{"id":76793,"date":"2020-02-17T19:24:36","date_gmt":"2020-02-18T00:24:36","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=76793"},"modified":"2020-02-17T19:24:39","modified_gmt":"2020-02-18T00:24:39","slug":"amor-clandestino-desprecio-y-amistad-hasta-la-muerte-la-historia-de-12-parejas-de-hollywood-que-nos-hicieron-vibrar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/entretenimiento\/espectaculos\/amor-clandestino-desprecio-y-amistad-hasta-la-muerte-la-historia-de-12-parejas-de-hollywood-que-nos-hicieron-vibrar\/","title":{"rendered":"Amor clandestino, desprecio y amistad hasta la muerte: la historia de 12 parejas de Hollywood que nos hicieron vibrar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\u00a0vida en pareja\u00a0es la vida mejor. Y no necesariamente en romance: el mundo est\u00e1 dise\u00f1ado para caminar por \u00e9l de dos en dos. Los hoteles, los restaurantes o las atracciones de feria dan por hecho que vas a ir acompa\u00f1ado. Pero Hollywood es distinto: all\u00ed no hay nada m\u00e1s glorioso que triunfar en solitario y, por eso, cuando una estrella tiene que compartir el calor de los focos, el espacio en las fotograf\u00edas y las miradas del p\u00fablico la cosa no siempre acaba bien. Estas son las 12 parejas de cine m\u00e1s emblem\u00e1ticas, algunas salieron tarifando y otras se quisieron hasta la tumba. Como cualquier matrimonio, vaya.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Richard Pryor y Gene Wilder: cuatro pel\u00edculas (entre 1976 y 1991) y nunca se vieron fuera de un rodaje<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;En la primera escena que rodaron de&nbsp;<em>El expreso de Chicago<\/em>&nbsp;(Arthur Hiller, 1976), Richard Pryor (EE UU, 1940-2005) se lanz\u00f3 a improvisar y Gene Wilder (EE UU, 1933-2016) no se achant\u00f3. \u00c9l mismo lo describi\u00f3 as\u00ed en su autobiograf\u00eda: \u201cRichard soltaba una frase, yo otra y entr\u00e1bamos y sal\u00edamos del guion sin parar\u201d. Este choque de genios gener\u00f3 una anarqu\u00eda c\u00f3mica que puso de moda las parejas interraciales en el Hollywood de los 80.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;Las adicciones de Pryor causaron retrasos, tensiones y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas durante el rodaje de&nbsp;<em>Locos de remate<\/em>&nbsp;(Sidney Poitier, 1980), culminando en una entrevista en la que el actor sufri\u00f3 un ataque de ira y acab\u00f3 gritando: \u201cGene Wilder no vale una mierda, es un maric\u00f3n\u201d. La entrevista nunca fue publicada y, cuando Pryor se ech\u00f3 ron por encima y se prendi\u00f3 fuego a s\u00ed mismo, ambos actores perdieron el contrato para protagonizar el taquillazo&nbsp;<em>Entre pillos anda el juego<\/em>&nbsp;(John Landis, 1983), siendo reemplazados por Dan Aykroyd y Eddie Murphy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;La pareja se reuni\u00f3, con \u00e9xito, para&nbsp;<em>No me chilles que no te veo<\/em>&nbsp;(Arthur Hiller, 1989), pero en&nbsp;<em>No me mientas que te creo<\/em>&nbsp;(Maurice Phillips, 1991) la avanzada esclerosis m\u00faltiple que sufr\u00eda Pryor se notaba demasiado. Aquella fue la \u00faltima pel\u00edcula de Wilder, que muri\u00f3 en 2016, y el \u00faltimo papel protagonista de Pryor, fallecido en 2005. El contraste entre la vida juerguista, s\u00f3rdida y excesiva de Pryor y la sobriedad apacible de Wilder les hac\u00eda incompatibles. En su autobiograf\u00eda Wilder admiti\u00f3 que nunca fueron amigos: \u201cPor muy unidos que estuvi\u00e9ramos en las pel\u00edculas, nunca llevamos esa qu\u00edmica a nuestras vidas privadas. Richard viajaba en su propio c\u00edrculo. Puedo contar con los dedos de una mano las veces que nos vimos fuera de los rodajes, y todas ellas fueron para hablar de trabajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581684043_sumario_normal.jpg\" alt=\"Gene Wilder y Richard Pryor en 1976. Eran lo opuesto: uno tranquilo y cerebral, el otro juerguista y pasional.\"\/><figcaption>Gene Wilder y Richard Pryor en 1976. Eran lo opuesto: uno tranquilo y cerebral, el otro juerguista y pasional.&nbsp;Foto: Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Al Pacino y John Cazale: tres pel\u00edculas (entre 1972 y 1975) y una historia de amor y compa\u00f1erismo m\u00e1s all\u00e1 de la pantalla<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;Se conocieron trabajando como mensajeros para la petrolera Standard Oil, congeniaron y se mudaron a una comuna de artistas. Tras actuar en la obra&nbsp;<em>The Indian Wants the Bronx<\/em>, por la que ambos ganaron un Obie (premios del teatro independiente), Al Pacino (Nueva York, 1940) le consigui\u00f3 una prueba a John Cazale (EE UU, 1935-1978) para la ambiciosa adaptaci\u00f3n que Francis Ford Coppola estaba preparando de la novela de Mario Puzo&nbsp;<em>El padrino<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;<em>El beso de la muerte<\/em>&nbsp;(\u201cS\u00e9 que fuiste t\u00fa, Fredo. Me has roto el coraz\u00f3n\u201d), de&nbsp;<em>El Padrino II<\/em>&nbsp;(1974), es una de las escenas m\u00e1s tortuosas de la historia del cine, porque Michael Corleone (Pacino) pone el nervio y su hermano Fredo (Cazale) pone el alma. Y porque el espectador comprende que ninguno de los dos tiene otra elecci\u00f3n. Pacino volvi\u00f3 a convencer a un director, Sidney Lumet, para que le hiciese una prueba a Cazale para&nbsp;<em>Tarde de perros<\/em>&nbsp;(Lumet necesit\u00f3 una frase y diez segundos para contratarlo). Esta historia de dos atracadores, uno euf\u00f3rico y otro introspectivo, se benefici\u00f3 de nuevo del contraste entre sus dos energ\u00edas y fue nominada al Oscar. Cazale es el \u00fanico actor cuya filmograf\u00eda al completo estuvo nominada:&nbsp;<em>El padrino<\/em>,&nbsp;<em>La conversaci\u00f3n<\/em>,&nbsp;<em>El padrino, parte II<\/em>,&nbsp;<em>Tarde de perros<\/em>,&nbsp;<em>El cazador<\/em>&nbsp;e incluso&nbsp;<em>El padrino, parte III<\/em>&nbsp;(en la que aparec\u00eda en im\u00e1genes de archivo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>\u00a0Cuando Pacino conoci\u00f3 a la nueva novia de su amigo Cazale, dijo: \u201cBueno, no es mala actriz\u201d. Se trataba de\u00a0Meryl Streep, quien rodar\u00eda\u00a0<em>El cazador<\/em>\u00a0junto a Cazale en 1978.\u00a0El c\u00e1ncer de huesos del actor estaba en fase tan terminal que la productora se neg\u00f3 a contratarlo, pero Robert De Niro pag\u00f3 su p\u00f3liza del seguro y pudo rodar todas sus escenas seguidas antes de fallecer. Para poder pagar las facturas m\u00e9dicas, Streep acept\u00f3 un papel en la serie de televisi\u00f3n\u00a0<em>Holocausto,<\/em>\u00a0que se rodaba en Austria, as\u00ed que Pacino acompa\u00f1aba a Cazale cada d\u00eda a las sesiones de radioterapia. A\u00f1os despu\u00e9s Pacino declar\u00f3 en\u00a0<em>Entertainment Weekly:<\/em>\u00a0\u201cAprend\u00ed m\u00e1s sobre interpretaci\u00f3n de John que de nadie: todo lo que quer\u00eda era trabajar con \u00e9l durante el resto de mi vida; era mi compa\u00f1ero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581687301_sumario_normal.jpg\" alt=\"John Cazale y Al Pacino, Fredo y Michael Corleone. Los dos actores tuvieron una f\u00e9rrea y generosa relaci\u00f3n de amistad fuera de la pantalla.\"\/><figcaption>John Cazale y Al Pacino, Fredo y Michael Corleone. Los dos actores tuvieron una f\u00e9rrea y generosa relaci\u00f3n de amistad fuera de la pantalla.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Katharine Hepburn y Spencer Tracy: nueve pel\u00edculas (entre 1942 y 1967) y una eterna relaci\u00f3n clandestina de amor<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;\u201cMe temo que soy demasiado alta para usted, se\u00f1or Tracy\u201d. Fue la primera frase que Katharine Hepburn (EE UU, 1907-2003) le dirigi\u00f3 a su compa\u00f1ero en&nbsp;<em>La mujer del a\u00f1o<\/em>&nbsp;(George Stevens, 1942). El director Joseph L. Mankiewicz, quien los hab\u00eda presentado, le advirti\u00f3: \u201cNo te preocupes, te ir\u00e1 recortando hasta que quedes a su altura\u201d. Una semana despu\u00e9s, su compa\u00f1ero de reparto Gene Kelly les dejaba almorzar solos para no invadir \u201csus conversaciones, sus manos entrelazadas y su peque\u00f1o mundo privado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;Spencer Tracy (EE UU, 1900-1967) y&nbsp;Katharine Hepburn rodaron varias comedias rom\u00e1nticas m\u00e1s, en las que la soberbia intr\u00e9pida de Hepburn y la parsimonia hastiada de Tracy (o Kate y Spence, como se llamaban el uno al otro) inmortaliz\u00f3 en el cine aquello de \u201cpolos opuestos se atraen\u201d. Un subg\u00e9nero \u201cni contigo ni sin ti\u201d que ha envejecido regular, pero sus di\u00e1logos fren\u00e9ticos y el amor que estaba presente en cada conversaci\u00f3n siguen funcionando 80 a\u00f1os despu\u00e9s. Los di\u00e1logos ser\u00edan artificiosos, pero el amor era aut\u00e9ntico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;Tras 25 a\u00f1os de relaci\u00f3n clandestina (la devoci\u00f3n cat\u00f3lica de Tracy le imped\u00eda divorciarse, pero la culpabilidad le llev\u00f3 al alcoholismo), la pareja rod\u00f3 una \u00faltima pel\u00edcula.&nbsp;<em>Adivina qui\u00e9n viene esta noche<\/em>&nbsp;(Stanley Kramer, 1967) se desmarcaba de la lucha de sexos para presentar una s\u00e1tira sobre el racismo y el clasismo. El estr\u00e9s de rodar enfermo hizo que la salud de Tracy empeorase y falleci\u00f3 17 d\u00edas despu\u00e9s de terminar la pel\u00edcula. Ella lleg\u00f3 a mudarse con \u00e9l para cuidarle en sus \u00faltimos d\u00edas, pero no acudi\u00f3 al funeral por respeto a su esposa y mantuvo en secreto su relaci\u00f3n hasta la muerte de esta en 1983. Este romance desvel\u00f3 una faceta servil y sumisa que el p\u00fablico desconoc\u00eda de Hepburn, quien a menudo se sentaba literalmente a los pies de su amante para hablar con \u00e9l, convivi\u00f3 con su depresi\u00f3n y alcoholismo e incluso toler\u00f3 que en una ocasi\u00f3n le diese una bofetada mientras intentaba arroparlo. En su autobiograf\u00eda, Hepburn confes\u00f3 que habr\u00eda hecho cualquier cosa por \u00e9l. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 iba a abandonarlo? Yo quer\u00eda estar con \u00e9l, de haberlo dejado ambos habr\u00edamos sido desgraciados\u201d, dijo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581683741_sumario_normal.jpg\" alt=\"Spencer Tracy y Katharine Hepburn, nueve pel\u00edculas juntos. Siempre se amaron, pero nunca estuvieron juntos oficialmente. Esta imagen pertenece a la pel\u00edcula 'El estado de la uni\u00f3n', de 1948.\"\/><figcaption>Spencer Tracy y Katharine Hepburn, nueve pel\u00edculas juntos. Siempre se amaron, pero nunca estuvieron juntos oficialmente. Esta imagen pertenece a la pel\u00edcula &#8216;El estado de la uni\u00f3n&#8217;, de 1948.&nbsp;Foto: Getty<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Bob Hope y Bing Crosby: siete pel\u00edculas (entre 1940 y 1962) aunque fuera del rodaje eran totalmente distintos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;Cuando Bing Crosby (EE UU, 1903- Espa\u00f1a, 1977) ya era un cantante de \u00e9xito, en 1932, Bob Hope (Inglaterra, 1903- EE UU, 2003) present\u00f3 uno de sus espect\u00e1culos y sus charlas sobre el escenario acabaron siendo la parte m\u00e1s popular del&nbsp;<em>show.<\/em>&nbsp;A\u00f1os despu\u00e9s, un ejecutivo de Hollywood los vio actuar y decidi\u00f3 darles una pel\u00edcula,&nbsp;<em>Ruta de Singapur<\/em>&nbsp;(Victor Schertzinger, 1940). Fue la pel\u00edcula m\u00e1s taquillera del a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;Las seis secuelas de la serie&nbsp;<em>Ruta de&#8230;,<\/em>&nbsp;en las que interpretaban a dos mejores amigos con tendencia a meterse en l\u00edos en el extranjero, arrasaron en taquilla y conquistaron tambi\u00e9n a los cr\u00edticos, que aplaud\u00edan la audacia de su humor metanarrativo (Hope y Crosby hac\u00edan constantes referencias al p\u00fablico que les estaba mirando al otro lado de la pantalla). Pero fuera de ella casi nunca socializaban: Hope ansiaba ser una estrella y le encantaba la vida de Hollywood, mientras que Crosby prefer\u00eda llevar una vida lo m\u00e1s an\u00f3nima posible. Hope nunca soport\u00f3 que Crosby no le invitase a \u00e9l y a su mujer a cenar en su casa. En los 70, los chistes mis\u00f3ginos de Hope (y c\u00f3mo ten\u00edan que ser para ser considerados mis\u00f3ginos en los 70) perjudicaron su imagen p\u00fablica y \u00e9l trat\u00f3 de rehabilitarla con otra comedia con Crosby.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;Durante la preproducci\u00f3n en 1977 de su octava comedia,&nbsp;<em>Ruta a la fuente de la juventud<\/em>, Crosby falleci\u00f3 de un ataque al coraz\u00f3n durante un torneo de golf en Alcobendas (Madrid). Su m\u00e9dico le hab\u00eda prohibido jugar m\u00e1s de nueve hoyos por sus dolencias del coraz\u00f3n, pero el actor jug\u00f3 los 18 hoyos antes de desplomarse. \u201cUna parte de mi vida se ha ido con Bing\u201d, escribi\u00f3 Hope en&nbsp;<em>The New York Times,<\/em>&nbsp;\u201cle echo de menos y siempre le echar\u00e9 de menos, como el resto del mundo. Recuerdo nuestros buenos momentos, que estar\u00e1n conmigo para siempre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581683317_sumario_normal.jpg\" alt=\"Bing Crosby y Bon Hope jugando al golf en Filadelfia en 1943. Crosby falleci\u00f3 de un ataque al coraz\u00f3n en Alcobendas, Madrid, en 1977 mientras jugaba a este deporte.\"\/><figcaption>Bing Crosby y Bon Hope jugando al golf en Filadelfia en 1943. Crosby falleci\u00f3 de un ataque al coraz\u00f3n en Alcobendas, Madrid, en 1977 mientras jugaba a este deporte.&nbsp;Foto: Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Paul Newman y Robert Redford: dos pel\u00edculas (entre 1969 y 1973) para una de las relaciones m\u00e1s bonitas de Hollywood<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;El estudio quer\u00eda a Marlon Brando, Warren Beatty o James Coburn para el papel de Sundance Kid en&nbsp;<em>Dos hombres y un destino<\/em>&nbsp;(George Roy Hill, 1969), pero Paul Newman (EE UU, 1925-2008) les pidi\u00f3 un compa\u00f1ero desconocido porque prefer\u00eda \u201ctrabajar con un actor\u201d que con una estrella. Y tuvo tan buen ojo que eligi\u00f3 a la estrella que definir\u00eda la d\u00e9cada posterior, Robert Redford (California, 1936), semiconocido entonces por&nbsp;<em>Descalzos por el parque<\/em>). Incluso Newman le cedi\u00f3 a Redford el papel de Sundance Kid por ir m\u00e1s acorde con su juventud. Newman se qued\u00f3 con el de Butch Cassidy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;Aunque solo rodasen dos pel\u00edculas (<em>El golpe<\/em>, tambi\u00e9n de Hill, gan\u00f3 el Oscar en 1974) su amistad demostr\u00f3 que en Hollywood hay sitio para la humanidad, la nobleza y la lealtad. Durante a\u00f1os vivieron a un par de kil\u00f3metros de distancia, en Connecticut, y se gastaban bromas como el Porsche hecho trizas envuelto en un lazo que Redford dej\u00f3 en la puerta de la casa de Newman por su 50\u00ba cumplea\u00f1os (Newman se lo devolvi\u00f3, a\u00fan hecho m\u00e1s trizas todav\u00eda, y Redford lo reconvirti\u00f3 en una escultura de jard\u00edn que estuvo a\u00f1os decorando la entrada de la casa de Newman). Los hijos de Paul se refer\u00edan a Redford como \u201ct\u00edo Bobby\u201d y ambos actores so\u00f1aban con que sus hijos se casasen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;Redford se pas\u00f3 a\u00f1os intentando reunirse con su amigo para una \u00faltima pel\u00edcula,&nbsp;<em>Un paseo por el bosque<\/em>, pero seg\u00fan la salud de Newman se deterioraba \u00e9l mismo le pidi\u00f3 que abandonase el proyecto porque no iba a ser capaz de rodarla. Cuando Paul Newman falleci\u00f3 en 2008, Redford declar\u00f3 en&nbsp;<em>Today:<\/em>&nbsp;\u201cHe perdido a un amigo de verdad, tanto mi vida como esta naci\u00f3n han sido mejores porque \u00e9l estuvo en ellas\u201d. En 2015, Redford rod\u00f3&nbsp;<em>Un paseo por el bosque<\/em>&nbsp;con Nick Nolte en el papel escrito para Newman.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581683926_sumario_normal.jpg\" alt=\"Robert Redford y Paul Newman en 'Dos hombres y un destino'. Su amistad fuera de los rodajes fue irrompible.\"\/><figcaption>Robert Redford y Paul Newman en &#8216;Dos hombres y un destino&#8217;. Su amistad fuera de los rodajes fue irrompible.&nbsp;Foto: Getty<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Kirk Douglas y Burt Lancaster: siete pel\u00edculas (entre 1948 y 1986) para una relaci\u00f3n de amor y fricci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;A pesar de que su rudeza (tosca la de Lancaster, reptiliana la de Douglas) result\u00f3 explosiva en&nbsp;<em>Al volver a la vida<\/em>&nbsp;(Byron Haskin, 1948), no fue hasta una d\u00e9cada m\u00e1s tarde que asentaron su colaboraci\u00f3n y su amistad en&nbsp;<em>Duelo de titanes<\/em>&nbsp;(John Sturgess, 1957): detestaban tanto al productor Hal Wallis que se pasaban horas cont\u00e1ndose sus vidas con tal de no tener que interactuar con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>\u00a0El choque de sus presencias caus\u00f3 sensaci\u00f3n entre el p\u00fablico ya fuera en\u00a0<em>westerns,<\/em>\u00a0en dramas de \u00e9poca, en\u00a0<em>thrillers<\/em>\u00a0o en comedias. \u201cCreo que llevamos discutiendo desde el primer d\u00eda que nos conocimos\u201d, confesaba\u00a0Kirk Douglas (EE UU, 1916-2020)\u00a0a\u00a0<em>The New York Times<\/em>\u00a0en los 80, \u201cambos somos impulsivos, ambos somos dif\u00edciles. Pero es lo que me gusta m\u00e1s de trabajar con Burt, que nunca te aburres. La gente asume que somos amigos \u00edntimos, pero no es as\u00ed. A veces no le veo durante un a\u00f1o o dos, pero estoy ah\u00ed si me necesita y \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed si lo necesito. Sentimos un gran respeto mutuo, aunque nunca lo verbalizamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;Tras aparecer juntos en los Oscar de 1985, su qu\u00edmica segu\u00eda tan intacta que un estudio les produjo una comedia de acci\u00f3n para reunirlos:&nbsp;<em>Dos tipos duros<\/em>&nbsp;(Jeff Kanew, 1986). En el guion los personajes se llevaban fenomenal, pero los actores pidieron que su amistad fuese m\u00e1s \u00e1cida: \u201cLa magia entre Kirk y Burt es la mezcla de amor y fricci\u00f3n: fuera de c\u00e1mara est\u00e1n todo el rato discutiendo como un viejo matrimonio. Saben c\u00f3mo tocarse las pelotas, son como Laurel y Hardy con m\u00fasculos\u201d, explicaba el director. Y tanto. En una ocasi\u00f3n Lancaster ridiculiz\u00f3 a Douglas delante de unos admiradores por llevar alzas en los zapatos y Douglas acab\u00f3 llorando. \u201cLeo las noticias de Hollywood y ya no conozco a nadie\u201d, confes\u00f3 Douglas con motivo de su 100\u00ba cumplea\u00f1os a&nbsp;<em>Variety,<\/em>&nbsp;\u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Burt Lancaster? \u00bfY Laurence Olivier? Se han ido todos. Me siento solo. Yo discut\u00eda constantemente con Burt, pero le echo mucho de menos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581683864_sumario_normal.jpg\" alt=\"Burt Lancaster y Kirk Douglas en una obra cumbre del cine del oeste, 'Duelo de titanes' (1957).\"\/><figcaption>Burt Lancaster y Kirk Douglas en una obra cumbre del cine del oeste, &#8216;Duelo de titanes&#8217; (1957).&nbsp;Foto: Getty<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Olivia de Havilland y Errol Flynn: nueve pel\u00edculas (entre 1935 y 1941) y un amor que nunca se resolvi\u00f3<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;Una sola pel\u00edcula,&nbsp;<em>El capit\u00e1n Blood<\/em>&nbsp;(Michael Curtiz, 1935), vali\u00f3 para convertirlos a ambos en estrellas a la vez. La din\u00e1mica de mujer aventurera y hombre disfrut\u00f3n, junto a su aspecto de arist\u00f3cratas, evoc\u00f3 un romanticismo que arras\u00f3 en taquilla porque la tensi\u00f3n sexual resultaba excitante para el p\u00fablico. Y estaba basada en hechos reales: De Havilland (Tokio, 1916) reconoci\u00f3 sentirse muy atra\u00edda por Flynn (Australia, 1909- EE UU, 1959) durante los tres primeros a\u00f1os de su colaboraci\u00f3n (en los que rodaron la pel\u00edcula en la que se siguen mirando todos los&nbsp;<em>blockbusters<\/em>&nbsp;actuales:&nbsp;<em>Las aventuras de Robin Hood<\/em>), pero \u00e9l no se enter\u00f3 y para cuando quiso cortejarla ya era tarde. \u201cNo tuve nada con \u00e9l y no me arrepiento, me habr\u00eda arruinado al vida\u201d, especul\u00f3 la actriz en su autobiograf\u00eda en referencia a la promiscuidad y excesos de Flynn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>\u00a0La pareja bail\u00f3\u00a0<em>Sweet Leilani<\/em>\u00a0durante la ceremonia de coronaci\u00f3n del rey Jorge VI en Los \u00c1ngeles, tras lo cual \u00e9l le declar\u00f3 su amor. De Havilland, sin embargo, se neg\u00f3 a iniciar una relaci\u00f3n con \u00e9l hasta que no se divorciase. En el rodaje de\u00a0<em>Camino de Santa Fe<\/em>\u00a0(Michael Curtiz, 1940) la actriz estaba saliendo con James Stewart y Flynn demostr\u00f3 sus celos asegur\u00e1ndose de que la c\u00e1mara le enfocase m\u00e1s a \u00e9l que a ella. Cansada de ser \u201cla chica de la pel\u00edcula\u201d en superproducciones comerciales, De Havilland aprovech\u00f3 el \u00e9xito de\u00a0<em>Lo que el viento se llev\u00f3<\/em>\u00a0para evolucionar hacia papeles m\u00e1s prestigiosos. Pero Flynn le suplic\u00f3 una \u00faltima pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>\u00a0En la \u00faltima escena de\u00a0<em>Murieron con las botas puestas<\/em>\u00a0(Raoul Walsh, 1941),\u00a0el personaje de Flynn se despide del de De Havilland: \u201cAdi\u00f3s, querida, caminar por la vida junto a ti ha sido lo m\u00e1s hermoso que he hecho\u201d. En su autobiograf\u00eda, publicada justo antes de su muerte en 1959, Flynn asegur\u00f3 que siempre la hab\u00eda amado. Olivia de Havilland, por su parte, sigue viva (103 a\u00f1os) y asegura que cada 20 de junio levanta una copa de champ\u00e1n al cielo para recordar el cumplea\u00f1os de Errol Flynn.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581683634_sumario_normal.jpg\" alt=\"Errol Flynn y Olivia De Havilland en el estreno de 'Camino de Santa Fe', la pel\u00edcula que rodaron juntos en 1940.\"\/><figcaption>Errol Flynn y Olivia De Havilland en el estreno de &#8216;Camino de Santa Fe&#8217;, la pel\u00edcula que rodaron juntos en 1940.&nbsp;Foto: Getty<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Jack Lemmon y Walter Matthau diez pel\u00edculas (entre 1966 y 1998) y una fidelidad que pervive incluso hoy<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;Durante el rodaje de&nbsp;<em>En bandeja de plata<\/em>&nbsp;(Billy Wilder, 1966), Walter Matthau (EE UU, 1920-2000) sufri\u00f3 un ataque al coraz\u00f3n y, todav\u00eda convaleciente en el suelo, le dio un sobre a su compa\u00f1ero de reparto. Lemmon (EE UU, 1925-2001) se lo llev\u00f3 al tipo que estaba esperando en la puerta del estudio, tal y como se lo hab\u00eda indicado, y result\u00f3 ser un corredor de apuestas: Walter tem\u00eda que si no saldaba su deuda habr\u00eda consecuencias peores que ese infarto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;El cuarteto Lemmon, Matthau, Wilder (director) y Diamond (guionista) edific\u00f3 los cimientos sobre los que la alta comedia estadounidense sigue elev\u00e1ndose. Sus personajes estaban amargados, eran unos mis\u00e1ntropos y nunca estaba del todo claro si se ca\u00edan bien o no. Su amistad resultaba, por tanto, absurda pero a la vez era imposible imaginar la vida de uno de ellos sin el otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;Su colaboraci\u00f3n resurgi\u00f3 en los 90 con&nbsp;<em>Dos viejos gru\u00f1ones<\/em>, su secuela y&nbsp;<em>La extra\u00f1a pareja 2<\/em>. Y seguro que habr\u00eda continuado de no ser por la muerte de Matthau, que pas\u00f3 toda su vida aquejado de m\u00faltiples dolencias. Ese d\u00eda, Lemmon sali\u00f3 del ba\u00f1o sonriente y su mujer lo abraz\u00f3 dici\u00e9ndole: \u201cVas a dejar de sonre\u00edr, Walter se ha ido\u201d. \u00c9l se ir\u00eda un a\u00f1o despu\u00e9s y est\u00e1 enterrado, en el mismo cementerio que Matthau y Wilder, bajo una l\u00e1pida que simula ser los t\u00edtulos de cr\u00e9dito de una de sus pel\u00edculas: \u201cJack Lemmon en&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581683779_sumario_normal.jpg\" alt=\"Jack Lemmon, el director Billy Wilder y Walter Matthau durante el rodaje de 'En bandeja de plata' (1966). Los dos actores eran soberbios cuando se juntaban en patalla. Pero cuando los dirig\u00eda Wilder tocaban el cielo.\"\/><figcaption>Jack Lemmon, el director Billy Wilder y Walter Matthau durante el rodaje de &#8216;En bandeja de plata&#8217; (1966). Los dos actores eran soberbios cuando se juntaban en patalla. Pero cuando los dirig\u00eda Wilder tocaban el cielo.&nbsp;Foto: Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Jerry Lewis y Dean Martin: 17 pel\u00edculas (entre 1949 y 1956) y 20 a\u00f1os sin hablarse<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;El 25 de julio de 1946 debutaron como d\u00fao c\u00f3mico en el 500 Club: Dean Martin (EE UU, 1917-1995), el t\u00edo m\u00e1s canalla del&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2012\/04\/20\/actualidad\/1334934854_626781.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Rat Pack,<\/a>&nbsp;cantaba swing y Jerry Lewis (EE UU, 1926-2017), el rey de la comedia f\u00edsica, le interrump\u00eda con sus payasadas. De ah\u00ed saltaron a la radio, a la televisi\u00f3n y al cine, donde llegaron a ser los artistas mejor pagados del mundo a principios de los 50. Martin y Lewis levantaron el \u00e1nimo de Estados Unidos durante los a\u00f1os posteriores a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>&nbsp;Cuando la revista&nbsp;<em>Look<\/em>&nbsp;los sac\u00f3 en portada pero cortando la cara de Martin, este decidi\u00f3 que su rol como el tipo elegante de la pareja no estaba beneficiando a su carrera. Dejaron de hablarse fuera de escena y si lo hac\u00edan era para discutir. Martin le lleg\u00f3 a gritar a Lewis: \u201cNo significas nada para m\u00ed excepto un puto s\u00edmbolo de d\u00f3lar\u201d. Lewis, cuyas ambiciones pasaban por ser el nuevo Chaplin y dirigir, escribir y producir todas sus pel\u00edculas, ten\u00eda m\u00e1s poder de decisi\u00f3n creativa en la pareja. Lewis tampoco soportaba que Martin le excluyese del Rat Pack. El 25 de julio de 1956, exactamente diez a\u00f1os de su debut, actuaron por \u00faltima vez en el Copacabana de Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;El d\u00fao pas\u00f3 20 a\u00f1os sin hablarse hasta que su amigo com\u00fan, Frank Sinatra, los reuni\u00f3 para un programa ben\u00e9fico en televisi\u00f3n en 1976. Al ver aparecer a Lewis, Martin mir\u00f3 a Sinatra y dijo: \u201cQu\u00e9 hijo de puta\u201d. Los tres se abrazaron pero el d\u00fao no volvi\u00f3 a tener contacto hasta 1987, cuando Lewis acudi\u00f3 al funeral del hijo de Martin (fallecido en un accidente de avi\u00f3n) sin acercarse a saludarlo. Cuando Martin se enter\u00f3 de que hab\u00eda asistido, le llam\u00f3 para agradec\u00e9rselo y retomaron su amistad hasta la muerte de Martin en 1995.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581676338_sumario_normal.jpg\" alt=\"Despu\u00e9s de una enemistad y 20 a\u00f1os sin hablarse, Frank Sinatra reuni\u00f3 a Dean Martin y Jerry Lewis por sorpresa en un evento ben\u00e9fico en Las Vegas. El d\u00fao no lo sab\u00eda. Fue en septiembre de 1976 y esta imagen pertenece a ese momento.\"\/><figcaption>Despu\u00e9s de una enemistad y 20 a\u00f1os sin hablarse, Frank Sinatra reuni\u00f3 a Dean Martin y Jerry Lewis por sorpresa en un evento ben\u00e9fico en Las Vegas. El d\u00fao no lo sab\u00eda. Fue en septiembre de 1976 y esta imagen pertenece a ese momento.&nbsp;Foto: Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Bud Abbott y Lou Costello: 37 pel\u00edculas (entre 1940 y 1956) que acabaron mal: Hacienda les requis\u00f3 hasta sus casas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;Bud Abbott (EE UU, 1897-1974) reemplaz\u00f3 al compa\u00f1ero de Lou Costello (EE UU, 1906-1959) cuando este se puso enfermo y lo dem\u00e1s es historia. Se convirtieron en los artistas mejor pagados durante la Segunda Guerra Mundial y su&nbsp;<em>sketch<\/em>&nbsp;<em>\u00bfQui\u00e9n va primero?<\/em>&nbsp;pas\u00f3 a la historia de la cultura popular estadounidense, al ser de los primeros c\u00f3micos en aparecer en la reci\u00e9n inventada televisi\u00f3n. Costello empez\u00f3 a impostar una voz aguda porque en los teatros el p\u00fablico se quejaba de que no se distingu\u00eda bien cu\u00e1l de los dos estaba hablando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>\u00a0El d\u00fao mantuvo a flote a Universal durante la guerra. Costello estipul\u00f3 que los beneficios se repartiesen al 60% para Abbott y el 40% para \u00e9l porque, seg\u00fan Costello, era mucho m\u00e1s f\u00e1cil encontrar un c\u00f3mico que un tipo serio<strong>.<\/strong>\u00a0Se pasaron una d\u00e9cada entera entre las diez estrellas m\u00e1s taquilleras y llegaron a asegurar sus\u00a0<em>shows<\/em>\u00a0en 100.000 d\u00f3lares de la \u00e9poca (a\u00f1os 40) por si alguno de sus espectadores se mor\u00eda de la risa (literalmente). En plena Segunda Guerra Mundial, el ej\u00e9rcito japon\u00e9s les pon\u00eda\u00a0a sus soldados una pel\u00edcula del d\u00fao,\u00a0<em>Buck privates<\/em>\u00a0(Arthur Lubin, 1941), como ejemplo de la ineptitud y estupidez de los militares americanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;En 1945 Abbott contrat\u00f3 a una sirvienta reci\u00e9n despedida por Costello y, por alguna raz\u00f3n, la bronca acab\u00f3 en los peri\u00f3dicos: Costello acus\u00f3 a Abbott de ser un alcoh\u00f3lico y de firmar contratos nefastos durante sus borracheras, y este respondi\u00f3 amenazando con contar todos sus trapos sucios en la prensa. A mediados de los 50, la popularidad de Martin y Lewis y la saturaci\u00f3n del p\u00fablico (Abbott y Costello estaban constantemente en la radio, en la televisi\u00f3n y en los cines) fue minando su \u00e9xito y no renovaron su contrato con Universal en 1955. \u201cNunca entend\u00ed a Lou\u201d, reconoci\u00f3 Bud. Hacienda les acab\u00f3 quitando sus casas, sus propiedades y los derechos de sus pel\u00edculas. En 1959, Lou Costello falleci\u00f3 de un ataque al coraz\u00f3n a los 52 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581677173_sumario_normal.jpg\" alt=\"Bud Abbott se carcajea mientras Lou Costello le mira en una escena de una de las 37 pel\u00edculas que compartieron, 'Abbott y Costello en Hollywood' (1945).\"\/><figcaption>Bud Abbott se carcajea mientras Lou Costello le mira en una escena de una de las 37 pel\u00edculas que compartieron, &#8216;Abbott y Costello en Hollywood&#8217; (1945).&nbsp;Foto: Getty<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Stan Laurel y Oliver Hardy: 107 pel\u00edculas (entre 1931 y 1951) para acabar arruinados y actuando en ferias de pueblos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron.<\/strong>&nbsp;El actor c\u00f3mico Oliver Hardy (EE UU, 1892-1957) sufri\u00f3 quemaduras de tercer grado mientras cocinaba una pierna de cordero y Stan Laurel (Inglaterra, 1890- California, 1965), su director, lo reemplaz\u00f3 mientras se recuperaba. Cuando Hardy se reincorpor\u00f3, el productor Hal Roach decidi\u00f3 unirlos potenciando esa comedia f\u00edsica de accidentes. En vez de contraponer a un pat\u00e1n con un estirado, como suele ocurrir en los d\u00faos c\u00f3micos, aqu\u00ed los dos eran unos perdedores. Laurel no se parec\u00eda en nada a su personaje, se tomaba tremendamente en serio su profesi\u00f3n y ejerc\u00eda como fuerza creativa del d\u00fao, reescribiendo guiones, fabricando&nbsp;<em>atrezzo<\/em>&nbsp;y editando los rollos de celuloide mientras Hardy se largaba a beber y a jugar al golf en cuando se apagaban las c\u00e1maras. El d\u00fao apenas ten\u00eda relaci\u00f3n fuera del rodaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>\u00a0Su humor f\u00edsico era a veces surrealismo m\u00e1gico (Laurel ech\u00e1ndose tabaco en la mano, encendi\u00e9ndolo con su pulgar y fumando como si se tratase de una pipa), otras una met\u00e1fora de la futilidad de la existencia humana (ambos tratando, sin \u00e9xito, de empujar un piano cuesta arriba, pero sin rendirse) o sobre la alegr\u00eda de estar vivo (hay pocas escenas en el cine tan emotivas como el vals que\u00a0bailaban juntos en\u00a0<em>Way Out West<\/em>).\u00a0Pero por magullados, mugrientos o empapados que acabasen intentando llevar a cabo las tareas m\u00e1s sencillas (y por mucho que Hardy mirase a c\u00e1mara con gesto exasperado, un recurso rompedor para la \u00e9poca) nunca dejaban de ayudarse el uno al otro. Por eso generaciones enteras de ni\u00f1os, padres y abuelos han disfrutado de los\u00a0<em>gags<\/em>\u00a0del Gordo y el Flaco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>&nbsp;Los leoninos contratos del Hollywood de los 20 les dejaron en la ruina a los 60 a\u00f1os (Hal Roach, como tantos productores de la \u00e9poca, les hab\u00eda estafado), sin recibir ni un d\u00f3lar de las docenas de cortometrajes que se segu\u00edan emitiendo constantemente por televisi\u00f3n. Hollywood se olvid\u00f3 de ellos al considerarlos comediantes casposos y pasados de moda (\u201cpas\u00e9 de ser el anfitri\u00f3n de todos a ser el invitado de nadie\u201d, lament\u00f3 Laurel) y nadie quer\u00eda contratarlos. As\u00ed que el d\u00fao se embarc\u00f3 en varias giras por Reino Unido a finales de los a\u00f1os 40. En una de ellas, al llegar al puerto de Cobh (Irlanda) todo el pueblo sali\u00f3 espont\u00e1neamente a recibirlos y las campanas de la iglesia comenzaron a tocar la melod\u00eda de sus pel\u00edculas,&nbsp;<em>El baile de los cucos<\/em>. Cuando Stan mir\u00f3 a su compa\u00f1ero Ollie, su cara estaba llena de l\u00e1grimas. Y en aquellas \u00faltimas giras, obligados a compartir transportes, habitaciones y mesas, Laurel y Hardy llegaron por fin a conocerse y a forjar una amistad. Hardy muri\u00f3 en 1957, pesando solo 63 kilos, y Laurel no volvi\u00f3 a actuar durante los ocho a\u00f1os siguientes que sigui\u00f3 vivo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581679631_sumario_normal.jpg\" alt=\"Oliver Hardy y Stan Laurel, ambos en la cama mientras ruedan una escena. De pie, el productor que les estaf\u00f3, Hal Roach.\"\/><figcaption>Oliver Hardy y Stan Laurel, ambos en la cama mientras ruedan una escena. De pie, el productor que les estaf\u00f3, Hal Roach.&nbsp;Foto: Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2013 Fred Astaire y Ginger Rogers, diez pel\u00edculas (entre 1933 y 1949) para la pareja de baile m\u00e1s grande de todos los tiempos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo se conocieron<\/strong>. Ambos eran secundarios en\u00a0<em>Volando a R\u00edo de Janeiro<\/em>\u00a0(Thornton Freeland, 1933), pero\u00a0su n\u00famero de baile\u00a0<em>Carioca<\/em>\u00a0despertaba tantos aplausos en las salas de cine que RKO les produjo ocho pel\u00edculas como protagonistas en los siguientes cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 triunfaron.<\/strong>\u00a0Todo el mundo se enamora en homenaje a un romance que ha visto en el cine y, cada vez que alguien se enamora bailando, se lo debe a Ginger Rogers (EE UU, 1911-1995) y Fred Astaire (EE UU, 1899-1987). A trav\u00e9s de sus cuerpos expresaban las fases del inicio del amor: el cortejo, la seducci\u00f3n, la armon\u00eda, la naturalidad, los nervios, el entusiasmo, el equilibrio de poder, las iniciativas, las reacciones, la improvisaci\u00f3n o el erotismo. \u00c9l guiaba con galanter\u00eda, pero ella aportaba las emociones. La mujer de Astaire estaba tan celosa que le prohibi\u00f3 besar en las pel\u00edculas a Rogers (la siempre mordaz Katharine Hepburn iba diciendo por ah\u00ed: \u201cFred le da clase a Giner y a cambio ella le da sexo\u201d), de modo que cuando lo hizo durante un par de segundos el director ralentiz\u00f3 la imagen para que el beso pareciese m\u00e1s largo. Su cima es el n\u00famero\u00a0<em>Never gonna dance<\/em>\u00a0en\u00a0<em>En alas de la danza<\/em>\u00a0(George Stevens, 1936), que tuvieron que repetir 47 veces porque en aquella \u00e9poca los n\u00famero musicales se rodaban en una sola toma. Ella acab\u00f3 con los pies sangrando. Pero siempre aparentando una felicidad divina, sexy y glamourosa. Y a menudo cobraba menos que los actores secundarios. \u201cTodas las dem\u00e1s lloraban gimoteando que no pod\u00edan m\u00e1s, pero claro que pod\u00edan\u201d, explic\u00f3 Astaire, \u201ctodas excepto Giner. Ella nunca llor\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por qu\u00e9 se separaron.<\/strong>\u00a0En realidad, Ginger, que no era bailarina profesional y ten\u00eda que ensayar durante horas, no quer\u00eda hacer musicales, pero su contrato la obligaba. Y era tan perfeccionista como \u00e9l: la sangre en los pies nunca la detuvo, solo paraba cuando el sudor del pelo le chorreaba por el vestido (los trajes de Rogers llevaban pesos para moverse con una vaporosidad concreta, que adem\u00e1s ella deb\u00eda controlar para no golpear a Astaire con ellos). La actriz se cans\u00f3 de ser su comparsa y persigui\u00f3 papeles dram\u00e1ticos (lleg\u00f3 a ganar un Oscar en 1941 por\u00a0<em>Espejismo de amor<\/em>, en la que escandaliz\u00f3 a sus fans interpretando a una madre soltera), pero su carrera no lleg\u00f3 a despegar en solitario. Se retir\u00f3 en 1965 a los 54 a\u00f1os y pas\u00f3 a la posteridad como compa\u00f1era de Astaire. \u00c9l se refugiar\u00eda en la televisi\u00f3n, pero antes se reunieron para un \u00faltimo baile: en\u00a0<em>The Barkleys of Broadway<\/em>\u00a0(Charles Walters, 1949) Rogers reemplaz\u00f3 a una problem\u00e1tica Judy Garland y la m\u00edtica pareja apareci\u00f3 por primera y \u00fanica vez en fastuoso Technicolor. Durante el rodaje de su \u00faltimo n\u00famero, miles de trabajadores de RKO, la Metro-Goldwyn-Meyer y el resto de estudios se congregaron para observar en primera fila la despedida final de la pareja de baile m\u00e1s emblem\u00e1tica de la \u00e9poca. Y siete d\u00e9cadas despu\u00e9s, nadie les ha superado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2020\/02\/12\/icon\/1581511564_181972_1581678751_sumario_normal.jpg\" alt=\"Ginger Rogers y Fred Astaire posan para la prensa el d\u00eda de su reuni\u00f3n para la pel\u00edcula 'The Barkleys Of Broadway' (1949).\"\/><figcaption>Ginger Rogers y Fred Astaire posan para la prensa el d\u00eda de su reuni\u00f3n para la pel\u00edcula &#8216;The Barkleys Of Broadway&#8217; (1949).&nbsp;Foto: Getty Images<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:left\"><strong>Fuente: <\/strong>elpa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La\u00a0vida en pareja\u00a0es la vida mejor. Y no necesariamente en romance: el mundo est\u00e1 dise\u00f1ado para caminar por \u00e9l de dos en dos. Los hoteles, los restaurantes o las atracciones de feria dan por hecho que vas a ir acompa\u00f1ado. Pero Hollywood es distinto: all\u00ed no hay nada m\u00e1s glorioso que triunfar en solitario y, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":76794,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-76793","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76793"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76795,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76793\/revisions\/76795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/76794"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}