{"id":147242,"date":"2025-10-27T09:25:09","date_gmt":"2025-10-27T14:25:09","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=147242"},"modified":"2025-10-27T09:25:10","modified_gmt":"2025-10-27T14:25:10","slug":"por-que-preferimos-la-desigualdad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/qtp\/por-que-preferimos-la-desigualdad\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 preferimos la desigualdad"},"content":{"rendered":"\n<p>El problema no es s\u00f3lo la desigualdad como tal, sino nuestra disposici\u00f3n a admitirla.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas se ha hablado de la desigualdad como si fuera un defecto del sistema, un error que se podr\u00eda corregir con m\u00e1s empat\u00eda o mejores pol\u00edticas p\u00fablicas. Pero el soci\u00f3logo franc\u00e9s Fran\u00e7ois Dubet, en&nbsp;Por qu\u00e9 preferimos la desigualdad(Siglo XXI, 2015), plantea algo m\u00e1s inc\u00f3modo: que la desigualdad no s\u00f3lo se sufre, sino que tambi\u00e9n se elige. No porque sus v\u00edctimas la merezcan, sino porque las sociedades la aceptan, la justifican y la normalizan. La desigualdad, en ese sentido, es menos un esc\u00e1ndalo moral que una silenciosa preferencia colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento es tan sencillo que desarma. La promesa igualitaria se erige sobre la existencia de solidaridades \u2014de sentimientos fraternos entre las personas\u2014 que no podemos dar por sentados. Lo parad\u00f3jico, observa Dubet, es que esos sentimientos no han desaparecido: persisten en los gestos inmediatos, en las redes familiares, en la ayuda espont\u00e1nea ante desastres o tragedias. Sin embargo, fuera de esos \u00e1mbitos tan restringidos, las solidaridades se han diluido no s\u00f3lo en las aguas heladas del c\u00e1lculo ego\u00edsta, como dir\u00eda Marx, sino de la distancia, la indiferencia y el abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>Dubet no niega las causas estructurales de la desigualdad (la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, la concentraci\u00f3n del capital, la precarizaci\u00f3n del trabajo), pero las interpreta dentro de un marco anal\u00edtico m\u00e1s amplio. Su tesis es que, aunque militemos sinceramente en la indignaci\u00f3n normativa contra la desigualdad, de todos modos la interiorizamos como una pr\u00e1ctica cotidiana que no s\u00f3lo estructura el espacio social, sino que constituye una forma de distinci\u00f3n leg\u00edtima que refleja esfuerzos o talentos individuales \u2014sobre todo cuando son los \u201cnuestros\u201d\u2014. Siempre habr\u00e1 alguien o alg\u00fan grupo de quienes nos parezca \u201cjusto\u201d desigualarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los populismos contempor\u00e1neos, en vez de ampliar la fraternidad, buscan refugio en versiones excluyentes de ella, en reacciones que prometen menos desniveles a cambio de m\u00e1s enemigos. De ese modo, construyen complicidad en el rechazo al diferente, en la estigmatizaci\u00f3n de los que piensan distinto, en la nostalgia de un pasado idealizado. Pero incluso esas derivas expresan, de forma perversa, un deseo de solidaridad que convendr\u00eda no desde\u00f1ar. El problema no es s\u00f3lo de poder, sino narrativo: mientras seamos incapaces de inventar nuevos relatos que ensanchen en lugar de acotar al \u201cnosotros\u201d, la igualdad seguir\u00e1 siendo m\u00e1s un recurso ret\u00f3rico de demagogos oportunistas que una aspiraci\u00f3n con cuerpo social solidario que la sostenga.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mejor de este ensayo radica en su inversi\u00f3n del enfoque. No basta con enfurecer contra los efectos visibles de la desigualdad; hay que preguntarse por las razones invisibles que constituyen su condici\u00f3n de posibilidad. En ese espejo, el problema no est\u00e1 tanto en \u201clos otros\u201d \u2014los migrantes, los musulmanes, las minor\u00edas; los corruptos, los poderosos, los privilegiados\u2014, sino en la pregunta, tan desagradable como pertinente, que muerde: \u00bfpor qu\u00e9 preferimos la desigualdad?<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Heraldo de M\u00e9xico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema no es s\u00f3lo la desigualdad como tal, sino nuestra disposici\u00f3n a admitirla. Durante d\u00e9cadas se ha hablado de la desigualdad como si fuera un defecto del sistema, un error que se podr\u00eda corregir con m\u00e1s empat\u00eda o mejores pol\u00edticas p\u00fablicas. Pero el soci\u00f3logo franc\u00e9s Fran\u00e7ois Dubet, en&nbsp;Por qu\u00e9 preferimos la desigualdad(Siglo XXI, 2015), [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":147243,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[],"class_list":["post-147242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-qtp"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=147242"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":147244,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147242\/revisions\/147244"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/147243"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=147242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=147242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=147242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}