{"id":113731,"date":"2023-01-07T10:15:55","date_gmt":"2023-01-07T15:15:55","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=113731"},"modified":"2023-01-07T10:15:59","modified_gmt":"2023-01-07T15:15:59","slug":"luz-de-gas-o-gaslighting-asi-es-el-perfil-psicologico-de-los-manipuladores-sentimentales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/varios\/luz-de-gas-o-gaslighting-asi-es-el-perfil-psicologico-de-los-manipuladores-sentimentales\/","title":{"rendered":"Luz de gas o gaslighting: as\u00ed es el perfil psicol\u00f3gico de los manipuladores sentimentales"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son las ocho menos cuarto de la tarde de un viernes lluvioso y Carmen se dirige en autob\u00fas a la zona en la que ha quedado con \u00cd\u00f1igo. Va con tiempo. De hecho siempre suele llegar puntual. Se baja en la parada m\u00e1s cercana al bar de la cita y hace tiempo en unos soportales mirando los stories de Instagram. En ese momento recibe un WhatsApp de \u00cd\u00f1igo: \u00abOye, al final no voy, me quedo en casa haciendo unas cosas. Ya hablamos\u00bb. Carmen relee una y otra vez el mensaje, algo contrariada e incr\u00e9dula: \u00ab\u00bfEn serio? Si era \u00e9l el que quer\u00eda quedar hoy y aqu\u00ed\u00bb, piensa. Y a continuaci\u00f3n contesta a su mensaje: \u00abOk, ya estaba en el sitio esperando.about:blank<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdad es que no me gustan los cambios de planes a \u00faltima hora\u00bb. La respuesta de \u00cd\u00f1igo no se hace esperar: \u00abYa est\u00e1 la ni\u00f1a haci\u00e9ndose la victimita. Menudo drama que te cambien los planes a \u00faltima hora, \u00bfeh? Cuidadito, que a m\u00ed lo que no me gusta es que me amenacen\u00bb&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta secuencia o conversaci\u00f3n aparentemente poco relevante esconde el germen de lo que se conoce\u00a0<strong>gaslighting\u00a0<\/strong>o, su equivalente en castellano, luz de gas, un tipo de manipulaci\u00f3n frecuente en las relaciones de pareja que hace que las v\u00edctimas lleguen a silenciar sus experiencias o sentimientos para no sentirse juzgadas por el otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dudar de la propia percepci\u00f3n y de los recuerdos, sentir inseguridad, tener baja autoestima, encerrarse en s\u00ed misma y tener dudas sobre s\u00ed misma son las fases que suele atravesar una v\u00edctima de luz de gas, seg\u00fan Mireia Cabero, profesora colaboradora de los Estudios de Psicolog\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n de la UOC y directora de Cultura Emocional P\u00fablica. Y, aunque no est\u00e1 definido como constructo psicol\u00f3gico, hacer luz de gas se puede definir como la&nbsp;<strong>manipulaci\u00f3n&nbsp;<\/strong>de una persona a otra para que esta dude de sus percepciones, experiencias o comprensi\u00f3n de los acontecimientos, seg\u00fan los expertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la relaci\u00f3n entre v\u00edctima y manipulador, se produce un proceso lento y sutil de&nbsp;<strong>confusi\u00f3n&nbsp;<\/strong>por parte de la v\u00edctima, que cuestiona cada una de sus experiencias y recuerdos y, en contra, da m\u00e1s valor y prioridad al criterio ajeno. La luz de gas, por tanto, es un sutil modo de&nbsp;<strong>violencia psicol\u00f3gica<\/strong>, \u00abuna agresi\u00f3n m\u00e1s intencionada y consciente que inconsciente, que atenta contra la estabilidad emocional de la v\u00edctima\u00bb, aporta Cabero. La persona agredida termina por&nbsp;<strong>disculparse con frecuencia<\/strong>, se culpa por no encajar (algo que necesita) y se esfuerza por ser bien valorada.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 se relaciona con esta imagen?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de luz de gas no es nuevo. De hecho, se populariz\u00f3 a trav\u00e9s de la pel\u00edcula &#8216;Luz que agoniza&#8217; (&#8216;Gaslight&#8217; en ingl\u00e9s), de 1944, que a su vez se bas\u00f3 en una obra de teatro hom\u00f3nima en la que un hombre manipula la percepci\u00f3n de la realidad de su esposa y le hace creer que ha enloquecido. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1969, Russell Barton y J. A. Whitehead utilizaban este concepto en el \u00e1mbito de la psiquiatr\u00eda en su art\u00edculo &#8216;The Gas-Light Phenomenon&#8217;, en el que explicaban c\u00f3mo parejas y familiares de pacientes los hac\u00edan pasar por personas con patolog\u00edas ps\u00edquicas graves, y conclu\u00edan que era importante analizar cada caso individualmente para comprobar que dicha enfermedad exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">As\u00ed es un manipulador emocional<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSe siente c\u00f3modo con el uso del poder, es&nbsp;<strong>egoc\u00e9ntrico<\/strong>, tiene&nbsp;<strong>dificultades para empatizar<\/strong>&nbsp;y se muestra inseguro ante el enfrentamiento a la adversidad\u00bb, define Cabero, quien a\u00f1ade que tambi\u00e9n a menudo le resulta c\u00f3modo mentir, negar, cuestionar, juzgar y generar malestar en la v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e1mbito familiar es uno de los m\u00e1s propensos a que se desarrollen estas din\u00e1micas de violencia psicol\u00f3gica, pero no es el \u00fanico. \u00abSe producen, por excelencia, en relaciones de poder y de dependencia emocional. Son m\u00e1s frecuentes en las relaciones de pareja y en determinadas relaciones profesinales\u00bb, indica la psic\u00f3loga. No obstante, estas pr\u00e1cticas tambi\u00e9n pueden darse en el colegio (acoso escolar) y en el trabajo (acoso laboral), o llegar a ser institucionales y sistem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intenci\u00f3n del&nbsp;<strong>abusador&nbsp;<\/strong>que hace luz de gas es que la persona a la que manipula termine por perder la confianza en su propia manera de percibir la realidad. Pero al no tratarse de una violencia f\u00edsica lo cierto es que es m\u00e1s dif\u00edcil detectar las se\u00f1ales, tanto para la v\u00edctima como para el entorno. Eso s\u00ed, como sucede en cualquier tipo de maltrato, tambi\u00e9n deja&nbsp;<strong>secuelas<\/strong>, aunque no queden tan a la vista de todos. Algunos ejemplos ser\u00edan la duda perpetua que tiene la v\u00edctima sobre el propio criterio y sobre s\u00ed misma, el hecho de que se cuestione su propia salud mental, una creciente inseguridad y desconfianza, una sensaci\u00f3n de indefensi\u00f3n aprendida y un bajo nivel de autoestima, as\u00ed como una dependencia emocional hacia el maltratador. Una dependencia, por cierto, que es mayor cuanta m\u00e1s desconfianza haya generado el maltratador en la v\u00edctima, seg\u00fan apunta la experta.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo romper el c\u00edrculo vicioso<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n de codependencia que crea el gaslighter hace dif\u00edcil romper ese v\u00ednculo. \u00abNecesitamos confiar en alguien que nos permita ver, con distancia, el proceso vivido\u00bb, aclara Cabero. La experta destaca las cinco fases por las que atraviesa la relaci\u00f3n entre un manipulador y una v\u00edctima de luz de gas: \u00abEn primer lugar, el manipulador cuestiona la experiencia de la v\u00edctima. Despu\u00e9s gana poder en ese cuestionamiento, y tambi\u00e9n con respecto al criterio que aquella tiene de lo que percibe. La tercera fase consiste en suscitar desconfianza e inseguridad en la v\u00edctima, y en anular el criterio que esta tiene de lo que percibe que est\u00e1 sucediendo. Como consecuencia, se hace m\u00e1s poderoso en la relaci\u00f3n con ella y, por \u00faltimo, genera dependencia en dicha relaci\u00f3n\u00bb. De este modo, el maltratador psicol\u00f3gico termina logrando que la v\u00edctima dependa de \u00e9l y pierda la capacidad de creer en sus propias opiniones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para salir de esa situaci\u00f3n las v\u00edctimas deben tomar&nbsp;<strong>conciencia&nbsp;<\/strong>de los procesos comunicativos con las otras personas y de los efectos que les producen para distinguir, en esencia, una relaci\u00f3n sana de otra intoxicada por la manipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica. Tambi\u00e9n es aconsejable que vivan en conexi\u00f3n con su interior de modo que les resulte posible distinguir lo que les hace sentir bien y mal en relaci\u00f3n con otras personas. Otro de los consejos de la psic\u00f3loga es aumentar la confianza personal y sentirse seguros de s\u00ed mismos, de su autoconcepto y de su autoestima. Para ello es importante, por otra parte, que esa persona aumente la&nbsp;<strong>confianza cognitiva&nbsp;<\/strong>en s\u00ed misma, en relaci\u00f3n tanto con la propia intuici\u00f3n como con la fiabilidad de sus criterios, percepciones y experiencias, as\u00ed como legitimarse, defender y reivindicar el criterio y la opini\u00f3n propios. Deben, por tanto, darse el permiso no solo de pensar, sino tambi\u00e9n de sentir diferente, aprobarse a s\u00ed mismos sin necesidad de que otros les aprueben o validen; mantener siempre a las dem\u00e1s personas a cierta distancia, y, por \u00faltimo, contar con un amplio abanico de relaciones personales en lugar de centrarse solo en una o en unas pocas personas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Puedes contar tu caso<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, los expertos tratan de delimitar las caracter\u00edsticas de este tipo de violencia psicol\u00f3gica en el \u00e1mbito profesional. Por ejemplo, la Universidad de Michigan est\u00e1 recopilando historias en\u00a0The Gaslighting Project, en el que se invita a las v\u00edctimas de este tipo de manipulaci\u00f3n a contar sus experiencias para descubrir las din\u00e1micas de dicho proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: ABC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son las ocho menos cuarto de la tarde de un viernes lluvioso y Carmen se dirige en autob\u00fas a la zona en la que ha quedado con \u00cd\u00f1igo. Va con tiempo. De hecho siempre suele llegar puntual. 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