{"id":79918,"date":"2020-06-01T16:18:12","date_gmt":"2020-06-01T21:18:12","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=79918"},"modified":"2020-06-01T16:18:15","modified_gmt":"2020-06-01T21:18:15","slug":"que-significa-ser-de-ultraderecha-en-pleno-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/que-significa-ser-de-ultraderecha-en-pleno-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 significa ser de ultraderecha en pleno siglo XXI?"},"content":{"rendered":"\n<p>No se recuerda un debate tan encendido y pol\u00e9mico sobre qu\u00e9 define a la ultraderecha como al que asistimos actualmente en los medios de comunicaci\u00f3n europeos y americanos. Una discusi\u00f3n alentada por el avance electoral de partidos, movimientos y l\u00edderes pol\u00edticos como Donald Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil, ya en el poder, o de AfD en Alemania y VOX en Espa\u00f1a, que amenazan con participar en gobiernos o, al menos, con condicionar la gobernabilidad de sus respectivos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese al intenso debate generado, establecer qu\u00e9 elementos comunes definen a los nuevos partidos o movimientos ultraderechistas sigue generando r\u00edos de controvertida tinta. Y lejos de avanzar hacia un consenso, las diferencias parecen incluso estar ampli\u00e1ndose: en algunos casos, por los intentos de blanquear posiciones inequ\u00edvocamente ultraderechistas, que suponen una clara amenaza al sistema de convivencia democr\u00e1tica, y en otros, por las honestas dudas sobre cu\u00e1les son las l\u00edneas divisorias reales entre las posiciones ultraderechistas y las del ultraconservadurismo y la derecha radical.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate te\u00f3rico sobre esta \u00faltima divisi\u00f3n tiene un largo recorrido en Alemania, cuya democracia ha estado escoltada por movimientos ultraderechistas o directamente neonazis pr\u00e1cticamente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y la fundaci\u00f3n en 1949 de las dos rep\u00fablicas construidas sobre los escombros del nacionalsocialismo. En la actual Rep\u00fablica Federal de Alemania, la \u00fanica que sobrevivi\u00f3 al fin de la Guerra Fr\u00eda, no son pocos los que se preguntan hoy qu\u00e9 significa ser de ultraderecha en pleno siglo XXI, en el que la digitalizaci\u00f3n e Internet han cambiado radicalmente la forma de hacer pol\u00edtica y tambi\u00e9n de comunicarla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYa que el ultraderechismo no cuenta con un concepto ideol\u00f3gico homog\u00e9neo, tampoco hay una definici\u00f3n uniforme para el t\u00e9rmino\u201d, escribe Gabriele Nandlinger, periodista especializada en extremismos derechistas del portal alem\u00e1n &#8216;Blick nach Rechts&#8217;. \u201cPor lo general, los ultraderechistas rechazan el orden democr\u00e1tico y liberal -incluso a trav\u00e9s del uso de la violencia- y quieren construir un sistema estatal autoritario o incluso totalitario, en el que una ideolog\u00eda nacionalista y racista deber\u00eda servir de base para el orden social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Nandlinger, la Oficina Federal de Protecci\u00f3n de la Constituci\u00f3n en Alemania considera los siguientes elementos a la hora de incluir movimientos o partidos en su apartado dedicado al ultraderechismo: agresivo nacionalismo, el deseo de construir una comunidad sobre bases raciales, el antipluralismo, la xenofobia ligada por lo general al antisemitismo, las posiciones que apuestan por un estado liderado por una figura autoritaria, el militarismo, la relativizaci\u00f3n o banalizaci\u00f3n de los cr\u00edmenes nacionalsocialistas, as\u00ed como la difamaci\u00f3n de las instituciones democr\u00e1ticas y de sus representantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fronteras difusas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que la derecha radical pueda compartir ciertas de las posiciones ultraderechistas arriba enumeradas y de que las fronteras entre el ultraderechismo y la derecha radical sean a menudo difusas, hay un punto que aparece como decisivo para los acad\u00e9micos alemanes: el inequ\u00edvoco y abierto rechazo del orden constitucional y democr\u00e1tico. \u201cDesde las instituciones y las ciencias sociales se utiliza el t\u00e9rmico &#8216;radicalismo de derecha&#8217; por regla general para organizaciones o personas situadas claramente a la derecha del centro del espectro pol\u00edtico, pero que se mantienen dentro del marco constitucional. Por lo general, el radicalismo de derecha no adopta posiciones hostiles frente al orden democr\u00e1tico\u201d, razona Gabriele Nandlinger.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese marco te\u00f3rico, sin embargo, parece un tanto desactualizado cuando se aplica a las llamadas Nuevas Derechas alemanas o a partidos como Alternativa para Alemania (AfD) o el FP\u00d6 austriaco, que, pese a mostrar un discurso p\u00fablico respetuoso con las instituciones y el orden constitucional, tienen claras relaciones con movimientos ultraderechistas y reciben el voto \u00fatil del neonazismo militante cl\u00e1sico, adem\u00e1s de coquetear con posiciones que relativizan o minimizan los cr\u00edmenes del nacionalsocialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ejemplos de esto \u00faltimo est\u00e1n las declaraciones del l\u00edder de AfD, Alexander Gauland, quien calific\u00f3 el r\u00e9gimen nazi como \u201cuna cagada de p\u00e1jaro en los 1.000 a\u00f1os de exitosa historia alemana\u201d. En esa misma l\u00ednea, el l\u00edder del ala etnonacionalista de AfD, Bj\u00f6rn H\u00f6cke, describi\u00f3 el monumento a las v\u00edctimas del holocausto erigido en el centro de Berl\u00edn \u201ccomo un monumento de la verg\u00fcenza\u201d para Alemania.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que esas constantes salidas de tono de figuras destacadas de AfD son posteriormente puntualizadas o disculpadas por el partido, cuesta no ver en esa estrategia de provocaci\u00f3n sistem\u00e1tica y estrat\u00e9gica un intento de desestabilizaci\u00f3n de uno de los pactos t\u00e1citos acordados por los partidos democr\u00e1ticos alemanes tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial: el rechazo del uso del nacionalismo y de la relativizaci\u00f3n del nazismo como herramientas pol\u00edticas y electorales. AfD rompe ese acuerdo y se convierte, consecuentemente, en un elemento desestabilizador del sistema pol\u00edtico alem\u00e1n nacido hace siete d\u00e9cadas, al tiempo que respeta las reglas formales del juego democr\u00e1tico e institucional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 es VOX?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>VOX es la \u00faltima formaci\u00f3n que ha irrumpido electoralmente en la escena de partidos radicales de derecha o ultraderechistas del Viejo Continente. La pregunta es, de nuevo, inevitable: \u00bfqu\u00e9 adjetivo es el m\u00e1s adecuado para definir a la formaci\u00f3n liderada por Santiago Abascal?<\/p>\n\n\n\n<p>Para Guillermo Fern\u00e1ndez, soci\u00f3logo e investigador de la Universidad Complutense de Madrid, VOX est\u00e1, al menos de momento, m\u00e1s cerca de la derecha radical que del ultraderechismo: \u201cEn la medida en que participa en el juego democr\u00e1tico, pienso que VOX es derecha radical, identitaria y ultraconservadora. La mayor\u00eda de cuadros vienen del ala m\u00e1s radical del PP y de sectores integristas de la Iglesia Cat\u00f3lica que, por ejemplo, quedaron muy defraudados por Rajoy cuando \u00e9ste lleg\u00f3 al poder y no derog\u00f3 autom\u00e1ticamente la Ley del Aborto, por poner un claro ejemplo. Para mi, sin embargo, decir que VOX es derecha radical en lugar de ultraderecha no le quita peligrosidad. Es un partido que proviene de una reconfiguraci\u00f3n de la derecha m\u00e1s radical para tratar de dar la batalla cultural a la izquierda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A la hora de establecer una serie de comunes denominadores compartidos por los nuevos movimientos ultraderechistas o radicales de derecha, desde Trump hasta Bolsonaro pasando por AfD, FP\u00d6 o VOX, el investigador de la Universidad Complutense enumera los siguientes elementos: ultraconservadurismo, concepto esencialista de la identidad nacional, discurso contra las \u00e9lites o &#8216;antiestablishment&#8217;, antifeminismo y combate de la llamada \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Franco Delle Donne, doctor en Ciencia Pol\u00edtica y especialista en comunicaci\u00f3n pol\u00edtica residente en Alemania, el debate l\u00e9xico sobre el uso \u201cultraderecha\u201d o \u201cderecha radical\u201d es, sin embargo, est\u00e9ril: \u201cA mi me tiene sin cuidado si esos partidos quieren o no respetar el r\u00e9gimen democr\u00e1tico o institucional, porque no respetan algo que me parece mucho m\u00e1s relevante: los valores de un consenso logrado con mucho trabajo en el que, por ejemplo, la mujer tiene que estar a la misma altura que el hombre. Y l\u00edderes como Bolsonaro declaran como una pol\u00edtica de Estado combatir esa igualdad de g\u00e9nero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntado por m\u00e1s elementos compartidos por Bolsonaro, VOX, AfD y otros movimientos ultras europeos, Delle Donne ofrece los siguientes: visi\u00f3n retr\u00f3grada de la identidad nacional, que mira al pasado para construir identidades compartidas para el futuro; la b\u00fasqueda constante de un chivo expiatorio o enemigo exterior, situado fuera esa comunidad anclada en valores tradicionales, que puede ser el inmigrante, el transexual, el refugiado, la izquierda o el musulm\u00e1n; el desprecio por la clase pol\u00edtica, por las \u00e9lites o el &#8216;establishment&#8217; del que los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales tambi\u00e9n suelen formar parte; y, por \u00faltimo, la provocaci\u00f3n constante y estrat\u00e9gica para romper lo pol\u00edticamente correcto y ampliar el terreno del debate pol\u00edtico m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites considerados como tolerables por los partidos predominantes hace tan s\u00f3lo unos a\u00f1os y que ya est\u00e1n dejando de serlo. Este parece ser el nuevo campo de batalla en el que se disputar\u00e1n las mayor\u00edas electorales en el futuro pr\u00f3ximo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente:<\/strong> elconfidencial<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No se recuerda un debate tan encendido y pol\u00e9mico sobre qu\u00e9 define a la ultraderecha como al que asistimos actualmente en los medios de comunicaci\u00f3n europeos y americanos. 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