{"id":148682,"date":"2026-08-05T09:11:48","date_gmt":"2026-08-05T14:11:48","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=148682"},"modified":"2026-08-05T09:11:49","modified_gmt":"2026-08-05T14:11:49","slug":"la-sangre-podria-revelar-como-responde-un-paciente-con-depresion-a-la-terapia-psicologica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/entretenimiento\/salud\/la-sangre-podria-revelar-como-responde-un-paciente-con-depresion-a-la-terapia-psicologica\/","title":{"rendered":"La sangre podr\u00eda revelar c\u00f3mo responde un paciente con depresi\u00f3n a la terapia psicol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Investigadores del IIBB-CSIC y del Institut de Recerca Sant Pau han identificado cambios en microARN circulantes en sangre tras sesiones psicol\u00f3gicas en pacientes con trastorno depresivo mayor. El trabajo, realizado con 22 personas y publicado en Scientific Reports, abre una v\u00eda para avanzar hacia tratamientos m\u00e1s personalizados, aunque sus resultados deber\u00e1n validarse en estudios m\u00e1s amplios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una investigaci\u00f3n del&nbsp;<strong>Instituto de Investigaciones Biom\u00e9dicas de Barcelona<\/strong>, del CSIC, y del Institut de Recerca Sant Pau ofrece una de las primeras evidencias de que las terapias psicol\u00f3gicas no solo producen cambios cl\u00ednicos o emocionales, sino tambi\u00e9n respuestas biol\u00f3gicas medibles en sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio, realizado con 22 pacientes con trastorno depresivo mayor en el&nbsp;<strong>Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona<\/strong>, ha analizado biomarcadores antes y despu\u00e9s de doce semanas de&nbsp;<strong>intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica<\/strong>. Los resultados muestran que determinadas sesiones psicoterap\u00e9uticas pueden modificar perfiles de microARN, unas peque\u00f1as mol\u00e9culas que regulan la expresi\u00f3n de genes en las c\u00e9lulas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo es relevante porque sugiere que, en el futuro, podr\u00eda ser posible&nbsp;<strong>monitorizar la respuesta de los pacientes a terapias psicol\u00f3gicas<\/strong>&nbsp;mediante se\u00f1ales moleculares detectables en sangre. Dicho de otro modo: comprobar si una intervenci\u00f3n est\u00e1 generando cambios no solo por lo que cuenta el paciente o por las pruebas cl\u00ednicas, sino tambi\u00e9n por indicadores biol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, los propios investigadores subrayan que se trata de un trabajo preliminar. La muestra es reducida y todav\u00eda no permite saber si los cambios en los microARN son la causa de la mejora o una consecuencia de ella. Para llevar estos resultados a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica ser\u00e1 necesario confirmarlos en grupos de pacientes m\u00e1s amplios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Depresi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del estado de \u00e1nimo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo se ha centrado en el<strong>&nbsp;trastorno depresivo mayor<\/strong>, una enfermedad que suele asociarse al estado de \u00e1nimo, pero que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la&nbsp;<strong>tristeza persistente<\/strong>. Muchos pacientes presentan tambi\u00e9n alteraciones cognitivas que afectan a la atenci\u00f3n, la memoria, la velocidad de procesamiento o la funci\u00f3n ejecutiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos s\u00edntomas pueden mantenerse incluso cuando otros aspectos de la depresi\u00f3n mejoran con tratamiento. Por eso tienen un impacto importante en la calidad de vida, en la capacidad para trabajar, estudiar, relacionarse o recuperar rutinas cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio, liderado por Maria J. Portella, del IR Sant Pau, y Analia Bortolozzi, del&nbsp;<strong>IIBB-CSIC<\/strong>, ha comparado los efectos moleculares de dos intervenciones psicol\u00f3gicas no farmacol\u00f3gicas: la remediaci\u00f3n cognitiva integral y la psicoeducaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La remediaci\u00f3n cognitiva busca mejorar o restaurar funciones como la atenci\u00f3n y la memoria mediante ejercicios y estrategias espec\u00edficas. La psicoeducaci\u00f3n, por su parte, ayuda al paciente a comprender mejor su trastorno, reconocer s\u00edntomas, manejar dificultades y afrontar la enfermedad de una forma m\u00e1s adaptativa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos terapias, dos firmas moleculares distintas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores analizaron 38 microARN en plasma antes y despu\u00e9s de las doce semanas de intervenci\u00f3n, con una sesi\u00f3n psicol\u00f3gica semanal. El an\u00e1lisis revel\u00f3 dos perfiles moleculares diferentes en funci\u00f3n del tipo de terapia recibida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los pacientes sometidos a remediaci\u00f3n cognitiva apareci\u00f3 una firma espec\u00edfica formada por siete microARN: let-7b-3p, miR-100-5p, miR-129-5p, miR-135a-5p, miR-151a-5p, miR-4516 y miR-451a. Seg\u00fan los investigadores, estos microARN est\u00e1n vinculados a procesos relacionados con la cognici\u00f3n, la neuroplasticidad, la transmisi\u00f3n sin\u00e1ptica y la gu\u00eda axonal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s significativo es que<strong>&nbsp;esos cambios moleculares se asociaron a mejoras objetivas en el rendimiento cognitivo de los pacientes<\/strong>. Esto sugiere que la intervenci\u00f3n no solo tuvo un efecto observable en pruebas cl\u00ednicas, sino tambi\u00e9n una correlaci\u00f3n biol\u00f3gica detectable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp;<strong>psicoeducaci\u00f3n<\/strong>, en cambio, gener\u00f3 una firma molecular distinta, caracterizada por dos microARN: miR-126-5p y miR-195-5p. Este perfil se relaciona m\u00e1s con el equilibrio celular y con v\u00edas de resiliencia frente al estr\u00e9s, sin reflejar una mejora cognitiva objetiva directa. Los investigadores lo interpretan como una posible respuesta sist\u00e9mica de amortiguaci\u00f3n ante el estr\u00e9s celular.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Biomarcadores para seguir la evoluci\u00f3n del paciente<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los microARN tienen una caracter\u00edstica que los convierte en candidatos especialmente interesantes para la<strong>&nbsp;investigaci\u00f3n psiqui\u00e1trica:<\/strong>&nbsp;pueden atravesar la barrera hematoencef\u00e1lica y detectarse en el plasma sangu\u00edneo. Esa barrera funciona como un filtro que protege al sistema nervioso central, regulando qu\u00e9 sustancias pueden pasar de la sangre al tejido cerebral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que estas mol\u00e9culas puedan medirse en sangre abre una v\u00eda para estudiar la<strong>&nbsp;respuesta del cerebro a distintos tratamientos&nbsp;<\/strong>sin recurrir a procedimientos invasivos. En el caso de la depresi\u00f3n,&nbsp;<strong>podr\u00eda ayudar a entender mejor por qu\u00e9 algunos pacientes responden a determinadas terapias y otros no<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo a largo plazo no ser\u00eda sustituir la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica ni la relaci\u00f3n entre paciente y profesional, sino complementarlas. Un biomarcador \u00fatil permitir\u00eda seguir mejor la evoluci\u00f3n, ajustar tratamientos y detectar de forma m\u00e1s temprana si una intervenci\u00f3n est\u00e1 funcionando.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un paso hacia la psiquiatr\u00eda de precisi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados apuntan hacia un concepto cada vez m\u00e1s presente en la medicina: la<strong>&nbsp;psiquiatr\u00eda de precisi\u00f3n<\/strong>. En lugar de aplicar tratamientos mediante un enfoque de prueba y error, el objetivo ser\u00eda seleccionar la intervenci\u00f3n m\u00e1s adecuada para cada paciente en funci\u00f3n de su perfil cl\u00ednico, cognitivo y molecular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En depresi\u00f3n, este avance ser\u00eda especialmente importante. No todos los pacientes presentan los mismos s\u00edntomas, ni responden igual a los mismos tratamientos. Algunos mejoran con f\u00e1rmacos, otros necesitan intervenciones psicol\u00f3gicas espec\u00edficas y muchos requieren estrategias combinadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en el futuro se validan biomarcadores capaces de anticipar o medir la respuesta a una terapia, los profesionales podr\u00edan personalizar mejor las intervenciones desde el inicio. Eso reducir\u00eda tiempos de incertidumbre y permitir\u00eda orientar los tratamientos de forma m\u00e1s precisa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un avance prometedor, pero todav\u00eda inicial<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\u00a0estudio\u00a0supone una aportaci\u00f3n importante porque demuestra que las terapias psicol\u00f3gicas pueden actuar como est\u00edmulos biol\u00f3gicos espec\u00edficos, capaces de inducir trayectorias moleculares distintas en sangre. La remediaci\u00f3n cognitiva y la psicoeducaci\u00f3n no producir\u00edan, seg\u00fan estos datos, una misma respuesta molecular, sino perfiles diferenciados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, los autores insisten en la necesidad de interpretar los resultados con prudencia. La investigaci\u00f3n se ha realizado con solo 22 pacientes y debe confirmarse en cohortes m\u00e1s amplias antes de pensar en una aplicaci\u00f3n cl\u00ednica directa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La principal conclusi\u00f3n es:&nbsp;la psicoterapia no es un proceso abstracto ni ajeno al cuerpo. Sus efectos pueden dejar se\u00f1ales biol\u00f3gicas medibles. Y esa idea abre una puerta prometedora para&nbsp;<strong>comprender mejor la depresi\u00f3n<\/strong>, monitorizar la recuperaci\u00f3n y avanzar hacia tratamientos m\u00e1s personalizados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: estrelladigital<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Investigadores del IIBB-CSIC y del Institut de Recerca Sant Pau han identificado cambios en microARN circulantes en sangre tras sesiones psicol\u00f3gicas en pacientes con trastorno depresivo mayor. 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