{"id":149704,"date":"2026-08-31T09:19:57","date_gmt":"2026-08-31T14:19:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=149704"},"modified":"2026-08-31T09:19:59","modified_gmt":"2026-08-31T14:19:59","slug":"anders-behring-breivik-70-minutos-para-matar-a-77-personas-en-oslo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/internacionales\/anders-behring-breivik-70-minutos-para-matar-a-77-personas-en-oslo\/","title":{"rendered":"Anders Behring Breivik, 70 minutos para matar a 77 personas en Oslo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de la matanza que conmocion\u00f3 Noruega en 2011 y del hombre que, tras hacer estallar una bomba en Oslo, convirti\u00f3 la isla de Ut\u00f8ya en una ratonera para cientos de j\u00f3venes<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia es uno de los ejemplos m\u00e1s claros de c\u00f3mo la sociedad\u00a0engendra sus propios monstruos.\u00a0En este caso, la escena del crimen es una isla y las v\u00edctimas, 69 j\u00f3venes noruegos que\u00a0<strong>participaban en el campamento de verano de la organizaci\u00f3n juvenil\u00a0del Partido Laborista<\/strong>. El asesino es el oslense Anders Behring Breivik, que en el momento de la matanza ten\u00eda 32 a\u00f1os; y el m\u00f3vil, si es que puede haber alguno que no sea la locura para una masacre de tales dimensiones, la ideolog\u00eda malentendida y llevada al extremo. Esta es la historia del asesinato m\u00faltiple de la isla de Ut\u00f8ya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las tres y media del viernes 22 de julio de 2011, el fuego y el humo se tragaron Regjeringskvartalet, el distrito gubernamental de Oslo. Hab\u00eda estallado una bomba en el centro neur\u00e1lgico de la pol\u00edtica del pa\u00eds y un\u00a0<strong>simb\u00f3lico boquete en el edificio<\/strong>\u00a0donde despachaba el primer ministro se perfil\u00f3 aterrador al recuperarse la visibilidad. M\u00e1s de doscientos heridos y ocho muertos acapararon la atenci\u00f3n de los bomberos, los servicios sanitarios de emergencia y las fuerzas de seguridad, que se concentraron r\u00e1pidamente en la zona con la convicci\u00f3n de que el siniestro iba a convertirse en la prioridad absoluta del d\u00eda. Se equivocaban. De hecho, analizada la situaci\u00f3n con la perspectiva del tiempo, casi podr\u00edamos afirmar que este primer ataque fue un se\u00f1uelo para desviar las miradas y allanar el camino a la terrible matanza que vendr\u00eda despu\u00e9s, porque, mientras esto ocurr\u00eda en Regjeringskvartalet, en la id\u00edlica y peque\u00f1\u00edsima isla de Ut\u00f8ya, en el lago Tyrifjorden, a apenas 40 kil\u00f3metros de Oslo, alrededor de 550 j\u00f3venes progresistas celebraban su encuentro pol\u00edtico anual. Al conocer la noticia del\u00a0atentado ocurrido en la capital,\u00a0los organizadores supieron que la polic\u00eda se acercar\u00eda al evento para confirmar que todo estaba en orden y se sintieron seguros, pero quien lleg\u00f3 no fue un agente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anders Breivik, alto y rubio, iba armado y vestido con un uniforme que pod\u00eda pasar por el de la polic\u00eda, y esa similitud le abri\u00f3 las puertas del embarcadero de la isla. Lo confundieron con los efectivos que esperaban. Eran cerca de las cinco de la tarde cuando subi\u00f3 al ferry; las cinco y cuarto cuando desembarc\u00f3 en Ut\u00f8ya y se dirigi\u00f3 al edificio principal del complejo. Cuatro minutos despu\u00e9s empez\u00f3 a disparar indiscriminadamente.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La ratonera<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo escapar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fil\u00f3loga y periodista \u00c5sne Seierstad (Oslo, 1970), tambi\u00e9n autora del superventas &#8216;El librero de Kabul&#8217; (2002), basado en su experiencia en Afganist\u00e1n, reconstruye en la excepcional cr\u00f3nica criminal &#8216;Uno de los nuestros&#8217; (Pen\u00ednsula, 2022) la desesperaci\u00f3n de once chavales, chicos y chicas, que, para intentar salvarse de Breivik, decidieron hacerse los muertos sobre la hierba. Sus alternativas eran muy pocas. Con una superficie de algo m\u00e1s de diez hect\u00e1reas, lo que equivale a menos de una d\u00e9cima parte de la extensi\u00f3n del Parque del Retiro, Ut\u00f8ya se convirti\u00f3 en una ratonera donde las opciones de ocultarse eran m\u00ednimas y la posibilidad m\u00e1s factible de sortear los disparos de Breivik era lanzarse a las aguas del lago y nadar lo m\u00e1s lejos posible. Muchos lo hicieron y corrieron mejor suerte que los once j\u00f3venes del texto de Seierstad, que no lograron enga\u00f1ar al tirador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la alerta de que algo extra\u00f1o estaba ocurriendo se lanz\u00f3 desde el ferry a las cinco y veinte, y las llamadas de auxilio pronto empezaron a multiplicarse, la unidad antiterrorista no desembarc\u00f3 en la isla para contener al asesino hasta las seis y media, cuando ya hab\u00edan transcurrido setenta minutos desde el inicio del ataque de Breivik.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Setenta minutos. Hubo&nbsp;<strong>69 muertos<\/strong>&nbsp;(77 si sumamos los que fallecieron v\u00edctimas de la explosi\u00f3n en la ciudad). 32 eran menores de edad.&nbsp;<strong>495 personas sobrevivieron.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Breivik contar\u00eda m\u00e1s tarde que solo la primera vez que apret\u00f3 el gatillo le result\u00f3 dolorosa. Tras su detenci\u00f3n, el pa\u00eds entero se enfrent\u00f3 a una realidad desoladora. Sus ciudadanos siempre hab\u00edan pensado que, si algo as\u00ed ocurr\u00eda, el terror vendr\u00eda de fuera. Sin embargo, fue un hijo del sistema quien lo orquest\u00f3. Pero \u00bfqu\u00e9 hab\u00eda llevado a Breivik a radicalizarse, trazar y poner en pr\u00e1ctica su plan sangriento? \u00bfQu\u00e9 porcentaje de la responsabilidad individual ante un acto tan cruento y de semejante magnitud puede delegarse, ya no en los otros \u2014los padres, los maestros, los amigos y los hermanos mayores\u2014, sino en el aparato abstracto del estado, responsable en la sociedad del bienestar de velar por nuestro correcto desarrollo y crecimiento?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-149705\" style=\"width:717px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2.png 680w, http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-204x300.png 204w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son dos de las preguntas que vertebran &#8216;Uno de los nuestros&#8217;, donde Seierstad retrocede en el tiempo para mostrarnos la Noruega de los a\u00f1os ochenta y conducirnos hasta Silkestr\u00e5, un complejo residencial de viviendas del Ayuntamiento para familias con necesidad de ayuda en el que Anders Breivik y su hermana mayor pasaron su infancia y adolescencia, marcada por una madre con problemas de salud mental y un padre ausente, con facilidad para desentenderse de las necesidades de sus hijos y asumirlas desde la distancia. P\u00e1gina a p\u00e1gina, Seierstad nos cuenta como Breivik&nbsp;<strong>estuvo varias veces a punto de encontrar un salvavidas que recondujera su deriva personal<\/strong>, pero por una raz\u00f3n o por otra, cada una de esas tentativas de recuperar el equilibrio se qued\u00f3 en el \u00abcasi\u00bb y no cuaj\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Condenado a veinti\u00fan a\u00f1os de c\u00e1rcel prorrogables de forma indefinida, la m\u00e1xima pena posible en Noruega, el responsable de los cr\u00edmenes de Regjeringskvartalet y Ut\u00f8ya \u2014el episodio m\u00e1s sangriento en la historia de la naci\u00f3n despu\u00e9s de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial\u2014 sigue en prisi\u00f3n. Al otro lado de las rejas, el pasado mes de julio, los noruegos conmemoraron los quince a\u00f1os de los terribles sucesos con un acto presidido por el pr\u00edncipe Haakon, en el que se inaugur\u00f3 un monumento conmemorativo donde constan los nombres de las 77 v\u00edctimas; nombres e historias individuales que en este caso para el asesino no significaban nada. Aqu\u00ed no hay trama personal alguna, solo ira y desprecio a raudales, hasta la abominaci\u00f3n, por el gobierno y la ideolog\u00eda; un enemigo equivocado e invisible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente:ABC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la matanza que conmocion\u00f3 Noruega en 2011 y del hombre que, tras hacer estallar una bomba en Oslo, convirti\u00f3 la isla de Ut\u00f8ya en una ratonera para cientos de j\u00f3venes Esta historia es uno de los ejemplos m\u00e1s claros de c\u00f3mo la sociedad\u00a0engendra sus propios monstruos.\u00a0En este caso, la escena del crimen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":149707,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-149704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149704"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":149708,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149704\/revisions\/149708"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149707"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}