{"id":122649,"date":"2023-10-07T09:53:44","date_gmt":"2023-10-07T14:53:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=122649"},"modified":"2023-10-07T09:53:48","modified_gmt":"2023-10-07T14:53:48","slug":"falsos-recuerdos-por-que-nos-acordamos-de-cosas-que-nunca-sucedieron","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/varios\/falsos-recuerdos-por-que-nos-acordamos-de-cosas-que-nunca-sucedieron\/","title":{"rendered":"Falsos recuerdos: \u00bfpor qu\u00e9 nos &#8216;acordamos&#8217; de cosas que nunca sucedieron?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNuestras memorias son constructivas, reconstructivas. La\u00a0memoria\u00a0trabaja\u2026 como una p\u00e1gina de Wikipedia: t\u00fa puedes entrar y cambiarla, pero otras personas tambi\u00e9n pueden hacerlo\u00bb, dijo Elizabeth Loftus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 22 de septiembre de 1969, apenas unos d\u00edas antes de cumplir los nueve a\u00f1os, la peque\u00f1a Susan Nason fue asesinada en una peque\u00f1a localidad del estado de California. Veinti\u00fan a\u00f1os despu\u00e9s,\u00a0este caso resurgi\u00f3\u00a0estruendosamente en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eileen Franklin, una amiga de la infancia de Susan, afirm\u00f3 a finales de 1989 que hab\u00eda recuperado recuerdos relacionados con el asesinato que se encontraban reprimidos en su mente. Implicaban a su padre, George Franklin, como el responsable del atroz crimen. Las consecuencias de esta declaraci\u00f3n, profusamente detallada, fueron devastadoras para este hombre, que pas\u00f3 varios a\u00f1os en la c\u00e1rcel. Pero en 1996, las\u00a0dudas sobre la validez del testimonio\u00a0de su hija condujeron a su absoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la d\u00e9cada de los 90, este pol\u00e9mico caso, junto la aparici\u00f3n de testimonios de personas que dec\u00edan recordar traumas de la infancia en el contexto de psicoterapias, concentr\u00f3 el inter\u00e9s de los cient\u00edficos que investigan la fiabilidad de los recuerdos, especialmente en el \u00e1mbito judicial.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Recordar en exceso<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habitualmente tendemos a considerar que la memoria falla cuando olvidamos algo. Sin embargo, no solo puede incurrir en omisiones, sino que tambi\u00e9n es capaz de alterar la integridad de los recuerdos existentes. Se conocen como &#8216;<a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/pdf\/10.1177\/0081246313484236\">falsos recuerdos<\/a>&#8216; y\/o &#8216;falsos reconocimientos&#8217;, y resultan tan comunes como los fastidiosos olvidos que experimentamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces, estas distorsiones se limitan a peque\u00f1os detalles sin importancia, como confundir qui\u00e9n nos coment\u00f3 que iban a subirnos el sueldo o el sabor concreto de la tarta de nuestro cumplea\u00f1os. Pero lamentablemente, tambi\u00e9n pueden tener graves consecuencias en la vida de las personas, tal y como hemos podido comprobar con el asesinato de Susan Nason.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 generamos falsos recuerdos?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las creencias m\u00e1s extendidas sobre la psicolog\u00eda humana es que nuestra memoria funciona como un dispositivo de registro literal y exhaustivo que almacena las experiencias en tiempo real. Para acceder a un recuerdo, simplemente activar\u00edamos nuestra base de datos mental y &#8216;reproducir\u00edamos&#8217; las experiencias almacenadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero como ya afirm\u00f3 el cient\u00edfico brit\u00e1nico Frederic Bartlett en 1932, los recuerdos no son meras &#8216;r\u00e9plicas literales&#8217; de la realidad. M\u00e1s bien son el tejido de narrativas que evolucionan y se simplifican con el paso del tiempo. En ese proceso, la memoria no reproduce simplemente una experiencia, sino que la &#8216;reconstruye&#8217; mediante una compleja amalgama de ingredientes. Esta amalgama abarca tanto los hechos reales como las interpretaciones personales de los hechos. Ambos se entrelazan en la narraci\u00f3n para construir una historia coherente de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta naturaleza reconstructiva de la memoria guarda relaci\u00f3n con la generaci\u00f3n de falsos recuerdos. Al experimentar un evento, grabamos selectivamente aquellos aspectos de la escena que nos impactan, motivan o emocionan y, con ellos, montamos la &#8216;pel\u00edcula&#8217; de ese hecho. No retenemos todos los detalles, sino tan solo fragmentos, que se conectan con informaci\u00f3n relacionada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando evocamos ese recuerdo, la memoria reconstruye la experiencia combinando fragmentos de vivencias similares. Y, en paralelo, rellena las lagunas mediante inferencias derivadas de nuestra experiencia previa en situaciones an\u00e1logas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La aportaci\u00f3n de Elisabeth Loftus<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1974, Elisabeth Loftus, destacada investigadora de la memoria de la Universidad de California, lider\u00f3 un estudio pionero en este campo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de presentar v\u00eddeos cortos de accidentes de tr\u00e1fico a varios grupos de estudiantes, se pidi\u00f3 a los participantes que estimaran &#8216;a ojo&#8217; la velocidad de los veh\u00edculos en el momento del siniestro. Los investigadores preguntaron usando verbos que, de manera impl\u00edcita, pod\u00edan sugerir distintas velocidades: &#8216;aplastar&#8217;, &#8216;golpear&#8217;, &#8216;rozar&#8217;, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados revelaron una influencia significativa de la &#8216;fuerza&#8217; de los verbos en las estimaciones de velocidad. Dichas valoraciones eran m\u00e1s elevadas cuando se utiliz\u00f3 un verbo como &#8216;aplastar&#8217; en comparaci\u00f3n con, por ejemplo, &#8216;rozar&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, cuando se les interrog\u00f3 algunos d\u00edas despu\u00e9s sobre si se acordaban de haber observado cristales rotos en los v\u00eddeos, los miembros del grupo &#8216;aplastar&#8217; afirmaron recordarlos con el doble de frecuencia que los integrantes del grupo &#8216;rozar&#8217;. El caso era que esos cristales no sal\u00edan en las grabaciones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">No tengo m\u00e1s preguntas, se\u00f1or\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poder influir en la memoria introduciendo informaci\u00f3n sesgada en las preguntas a un testigo puede ser extremadamente da\u00f1ino. En pa\u00edses como Estados Unidos se han registrado cifras alarmantes de individuos condenados por delitos que no cometieron, como consecuencia de distorsiones en los recuerdos de los testigos o, incluso, como resultado directo de la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de interrogaci\u00f3n inapropiadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una de sus famosas charlas TED, titulada La ficci\u00f3n de la memoria, Elisabeth Loftus nos cuenta c\u00f3mo en algunos de sus experimentos consigui\u00f3 implantar recuerdos falsos en personas adultas. Por ejemplo, fue capaz de convencerles de que se hab\u00edan perdido en un centro comercial cuando eran ni\u00f1os, simplemente proporcionando detalles inventados sobre ese supuesto (y falso) suceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros estudios han logrado sembrar pseudorecuerdos utilizando fotograf\u00edas manipuladas en las que las personas aparec\u00edan dando un paseo en globo aerost\u00e1tico cuando eran ni\u00f1os, aunque nunca hubiera ocurrido algo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante destacar que algunas t\u00e9cnicas psicol\u00f3gicas como la hipnosis han resultado muy efectivas para convencer a las personas de que recuerden acontecimientos de sus vidas que jam\u00e1s han experimentado. Probablemente se explica porque la hipnosis fomenta la imaginaci\u00f3n, que tambi\u00e9n es una fuente de inspiraci\u00f3n para los falsos recuerdos. \u00a1Cu\u00e1ntas veces confundimos la realidad con algo que simplemente nos hemos imaginado!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro problema a\u00f1adido de la sugesti\u00f3n hipn\u00f3tica es que aumenta artificialmente la confianza en los recuerdos generados, lo que hace todav\u00eda m\u00e1s probable que se tome como real lo que tan solo ocurri\u00f3 en nuestra imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfEs realmente tan defectuosa nuestra memoria?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto que no. A pesar de sus imperfecciones, la memoria humana exhibe una notable capacidad de adaptaci\u00f3n y, en general, funciona de manera eficaz en la mayor\u00eda de las situaciones. Su naturaleza netamente productiva y reconstructiva desempe\u00f1a un papel esencial al ayudarnos a comprender el entorno que nos rodea, integrar nuestras experiencias y mantenernos actualizados en un mundo en constante cambio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esta afirmaci\u00f3n no implica que debamos pasar por alto el hecho de que nuestros recuerdos son potencialmente fr\u00e1giles, maleables y susceptibles de ser distorsionados por muchos factores. Pese a todo ello, y como ya nos dec\u00eda Plat\u00f3n, no nos faltan motivos para presumir de tan maravilloso don.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: ABC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNuestras memorias son constructivas, reconstructivas. La\u00a0memoria\u00a0trabaja\u2026 como una p\u00e1gina de Wikipedia: t\u00fa puedes entrar y cambiarla, pero otras personas tambi\u00e9n pueden hacerlo\u00bb, dijo Elizabeth Loftus. 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