{"id":136415,"date":"2025-01-03T16:11:32","date_gmt":"2025-01-03T21:11:32","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=136415"},"modified":"2025-01-03T16:11:33","modified_gmt":"2025-01-03T21:11:33","slug":"el-caribe-mexicano-en-donde-los-pescadores-de-cocaina-logran-vender-su-botin-o-son-ejecutados-por-el-implacable-narco","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/el-caribe-mexicano-en-donde-los-pescadores-de-cocaina-logran-vender-su-botin-o-son-ejecutados-por-el-implacable-narco\/","title":{"rendered":"EL CARIBE MEXICANO: EN DONDE LOS PESCADORES DE COCA\u00cdNA LOGRAN VENDER SU BOT\u00cdN, O SON EJECUTADOS POR EL IMPLACABLE NARCO"},"content":{"rendered":"\n<p>Es una noche oscura, con la madrugada muy avanzada sin luna llena de por medio. Embarcaciones y peque\u00f1as avionetas provenientes de zonas costeras de Colombia, Panam\u00e1 y Belice habr\u00e1n de enviar al cielo tres se\u00f1ales con luces en el \u00faltimo reducto de aguas mexicanas del Mar Caribe. Son rel\u00e1mpagos de luces fuertes que ser\u00e1n vistas en los pueblos de la franja costera: Xcalak, Punta Herrero, Pulticub, Puerto Bravo, R\u00edo Huache, Mahahual, Uvero y El Placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta se\u00f1al es contestada de la siguiente manera: jergas encendidas con gasolina, sostenidas como antorchas, se mueven de izquierda a derecha. Quienes las agitan mojan sus pies descalzos en las aguas tibias de Quintana Roo. Las siguen agitando, como si se bailar\u00e1 el \u201cFollow the leader\u201d en una discoteca caribe\u00f1a. Estos protocolos de la delincuencia organizada son el banderazo para que lugare\u00f1os puedan salir a la caza del llamado \u201cpez cuadro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un pez. Son tabiques y tabiques de polvo blanco emplayados con nylon transparentes y negros, que se desprenden de decenas y cientos de paquetes. Son centenares de kilos, muchas veces toneladas de coca\u00edna. Cuatro, cinco, las capas de pl\u00e1stico que sean necesarias para no da\u00f1ar el estupefaciente. Esto ocurre en los municipios de Oth\u00f3n P. Blanco y Felipe Carrillo Puerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace un par de d\u00e9cadas nativos y pescadores sal\u00edan a buscar el \u201cpez cuadro\u201d como si se buscara un tesoro, como quien compra un billete de loter\u00eda con la certeza de que se va a salir premiado. Con la ilusi\u00f3n de salir de la pobreza. Hoy ese azar ha ido perdiendo el lado l\u00fadico y la aventura. Tener suerte es peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el crimen organizado \u201cobliga\u201d a pescadores a trabajar y a recoger \u201cla merca\u201d extraviada, en algunos casos el pez cuadro ya viene con chip localizador: hay que regresarlo o jugarse la vida en ello.<\/p>\n\n\n\n<p>La coca\u00edna entra por el Mar Caribe<\/p>\n\n\n\n<p>La joya de la corona del turismo nacional e internacional tambi\u00e9n es el campe\u00f3n mundial de los estupefacientes. La coca\u00edna entra por el Mar Caribe. Un fen\u00f3meno que tambi\u00e9n ocurre en las costas de Brasil y Florida; en M\u00e9xico de manera espaciada en Puerto Chiapas, en la frontera con Guatemala, y en algunas playas de Yucat\u00e1n, donde una l\u00ednea imaginar\u00eda divide el Golfo de M\u00e9xico del Mar Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>El paname\u00f1o Rub\u00e9n Blades dice en su hit \u201cTibur\u00f3n\u201d que \u201cbrilla verde azul, el Mar Caribe, con la majestad que el sol impone\u201d. El narcotr\u00e1fico, tan adicto a sus corridos tumbados, bien podr\u00eda agregar que \u201cla reina blanca\u201d de prohibido placer brilla con luz propia: empaquetada llega a las costas mexicanas, para seguir su ruta hacia Estados Unidos. Pero en el desembarco, o despu\u00e9s de un decomiso, varios tabiques quedan perdidos, flotando o recalando en la arena que ba\u00f1an las aguas turquesas de esta franja.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios de esos kilos ser\u00e1n distribuidos, lo mismo en la zona hotelera de Canc\u00fan, que en la Quinta Avenida de Playa del Carmen o en los altos resorts de Tulum. Y claro tambi\u00e9n en la Costa Maya, el \u00faltimo rinc\u00f3n del Caribe mexicano. Una franja de operaci\u00f3n de narcomenudistas con turistas nacionales, pero sobre todo extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p>La ruta m\u00e1s socorrida por los c\u00e1rteles de Sinaloa, del Noreste, Jalisco Nueva Generaci\u00f3n (CJNG) y el de Caborca abarca 137 kil\u00f3metros planos desde el pueblo costero de Xkalak \u2013a quince de la frontera con Belice\u2013 hasta el camino imaginario de cocales, arena y piedras rocosas que comprenden los municipios de Oth\u00f3n P. Blanco y Felipe Carrillo Puerto, casi hasta llegar a la Reserva Ecol\u00f3gica Sian Ka\u00b4an. S\u00ed, es el para\u00edso en la otra esquina, dec\u00eda Vargas Llosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Son obligados a \u201cplayear\u201d en Quintana Roo<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rteles extorsionan a pescadores para que recuperen la droga perdida | Foto Ilustrativa: Elizabeth Ruiz \/ CUARTOSCURO<\/p>\n\n\n\n<p>ampliar<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTe obligan, te obligan a trabajar para ellos\u201d, son las palabras de Manuel Quintal, un pescador que naci\u00f3 en Punta Allen y toda su vida se dedic\u00f3 a este oficio. Hasta el d\u00eda de hoy, con 60 a\u00f1os, contin\u00faa con una vida n\u00f3mada. Buscando empleo en las zonas tur\u00edsticas. Acostumbrado a caminar kil\u00f3metros y a bucear hasta las profundidades. \u201cHasta 13 metros de inmersi\u00f3n\u201d, presume mientras se acaricia el bigote. Pas\u00f3 de pescar langosta a \u201cpescar\u201d coca\u00edna en el mar. Quintal es un todo terreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Creci\u00f3 y vivi\u00f3 en las puntas m\u00e1s peligrosas para los pescadores. En donde la precariedad econ\u00f3mica, las temporadas bajas y el regateo del producto de la pesca, los obliga a colgar el cordel y la atarraya: \u201cLas cambiaron por l\u00e1mparas y motocicletas para irse a las b\u00fasquedas del oro blanco, del \u2018pez cuadro\u2019, de \u2018la merca\u2019, la coca\u00edna\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso ocurre en Punta Herrero que, aunque pertenece a la reserva de Sian Ka\u2019an, una zona protegida por el gobierno federal, es tambi\u00e9n una de las principales para \u201cplayear\u201d. Es un puerto virgen. No hay hoteles, ni energ\u00eda el\u00e9ctrica. Hace apenas unos a\u00f1os que instalaron celdas solares. Las casas son de madera y algunas est\u00e1n construidas en lo alto para sortear el oleaje que a veces invade a la comunidad. Los pobladores recomiendan no quedarse afuera cuando cae la noche. Le temen al jaguar, el portentoso \u201ctigre de Am\u00e9rica\u201d, el cual aseguran se comi\u00f3 a todos los perros que viv\u00edan en el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sian Ka\u2019an, que en maya significa \u201corigen del cielo\u201d, destaca la plenitud de su relieve y su superficie de piedra caliza que favorece los cenotes | Especial<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si la vida en medio de la naturaleza no es f\u00e1cil, el acceso es mucho m\u00e1s. Para llegar deben atravesar manglares, palmeras y arena. Es una brecha blanca, sin carretera ni pavimento. Lo que parece un para\u00edso, esconde un secreto comunitario. Junto a la pesca, la b\u00fasqueda del oro blanco es la actividad econ\u00f3mica m\u00e1s frecuente. Por obligaci\u00f3n o no, es lo \u00fanico que les queda para comer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos que compran droga llegan a tu rancho y te preguntan si ya \u2018playaste\u2019, si respondes que nada; te exigen que busques porque saben que ya cay\u00f3. Por eso ahora la gente ya no quiere ir a trabajar a la playa, te obligan\u201d, dice Quintal.<\/p>\n\n\n\n<p>Negarse a participar no es opci\u00f3n. Si no lo hacen son desaparecidos o asesinados. En palabras del pescador \u201clos levantan y van a matar a otro lado\u201d, lamenta. \u00c9l sigue buscando empleo pero ya no a la orilla de la playa.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de Punta Allen, donde promocionan tours para el turismo, paseos en lancha y hoteles; ingresar a Punta Herrero es a\u00fan m\u00e1s complicado. Lo ideal es hacerlo con \u201cinvitaci\u00f3n\u201d de la comunidad. Eso te garantiza de alg\u00fan modo protecci\u00f3n. Lo mismo ocurre en Xkalak, puedes entrar camuflado entre turistas extranjeros, controlados por gu\u00edas de turistas, para \u201cevadir\u201d una pluma de control. \u00bfQui\u00e9n entra?, \u00bfqui\u00e9n sale?, y a \u00bfqu\u00e9 carajo vino?, preguntan. Entrar como nacional, solo y no traer d\u00f3lares para gastar, despierta suspicacia en este poblado de Mahahual.<\/p>\n\n\n\n<p>Controles de seguridad en Punta Herrero<\/p>\n\n\n\n<p>Pescadores cuentan con sus propios m\u00e9todos para recolectar la coca\u00edna perdida en el Mar Caribe | Foto Ilustrativa<\/p>\n\n\n\n<p>En el sur de Quintana Roo, as\u00ed como hay la presencia t\u00e1cita de varios c\u00e1rteles, tambi\u00e9n hay diversos modus operandi para recolectar la coca\u00edna. Por la v\u00eda independiente, s\u00ed, pero tambi\u00e9n lugare\u00f1os que son obligados e incluso supervisores externos del narco, quienes env\u00edan, por as\u00ed decirlo, a sus gerentes y supervisores.<\/p>\n\n\n\n<p>En Punta Herrero el camino de madrugada es complejo. A medida que avanzas se vuelve inseguro. Que el veh\u00edculo se quede atorado en un banco de arena es el menor de los peligros. Entre las palmeras se ven las luces de l\u00e1mparas y linternas, destello tras destello. Se escucha tambi\u00e9n el ruido de las motos. Son los pescadores que est\u00e1n buscando el oro blanco que recala en la playa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasar esa brecha tambi\u00e9n tiene un filtro. Te detienen para ver en el interior del auto. La luz contra los cristales de las ventanas se siente como una agresi\u00f3n. Cuentan el n\u00famero de pasajeros y se aseguran de que vayas en compa\u00f1\u00eda de un habitante.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos del peligro que representa pescar los paquetes de coca\u00edna, sobresale la calidez de las personas del sur de Quintana Roo | Claudia Arriaga<\/p>\n\n\n\n<p>El oficio de \u201cplayear\u201d no es exclusivo de Punta Herrero. Se suman los pescadores de otros puertos, que como Manuel Quintal van en busca de empleo. Se dividen en brigadas. Se organizan porque conocen el riesgo. Lejos de los peligros de atravesarse con las brigadas que salen en busca de paquetes de oro blanco, las personas son amables. Aburridas por el sabor de la langosta \u2013lo que para muchos es un manjar\u2013, est\u00e1n dispuestas a intercambiarla por carne. A compartir un trago de cerveza y una buena charla.<\/p>\n\n\n\n<p>No necesitan el llamado progreso de la ciudad. Les basta un camino que les permita trasladarse f\u00e1cilmente a la escuela o a la ciudad para trabajar. Aunque son conscientes de que esto podr\u00eda nunca ocurrir. Ser una reserva natural es la excusa perfecta y tambi\u00e9n el escondite ideal para el crimen organizado, que los mantiene atrapados y desconectados.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 que el c\u00e1rtel lo buscaba<\/p>\n\n\n\n<p>Las calles de Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo guardan la historia de \u2018El Chaparro\u2019 \/ Foto ilustrativa: CUARTOSCURO<\/p>\n\n\n\n<p>El Chaparro era un pescador de Carrillo Puerto, lo mismo trabajaba en Punta Herrero, que en Punta Allen, ten\u00eda 35 a\u00f1os cuando se suicid\u00f3. Sus amigos lo recuerdan con cari\u00f1o y nostalgia, se les endulza la voz cuando hablan de \u00e9l. So\u00f1aba con ser millonario y lo logr\u00f3 pero s\u00f3lo seis meses le dur\u00f3 la fortuna. \u201cEl dinero se hizo para gastar, total el mar me trae m\u00e1s\u201d, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El golpe de suerte le lleg\u00f3 cuando cambi\u00f3 de \u00e1rea de trabajo. Recorr\u00eda el camino que conecta Punta Allen con Punta Herrero, cerca de Punta Gorila. Encontr\u00f3 un paquete gordo con \u201clangosta blanca\u201d en la playa y la vendi\u00f3 en dos millones de pesos. Invirti\u00f3 el dinero en comprar un auto, pero no sab\u00eda manejar, as\u00ed que contrat\u00f3 un chofer. Rent\u00f3 un bar y se rodeaba de mujeres, se hab\u00eda vuelto adicto a la bohemia y al doble placer que producen las risas femeninas con el chocar de las copas. A carcajadas, sus amigos recuerdan que hasta el cigarro encend\u00eda con billetes, cuando ya andaba muy borracho.<\/p>\n\n\n\n<p>En su regreso a Bacalar \u2018El Chaparro\u2019 encontr\u00f3 su destino (Cortes\u00eda)<\/p>\n\n\n\n<p>Lo perdi\u00f3 todo y regres\u00f3 a \u201cplayear\u201d. Por muchos meses estuvo fuera del radar de sus amigos. Un d\u00eda regres\u00f3 a Limones, una peque\u00f1a comunidad que pertenece al pueblo de Bacalar. Ah\u00ed intent\u00f3 vender unos tanques de ox\u00edgeno que rob\u00f3 a unos \u201cgringos\u201d que practicaban buceo. El Chaparro huy\u00f3 enojado, luego de tener que dividir un \u201cpez cuadro\u201d con cuatro personas m\u00e1s. No fue lo suficiente para volverse millonario.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas despu\u00e9s supo que los judiciales lo estaban buscando. Pens\u00f3 que era porque descubrieron que encontr\u00f3 pez cuadro y que era el c\u00e1rtel quien lo buscaba. Entr\u00f3 en p\u00e1nico y decidi\u00f3 suicidarse. \u201cSe ahorc\u00f3 en su mata de naranja. Puso un cordel en el cuello cuando supo que lo buscaban los judiciales. Se mat\u00f3 por esa cosa. Nunca logr\u00f3 tener nada en la vida\u201d, lamentan sus amigos. El Chaparro no ten\u00eda miedo de la polic\u00eda en realidad. En cambio, s\u00ed de las autoridades que tienen maridaje con el crimen organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>La Marina tras los paquetes flotando<\/p>\n\n\n\n<p>Autoridades aseguran buques con presunta coca\u00edna. (Foto: @SEMAR_mx)<\/p>\n\n\n\n<p>En la madrugada del 14 de mayo de 2024, el radar de la Secretar\u00eda de Marina detect\u00f3 la entrada ilegal de dos embarcaciones a aguas mexicanas. El cuadrante las ubicaba frente a Mahahual, el destino m\u00e1s tur\u00edstico de la Costa Maya, ah\u00ed llegan los gringos que quieren paz y tranquilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Las patrullas iniciaron la persecuci\u00f3n. Una lancha azul, como las que los lugare\u00f1os llaman \u201ctiburoneras\u201d porque son anchas y de buena profundidad para almacenar varios escualos, fue interceptada y hubo apenas dos detenidos; la autoridad no dio mayores datos y no se supo si eran mexicanos o extranjeros. En una celda de sargazo \u2013el gran enemigo de hoteleros y turistas\u2013 hab\u00eda otros kilos de coca\u00edna flotando en el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>La Secretar\u00eda de la Marina contabiliz\u00f3, entre la coca\u00edna de una lancha y los paquetes que flotaban enredados entre sargazo, 3 mil 588 kilogramos \u201cconfiscados\u201d al narcotr\u00e1fico. No se logr\u00f3 calcular cu\u00e1ntos kilos conten\u00eda la embarcaci\u00f3n que huy\u00f3, luego de entrar a aguas internacionales. Fue un d\u00eda triste para los comuneros e integrantes del narco en el sur de Quintana Roo. \u201cNo salimos a playear el \u2018pez cuadro\u2019, durante varios d\u00edas\u201d, dice compungido otro pescador de la regi\u00f3n, Juan Caamal.<\/p>\n\n\n\n<p>Marinos aseguraron los \u2018peces cuadro\u2019 entre el sargazo de la playa | Semar<\/p>\n\n\n\n<p>El diario Sol Quintana Roo document\u00f3 que el mega decomiso ven\u00eda de Colombia, del Clan del Golfo y cuyo m\u00e1ximo jerarca, Dairo \u00dasuga David, alias \u2018Otoniel\u2019, detenido en Panam\u00e1 a finales de 2021, hoy recluido en Estados Unidos. Sin embargo, como sucedi\u00f3 con el C\u00e1rtel de Sinaloa y Los Zetas, aunque El Chapo Guzm\u00e1n y Osiel C\u00e1rdenas est\u00e9n en prisiones estadounidenses, las organizaciones que crearon siguieron sus boyantes operaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Y un poco m\u00e1s atr\u00e1s. El 11 de octubre de 2022, la Armada decomis\u00f3 casi dos toneladas de coca\u00edna, iban a ser lanzadas al mar en Pulticub, una zona de playas v\u00edrgenes. Este decomiso fue hecho entre la Novena Regi\u00f3n Naval y la D\u00e9cima Quinta.<\/p>\n\n\n\n<p>Una revisi\u00f3n exhaustiva en los boletines de prensa de la Secretar\u00eda de Marina y Secretar\u00eda de Seguridad y Protecci\u00f3n Ciudadana dan cuenta de forma tenue, casi t\u00edmida, de los envoltorios o paquetes de coca\u00edna \u201cabandonados\u201d en la playa o en el mar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b\u201cEn Quintana Roo, Guardia Nacional localiza entre sargazo paquetes con aparente coca\u00edna\u201d. Cinco paquetes en el kil\u00f3metro 11 de Tulum, hallados el 7 de julio de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMarina asegura m\u00e1s de 2 mil 800 kilos de coca\u00edna\u201d, el 15 de agosto de 2023; 18 kilogramos encontrados en 15 paquetes en Punta Piedra. En ese mismo bolet\u00edn, \u201camontonan\u201d otros 25 kilos que una patrulla naval encontr\u00f3 flotando sobre el sargazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pescadores de coca\u00edna en Quintana Roo: el nuevo oficio del &#8216;narco&#8217;- Grupo Milenio<\/p>\n\n\n\n<p>Y de ah\u00ed, decomisos aislados \u2013Cozumel, Playa del Carmen, Puerto Morelos\u2013 y algunas detenciones de extranjeros. En una solicitud de informaci\u00f3n, la Marina advierte que 10 embarcaciones fueron decomisadas en Quintana Roo entre 2018 y 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Los j\u00f3venes dedicados al narcomenudeo no son quintanarroenses, dicen los pobladores, sino gente que proviene de Tabasco, Chiapas, Veracruz y otras entidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Lugare\u00f1os que se han hecho ricos de la nada<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Caamal anda cerca de los 70, muchos a\u00f1os trabaj\u00f3 como pescador en Punta Allen y Punta Herrero, y hoy vive en la cabecera de Felipe Carrillo Puerto. Con naturalidad cuenta que desde mediados de los a\u00f1os ochenta existe la recolecci\u00f3n a gran y peque\u00f1a escala del \u201cpez cuadro\u201d, recuerda que antes eran de marihuana y ahora son de coca\u00edna.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfYa recal\u00f3 algo? \u2013sol\u00edan preguntarle los colegas pescadores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed, pero ah\u00ed lo dej\u00e9 \u2013contestaba Jos\u00e9 y ven\u00eda una oleada de reclamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1No chingues, av\u00edsame, tr\u00e1emelo a m\u00ed, aqu\u00ed te doy una feria. Tr\u00e1emelo, si la yerba se moja, me ayudas a secarla en un tapanco.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel entonces, esas zonas costeras no ten\u00edan due\u00f1o, ni fracci\u00f3n ejidal, mucho menos una lotificaci\u00f3n o cercas. Hoy s\u00ed las hay, en diversos puntos, y en cada rancho o terreno pueden operar diversas organizaciones criminales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY por qu\u00e9 no quiso playear? \u2013le pregunto a Caamal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me lo dec\u00edan varios amigos. Sin embargo, nunca me gust\u00f3 meterme en cosas il\u00edcitas. Siempre digo, a manera de broma, que mi patrimonio lo constru\u00ed a base de vender salbutes y Coca [Cola]. Otros la construyeron a base de solo vender coca.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cabecera municipal de Carrillo Puerto y en los pueblos costeros de Othon P. Blanco se cuentan infinidad de historias, de humildes pescadores que empezaron a \u201cpescar\u201d tabiques de coca\u00edna y de repente presum\u00edan su patrimonio: uno, dos, tres millones de pesos. Unos contin\u00faan ah\u00ed, amasando sus fortunas, diversificando el dinero en inversiones, otros ya reposan en el pante\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En las cantinas del sur de Quintana Roo es visible cuando alguien logr\u00f3 acomodar una \u201cmerma\u201d hallada en las aguas y playas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Sin pudor alguno llegan a soltar los misiles [cervezas de un litro]. Lo hacen en el Tenampa, en el Blue Mambo, en el Cuarto Fr\u00edo, en la Baticueva de Carrillo Puerto; en La Cantinita, Isla del Tris o Octopussy, cabecera municipal de Chetumal.<\/p>\n\n\n\n<p>El que pesca cuadro, celebra con j\u00fabilo, haci\u00e9ndolo visible.<\/p>\n\n\n\n<p>El Caribe asediado por los c\u00e1rteles<\/p>\n\n\n\n<p>Es un s\u00e1bado soleado de septiembre, AMLO viaj\u00f3 en el Tren Maya a Carrillo Puerto. Todo el d\u00eda, helic\u00f3pteros de la Marina y la Armada hacen sobrevuelos en la cabecera municipal. En el pueblo todo es alegr\u00eda, la \u00fanica molestia del fin de semana es que no hay comercio alguno que tenga \u201cchicharr\u00f3n\u201d y \u201ccochinita pibil\u201d, pues los Servidores de la Naci\u00f3n apartaron todo un d\u00eda antes, para darle de comer a acarreados y simpatizantes, fuerzas castrenses y a la Guardia Nacional, en su gira del adi\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda despu\u00e9s es mediod\u00eda en Mahahual. Y arranc\u00f3 lo m\u00e1s crudo de la temporada baja por su poca derrama econ\u00f3mica. Hay clubes de playa cerrados y pocos turistas. Prestadores de servicios admiten y sugieren al turista guardarse despu\u00e9s de las diez de la noche en hoteles y airbnbs. Porque por ac\u00e1 es la hora de las disputas entre los narcomenudistas, porque hay una plaza en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sur de Quintana Roo es muy visible el narcomenudeo, pareciera tolerado. Es f\u00e1cil y barato conseguir \u201cperico\u201d: 500 pesos una dosis en Chetumal y Carrillo Puerto, la mitad de lo que suele costar en M\u00e9rida, y una tercera parte de lo que suele valer en Canc\u00fan o Tulum. Apenas toca tierra y avanza el polvo blanco, su valor va aumentando. El flete, el peligro, los riesgos y el ba\u00f1o de sangre tiene sus riesgos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se habla en sigilo, las grapas traen marcas: Sinaloa y CJNG, en su mayor\u00eda, pero recientemente, hace un par de a\u00f1os, entr\u00f3 un tercero en discordia, el C\u00e1rtel de Caborca que domina la familia de Rafael Caro Quintero, otrora l\u00edder del C\u00e1rtel de Guadalajara. Y con ello, las ejecuciones empezaron a aumentar desde hace dos a\u00f1os. Casi al inicio del gobierno de Mara Lezama: Baleados por aqu\u00ed, cuerpos tirados en comunidades de Bacalar, corretizas con armas de fuego por all\u00e1. Van 364 homicidios dolosos en el primer semestre de 2024 y 629 asesinatos ocurridos en 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, en el sur y en la frontera con Belice, solo se \u201csusurran\u201d nombres y al\u00edas: Pelo Chino, identificado por la Fiscal\u00eda General de la Rep\u00fablica como Jos\u00e9 Gil Caro , sobrino de Rafael; Carlos Monsiv\u00e1is \u2013s\u00ed, hom\u00f3nimo del cronista mexicano\u2013 del C\u00e1rtel del Noreste y hasta unos enviados de Los Chapitos, cuyos nombres permanecen m\u00e1s ocultos que el arrecife de coral de Mahahual.<\/p>\n\n\n\n<p>A los pescadores poco les importa qu\u00e9 grupo opera en el Caribe. La prioridad es el dinero que puedan cobrar o escapar antes de que los desaparezcan. A ellos, aparentemente, nadie los ve. Se volvieron \u00fanicamente mano de obra. Si bien hay \u201cmerca\u201d que buscar en el mar, entre el sargazo, a orilla de playa, algunas c\u00e9lulas criminales que ya les pusieron un chip rastreador, as\u00ed que no pueden huir con droga que no es suya, ni comercializar sin afrontar las consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo nunca vi a un millonario m\u00e1s pobre que esos\u201d, son las palabras de Jorge Ek, un pescador que hace dos a\u00f1os encontr\u00f3 un \u201cpez cuadro\u201d en las aguas de Vig\u00eda Chico, \u00e1rea que tambi\u00e9n es parte de la reserva de Sian Ka\u00b4an.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge, a diferencia de otros colegas, abri\u00f3 el paquete por curiosidad. Era marihuana, pero decidi\u00f3 abandonarla ah\u00ed mismo donde la hall\u00f3. El que se arriesga a huir con mercanc\u00eda para hacer negocio por su cuenta, ya lleva una se\u00f1al de muerte marcada. Le pas\u00f3 a su amigo el Negro Chi. Jorge est\u00e1 seguro que \u201clo suicidaron\u201d cuando se meti\u00f3 a bucear porque intent\u00f3 apropiarse de un paquete.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los amigos de Jorge tuvieron finales tr\u00e1gicos: entre pobreza, suicidio, \u201csuicidados\u201d o desapariciones. El grupo de pescadores est\u00e1 convencido de que pescar ya no es un oficio seguro. Y denunciar tampoco es opci\u00f3n: \u201c\u00bfA qui\u00e9n?\u201d, pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p>Refugiarse lejos de la costa es la \u00fanica opci\u00f3n para aquellos pescadores a los que los c\u00e1rteles obligaron a bajarse del alijo, colgar la atarraya y los cordeles. En tierra firme, la prioridad es la b\u00fasqueda, cuidado y traslado del pez cuadro.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Milenio<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una noche oscura, con la madrugada muy avanzada sin luna llena de por medio. 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