{"id":128620,"date":"2024-05-08T10:49:35","date_gmt":"2024-05-08T15:49:35","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=128620"},"modified":"2024-05-08T10:49:39","modified_gmt":"2024-05-08T15:49:39","slug":"breve-panorama-del-libre-albedrio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/breve-panorama-del-libre-albedrio\/","title":{"rendered":"Breve panorama del libre albedr\u00edo"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay un pensamiento que ha acompa\u00f1ado siempre a los seres humanos: la idea de que puede haber un destino. No me importa si aparece como karma o como los regalos que otorgan las hadas madrinas de los cuentos infantiles o en su vertiente cl\u00e1sica, con dramaturgos de la talla inmortal de S\u00f3focles. Por un lado o por otro, en las palmas de las manos o en el asiento del caf\u00e9 o en la capacidad predictiva de los modelos matem\u00e1ticos hay algo que supone que el futuro est\u00e1 escrito y podemos anticiparlo, saber con precisi\u00f3n su desenlace. Entiendo que estos procedimientos son muy diferentes en confiabilidad; pero todos, en el fondo, pretenden descorrer el velo que oculta el porvenir; lo que hoy me interesa es resaltar la universalidad que subyace a todos los m\u00e9todos adivinatorios: la certeza de que en alguna medida el futuro es previsible.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea choca con otra no menos extendida: con la del libre albedr\u00edo: bases y sustento de la vida humana civilizada. Sin la creencia en que somos libres no podr\u00edamos ser imputados por la comisi\u00f3n de ninguno de nuestros actos, ya que nosotros no seriamos los responsables, sino una fuerza que nos sobrepasa y que nos impele a actuar como actuamos. \u00bfQu\u00e9 responsabilidad tendr\u00edamos si, como en el caso del pobre Edipo, queriendo huir del destino no hacemos sino ir a cumplirlo fatalmente?<\/p>\n\n\n\n<p>El libre albedr\u00edo es, adem\u00e1s, la idea que dota a la vida humana de sentido, ya que si hubiera para nosotros un sentido predeterminado, nuestra existencia carecer\u00eda de sentido: seriamos meros t\u00edteres en una absurda pantomima: parad\u00f3jicamente la vida tiene sentido porque no tiene UN sentido, o dicho de manera m\u00e1s clara: tiene el sentido porque nosotros decidimos darle alguno.<\/p>\n\n\n\n<p>La contradicci\u00f3n entre estas dos ideas universales: la previsibilidad y el libre albedr\u00edo ha generado incontables especulaciones: Intentar\u00e9 resumirlas: 1. El universo dualista: la materia se rige determin\u00edsticamente; pero el ser humano es m\u00e1s que materia, posee un alma, o como se le quiera llamar, y esta se rige por el libre albedr\u00edo. 2. El universo monista: la materia es cuanto existe y es regulada determin\u00edsticamente, aqu\u00ed el alma es una mera funci\u00f3n cerebral reducible a la materia. En esta concepci\u00f3n no existe el libre albedr\u00edo; y 3. El universo monista probabil\u00edstico cl\u00e1sico: solo existe la materia pero no todo esta regido por la necesidad sino que tambi\u00e9n se admite el azar, un azar resultado de la complejidad, o dicho de otro modo, un azar fruto de no poder prever el encuentro de dos l\u00edneas causales. Aqu\u00ed la libertad humana entra en la zona de lo impredecible pero no por ello existe el libre albedr\u00edo, simplemente no se puede anticipar cual vaya a ser la conducta precisa que habremos de realizar, aunque esta est\u00e9 determinada, y 4. El universo monista intr\u00ednsecamente probabil\u00edstico o cu\u00e1ntico, en esta concepci\u00f3n tambi\u00e9n todo cuanto existe es la materia solo que vista en su nivel de part\u00edculas: los seres humanos son como todo compuestos de part\u00edculas que esencialmente son probabil\u00edsticas: cada reacci\u00f3n depender\u00e1 del colapso de la funci\u00f3n de onda. En esta concepci\u00f3n se da, pese a la naturaleza intr\u00ednsecamente probabil\u00edstica, un alt\u00edsimo grado de previsi\u00f3n. No me queda claro si en esta concepci\u00f3n puede o no hablarse de libre albedr\u00edo, aunque me inclino a pensar que no.<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar este apretado panorama, hay un fil\u00f3sofo en cuya metaf\u00edsica \u2014hoy muy poco recordada\u2014 encontramos una soluci\u00f3n para rescatar la idea del libre albedr\u00edo del determinismo que actualmente priva de manera mayoritaria: me refiero a Leibniz, quien en su Monadolog\u00eda, y sobre todo en la correspondencia que sostuvo con un te\u00f3logo de su \u00e9poca, La&nbsp; correspondencia con Arnauld, puede leerse dicha conciliaci\u00f3n: Leibniz admite que, ciertamente, todo est\u00e1 determinado por lo que denomina en lat\u00edn VIS: Fuerza de Desenvolvimiento propia de cada cosa y, sin embargo, esto no se ri\u00f1e con la idea de libertad; solo hay que redefinir el concepto de libertad, no como la posibilidad de elegir esto o aquello, sino como un elegir de acuerdo estrictamente con uno mismo y con nadie ni nada m\u00e1s. La libertad como autonom\u00eda, la libertad de seguir, cada quien, su propia ley, que es lo que etimol\u00f3gicamente significa autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Leibniz el universo entero est\u00e1 regulado por leyes, regido por la necesidad, pero cada cosa act\u00faa siguiendo su propio mandato y por ello es libre. Esto supone una armon\u00eda preestablecida y supone tambi\u00e9n que al estar todo concatenado, ya todo ocurri\u00f3. No para nosotros que, por poseer una conciencia finita, vamos brincando del ahora al despu\u00e9s en le devenir, sino para dios que, por poseer una conciencia infinita, es capaz de captar la totalidad del tiempo, pasado, presente y futuro de forma simult\u00e1nea desde la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: sinembargo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un pensamiento que ha acompa\u00f1ado siempre a los seres humanos: la idea de que puede haber un destino. 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