{"id":76399,"date":"2020-02-03T20:07:38","date_gmt":"2020-02-04T01:07:38","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=76399"},"modified":"2020-02-03T20:07:41","modified_gmt":"2020-02-04T01:07:41","slug":"me-asombro-descubrir-el-pasado-nazi-de-cientificos-que-habia-estudiado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/me-asombro-descubrir-el-pasado-nazi-de-cientificos-que-habia-estudiado\/","title":{"rendered":"Me asombr\u00f3 descubrir el pasado nazi de cient\u00edficos que hab\u00eda estudiado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estudiaba los insectos mucho antes de doctorarse en Biolog\u00eda y se hizo un nombre como articulista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica antes de impartir clases de Periodismo en la Universitat de Val\u00e8ncia y de dirigir la revista de investigaci\u00f3n <em>M\u00e8tode.<\/em>\u00a0Pero adem\u00e1s,\u00a0Mart\u00ed Dom\u00ednguez,\u00a0valenciano de 53 a\u00f1os nacido en Madrid, es hoy uno de los novelistas m\u00e1s respetados y premiados de la actual literatura en catal\u00e1n. Ahora ha vuelto a franquear la frontera a menudo impermeable de la traducci\u00f3n al castellano con\u00a0<em>El esp\u00edritu del tiempo<\/em>\u00a0(Destino), su \u00faltima novela que sale ma\u00f1ana a la venta vertida al espa\u00f1ol por \u00e9l mismo.\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro aborda la complicidad entre la comunidad cient\u00edfica y el r\u00e9gimen nazi a trav\u00e9s de las andanzas de un investigador austriaco, un tanto c\u00ednico, que pasa de esbozar en su casa teor\u00edas darwinistas y eugen\u00e9sicas sobre el comportamiento animal a llevarlas a la pr\u00e1ctica con humanos en Polonia. Acaba recibiendo el Premio Nobel muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Es ficci\u00f3n, pero muy real, y basada en hechos documentados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMe asombraba descubrir el pasado nazi, que hab\u00eda sido blanqueado, de cient\u00edficos que yo hab\u00eda estudiado en libros de texto de Biolog\u00eda\u201d, explica Mart\u00ed Dom\u00ednguez. \u201cAlgunos, cuando volvieron de los campos de concentraci\u00f3n sovi\u00e9ticos, como mi personaje, se encontraron con que nadie quer\u00eda hablar del nazismo. Hay un proceso de silenciar el pasado. Es cierto que se condena el nazismo pero tambi\u00e9n se condena su memoria. En Polonia, los visitantes de los campos de concentraci\u00f3n como el de\u00a0Auschwitz [de cuya liberaci\u00f3n\u00a0se acaban de cumplir 75 a\u00f1os) son casi todos extranjeros, pero muy pocos polacos. Y menos a\u00fan alemanes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El protagonista de esta novela cre\u00eda totalmente en el nazismo. \u201cTambi\u00e9n era una forma de liberarse del catolicismo. Thomas Bernhard ya dec\u00eda en sus libros que pasaron del nazismo al catolicismo asfixiante de antes. Mi personaje se queda deslumbrado con el nazismo. Le pas\u00f3 al mismo Heidegger. Muchos participaron directamente; otros se dejaron arrastrar. Tambi\u00e9n el r\u00e9gimen nazi destin\u00f3 mucho dinero para la ciencia. Hitler dec\u00eda que toda ciudad tendr\u00eda su centro de investigaci\u00f3n. Inquieta mucho pensar en ello. Pero es que la comunidad cient\u00edfica ve\u00eda a Hitler como un demiurgo, un visionario\u201d, relata el autor de\u00a0<em>El regreso de Voltaire<\/em>\u00a0(Premio Josep Pla).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dom\u00ednguez ejerce de periodista y se anticipa a la pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda ahora si hubiera un r\u00e9gimen as\u00ed? Hemos de aprender de lo que sucedi\u00f3 y de la gran dificultad de oponerse cuando ya se ha implantado un r\u00e9gimen totalitario. Ahora pensamos: qu\u00e9 pocos alemanes se opusieron al nazismo. Y comienzas a buscar nombres importantes, que no fueran jud\u00edos o declaradamente marxistas, como Bertolt Brecht, y no hay tantos. Incluso a Thomas Mann le supuso un problema denunciarlo, y no lo hizo hasta que se vio en el exilio. Stefan Zweig, que era jud\u00edo, no escribi\u00f3 ni una l\u00ednea contra el nazismo, salvo en sus memorias p\u00f3stumas. Resultaba muy dif\u00edcil. Por eso hay que ser muy contundente ante el resurgimiento de ideas totalitaristas antes de que sea demasiado tarde\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para documentarse y recrear la trama de su novela, el escritor consult\u00f3 a historiadores y rebusc\u00f3 en archivos, adem\u00e1s de recorrer escenarios de Austria, Checoslovaquia, Polonia y Bielorrusia. En este \u00faltimo pa\u00eds, lleg\u00f3 a tumbarse en las trincheras nazis de la l\u00ednea del frente ruso cuya ruptura por parte del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico \u201ccambi\u00f3 las tornas de la Segunda Guerra Mundial\u201d, aunque la historiograf\u00eda se\u00f1ale, sobre todo, el desembarco de Normand\u00eda, apunta. De aspecto tranquilo y risue\u00f1o, es m\u00e1s probable imaginar al autor de Las confidencias del conde de Bufon paseando por el Jard\u00ed Bot\u00e0nic, donde se ubica su despacho y donde se realiz\u00f3 esta entrevista, que arrastr\u00e1ndose por una antigua trinchera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con El esp\u00edritu del tiempo, Mart\u00ed Dom\u00ednguez se ha introducido en un nuevo territorio literario, alej\u00e1ndose de su apreciado Siglo de las Luces y acerc\u00e1ndose a programas como la inseminaci\u00f3n de p\u00faberes por oficiales de las SS o al secuestro de ni\u00f1os eslavos para repoblar los territorios ocupados como Polonia. \u201cSoy un racionalista puro y duro, pero la ciencia sin conciencia es un error. Siempre debe ir acompa\u00f1ada de \u00e9tica. Con los nazis la ciencia ocupa el campo de la filosof\u00eda para legitimar la masacre. Los jud\u00edos eran la punta de lanza. Los campos de concentraci\u00f3n se construyeron tambi\u00e9n para lo que ven\u00eda despu\u00e9s, si llegan a ganar la guerra: millones y millones de eslavos muertos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La novela se adentra en el plan nazi para repoblar y germanizar: \u201cEl espacio vital de Alemania era el Este, que se consideraba un espacio poblado por subhumanos. A los ni\u00f1os que eran germanizables les quitaban su identidad, los somet\u00edan a una r\u00e1pida educaci\u00f3n y los enviaban a familias alemanas, especialmente de las SS. Se recomendaba a las mujeres alemanas que tuviesen al menos cuatro hijos, de modo que pagar\u00edan menos impuestos, y tambi\u00e9n se animaba a las j\u00f3venes de 14 y 15 a\u00f1os a reproducirse, con la apertura de casas de inseminaci\u00f3n (Lebensborn). Perd\u00edan caudal gen\u00e9tico en la guerra y necesitaban repoblar territorios inmensos como Polonia o Ucrania\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY todo esto no \u201cpertenece al esp\u00edritu del tiempo\u201d como dice el escritor y antiguo soldado nazi Ernst J\u00fcnger en la cita que abre la novela? \u201cEsa es la gran a\u00f1agaza, el pretexto para justificar despu\u00e9s el enorme silencio. Con los juicios de N\u00fcremberg se condenaron a los principales capitostes, y la sociedad alemana consider\u00f3 que con esto ya hab\u00eda bastante, y se produjo un inmenso periodo de amnesia colectiva, como denunci\u00f3 el escritor W. G. Sebald en una de sus novelas. No, siempre se debe vigilar el esp\u00edritu del tiempo. En ning\u00fan caso justifica los hechos\u201d, sostiene Dom\u00ednguez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuente: <\/strong>elpa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estudiaba los insectos mucho antes de doctorarse en Biolog\u00eda y se hizo un nombre como articulista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica antes de impartir clases de Periodismo en la Universitat de Val\u00e8ncia y de dirigir la revista de investigaci\u00f3n M\u00e8tode.\u00a0Pero adem\u00e1s,\u00a0Mart\u00ed Dom\u00ednguez,\u00a0valenciano de 53 a\u00f1os nacido en Madrid, es hoy uno de los novelistas m\u00e1s respetados y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":76400,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"class_list":["post-76399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76399"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76399\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76401,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76399\/revisions\/76401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/76400"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}