{"id":148191,"date":"2026-07-27T05:59:05","date_gmt":"2026-07-27T10:59:05","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=148191"},"modified":"2026-07-27T05:59:07","modified_gmt":"2026-07-27T10:59:07","slug":"el-museo-del-cerdo-de-lido-una-magnifica-coleccion-privada-para-el-mundo-desde-otras-ciudades","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/varios\/el-museo-del-cerdo-de-lido-una-magnifica-coleccion-privada-para-el-mundo-desde-otras-ciudades\/","title":{"rendered":"El Museo del Cerdo de Lido: una magn\u00edfica colecci\u00f3n privada para el mundo &#8211; Desde otras ciudades"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se piensa en Venecia,&nbsp;la imaginaci\u00f3n viaja de inmediato hacia las g\u00f3ndolas, los canales, la Plaza de San Marcos o los palacios que parecen emerger del agua. Sin embargo, en la isla del Lido, famosa por sus playas y por albergar cada a\u00f1o el Festival Internacional de Cine de Venecia, existe una peque\u00f1a joya que escapa por completo a los circuitos tur\u00edsticos tradicionales: el Museo Maialido, un museo privado dedicado \u00edntegramente al cerdo; de hecho el nombre obedece a una atinada combinaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica entre maiale, cerdo en lengua italiana y el nombre de la isla Lido. La entrada a este peculiar museo del no podr\u00eda ser m\u00e1s discreta e indica que es gratuita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo primero que sorprende al comenzar a recorrer los espacios repletos de figuras porcinas son dos salas equipadas como consultorios de odontolog\u00eda. Sin pretender interrumpir la labor del m\u00e9dico que desarrolla su labor, unos minutos despu\u00e9s, el visitante es atendido por el doctor Renzo Battaglia, m\u00e9dico odont\u00f3logo due\u00f1o de esta magn\u00edfica colecci\u00f3n que sin hacer alarde, invita al visitante a tomarse el tiempo necesario para admirar las m\u00e1s de 20 mil piezas, seg\u00fan su propio c\u00e1lculo, que componen esta original muestra. Battaglia comenta que sus nuevos pacientes no salen de su asombro al llegar a la sala de espera haciendo incluso referencia a la figura del comisario Maigret del novelista belga Georges Simenon, quien afirma que no hay lugar m\u00e1s triste que la sala de espera de un dentista. Es de esperar que la posible carga de ansiedad asociada a la visita se vea reducida al concentrarse en admirar las figuras expuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El museo ubicado en la Via Sandro Gallo de Lido, constituye uno de esos lugares que tal vez se descubren por casualidad. All\u00ed conviven piezas provenientes de distintos pa\u00edses y \u00e9pocas, tambi\u00e9n de artistas de reconocimiento internacional; esculturas, pinturas, porcelanas, juguetes, relojes, alcanc\u00edas, carteles publicitarios, m\u00e1scaras de carnaval, textiles, utensilios dom\u00e9sticos, botellas, figuras religiosas, caricaturas y toda clase de objetos cuya \u00fanica caracter\u00edstica com\u00fan es representar a un cerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay espacio que no est\u00e9 ocupado por esta magn\u00edfica colecci\u00f3n que rebasa los l\u00edmites de cualquier intento de imaginaci\u00f3n. Numerosas vitrinas repletas de cerditos invitan al visitante a una especie de viaje meditativo al admirar los detalles de cada pieza. Si la ingesta de l\u00edquidos obliga a visitar el inodoro, ah\u00ed tambi\u00e9n se ver\u00e1 acompa\u00f1ado de algunos simp\u00e1ticos motivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta sorprendente colecci\u00f3n, creada durante m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas por el doctor Battaglia, demuestra c\u00f3mo este animal ha acompa\u00f1ado la vida cotidiana del ser humano desde tiempos remotos. En muchas regiones del mundo, el cerdo simboliza fertilidad y prosperidad de ah\u00ed que las tradicionales alcanc\u00edas tengan su forma. En otros lugares aparece en cuentos infantiles, leyendas populares y celebraciones gastron\u00f3micas, convirti\u00e9ndose en un personaje profundamente arraigado en la cultura popular. En las celebraciones de fin de a\u00f1o, suele regalarse un peque\u00f1o cerdito de cer\u00e1mica o pl\u00e1stico como se\u00f1al de deseos de buena fortuna para el A\u00f1o Nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorrido resulta tan divertido como revelador. Algunas vitrinas exhiben delicadas piezas de porcelana elaboradas artesanalmente, mientras otras presentan simp\u00e1ticos juguetes antiguos o anuncios publicitarios que muestran c\u00f3mo la imagen del cerdo fue utilizada durante d\u00e9cadas para vender productos de consumo. Muchas de las piezas expuestas probablemente habr\u00edan desaparecido entre mercados de antig\u00fcedades o colecciones particulares si no hubieran sido rescatadas por Battaglia, cuya dedicaci\u00f3n transform\u00f3 un pasatiempo en un espacio muse\u00edstico \u00fanico. La colecci\u00f3n se ha enriquecido tambi\u00e9n con algunas piezas donadas por alg\u00fan visitante o de una de sus hijas, la artista Anna Battaglia. La Ciudad de Padova dedic\u00f3 ya una muestra con la selecci\u00f3n de algunas piezas en 2014 acompa\u00f1ada de un elegante cat\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este bello espacio permite al visitante recordar que cualquier objeto cotidiano puede convertirse en patrimonio cuando es reunido con pasi\u00f3n y constancia al tiempo que refleja el importante papel que desempe\u00f1an los coleccionistas privados en la conservaci\u00f3n del patrimonio cultural, como es el caso del doctor Renzo Battaglia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: La Jornada<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se piensa en Venecia,&nbsp;la imaginaci\u00f3n viaja de inmediato hacia las g\u00f3ndolas, los canales, la Plaza de San Marcos o los palacios que parecen emerger del agua. 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