{"id":125146,"date":"2024-01-08T09:36:58","date_gmt":"2024-01-08T14:36:58","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=125146"},"modified":"2024-01-08T09:37:02","modified_gmt":"2024-01-08T14:37:02","slug":"chiapas-nueva-sangre-viejas-guerras","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/destacadas\/chiapas-nueva-sangre-viejas-guerras\/","title":{"rendered":"Chiapas: nueva sangre, viejas guerras"},"content":{"rendered":"\n<p>Los hombres armados irrumpieron en el pueblo para anunciar que a partir de ese momento ellos eran la ley. Asaltaron a la polic\u00eda rural, rodearon la casa del comisario para no dejar lugar a dudas de quien llevaba las riendas y, al marcharse, dejaron tras de s\u00ed un mensaje: \u201cA partir de ahora tomamos el control del pueblo y la regi\u00f3n\u201d. Dijeron que eran miembros del Cartel de Sinaloa, sicarios de\u00a0Ismael<em>\u00a0el Mayo<\/em>\u00a0Zambada. La comunidad de Nueva Palestina se revolvi\u00f3 a pesar de las amenazas. El 6 de septiembre, envi\u00f3 una carta p\u00fablica al presidente del Gobierno, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, rogando una intervenci\u00f3n militar, que el Estado los defendiera de los comandos. El pulso est\u00e1 en el aire y una cosa queda clara: el narco se ha hecho fuerte en la selva Lacandona, el coraz\u00f3n simb\u00f3lico de Chiapas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las frases hechas, los lugares comunes, son comodines que ayudan, pero se quedan cortos. Por ejemplo: Chiapas es una bomba de relojer\u00eda, una olla a presi\u00f3n, un vaso que amenaza con desbordarse, una espiral de violencia, un polvor\u00edn \u2014\u201cal filo de la guerra civil\u201d, asegura el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN)\u2014. F\u00f3rmulas usadas hasta la saciedad durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas que, sin embargo, siguen siendo ciertas. La realidad es que el Estado m\u00e1s pobre de M\u00e9xico es todo eso y mucho m\u00e1s: un conflicto armado latente durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os, amalgama de paramilitares, soldados, guerrilleros y autodefensas que, en los \u00faltimos tiempos, ha visto agudizarse la situaci\u00f3n con la entrada en escena del crimen organizado. Para entenderse, es un arsenal cargado hasta los topes con mil y un tipos de p\u00f3lvora, cercado por un incendio que, en vez de apagarse, cada vez se aviva m\u00e1s. La explosi\u00f3n se antoja inevitable. Y cada vez est\u00e1 m\u00e1s cerca.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n han encontrado en la regi\u00f3n fronteriza una nueva veta a explotar: un territorio poroso, f\u00e9rtil para los negocios il\u00edcitos, con tres grandes arterias para el narcotr\u00e1fico que atraviesan Lacandona, Frontera Comalapa y la costa del Pac\u00edfico. La posibilidad de hacer negocio es inmensa al calor de megaproyectos como el Tren Maya, el turismo y la especulaci\u00f3n que traen de la mano. El caldo de cultivo est\u00e1 servido. La destrucci\u00f3n del tejido social que supone la vor\u00e1gine de armas que est\u00e1 devorando la regi\u00f3n es cada vez m\u00e1s acuciante, y, como siempre, es la sociedad civil quien m\u00e1s lo est\u00e1 pagando, especialmente las mujeres y las comunidades ind\u00edgenas, de acuerdo con todos los&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2023-05-10\/torturas-desplazamientos-forzados-detenciones-arbitrarias-o-violaciones-al-derecho-a-la-tierra-el-coctel-de-violencia-que-asedia-chiapas.html\">informes, an\u00e1lisis, testimonios de especialistas y de la gente que lo sufre en sus carnes<\/a>. Masacres, feminicidios, secuestros, violencia sexual, desapariciones, desplazamientos forzados.&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2023-06-08\/la-masacre-en-chiapas-de-siete-refugiados-de-chenalho-llega-al-palacio-nacional.html\">El repertorio del terror es extenso<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El recrudecimiento de una guerra encubierta<\/h3>\n\n\n\n<p>Dian Itzu Luna lleva 12 a\u00f1os viviendo en Chiapas y estudiando estas din\u00e1micas. Actualmente realiza una estancia en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog\u00eda Social: \u201cEstamos viendo una agudizaci\u00f3n del crimen organizado en los \u00faltimos tres a\u00f1os: desde la llegada de comandos armados en veh\u00edculos blindados que propician&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2023-06-30\/liberados-los-16-trabajadores-de-la-secretaria-de-seguridad-secuestrados-en-chiapas.html\">secuestros<\/a>, robos de auto, cobro de piso. Paralelamente, se incrementan los feminicidios, hay mucha depresi\u00f3n y suicidios, muerte y desapariciones diarias de los j\u00f3venes. En las comunidades hay un incremento de [consumo de] alcohol, drogas, armas y prostituci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los expertos se\u00f1alan que la llegada del Tren Maya, proyectos mineros, tur\u00edsticos y de explotaci\u00f3n de los recursos naturales de la regi\u00f3n, coincide con el auge de las mafias. \u201cTodo esto va a llevar a mayor consumo y aqu\u00ed entra el crimen organizado\u201d, afirma Itzu Luna. \u201cHay un control de los territorios, obviamente donde hay agua, petr\u00f3leo, minerales, pero hay tambi\u00e9n que entender c\u00f3mo la clase politica se vuelve parte del crimen organizado. Ac\u00e1 no vemos diferencia entre pol\u00edticos y narcotraficantes\u201d, abunda.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dice Mario Ortega Guti\u00e9rrez, coordinador del \u00e1rea de sistematizaci\u00f3n e incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolom\u00e9 de las Casas (Frayba), es muy complicado demostrar con pruebas que las oportunidades de enriquecerse que ofrecen megaproyectos como el Tren Maya sean lo que atrae al crimen organizado, \u201cpero justamente coincide siempre\u201d. \u201cTampoco queremos pensar que es lo \u00fanico. Entendemos que a nivel nacional sigue habiendo una disputa de carteles y no sabemos qu\u00e9 rupturas ha habido para que Chiapas, que hist\u00f3ricamente no hab\u00eda entrado en la situaci\u00f3n del resto del pa\u00eds, ahora lo est\u00e9\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/9MsKeBuEXsOY1NrPWmxDcqQQgEc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/S243E7TMVHUVQ2QP4Z6QPEAJWA.jpg\" alt=\"Ind\u00edgenas mayas tzotziles, choles y tojolabales marchan contra el creciente conflicto armado en San Crist\u00f3bal, el 5 de junio.\"\/><figcaption>Ind\u00edgenas mayas tzotziles, choles y tojolabales marchan contra el creciente conflicto armado en San Crist\u00f3bal, el 5 de junio.CARLOS L\u00d3PEZ (EFE)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Chiapas tiene una gran historia de organizaci\u00f3n campesina, asambleas y protestas. Un movimiento asociativo fuerte que, para el experto, ayuda a explicar las resistencias que hab\u00edan existido a la incursi\u00f3n del crimen organizado en la regi\u00f3n: \u201cPosiblemente, tiene mucho que ver que los carteles no hab\u00edan sabido entrar por la fuerte reticencia y la sociedad articulada, y ahora han podido a trav\u00e9s del control social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los principales carteles que operan en la regi\u00f3n, el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generaci\u00f3n adem\u00e1s de decenas de grupos regionales, utilizan tres principales arterias para traficar, explica Ortega Guti\u00e9rrez. La central: de\u00a0Frontera Comalapa\u00a0a San Crist\u00f3bal de las Casas. \u201cEsta ha sido la ruta hasta ahora m\u00e1s en disputa entre los dos grandes carteles, con foco rojo en la frontera, pero el conflicto tiende a extenderse\u201d. La norte, que empieza en la selva Lacandona, uno de los lugares donde la situaci\u00f3n m\u00e1s se est\u00e1 recrudeciendo: \u201cHist\u00f3ricamente desde los 70 se ha documentado que es una zona donde hay diversas pistas clandestinas del narco, ah\u00ed llega la mayor\u00eda de la droga y otros recursos de delincuencia organizada en avionetas, y la ruta sigue toda una carretera que va atravesando la zona norte de Chiapas hasta llegar a Palenque, Tabasco, Veracruz&#8230;\u201d. La tercera v\u00eda es a trav\u00e9s de la costa del Pac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/5oZiTDcseaRZZ3LBgi-BSz-H4Fo=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ZG3JOA6Y6LJADBZASBU2FONXRA.jpg\" alt=\"Integrantes del Ej\u00e9rcito Mexicano y de la Guardia Nacional vigilan un poblado en el municipio de Comala.\n\"\/><figcaption>Integrantes del Ej\u00e9rcito Mexicano y de la Guardia Nacional vigilan un poblado en el municipio de Comala.CARLOS L\u00d3PEZ (EFE)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Remilitarizaci\u00f3n y paramilitarismo<\/h3>\n\n\n\n<p>No hay una respuesta f\u00e1cil a un conflicto con mil aristas. Por ejemplo: la intervenci\u00f3n militar que solicita en su carta p\u00fablica la comunidad Lacandona es una medida que muchas otras zonas del Estado rechazan. A menudo, dicen las voces cr\u00edticas, la presencia de los soldados es parte del problema, no de la soluci\u00f3n. \u201cLo que nosotros hemos visto es que las comunidades muchas veces tienen toda una disyuntiva en el tema de la solicitud de seguridad. El impacto psicosocial muy fuerte del militarismo de los 90, con muchas violaciones a los derechos humanos, est\u00e1 en el imaginario colectivo. Es muy respetable que las comunidades exijan la presencia de seguridad p\u00fablica como medida desesperada contra la violencia, no dudamos que pueda tener un efecto inmediato, pero no lo resuelve a largo plazo\u201d, expone Ortega Guti\u00e9rrez.<\/p>\n\n\n\n<p>El 1 de enero de 1994, el mismo d\u00eda que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC), el EZLN, formado por miles de campesinos de Chiapas, tom\u00f3 las armas y puso en jaque al Gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Buscaban poner fin a la lacerante desigualdad que sufren los ind\u00edgenas en M\u00e9xico. Con los a\u00f1os ganaron influencia, se convirtieron en la bestia negra del Estado mexicano, una s\u00f3lida oposici\u00f3n fuera del Congreso y una suerte de faro de la izquierda global. Aunque ahora lleven a\u00f1os en una estrategia de silencio, contin\u00faan siendo&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2022-10-08\/la-obsesion-de-sedena-por-los-zapatistas.html\">espiados, monitorizados y cercados por la inteligencia militar<\/a>&nbsp;y agredidos por grupos paramilitares.<\/p>\n\n\n\n<p>Al alzamiento zapatista le sigui\u00f3 el primer proceso de militarizaci\u00f3n en Chiapas. Por eso muchos expertos prefieren hablar ahora de una&nbsp;<em>remilitarizaci\u00f3n<\/em>, un refuerzo de lo que ya exist\u00eda. \u201cDesde que llegu\u00e9 a Chiapas, sobre todo por el contexto del levantamiento zapatista en 1994, me encontr\u00e9 un Estado militarizado. Ha sido una constante los \u00faltimos 30 a\u00f1os\u201d, plantea Itzu Luna. El Gobierno desat\u00f3 una estrategia de contrainsurgencia para aislar y reducir a&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/2023-05-07\/noche-de-cine-en-territorio-zapatista-para-rehacer-el-mundo-y-un-velero-en-el-atlantico.html\">las comunidades del EZLN<\/a>, que viven desde entonces en regiones aut\u00f3nomas, al margen de las autoridades mexicanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al calor de la contrainsurgencia surgieron numerosos grupos paramilitares con oscuras conexiones. El caso emblem\u00e1tico, el que permanece como una herida abierta en la memoria de la regi\u00f3n, es Acteal: el 22 de marzo de 1997, un escuadr\u00f3n de la muerte asesin\u00f3 en una iglesia a 45 personas a sangre fr\u00eda, entre ellas a 18 ni\u00f1os. Hace dos a\u00f1os, el Gobierno de L\u00f3pez Obrador reconoci\u00f3 que tras la matanza se encontraba la mano del Estado y afirm\u00f3 que los sicarios pertenec\u00edan a \u201cgrupos paramilitares con la complacencia de las autoridades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/SNmnZ9F03-p1uRXdVc13LcS-jck=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/PK7R2EITNWGEGLEYURFR3FEYWQ.jpg\" alt=\"Miembros de la Guardia Nacional se despliegan hacia la frontera desde San Crist\u00f3bal, el 10 de septiembre.\"\/><figcaption>Miembros de la Guardia Nacional se despliegan hacia la frontera desde San Crist\u00f3bal, el 10 de septiembre.CARLOS L\u00d3PEZ (EFE)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cDocumentar cuarteles generales del Ej\u00e9rcito [en Chiapas] siempre te lleva a los grupos paramilitares, entrenados y armados por ellos mismos\u201d, asegura Itzu Luna. \u201cEn los 2.000, la apuesta del Estado fue la corporativizaci\u00f3n de organizaciones paramilitares que despu\u00e9s hicieron este juego sucio de guerra de desgaste\u201d, coincide Ortega Guti\u00e9rrez. En la actualidad, los reductos del EZLN contin\u00faan sufriendo un asedio paramilitar constante. \u201cLa situaci\u00f3n quiere llevar a los zapatistas a usar las armas\u201d, alerta la investigadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca hubo un desarme, ni siquiera despu\u00e9s de que el EZLN y el Gobierno firmara una suerte de paz simb\u00f3lica, que no pr\u00e1ctica, con los acuerdos de San Andr\u00e9s de 1996. \u201cChiapas no ha tenido un proceso de transici\u00f3n a la paz ni [una comisi\u00f3n de] la verdad por todos los cr\u00edmenes que se cometieron. La espiral de violencia obviamente no es nueva, el elemento de la delincuencia organizada se viene a sumar y complejizarlo mucho m\u00e1s\u201d, se\u00f1ala el investigador del Frayba. El experto a\u00f1ade un factor m\u00e1s: que en la actualidad los antiguos grupos paramilitares y los nuevos carteles se empiecen a vincular para mantener el control.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el Frayba,&nbsp;<em>remilitarizar<\/em>&nbsp;no es la soluci\u00f3n al problema: \u201cA pesar de la presencia de militares y Guardia Nacional en sus narices se movilizan los grupos de la delincuencia. Tenemos claro que no es la respuesta. Creemos que la apuesta m\u00e1s fuerte est\u00e1 abajo: las comunidades tienen la posibilidad a trav\u00e9s de alternativas pac\u00edficas de irse blindando, entendiendo que esta guerra por el control no es solamente es armada, tambien es cultural. Hay que reconstruir y fortalecer el tejido social\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hombres armados irrumpieron en el pueblo para anunciar que a partir de ese momento ellos eran la ley. 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