{"id":137730,"date":"2025-02-11T09:58:57","date_gmt":"2025-02-11T14:58:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=137730"},"modified":"2025-02-11T09:58:58","modified_gmt":"2025-02-11T14:58:58","slug":"mexico-y-la-corrupcion-estamos-a-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/mexico-y-la-corrupcion-estamos-a-tiempo\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico y la corrupci\u00f3n: estamos a tiempo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra \u2018corrupci\u00f3n\u2019 se ha vuelto parte del discurso cotidiano en M\u00e9xico. Se repite tanto que parece haber perdido su peso real. La escuchamos en cada esc\u00e1ndalo pol\u00edtico, en cada promesa de campa\u00f1a, en cada discurso de quienes se llaman a s\u00ed mismos protectores de la moral p\u00fablica. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, ha sido el eje o columna de un gobierno que ha resultado tan corrupto como aquellos a los que prometi\u00f3 combatir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica y de los actos de quienes nos gobiernan, es necesario preguntarnos qu\u00e9 significa realmente la corrupci\u00f3n y de d\u00f3nde surge su origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00e9rmino proviene del lat\u00edn&nbsp;<em>corrompere<\/em>, que significa podrido, putrefacci\u00f3n. No es solo una palabra con significado negativo, sino un concepto que se traduce en una degradaci\u00f3n interna, a algo que se echa a perder desde adentro, hasta volverse irreconocible. Y eso es exactamente lo que est\u00e1 ocurriendo en nuestra sociedad. Nos estamos pudriendo desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, la corrupci\u00f3n ha sido un mal constante, especialmente en el gobierno y el sector p\u00fablico. Pero ya se ha hablado demasiado de ello. Se han escrito libros, columnas, discursos y denuncias interminables en contra del tr\u00e1fico de influencias, enriquecimiento il\u00edcito, operaciones con recursos de procedencia il\u00edcita, ejercicio il\u00edcito del servicio p\u00fablico y delitos electorales, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema es que nos hemos acostumbrado a ver la corrupci\u00f3n como un mal exclusivo del poder. Como si fuera un virus que solo afecta a los pol\u00edticos y a las instituciones, como si nosotros, los gobernados, no tuvi\u00e9ramos nada que ver con esta podredumbre. Por eso, en este momento, es hora de hablar de la corrupci\u00f3n de la sociedad misma, porque el problema no es solo el sistema, sino cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La corrupci\u00f3n est\u00e1 en la calle, en los centros de trabajo, en las escuelas y en los hogares. Es el \u2018favor\u2019 para saltarse la fila. Es el regalo al maestro para obtener una buena calificaci\u00f3n. Es la \u2018mordida\u2019 al polic\u00eda para evitar una multa. Es el empresario que defrauda al fisco. Es la persona que miente en una declaraci\u00f3n rendida ante una autoridad. Es el comerciante que adultera sus productos o vende mercanc\u00edas piratas o subvaluadas. Es la indiferencia ante lo que sabemos que est\u00e1 mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s grave es que la corrupci\u00f3n no es solo un acto, sino una mentalidad. Y cuando una sociedad adopta una mentalidad corrupta, la descomposici\u00f3n se extiende a todos los niveles. Por eso se han perdido los valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, vemos j\u00f3venes que no entienden la diferencia entre el bien y el mal. J\u00f3venes que creen que pueden golpear hasta casi matar a una mujer en plena calle por un conflicto vial. J\u00f3venes que se sienten con la autoridad de entrar a una casa y acuchillar a otra chica por celos del novio y conflictos banales. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando con nuestra sociedad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esos j\u00f3venes podridos, corruptos, no nacieron as\u00ed. Son el reflejo de hogares sin valores, de familias que han abandonado su responsabilidad de educar con principios, de un sistema que ha normalizado la violencia, el abuso y la impunidad. Nos indignamos con sus actos, pero no nos preguntamos qu\u00e9 fall\u00f3 en su formaci\u00f3n, qu\u00e9 les ense\u00f1amos, qu\u00e9 ejemplo les dimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la soluci\u00f3n no est\u00e1 en un cambio de gobierno ni en nuevas leyes que no se aplican ni se respetan. La soluci\u00f3n est\u00e1 en regresar a la conciencia, en recuperar el valor de la familia, en formar ciudadanos con principios. Es momento de entender que M\u00e9xico no cambiar\u00e1 con un decreto presidencial o una reforma, ni con un nuevo Poder Judicial, sino con un cambio profundo en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto solo se logra con valores. Con estudio, mucho estudio. Con amor a la patria. Con respeto al pr\u00f3jimo. Con honestidad y lealtad, no solo hacia los dem\u00e1s, sino hacia nosotros mismos. Con indignaci\u00f3n ante la injusticia. Con solidaridad real. Y s\u00ed, con coraje y determinaci\u00f3n. Para cambiar a M\u00e9xico se necesitan \u2018huevos\u2019. Se necesita valent\u00eda para romper con la corrupci\u00f3n desde lo m\u00e1s peque\u00f1o hasta lo m\u00e1s grande. Se necesita trabajo constante, compromiso y la voluntad de exigir y actuar, no solo con palabras, sino con hechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El destino de este pa\u00eds no lo decidir\u00e1n los pol\u00edticos, sino la sociedad. S\u00ed se puede. Estamos a tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra \u2018corrupci\u00f3n\u2019 se ha vuelto parte del discurso cotidiano en M\u00e9xico. Se repite tanto que parece haber perdido su peso real. La escuchamos en cada esc\u00e1ndalo pol\u00edtico, en cada promesa de campa\u00f1a, en cada discurso de quienes se llaman a s\u00ed mismos protectores de la moral p\u00fablica. 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