{"id":140801,"date":"2025-05-09T09:42:43","date_gmt":"2025-05-09T14:42:43","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=140801"},"modified":"2025-05-09T09:42:44","modified_gmt":"2025-05-09T14:42:44","slug":"los-hijos-invisibles-el-impacto-invisible-de-crecer-con-hermanos-con-trastornos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/los-hijos-invisibles-el-impacto-invisible-de-crecer-con-hermanos-con-trastornos\/","title":{"rendered":"Los hijos &#8216;invisibles&#8217;: El impacto invisible de crecer con hermanos con trastornos"},"content":{"rendered":"\n<p>En los hogares donde hay ni\u00f1os con trastornos del desarrollo, autismo,\u00a0<strong>TDAH<\/strong>\u00a0u otras condiciones, es com\u00fan que los hermanos asuman, sin quererlo,\u00a0roles de cuidadores o mediadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchos los hermanos que callan su estr\u00e9s por no ser un problema a\u00f1adido y, en muchas ocasiones los padres, centrados en las necesidades del hijo con trastorno,\u00a0pueden pasar por alto las se\u00f1ales.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno, explica Irene L\u00f3pez, psic\u00f3loga y directora del centro anda CONMiGO de Boadilla del Monte (Madrid), \u00abes conocido como&nbsp;<strong>&#8216;parentificaci\u00f3n&#8217;,<\/strong>&nbsp;y puede generar consecuencias emocionales a largo plazo y manifestarse como ansiedad, carga emocional e incluso dificultades en sus relaciones futuras\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando esto ocurre, puede ocurrir que las familias dediquen todos sus esfuerzos de crianza a los hijos que piensan que m\u00e1s lo necesitan, y en cierto modo, &#8216;abandonen&#8217;; a aquellos que ven m\u00e1s fuertes. Pero en realidad, estos siguen necesitando de la atenci\u00f3n de sus padres. \u00bfDejar sus necesidades emocionales en un segundo plano, es un error com\u00fan a todos los casos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, es un error com\u00fan y muy humano que vemos con frecuencia en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Cuando un hijo presenta necesidades especiales o un trastorno del desarrollo, es natural que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/familia\/padres-hijos\/consejo-jefa-psiquiatria-nino-jesus-nunca-dejes-20240619123626-nt.html\">los padres<\/a>&nbsp;enfoquen gran parte de su energ\u00eda, tiempo y atenci\u00f3n en \u00e9l. Sin embargo, esto suele generar un desequilibrio emocional en la familia, especialmente para los hermanos que, por parecer m\u00e1s &#8216;fuertes&#8217; o autosuficientes, son asumidos como los que \u00abest\u00e1n bien\u00bb. Lo que ocurre en estos casos es que los hermanos no dejan de tener necesidades emocionales, simplemente aprenden a silenciarlas. Y ese silencio, muchas veces, nace del amor y del deseo de no ser una carga adicional para sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, este patr\u00f3n puede derivar en sentimientos de soledad emocional. desarrollo de una autoexigencia desmedida, dificultad para pedir ayuda o mostrar vulnerabilidad, o ansiedad, tristeza o somatizaciones que aparecen m\u00e1s adelante. No es que las familias no amen a todos sus hijos por igual, sino que el peso de lo urgente (terapias, citas m\u00e9dicas, crisis conductuales) muchas veces eclipsa lo importante: ver al hijo que no se queja, pero siente. Por eso, en&nbsp;<strong>terapia familiar<\/strong>, trabajamos mucho con esta idea: no se trata de dividir la atenci\u00f3n en partes iguales, sino de dar a cada hijo lo que emocionalmente necesita. A veces, el que no lo pide a gritos es quien m\u00e1s lo requiere en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando el d\u00eda tiene 24 horas, \u00bfc\u00f3mo pueden hacerlo mejor las familias para que estos ni\u00f1os no se sientan invisibles?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una pregunta esencial, y es precisamente el punto donde muchas familias se sienten m\u00e1s desbordadas: \u00bfc\u00f3mo llegar a todo cuando el tiempo no alcanza? La clave no est\u00e1 tanto en tener \u00abm\u00e1s horas\u00bb, sino en dar calidad y presencia emocional real, aunque sea en momentos breves. Aqu\u00ed algunas estrategias pr\u00e1cticas y cl\u00ednicas que recomendamos:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. Crear peque\u00f1os rituales de conexi\u00f3n exclusiva:<\/strong>&nbsp;No necesitan ser grandes planes. Un paseo de 10 minutos, leer juntos antes de dormir, cocinar una receta sencilla, o simplemente conversar a solas en la cama. Lo importante es que ese tiempo sea solo para ese hijo, con atenci\u00f3n plena, sin interrupciones ni pantallas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Nombrar lo que sienten:<\/strong>&nbsp;Darles permiso para hablar de lo dif\u00edcil, sin censura ni culpa. Frases como: \u00abS\u00e9 que a veces puede ser duro para ti\u00bb o \u00ab\u00bfC\u00f3mo lo est\u00e1s viviendo t\u00fa?\u00bb les muestran que su mundo emocional tambi\u00e9n importa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. Incluirlos, sin sobrecargarlos:<\/strong>&nbsp;Pueden participar de algunas tareas relacionadas con su hermano con necesidades especiales, pero no deben sentirse responsables de su cuidado ni mediadores del sistema familiar. Hay que cuidar que no se inviertan los roles.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. Validar su rol en la familia:<\/strong>&nbsp;Agradecer su paciencia, reconocer su esfuerzo, celebrar sus logros. Son gestos que fortalecen su autoestima y les muestran que tambi\u00e9n son vistos, m\u00e1s all\u00e1 del silencio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Buscar apoyo externo cuando sea necesario:<\/strong>&nbsp;Terapia individual o espacios grupales con otros hermanos en situaciones similares pueden ser de gran ayuda para canalizar emociones, compartir experiencias y sentirse comprendidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otro de los errores comunes es que los padres hacen al hermano neurot\u00edpico responsable del que presenta discapacidad, y se produce, tal y como expon\u00e9is, una &#8216;adultificaci\u00f3n&#8217;; antes de tiempo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La parentificaci\u00f3n instrumental es una forma de adultificaci\u00f3n precoz en la que el hermano neurot\u00edpico asume responsabilidades pr\u00e1cticas y emocionales que no le corresponden por su edad. Aunque a corto plazo puede parecer \u00fatil para sostener la din\u00e1mica familiar, a nivel psicol\u00f3gico puede ser profundamente desgastante y desestructurante. Esto suele ocurrir cuando, desde el agotamiento, la preocupaci\u00f3n o la culpa, los padres delegan de forma no consciente en ese hijo \u00abm\u00e1s funcional\u00bb tareas como supervisar o cuidar al hermano con discapacidad, mediar en momentos de crisis, consolar emocionalmente a los propios padres o convertirse en ejemplo constante. As\u00ed, el ni\u00f1o reprime sus propias necesidades, vive con miedo a no estar a la altura y asume una responsabilidad que excede su etapa de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta inversi\u00f3n de roles puede derivar en consecuencias emocionales importantes: ansiedad cr\u00f3nica, hiperresponsabilidad, baja tolerancia a la frustraci\u00f3n, dificultad para poner l\u00edmites y relaciones afectivas desequilibradas en la adultez. Muchos de estos ni\u00f1os terminan repitiendo el patr\u00f3n de cuidar a otros, olvid\u00e1ndose de s\u00ed mismos. Por eso es crucial que los padres tomen conciencia de este fen\u00f3meno y act\u00faen desde una posici\u00f3n protectora. Es necesario recordar que ese hijo tambi\u00e9n es un ni\u00f1o, con derecho a equivocarse, jugar, recibir atenci\u00f3n y ser cuidado. Frases como \u00abEres el mayor, t\u00fa entiendes\u00bb o \u00abT\u00fa s\u00ed puedes ayudarme\u00bb deben evitarse, ya que refuerzan el rol de cuidador. Adem\u00e1s, es importante asumir que pedir ayuda externa no es un fallo, sino una forma de aliviar tensiones y evitar sobrecargas: apoyarse en la familia extendida, en profesionales o en la comunidad puede marcar la diferencia. La adultificaci\u00f3n no es sin\u00f3nimo de madurez, sino una adaptaci\u00f3n forzada a una necesidad familiar. Honrar la infancia de todos los hijos, respetando sus tiempos, l\u00edmites y necesidades emocionales, es una forma fundamental de cuidar su salud mental y su desarrollo integral a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hay ni\u00f1os que lo llevan con naturalidad, y otros que no. \u00bfDeber\u00edan estos ni\u00f1os recibir apoyo psicol\u00f3gico o acompa\u00f1amiento espec\u00edfico por ser hermano\/a de una persona con discapacidad o trastorno del neurodesarrollo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque algunos ni\u00f1os parecen adaptarse con naturalidad, todos necesitan ser vistos, escuchados y acompa\u00f1ados. Ser hermano o hermana de una persona con discapacidad o un trastorno del neurodesarrollo no es en s\u00ed una experiencia patol\u00f3gica, pero s\u00ed es una vivencia emocionalmente compleja, con luces y sombras. Es recomendable el acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico incluso si no hay s\u00edntomas evidentes, un espacio terap\u00e9utico preventivo o de acompa\u00f1amiento puede ser enormemente beneficioso. Ayuda a procesar emociones ambivalentes como son el amor, los celos, la culpa o la frustraci\u00f3n, a sentirse validados sin temor a &#8216;traicionar&#8217; a sus padres o al hermano, a poner en palabras lo que muchas veces no se atreven a expresar, y a construir una identidad personal que no est\u00e1 \u00fanicamente ligada al rol de &#8216;hermano&#8217;. Adem\u00e1s, resulta importante diferenciar entre una adaptaci\u00f3n sana y una adaptaci\u00f3n silenciada. Muchos ni\u00f1os que &#8216;no dan problemas&#8217;, est\u00e1n simplemente reprimiendo sus emociones por lealtad o por no querer a\u00f1adir carga. La terapia en estos casos no busca medicalizar la experiencia, sino ofrecer un lugar seguro donde tambi\u00e9n puedan ser ellos mismos. Adem\u00e1s, hay intervenciones muy efectivas, como: grupos de hermanos, terapias de validaci\u00f3n emocional y espacios familiares en los que todos los miembros puedan tener voz. No todos los ni\u00f1os necesitar\u00e1n una terapia intensiva, pero s\u00ed todos merecen un espacio emocional propio. El acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico, incluso en forma breve o preventiva, puede marcar una gran diferencia en su desarrollo emocional, su autoestima y la manera en que construyen sus relaciones en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A veces, estos ni\u00f1os tienen que renunciar a actividades sociales o personales por las din\u00e1micas familiares. \u00bfDeber\u00edamos permitirles llevar su propia vida, sus actividades en paralelo, por separado&#8230;?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, y no solo deber\u00edamos permitirlo: es necesario y saludable que as\u00ed sea. Los hermanos de ni\u00f1os con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo tienen derecho, como cualquier otro ni\u00f1o, a tener un espacio personal, actividades propias, amistades, hobbies y una identidad independiente. Negarles esto, aunque sea de forma no intencionada, puede generar un mensaje impl\u00edcito muy da\u00f1ino: \u00abTus necesidades no son tan importantes como las de tu hermano\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante? Porque les ayuda a desarrollar una identidad propia, m\u00e1s all\u00e1 del rol de \u00abcuidador\u00bb o \u00abacompa\u00f1ante\u00bb, fomenta su autoestima y autonom\u00eda emocional, les permite vivir experiencias positivas, libres de la carga emocional familiar y les da un espacio para ser ni\u00f1os, adolescentes, explorar, equivocarse y crecer sin miedo a fallar. Permitir que estos ni\u00f1os lleven su propia vida no es un acto de ego\u00edsmo ni de abandono familiar: es una forma de cuidarlos, proteger su salud mental y permitirles crecer con libertad emocional. Una familia sana no es aquella en la que todos hacen lo mismo, sino aquella en la que cada miembro puede florecer seg\u00fan sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se habla por el duelo que pasan los propios padres de un ni\u00f1o con discapacidad, pero nunca del duelo del hermano por el compa\u00f1ero de juegos que no ha podido tener&#8230; \u00bfTambi\u00e9n pasan por un duelo semejante?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, los hermanos de ni\u00f1os con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo tambi\u00e9n atraviesan un proceso de duelo, aunque rara vez se hable de ello. Es un duelo silencioso, simb\u00f3lico, que no nace de una p\u00e9rdida f\u00edsica, sino de la ausencia de esa relaci\u00f3n fraterna que imaginaron: un compa\u00f1ero de juegos, de secretos, de travesuras. En lugar de eso, encuentran un hermano con quien la interacci\u00f3n puede ser limitada, exigente o completamente distinta a lo esperado. Esta experiencia muchas veces se reprime, porque sienten que no tienen derecho a esa tristeza, o temen herir a sus padres si expresan que echan de menos algo que nunca tuvieron. Pero la emoci\u00f3n est\u00e1, y si no se valida, puede generar culpa, desconexi\u00f3n o incluso rabia encubierta. Reconocer este duelo no significa rechazar al hermano, sino aceptar que hay una p\u00e9rdida simb\u00f3lica que tambi\u00e9n merece ser atendida. Darles permiso para hablar de ello, sin corregir ni minimizar sus emociones, les permite resignificar el v\u00ednculo y construir una relaci\u00f3n posible, aunque distinta. Nombrar el duelo es una forma de sanar, y tambi\u00e9n de proteger el amor entre hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando son dos hermanos, \u00bfc\u00f3mo se hace si contamos con que va a ser el responsable en el futuro de tutelar a su hermano?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en una familia hay solo dos hermanos y uno de ellos presenta una discapacidad, es com\u00fan que surja la expectativa \u2014expl\u00edcita o no\u2014 de que el hermano neurot\u00edpico asumir\u00e1 en el futuro el rol de cuidador o tutor legal. Aunque esta idea parte del amor y la preocupaci\u00f3n por el bienestar del hijo con discapacidad, es fundamental abordar este tema con responsabilidad emocional y a largo plazo, sin imponer un destino que el otro a\u00fan no ha elegido. Desde la infancia, conviene evitar mensajes que sit\u00faen al hermano como \u00abel que se har\u00e1 cargo\u00bb, ya que esto puede generar una carga emocional anticipada, culpa, miedo al futuro y renuncia a su propio proyecto de vida. A medida que crece, este hijo debe ser incluido en las conversaciones familiares, pero no desde la obligaci\u00f3n, sino desde la posibilidad de elegir, entender y decidir. En paralelo, es imprescindible que la familia planifique legal, econ\u00f3mica y asistencialmente la vida del hijo con discapacidad, sin dejar todo el peso en manos del hermano. Ser tutor no significa dejar de vivir la propia vida, pero requiere apoyo, informaci\u00f3n y, sobre todo, que se respete su derecho a decidir cu\u00e1ndo y c\u00f3mo estar presente. La anticipaci\u00f3n responsable protege a ambos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 apoyos, recursos o cambios cre\u00e9is como centro que podr\u00edan hacer una diferencia positiva en este tipo de experiencias?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde una perspectiva cl\u00ednica y preventiva, como centro especializado en infancia y adolescencia, consideramos que hay varios apoyos clave que pueden marcar una diferencia profunda en la experiencia de los hermanos de ni\u00f1os con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo. En primer lugar, la creaci\u00f3n de espacios terap\u00e9uticos espec\u00edficos para hermanos \u2014ya sean individuales o grupales\u2014, donde puedan expresarse sin culpa y construir una narrativa propia de su vivencia. Tambi\u00e9n es fundamental que los centros escolares cuenten con protocolos de sensibilizaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento, ya que muchas veces estos ni\u00f1os pasan desapercibidos o son etiquetados como \u00abdemasiado responsables\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito familiar, trabajar con los padres para fomentar una crianza equilibrada,&nbsp;<strong>que no invisibilice al hijo neurot\u00edpico<\/strong>, y ofrecer orientaci\u00f3n en din\u00e1micas de cuidado no parentificadas, es vital. A nivel institucional, se necesitan planes de apoyo familiar integrales, donde se contemple no solo al ni\u00f1o con diagn\u00f3stico, sino al sistema completo, incluyendo recursos econ\u00f3micos, legales y psicosociales. Y, por \u00faltimo, promover un cambio cultural que visibilice estas experiencias desde una narrativa emp\u00e1tica, sin idealizaciones ni exigencias de fortaleza precoz. Porque cuidar al hermano es tambi\u00e9n cuidar al sistema familiar en su totalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando vosotros llev\u00e1is a cabo un tratamiento con un ni\u00f1o neurodivergente, \u00bfTen\u00e9is en cuenta a los hermanos, digamos, neurot\u00edpicos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier intervenci\u00f3n terap\u00e9utica con un ni\u00f1o neurodivergente, ya sea con diagn\u00f3stico de autismo, TDAH u otros trastornos del desarrollo, es fundamental tener en cuenta la din\u00e1mica familiar completa, y eso incluye, de forma muy especial, a los hermanos neurot\u00edpicos. Estos hermanos muchas veces ocupan un lugar silencioso pero central: observan, sostienen, callan y, en no pocos casos, se adaptan m\u00e1s de lo esperable para su edad. Es com\u00fan que sientan que no deben &#8216;molestar&#8217;, que sus emociones pasan a segundo plano, o incluso que asuman responsabilidades que no les corresponden, entrando en lo que cl\u00ednicamente llamamos parentificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, en nuestro enfoque terap\u00e9utico, valoramos e intervenimos tambi\u00e9n con ellos, mediante sesiones familiares integradoras, donde cada miembro tiene un espacio para expresar c\u00f3mo vive la situaci\u00f3n; orientaci\u00f3n a padres, para ayudarles a ver y sostener tambi\u00e9n el mundo emocional de sus hijos neurot\u00edpicos o espacios individuales o grupales para hermanos, en los que puedan sentirse escuchados, validados y comprendidos, sin culpa. Incluir a los hermanos es cuidar el sistema emocional de la familia, y al hacerlo, potenciamos no solo el bienestar del ni\u00f1o con necesidades especiales, sino de todos quienes lo rodean.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los hogares donde hay ni\u00f1os con trastornos del desarrollo, autismo,\u00a0TDAH\u00a0u otras condiciones, es com\u00fan que los hermanos asuman, sin quererlo,\u00a0roles de cuidadores o mediadores. 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