{"id":151387,"date":"2026-10-09T05:48:57","date_gmt":"2026-10-09T10:48:57","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=151387"},"modified":"2026-10-09T05:49:00","modified_gmt":"2026-10-09T10:49:00","slug":"las-ideas-y-los-actores","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/qtp\/las-ideas-y-los-actores\/","title":{"rendered":"Las ideas y los actores"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El suplemento <em>Negocios<\/em> de <em>El Pa\u00eds<\/em> dedic\u00f3 su portada del 4 de octubre a las \u201cideas progresistas para un mundo en crisis\u201d. En el reportaje \u201cUn recetario alternativo a la agenda neoliberal\u201d, Francisco de Z\u00e1rate consulta, entre otros, a Thomas Piketty, Mariana Mazzucato y Daron Acemoglu. La pregunta de partida es pertinente: frente al avance de la ultraderecha, \u00bftiene la izquierda propuestas a la altura de la desigualdad, la crisis de vivienda, el calentamiento global y la inteligencia artificial?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las respuestas no son menores: impuestos a las grandes fortunas, un Estado que fije el rumbo y condicione sus apoyos al sector privado, pol\u00edtica p\u00fablica de suelo y vivienda, y el Global Justice Project de Piketty, una ruta a 2100 que integra clima, jornada laboral y gasto social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lectura del reportaje y los acontecimientos pol\u00edticos recientes dejan, sin embargo, varias inquietudes de fondo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera inquietud es la desarticulaci\u00f3n. Lo que se ofrece es una suma de recetas sectoriales: un impuesto aqu\u00ed, una misi\u00f3n industrial all\u00e1. El informe de Piketty es la excepci\u00f3n, pero su horizonte es el a\u00f1o 2100 y su condici\u00f3n es una gran coalici\u00f3n internacional que hoy no existe. La segunda es la generalidad. Falta el nivel intermedio, que es el de la pol\u00edtica: secuencias, prioridades, costos, adversarios y alianzas. No se dice qui\u00e9n pierde con cada medida ni c\u00f3mo se vence su resistencia. Un recetario es una lista de platos posibles, un programa supone adem\u00e1s decidir qu\u00e9 se cocina primero, con qu\u00e9 recursos, con qui\u00e9n y para qui\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ausencia m\u00e1s notable es la de los actores. En el reportaje, los verbos tienen sujetos abstractos: \u201clos gobiernos\u201d, \u201clos estados\u201d, \u201cEuropa\u201d. Ning\u00fan partido, sindicato, movimiento o gobierno concreto aparece asumiendo estas propuestas como propias. El propio informe de Piketty lo reconoce al se\u00f1alar que el obst\u00e1culo no es t\u00e9cnico sino pol\u00edtico: falta construir la coalici\u00f3n. Esa frase, dicha casi de paso, es el verdadero tema.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vac\u00edo es m\u00e1s grave porque en Am\u00e9rica Latina y en Europa han gobernado, y gobiernan, fuerzas que se reclaman de izquierda. No todo es omisi\u00f3n: Brasil llev\u00f3 al G-20 el impuesto de Zucman, Espa\u00f1a grav\u00f3 las grandes fortunas y Colombia aprob\u00f3 en 2022 una reforma fiscal progresiva. Pero han sido medidas aisladas, sin un programa que las articule ni una fuerza social que las sostenga, y quedan por ello expuestas a diluirse o revertirse. M\u00e9xico es un caso elocuente: aumentos al salario m\u00ednimo y transferencias sociales de gran alcance, sin reforma fiscal progresiva y con austeridad para la salud, la educaci\u00f3n superior y la ciencia. Tener electores no es tener actores. El voto mayoritario y la plaza llena por convocatoria oficial expresan respaldo, no organizaci\u00f3n aut\u00f3noma con agenda propia y capacidad de exigir. Un gobierno puede ganar con holgura y gobernar sin nadie que lo obligue a ir m\u00e1s lejos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que predomina en muchos casos es la \u201chumanizaci\u00f3n\u201d del programa neoliberal de las derechas: transferencias monetarias, aumentos salariales y algo de inversi\u00f3n p\u00fablica dentro de la misma disciplina fiscal, la misma apertura comercial y la misma deferencia ante los grandes capitales. Se busca compensar los da\u00f1os del modelo sin tocar su esencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las razones son conocidas: la movilidad del capital, las reglas fiscales y los tratados comerciales, las coaliciones electorales con sectores empresariales, el debilitamiento de los sindicatos y las organizaciones populares y la conversi\u00f3n de los partidos en maquinarias electorales. Estas restricciones son reales, pero no son fijas. El margen de un gobierno depende de la fuerza social organizada que lo respalda y lo presiona. Los grandes avances en derechos sociales del siglo XX no fueron concesi\u00f3n de gobiernos bien dispuestos, sino conquistas de movimientos, sindicatos y partidos de masas. Donde esa fuerza falta, la prudencia se convierte en programa. A ello se suma la desconexi\u00f3n entre la producci\u00f3n intelectual cr\u00edtica y los actores sociales. La conversaci\u00f3n sigue circulando entre economistas y gobiernos; los movimientos por la vivienda y las movilizaciones latinoamericanas aparecen en la fotograf\u00eda, pero no en el texto. Son paisaje, no interlocutores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ultraderecha, en cambio, s\u00ed tiene sujetos: partidos, medios, redes y gobiernos dispuestos a ejecutar sus ideas. Tiene tambi\u00e9n base social, porque dio nombre y culpables al malestar que el progresismo administr\u00f3 sin resolver (\u201cIzquierdas frente al espejo\u201d, <em>La Jornada<\/em>, 27\/08\/2026). La primera vuelta electoral en Brasil, el domingo, acaba de recordarlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo, entonces, no es s\u00f3lo producir m\u00e1s ideas, sino elaborar programas y, en ese proceso, construir qui\u00e9n los sostenga. Tres tareas parecen indispensables.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera es articular. De la lista de recetas hay que pasar a programas jerarquizados y situados: pocas medidas, con secuencia, financiamiento y adversarios identificados. Para Am\u00e9rica Latina, entre las prioridades deber\u00edan estar la reforma fiscal progresiva, la pol\u00edtica de suelo y vivienda, la apuesta decidida por la educaci\u00f3n y la soberan\u00eda sobre datos y tecnolog\u00eda. Esta labor corresponde a las organizaciones sociales, los partidos y corrientes de izquierda, dentro y fuera de los gobiernos, y a los acad\u00e9micos cr\u00edticos dispuestos a salir de sus disciplinas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda es anclar. Esos programas deben elaborarse con sindicatos, organizaciones magisteriales y populares, movimientos por la vivienda, ambientales y estudiantiles, no s\u00f3lo para ellos. As\u00ed lo muestran en M\u00e9xico las luchas estudiantiles que lograron la gratuidad de la educaci\u00f3n superior, el magisterio disidente que oblig\u00f3 a derogar la reforma educativa de 2013 y el movimiento feminista que denuncia la violencia de g\u00e9nero, hoy un asunto p\u00fablico ineludible. Las universidades p\u00fablicas pueden ser un espacio donde el conocimiento experto y la demanda social se encuentren, por su capacidad t\u00e9cnica y su autonom\u00eda, a condici\u00f3n de recuperar su vocaci\u00f3n de intervenci\u00f3n en los problemas nacionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera es exigir. Corresponde a esas mismas organizaciones, y a quienes votan por la izquierda, medir a los gobiernos que se dicen progresistas con esta vara y no con la del mal menor. Administrar con rostro humano el orden heredado no es una alternativa: termina entregando a la ultraderecha el malestar que ese orden produce. Las ideas existen. Falta la decisi\u00f3n pol\u00edtica de hacerlas propias, y esa decisi\u00f3n no vendr\u00e1 de los gobiernos si no se construye desde abajo la fuerza que los obligue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: lajornada<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El suplemento Negocios de El Pa\u00eds dedic\u00f3 su portada del 4 de octubre a las \u201cideas progresistas para un mundo en crisis\u201d. En el reportaje \u201cUn recetario alternativo a la agenda neoliberal\u201d, Francisco de Z\u00e1rate consulta, entre otros, a Thomas Piketty, Mariana Mazzucato y Daron Acemoglu. 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