{"id":120547,"date":"2023-07-31T12:43:46","date_gmt":"2023-07-31T17:43:46","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=120547"},"modified":"2023-07-31T12:43:49","modified_gmt":"2023-07-31T17:43:49","slug":"la-gestion-del-endeudamiento-familiar-una-nueva-forma-de-trabajo-femenino","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/economia\/la-gestion-del-endeudamiento-familiar-una-nueva-forma-de-trabajo-femenino\/","title":{"rendered":"La gesti\u00f3n del endeudamiento familiar, una nueva forma de trabajo femenino"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Feminismo_dalit\">Esta mujer dalit<\/a>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Casta_(hinduismo)\">una&nbsp;<em>intocable<\/em><\/a>), tiene que hacer malabarismos constantes para cumplir con los entre diez y veinte pr\u00e9stamos contra\u00eddos con compa\u00f1\u00edas financieras, prestamistas informales, la \u00e9lite local y sus vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfQue por qu\u00e9 vuelven a trabajar tantos jubilados? Por las deudas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Felipe, residente de una&nbsp;<em>favela<\/em>&nbsp;en Vitoria, Brasil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La madre de Felipe, Do\u00f1a G\u00ea, de 74 a\u00f1os, hace ropa y vende pasteles en la calle desde que el pago de sus pr\u00e9stamos absorbi\u00f3 el 70 % de su pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos testimonios ilustran las repercusiones que tiene para las mujeres de clase trabajadora lo que desde hace ya tres d\u00e9cada es una tendencia mundial: la explosi\u00f3n de la deuda de los hogares, impulsada por un mayor acceso al cr\u00e9dito y una mayor vulnerabilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En diferentes partes del mundo, la gesti\u00f3n cotidiana de la deuda es una verdadera forma de trabajo, un&nbsp;<em>trabajo de la deuda<\/em>. Y encontrar los fondos para pagar supone un&nbsp;<em>trabajo para la deuda<\/em>. Ambos los realizan principalmente las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo&nbsp;<em>de<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>para<\/em>&nbsp;la deuda surgen as\u00ed como una nueva forma de trabajo en la sombra, gratuito y sintom\u00e1tico de las&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/2019\/06\/11\/que-es-la-financierizacion\/\">econom\u00edas financiarizadas<\/a>, en las que \u201ctienen un papel creciente los intereses financieros, los mercados financieros, los agentes financieros y las instituciones financieras en el funcionamiento de las econom\u00edas nacionales e internacionales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos tesis doctorales recientes, una en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.theses.fr\/2021UNIP7255\">econom\u00eda<\/a>, la otra en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.theses.fr\/s185336\">socioantropolog\u00eda<\/a>, y un&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sup.org\/books\/title\/?id=36559\">libro de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n<\/a>&nbsp;dan cuenta de esta realidad en India y Brasil.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La magnitud de la deuda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la deuda de los hogares sigue siendo muy desigual de un pa\u00eds a otro, su nivel medio casi&nbsp;<a href=\"https:\/\/data.oecd.org\/hha\/household-debt.htm\">se duplic\u00f3 en los pa\u00edses de la OCDE entre 1995 y 2021<\/a>, pasando del 68 % al 127 % de la renta disponible. Pero&nbsp;<a href=\"https:\/\/data.oecd.org\/hha\/household-debt.htm\">la aceleraci\u00f3n<\/a>&nbsp;es especialmente evidente en el Sur. Seg\u00fan el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bis.org\/statistics\/about_credit_stats.htm\">Banco de Pagos Internacionales<\/a>&nbsp;(BPI), la deuda de los hogares en las econom\u00edas emergentes ha pasado del 28 % al 50 % del PIB entre 2010 y 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que en los pa\u00edses m\u00e1s ricos los pr\u00e9stamos inmobiliarios representan la mayor parte de la deuda (<a href=\"https:\/\/abc-economie.banque-france.fr\/sites\/default\/files\/medias\/documents\/822050_endettement_des_menages.pdf\">84 % en Francia en 2021<\/a>), su crecimiento en el Sur est\u00e1 impulsado, principalmente, por los cr\u00e9ditos al consumo que las pol\u00edticas de&nbsp;<a href=\"https:\/\/journals.openedition.org\/lectures\/17781\">inclusi\u00f3n financiera<\/a>, dirigidas sobre todo a las clases trabajadoras y a las mujeres, han democratizado desde la d\u00e9cada de 2000.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Brasil, seg\u00fan&nbsp;<a href=\"https:\/\/dadosabertos.bcb.gov.br\/dataset\/29038-endividamento-das-familias-com-o-sistema-financeiro-nacional-exceto-credito-habitacional-em-r\">datos de su banco central<\/a>, la proporci\u00f3n de hogares endeudados con instituciones de cr\u00e9dito pas\u00f3 del 44 % al 55 % entre 2010 y 2015, antes de subir durante la pandemia hasta el 80 % (2021).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Tamil Nadu, tras dos d\u00e9cadas de pol\u00edticas de inclusi\u00f3n financiero e impulso de los microcr\u00e9ditos femeninos,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.emerald.com\/insight\/content\/doi\/10.1108\/S1529-212620200000029008\/full\/html\">los datos de la encuesta<\/a>&nbsp;del&nbsp;<a href=\"https:\/\/odriis.hypotheses.org\/who-we-are\">Observatorio de din\u00e1micas y desigualdades rurales en India del Sur<\/a>&nbsp;han documentado un aumento, entre 2010 y 2016, de la deuda media de los hogares del 160 % al 250 % de los ingresos anuales. Y la deuda pesa m\u00e1s sobre las mujeres, que ganan de media el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0305750X20304915\">22 % de los ingresos del hogar pero cargan con el 37 % de la deuda<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gran mayor\u00eda de sus ingresos tienen como objetivo poder llegar a fin de mes: pagar alimentaci\u00f3n, asistencia sanitaria, vivienda, servicios. Tambi\u00e9n participar en rituales, comprar bienes de consumo\u2026 y pagar las deudas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, durante a\u00f1os, los&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.odilejacob.fr\/catalogue\/sciences-humaines\/economie-et-finance\/vraie-revolution-du-microcredit_9782738132468.php\">microcr\u00e9ditos<\/a>&nbsp;han sido considerados como una forma de ayudar a las personas a crear su propia empresa y salir de la pobreza. No obstante, han resultado ser, sobre todo, una forma de cr\u00e9dito al consumo que, en el mejor de los casos, suaviza los ingresos y los gastos a lo largo del tiempo. Y, en el peor, act\u00faa como factor de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.routledge.com\/Microfinance-Debt-and-Over-Indebtedness-Juggling-with-Money\/Guerin-Morvant-Roux-Villarreal\/p\/book\/9780367110840\">sobreendeudamiento<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El trabajo de la deuda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre todo las mujeres de clase trabajadora cargan con las nuevas formas de trabajo generadas por el mayor uso de las financiaci\u00f3n por parte de las familias. Como gestoras de los presupuestos familiares, se ven absorbidas por la gesti\u00f3n y refinanciaci\u00f3n de las deudas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gesti\u00f3n de las deudas es un verdadero trabajo: las tareas son rutinarias, consumen mucho tiempo y requieren competencias muy espec\u00edficas. En Tamil Nadu, por ejemplo, este\u00a0<em>trabajo de la deuda<\/em>\u00a0implica gestionar transacciones de reembolso mensuales, semanales\u00a0e incluso diarias. Obliga a hacer malabarismos con cinco, diez o quince pr\u00e9stamos a la vez, y a llevar la cuenta de estas madejas de deudas mediante una incesante gimnasia mental, que requiere c\u00e1lculos complejos basados en criterios de precio y oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n hay que negociar con un amplio abanico de prestamistas los importes, los precios y las condiciones de reembolso para adaptarlos a la irregularidad e imprevisibilidad de los ingresos. Adem\u00e1s de las organizaciones de microcr\u00e9dito y las financieras, los pr\u00e9stamos pueden proceder de prestamistas del barrio o de las ciudades vecinas, prestamistas de empe\u00f1o, prestamistas ambulantes, tenderos, la \u00e9lite local, amigos, vecinos y parientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para muchas mujeres, enfrentarse a las deudas tambi\u00e9n significa tener que soportar, sin perder la calma, comentarios despectivos o despreciativos, y a veces insultos, de sus acreedores. No honrar la deuda es se\u00f1al de irresponsabilidad y mala gesti\u00f3n, y les dificulta volver a obtener pr\u00e9stamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los prestamistas, sea cual sea su perfil, ensuciar la reputaci\u00f3n del deudor es un arma formidable para incitarlo al reembolso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, hay que cuidar la apariencia y la actitud para dar la impresi\u00f3n de ser una mujer fuerte y decidida, capaz de pagar sus deudas. Si faltan los medios materiales, llegan a\u00a0monetizar el cuerpo\u00a0y a entrar en una infinidad de intercambios deuda-sexo que pueden ir desde sonrisas y zalamer\u00edas, hasta mantener relaciones sexuales con sus prestamistas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Trabajar para la deuda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gesti\u00f3n de la deuda suele conllevar trabajo, destinado a recibir fondos para el pago de los pr\u00e9stamos y sus intereses, a menudo exorbitantes.\u00a0En las favelas brasile\u00f1as, esto significa jornadas laborales m\u00e1s largas, que se prolongan hasta la noche y los domingos. La gente hace malabarismos, con dos o tres actividades para mantener el flujo de dinero. Para los hombres, se trata sobre todo de trabajar en la construcci\u00f3n, con poca seguridad laboral, sin protecci\u00f3n social y por menos del salario m\u00ednimo legal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para las mujeres, esto puede significar trabajar fuera de casa como limpiadoras, o en casa haciendo ropa o pasteles que luego venden en el mercado. Es el caso de muchas\u00a0abuelas\u00a0que siguen trabajando despu\u00e9s de jubilarse y utilizan su acceso al cr\u00e9dito para ayudar a sus hijos desempleados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gesti\u00f3n de las deudas (con sobrendeudamientos y tasas de inter\u00e9s por encima del mercado) y el trabajo para pagarlas privan de derechos a quienes las contraen y es una fuente de beneficios para la industria financiera (formal e informal). Es un sistema que se basa en el trabajo gratuito de las mujeres, as\u00ed como en la captaci\u00f3n de una parte considerable de los ingresos familiares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan\u00a0la encuesta ya citada, en 2016 la parte de los intereses representaba el 30 % en Tamil Nadu. En\u00a0Brasil, en 2021, el 12 %.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esta explotaci\u00f3n no puede reducirse a la depredaci\u00f3n financiera. Tiene sus ra\u00edces en un sistema de acumulaci\u00f3n que combina la incapacidad del capital privado para proporcionar salarios de subsistencia con la ineficacia del Estado para proporcionar una verdadera protecci\u00f3n social. De este modo, no se garantiza\u00a0la reproducci\u00f3n social\u00a0de los trabajadores. Esto es, no se asegura que los hijos puedan, al menos, mantener la posici\u00f3n social de sus padres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mujeres en la resistencia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas mismas circunstancias tambi\u00e9n pueden encontrarse en Europa, aunque bajo formas m\u00e1s sutiles y variadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Francia,\u00a0el movimiento de los\u00a0<em>chalecos amarillos<\/em>\u00a0ha puesto de relieve\u00a0el papel central que desempe\u00f1an las madres\u00a0en la gesti\u00f3n de las deudas familiares (facturas e hipotecas sobre todo). Estas movilizaciones tambi\u00e9n han demostrado que este cometido es\u00a0la base de la lucha femenina\u00a0y de una voz pol\u00edtica arraigada en la vida cotidiana de la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque si bien las mujeres son\u00a0actores en la sombra de las finanzas, tambi\u00e9n son fervientes opositoras. En\u00a0Argentina, en varios pa\u00edses\u00a0europeos, pero tambi\u00e9n en\u00a0Marruecos, en\u00a0Sri-Lanka, en\u00a0India\u00a0y probablemente en otros lugares, se pronuncian contra la violencia de la deuda y su excesivo peso sobre sus hombros. Estas mujeres luchan activamente por la anulaci\u00f3n de la deuda, pero tambi\u00e9n por pol\u00edticas sociales que eviten este endeudamiento cr\u00f3nico. Es hora de escucharlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isabelle Gu\u00e9rin, Directrice de recherche \u00e0 l&#8217;IRD-Cessma (Universit\u00e9 de Paris), affili\u00e9e \u00e0 l\u2019Institut Fran\u00e7ais de Pondich\u00e9ry,\u00a0<em>Institut de recherche pour le d\u00e9veloppement (IRD)<\/em>;\u00a0Elena Reboul, Post-doctorante, Centre d&#8217;\u00e9tudes de l&#8217;emploi et du travail,\u00a0<em>Conservatoire national des arts et m\u00e9tiers (CNAM)<\/em>, and\u00a0Timoth\u00e9e Narring, ethnographe et sociologue de l&#8217;endettement des milieux populaires, Cessma,\u00a0<em>Universit\u00e9 Paris Cit\u00e9<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: eleconomista<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta mujer dalit&nbsp;(una&nbsp;intocable), tiene que hacer malabarismos constantes para cumplir con los entre diez y veinte pr\u00e9stamos contra\u00eddos con compa\u00f1\u00edas financieras, prestamistas informales, la \u00e9lite local y sus vecinos. \u201c\u00bfQue por qu\u00e9 vuelven a trabajar tantos jubilados? 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