opciones (un 60%) en un tiempo razonable y se convert\u00eda en un inversor a largo plazo (\u2018longholder\u2019) es que estaba demasiado confiado en el destino de su compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Un trabajo reciente sobre el exceso de confianza elaborado por los economistas&nbsp;<strong>Steven N. Kaplan<\/strong>,&nbsp;<strong>Morten Sorensen<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Anastasia A. Zakolyukina&nbsp;<\/strong>ha comprobado que tanto el sistema que detecta al \u2018longholder\u2019 como la medici\u00f3n basada en la previsi\u00f3n de resultados describen bien el exceso de confianza y han concluido que \u00e9ste correlaciona negativamente con la capacidad o talento de un ejecutivo. Es decir, los menos talentosos son los m\u00e1s confiados. Sin embargo, el exceso de confianza, al que la literatura acad\u00e9mica ha prestado una gran atenci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas, es un fen\u00f3meno separado de la falta de capacidades generales. Esto significa que cabe la posibilidad de tener un directivo con poco talento que sea muy desconfiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta finales del siglo pasado, las explicaciones sobre por qu\u00e9 unas empresas invert\u00edan de una manera determinada y otras no eran de dos tipos: la primera sosten\u00eda que las diferencias se deb\u00edan a un desalineamiento de los intereses de los gestores y los accionistas, y la otra que era fruto de la informaci\u00f3n asim\u00e9trica entre los directivos de la empresa y los mercados de capitales. Ambas explicaciones hac\u00edan que la inversi\u00f3n estuviera muy ligada a la capacidad de generaci\u00f3n de efectivo de la empresa. Sin embargo, en el cambio de siglo, esta tesis fue controvertida y los estudiosos comenzaron a fijarse en la psicolog\u00eda de los directivos y en el exceso de confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Malmendier y Tate sostuvieron que un v\u00ednculo importante entre los niveles de inversi\u00f3n y el flujo de efectivo se basaba en la tensi\u00f3n entre las creencias del directivo y el mercado sobre el valor de la empresa. Los ejecutivos muy confiados sobrestimaban sistem\u00e1ticamente el rendimiento de sus proyectos de inversi\u00f3n. Cuando contaban con efectivo y no ten\u00edan restricciones del mercado de capitales o del consejo de administraci\u00f3n, invert\u00edan por encima del punto \u00f3ptimo. Pero si no ten\u00edan efectivo en caja frenaban sus inversiones, lo que les situaba en un punto sub\u00f3ptimo. El exceso de confianza es un factor a tener en cuenta por los accionistas. Las empresas dirigidas por estos perfiles son m\u00e1s propensas a las fusiones que destruyen valor o a desplegar menos responsabilidad social corporativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El exceso de confianza no debe ser confundido con la falta de humildad. Este \u00faltimo rasgo es poco com\u00fan entre los directivos de empresas. Un estudio de 2005 (Morris, Brotheridge y Urbanski) cuestion\u00f3 la idea de que pueden existir l\u00edderes humildes como una noci\u00f3n rom\u00e1ntica, que puede existir en un plano ideal de la opini\u00f3n p\u00fablica, pero que cuando se enfrenta a los rigores cotidianos de cualquier actividad que exige que alguien lidere o tome las decisiones en nombre de todos pr\u00e1cticamente desaparece. Otro trabajo de 2013 (Owens, Johnson y Mitchell) comprob\u00f3 que las empresas y equipos dirigidos por individuos m\u00e1s humildes ten\u00edan m\u00e1s probabilidades de conseguir mejores resultados, pero tambi\u00e9n revel\u00f3 que el liderazgo exige unos niveles de autoconsciencia y de confianza en las habilidades propias que hacen del directivo un campo muy propicio para que prospere el s\u00edndrome descrito por Dunning y Kruger en 1999.<\/p>\n\n\n\n<p>La confianza en s\u00ed mismo que generan los buenos resultados o conseguir determinados objetivos es important\u00edsima para dirigir una organizaci\u00f3n. Sin embargo, en el \u00e9xito est\u00e1 la trampa. Una serie de triunfos en la carrera profesional tambi\u00e9n puede llevar a los directivos a sobrevalorar sus puntos fuertes sin atribuir el papel que factores como la suerte o los errores ajenos tienen en sus logros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static1.abc.es\/media\/economia\/2022\/02\/06\/MikeLazaridis-kVsH--540x285@abc.jpg\" alt=\"Mike Lazaridis\"\/><figcaption>Mike Lazaridis<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>(en la imagen) y\u00a0<strong>Jim Balsillie<\/strong>\u00a0eran los dos co-CEO de RIM, la empresa que cre\u00f3 la Blackberry. En 2011, cuando Apple ya los hab\u00eda machacado, intentaron competir con una tablet \u2013PlayBook\u2013 s\u00f3lo para fracasar estrepitosamente. Ese a\u00f1o, los beneficios se desplomaron un 71%. A pesar de ello, Balsille y Lazaridis recalcaban que \u00abla base de suscriptores de BlackBerry ha aumentado hasta los casi 75 millones de clientes en todo el mundo\u00bb. No les sirvi\u00f3 de nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por John Muller<\/p>\n\n\n\n<p>fuente: ABC.ES<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los estudios demuestran que los ejecutivos muy confiados tienen menos capacidades cognitivas, escuchan menos y aceptan peor la cr\u00edtica, sus redes sociales son m\u00e1s d\u00e9biles y hacen peores negocios que los que tienen personalidades m\u00e1s equilibradas El exceso de confianza es el principal enemigo del directivo de empresas, porque, entre otras cosas, no hay nadie [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":102571,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,62],"tags":[],"class_list":["post-102569","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=102569"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102569\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":102570,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102569\/revisions\/102570"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/102571"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=102569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=102569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=102569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}