{"id":132529,"date":"2024-09-17T11:40:33","date_gmt":"2024-09-17T16:40:33","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=132529"},"modified":"2024-09-17T11:40:35","modified_gmt":"2024-09-17T16:40:35","slug":"el-increible-y-cruel-drama-de-las-mujeres-afganas-que-desafian-a-los-talibanes-para-hacer-deporte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/destacadas\/el-increible-y-cruel-drama-de-las-mujeres-afganas-que-desafian-a-los-talibanes-para-hacer-deporte\/","title":{"rendered":"El incre\u00edble y cruel drama de las mujeres afganas que desaf\u00edan a los talibanes para hacer deporte"},"content":{"rendered":"\n<p>La mayor\u00eda de las ma\u00f1anas, despu\u00e9s de rezar, Sanah, de 25 a\u00f1os, se une a varias mujeres de su barrio en&nbsp;<strong>Kabul<\/strong>, capital de&nbsp;<strong>Afganist\u00e1n<\/strong>, para caminar por la calle principal antes de que se llene de tr\u00e1fico. Lo hacen sin correr jam\u00e1s y sin acercarse demasiado a los numerosos puestos de control de los talibanes.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de ellas podr\u00edan competir en diferentes modalidades, pero no pueden ni siquiera plante\u00e1rselo. Viven en un pa\u00eds donde el gobierno talib\u00e1n&nbsp;<strong>ha prohibido a las mujeres practicar deporte<\/strong>, as\u00ed que hacen ejercicio en secreto simplemente para tener un m\u00ednimo de salud y tranquilidad mental.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo podemos acercarnos al puesto de control talib\u00e1n porque nos dicen: &#8216;<strong>\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s fuera de casa tan temprano?<\/strong>&nbsp;\u00bfAd\u00f3nde vas? \u00bfPor qu\u00e9 necesitas hacer ejercicio? No tienes por qu\u00e9 hacerlo, as\u00ed que no lo hagas&#8217;\u00bb, explica Sanah, nombre ficticio (al igual que el resto de testimonios) por miedo a represalias.<\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades talibanes aplican una interpretaci\u00f3n extrema de la ley isl\u00e1mica, y las mujeres son las m\u00e1s afectadas por restricciones que las Naciones Unidas han calificado como\u00a0<strong>\u00abapartheid de g\u00e9nero\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 2022, el Ministerio para la Propagaci\u00f3n de la Virtud y la Prevenci\u00f3n del Vicio anunci\u00f3 que a las mujeres se les prohib\u00eda el acceso a parques y gimnasios alegando que esos espacios no cumplen el c\u00f3digo de vestimenta que les obliga a cubrirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Anteriormente, los gimnasios ofrec\u00edan<strong>&nbsp;franjas horarias para mujeres<\/strong>&nbsp;y, si bien todav\u00eda existen algunos clubes de fitness informales exclusivos para mujeres, son escasos y acaban cerrando.<\/p>\n\n\n\n<p>Sanah y una de sus compa\u00f1eras, Latifah, de mediana edad, sol\u00edan caminar por los grandes parques arbolados de la ciudad. La \u00faltima vez que Latifah fue al parque cerca de su casa, poco despu\u00e9s del veto impuesto a las mujeres en estos espacios,&nbsp;<strong>fue golpeada y echada a la fuerz<\/strong><strong>a<\/strong>, recuerda entre l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl doctor me dijo que&nbsp;<strong>ten\u00eda que hacer m\u00e1s ejercicio porque ten\u00eda colesterol<\/strong>&nbsp;alto e h\u00edgado graso, pero los talibanes no nos dejan ejercitarnos, ir al gimnasio o caminar al aire libre\u00bb, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>A Sanah le gustar\u00eda ser instructora de yoga, as\u00ed que practica dirigiendo al grupo de mujeres en la ejecuci\u00f3n de ligeros ejercicios aer\u00f3bicos y de meditaci\u00f3n tras la caminata bajo la amarillenta luz de la madrugada, a resguardo de miradas indiscretas en un balc\u00f3n protegido. Es otra de las prohibiciones de los talibanes: las mujeres&nbsp;<strong>deben evitar asomarse a los balcones o ventanas de sus domicilios<\/strong>. Y para impedir que cualquier extra\u00f1o pueda verlas es obligatorio que esas ventanas y balcones sean opacos. En esas indignantes condiciones, Sanah une el pulgar y el \u00edndice de sus manos en sus rodillas y dice suavemente: \u00abRespirad hondo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Expulsadas de su gimnasio, Rayan, de 19 a\u00f1os, y otras&nbsp;<strong>compa\u00f1eras de boxeo<\/strong>&nbsp;visitan ahora la casa de una amiga y usan el poco equipamiento del que disponen para seguir practicando este deporte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEntrenamos menos, pero nunca hemos parado\u00bb, afirma Rayan mientras mira un video suyo en el tel\u00e9fono en el que lanza veloces pu\u00f1etazos, un recuerdo agridulce de lo bien que boxeaba.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica del deporte entre las mujeres ya estaba mal vista en la sociedad afgana antes del regreso de los talibanes al poder en 2021, pero ahora las restricciones son draconianas. Sac\u00e1ndose el pa\u00f1uelo de su cabeza bajo el calor de Kabul, Bahar, exboxeadora de competici\u00f3n, explica que la situaci\u00f3n dej\u00f3 a otras mujeres como ella angustiadas, agotadas y deca\u00eddas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero cuando boxeamos, lo damos todo eso en ese momento. Incluso si solo entrenamos por unos minutos, para nosotras es una gran diferencia\u00bb, dice la joven de 20 a\u00f1os. En sus manos todav\u00eda hay manchas de henna, colorante natural utilizado para realizar los tatuajes temporales que le dibujaron en su reciente boda, un ritual para traer buena fortuna al matrimonio. Su marido no sabe que sigue boxeando.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas atletas mujeres huyeron de Afganist\u00e1n despu\u00e9s del ascenso al poder de los talibanes, cuyo gobierno no ha sido oficialmente reconocido por ning\u00fan Estado. Algunas todav\u00eda compiten a nivel internacional, como en los recientes&nbsp;<strong>Juegos Ol\u00edmpico de Par\u00eds<\/strong>, pero entrenando fuera del pa\u00eds y bajo otra bandera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn Afganist\u00e1n, el deporte femenino ha terminado. Si no se practica deporte femenino, \u00bfc\u00f3mo pueden unirse al equipo nacional?\u00bb, es el incre\u00edble argumento que sale por la boca de&nbsp;<strong>Atal Mashwani<\/strong>, portavoz del directorio de deportes del gobierno talib\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Banafsha, cintur\u00f3n negro del arte marcial chino wushu, expresa las sensaciones encontradas por la participaci\u00f3n ol\u00edmpica de mujeres afganas. La delegaci\u00f3n de Afganist\u00e1n en Par\u00eds contaba con tres hombres y tres mujeres. Tambi\u00e9n hab\u00eda afganas compitiendo por el equipo de refugiados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe hizo feliz que las mujeres no se hayan rendido todav\u00eda, que sigan comprometidas con sus objetivos -afirma esta deportista-. Pero me entristeci\u00f3 tambi\u00e9n. \u00bfPor qu\u00e9 no pueden ir a los Juegos desde su propio pa\u00eds?\u00bb.&nbsp;<strong>Banafsha quem\u00f3 su uniforme<\/strong>&nbsp;cuando los talibanes accedieron al poder. Ahora, \u00abdesesperanzada y desconsolada\u00bb, apenas sale de casa y le cuesta motivarse para practicar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hasina Hussain Zada<\/strong>, que trabaja por la organizaci\u00f3n&nbsp;<a href=\"https:\/\/freetorun.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Free to Run<\/a>&nbsp;(Libre para correr), dedicada al empoderamiento femenino a trav\u00e9s del deporte, explica que los numerosos videos y clases en l\u00ednea no reemplazan un entrenamiento en persona, en equipo o al aire libre. \u00abLes decimos a nuestros participantes que piensen en ello como si fueran los tiempos del covid\u00bb, dice la mujer de 28 a\u00f1os, que<strong>&nbsp;huy\u00f3 a Canad\u00e1 tras el regreso de los talibanes<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 2018 trabaja con esta organizaci\u00f3n, que sigue respaldando a las mujeres para ejercitarse aunque \u00abcon precauci\u00f3n y discreci\u00f3n\u00bb. \u00abIntentamos cambiar mentalidades,&nbsp;<strong>intentamos darles esperanza<\/strong>\u00bb, afirma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda de las ma\u00f1anas, despu\u00e9s de rezar, Sanah, de 25 a\u00f1os, se une a varias mujeres de su barrio en&nbsp;Kabul, capital de&nbsp;Afganist\u00e1n, para caminar por la calle principal antes de que se llene de tr\u00e1fico. 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