{"id":126514,"date":"2024-02-26T09:25:44","date_gmt":"2024-02-26T14:25:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=126514"},"modified":"2024-02-26T09:25:48","modified_gmt":"2024-02-26T14:25:48","slug":"la-sonrisa-inolvidable-de-fatima-en-el-sangriento-paraiso-de-la-palma-mozambique","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/qtp\/la-sonrisa-inolvidable-de-fatima-en-el-sangriento-paraiso-de-la-palma-mozambique\/","title":{"rendered":"La sonrisa inolvidable de F\u00e1tima en el sangriento para\u00edso de La Palma, Mozambique"},"content":{"rendered":"\n<p>Llega un momento en el que estas historias tienen que salir. Ese lapso en el que las pienso y las pienso, dando vueltas en la cama en noches de insomnio, y tengo que vomitarlas para recuperar un poco la paz. Algunas historias tardan m\u00e1s en poder salir, casi ninguna puedo escribirla inmediatamente: todas tienen su tiempo. Ellas deciden, y F\u00e1tima ha tardado m\u00e1s de lo usual, pero es hora de contar su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e1tima no se llama F\u00e1tima, aunque casi, pero no ser\u00e9 yo la pista para que la encuentren. Ah\u00ed, en Mozambique, espero que siga a salvo; creciendo como una ni\u00f1a de 14 a\u00f1os, que nunca olvidar\u00e1 su pasado, pero que espero pueda aspirar a un buen futuro, a reconstruir su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchas historias que duelen, y otras que calan en lo m\u00e1s profundo (demasiada empat\u00eda, dice la psic\u00f3loga) y la de F\u00e1tima ha sido de las m\u00e1s complicadas. Pero siempre acabo saliendo, y si para sacar a F\u00e1tima del agujero en donde la encontramos, tengo que bajar un rato a otro agujero, yo, volver\u00eda a hacerlo, todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e1tima debe tener 16 a\u00f1os ahora. Ten\u00eda 14 cuando la conoc\u00ed en La Palma, un peque\u00f1o municipio de la provincia de Cabo Delgado en Mozambique. Un pedazo de para\u00edso perdido, de esos que se corrompen por la guerra y por religiones de dioses sedientos de sangre, creados por seguidores que los satisfacen todos los d\u00edas. Cabo Delgado es la \u00fanica provincia de mayor\u00eda musulmana en un Mozambique cristiano, y eso dio pie a un levantamiento y a los muchos horrores que lo compusieron.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e1tima ten\u00eda 13 a\u00f1os cuando la violencia lleg\u00f3 a su aldea: cuando su familia tuvo que refugiarse en la selva para huir de los rebeldes y sus decapitaciones en masa. Cuando fui, todos los d\u00edas pas\u00e1bamos por un camino en el que se pod\u00eda ver excremento fresco de elefantes, pero nunca a los elefantes. La gente me dijo que les afect\u00f3 demasiado presenciar las matanzas, y ahora evitan a toda costa encontrarse con los humanos, \u201cesos seres salvajes que se matan entre ellos, sin importar que algunos sean solo cr\u00edas indefensas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e1tima no recuerda cuantos d\u00edas estuvo escondida en \u201cel bush\u201d en la maleza, tratando de escapar, comiendo mangos salvajes y ra\u00edces, hasta que sus victimarios encontraron a su familia. No sabe de cierto qu\u00e9 fue de su madre, solo sabe que se la llevaron y no la volvi\u00f3 a ver, pero oy\u00f3 sus gritos durante mucho tiempo, hasta que dej\u00f3 de o\u00edrlos. A su padre le cortaron la garganta frente a ella, y su hermano, su hermano, era parte de los rebeldes y fue su victimario.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella huy\u00f3 durante d\u00edas y fue \u201crescatada\u201d por un militar del ej\u00e9rcito de Mozambique que la tom\u00f3 como esposa durante un a\u00f1o y la abandon\u00f3 a su suerte cuando no se qued\u00f3 embarazada en ese tiempo. Tratando de volver a su pueblo encontr\u00f3 a su hermano, su \u00fanico familiar vivo, quien decidi\u00f3 que, al no ser virgen, ya no serv\u00eda como mujer, y podr\u00eda traerle beneficios de otra forma. La encerr\u00f3 en las ruinas de una escuela destruida, en un hueco obscuro sin agua, sin una forma de asearse, sin comida. Manteni\u00e9ndola a pan y agua literalmente, solo cuando los hombres que llevaba para que la violaran sal\u00edan satisfechos y se daba cuenta que no le conven\u00eda dejarla morir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una enfermedad que te come la carne<\/h2>\n\n\n\n<p>Yo nunca hab\u00eda visto la tungiasis: gusanos comi\u00e9ndose la carne viva de alguien que vive en condiciones de higiene terribles. Larvas que encararon por sus u\u00f1as, en las palmas de las manos y las plantas de los pies, en su cabeza, aprovechando las heridas formadas por la piel estirada que deja el edema de la desnutrici\u00f3n extrema, de esa piel delgada en un cuerpo lleno de agua que est\u00e1 donde no debiera, porque su sangre no tiene prote\u00ednas para retenerla.<\/p>\n\n\n\n<p>Delgad\u00edsima e hinchada al extremo, F\u00e1tima no hablaba, no interactuaba, ni contestaba las preguntas de los oficiales sanitarios locales con los que trabajaba. Fue hasta muchos d\u00edas despu\u00e9s, ya ba\u00f1ada y con la cabeza rapada, recibiendo tratamiento y comiendo cuando podo a poco nos empez\u00f3 a relatar su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando empez\u00f3 la lucha para dejarla hospitalizada cuando pudiera haber terminado de curarse en casa, con la vecina bondadosa que decidi\u00f3 arriesgarse y alertarnos de su caso. Esa solidaria mujer que no la dej\u00f3 sola en el hospital aun cuando ten\u00eda sus propios hijos peque\u00f1os a los que cuidar. Entre tanto, el equipo de M\u00e9dicos Sin Fronteras mediaba con otras organizaciones para que se le recibiera en la capital del distrito \u2014La Palma, como una zona de alto riesgo de seguridad, nadie quer\u00eda venir por ella\u2014, donde podr\u00eda encontrarse un hogar permanente para F\u00e1tima. Un espacio para que lograra reintegrarse, despu\u00e9s de much\u00edsimo trabajo de salud mental y f\u00edsica, a esta salvaje sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00f3 muchos e-mails y muchas llamadas de tel\u00e9fono para que alguien accediera a sacarla en avi\u00f3n, que el hospital del distrito la aceptara como paciente, que una organizaci\u00f3n que pudiera darle protecci\u00f3n tomara su caso. Pero as\u00ed se pelean estas batallas: rogando por que la se\u00f1al del internet satelital coopere, por que salgan las llamadas por el tel\u00e9fono, para encontrar un espacio donde el tel\u00e9fono satelital funcione, y buscando entendernos entre cooperantes que hablan distintos idiomas, entre mi terrible portu\u00f1ol y el ingl\u00e9s a medias de los portugueses locales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La luz se asoma en una sonrisa<\/h2>\n\n\n\n<p>Visit\u00e9 a F\u00e1tima tanto tiempo en el hospital para asegurarme que tuviera dinero para comer, que pude ir viendo su transformaci\u00f3n; de aquella personita silenciosa y malherida a una ni\u00f1a capaz de sonre\u00edr de nuevo, en solo algunas semanas, vi una resiliencia que nunca dejar\u00e1 de asombrarme. La de las ni\u00f1as y ni\u00f1os sobre todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me acuerdo de ella, de su sonrisa fugaz y de las pocas palabras que logramos cruzar en su dialecto, no pienso en el hermano o en los \u201cclientes\u201d de F\u00e1tima. Pienso en la sonrisa bondadosa de la vecina que cambio una vida para siempre, la que decidi\u00f3 que aquel horror ten\u00eda que terminar y cuid\u00f3 de F\u00e1tima como a una hija, aun en contra de los deseos de su marido. Porque este mundo est\u00e1 lleno de gente terrible capaz de hacer lo innombrable, pero tambi\u00e9n de gente maravillosa que encuentra dentro de s\u00ed el pode de cambiar las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso seguido en F\u00e1tima. Trato de imaginarla de nuevo una ni\u00f1a, con techo y comida, pero sobre todo a salvo de su pesadilla. La pesadilla que ahora trato de exorcizar de mi mente para que ni F\u00e1tima ni yo sigamos so\u00f1\u00e1ndola. Contando su historia, para que no se olvide, pensando que contando el horror de alguna forma dejar\u00e1 de repetirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: elfinanciero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llega un momento en el que estas historias tienen que salir. Ese lapso en el que las pienso y las pienso, dando vueltas en la cama en noches de insomnio, y tengo que vomitarlas para recuperar un poco la paz. 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