{"id":82369,"date":"2020-08-14T13:19:47","date_gmt":"2020-08-14T18:19:47","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=82369"},"modified":"2020-08-14T13:19:49","modified_gmt":"2020-08-14T18:19:49","slug":"a-acapulco-solo-le-faltaba-una-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/destacadas\/a-acapulco-solo-le-faltaba-una-pandemia\/","title":{"rendered":"A Acapulco solo le faltaba una pandemia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eddson est\u00e1 sentado en el borde de la piscina y deja al sol el enorme tatuaje que le atraviesa la espalda: \u201cFamilia\u201d. Se lo grab\u00f3 har\u00e1 unos cinco a\u00f1os, cuando mataron a su amigo a tiros y vio al padre y a la hermana en el cementerio, destrozados; la madre ya no estaba, se la llev\u00f3 un c\u00e1ncer. \u201cEntonces supe que la familia era lo m\u00e1s importante, lo que yo quer\u00eda\u201d. Se voltea y mira con ilusi\u00f3n a su pareja, Valeria: \u201cEsperamos un beb\u00e9\u201d. Pues han elegido el lugar perfecto, el hotel Princess, en la zona Diamante de Acapulco, uno de esos para\u00edsos artificiales para familias donde antes hubo piratas del Pac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La jovenc\u00edsima pareja encontr\u00f3 la habitaci\u00f3n sellada, como si dentro se hubiera cometido un asesinato. La pegatina que un\u00eda las dos hojas de la puerta informaba al hu\u00e9sped de que estaba entrando en una zona higienizada contra la pandemia. \u00bfTambi\u00e9n el mando de la televisi\u00f3n? \u00bfY los botoncitos del aire acondicionado? \u00bfCada mesa, cada silla? Circula por ah\u00ed esa famosa luz ultravioleta con la que barr\u00edan las habitaciones de los hoteles y descubr\u00edan, como detectives de CSI, restos de semen por todas partes. Bien podr\u00edan inventar algo as\u00ed para el coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las mesitas de noche no espera un chocolate, ni unos caramelos, sino un kit desinfectante con un botecito de gel, gasas antibacterianas y mascarillas de papel de fumar. El servicio de habitaciones se presenta cubierto hasta las cejas. La campana sobre el plato tambi\u00e9n trae la cinta de papel que garantiza asepsia total, como cuando limpian la taza del v\u00e1ter. Los vasos vienen cubiertos con papel de pl\u00e1stico. Cuando Eddson entrega su tarjeta para que le den una toalla de ba\u00f1o, el encargado le se\u00f1ala una pecera con sanitizante para que la eche all\u00ed. Nadie debe tocar nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los turistas siguen llegando y hacen fila en la recepci\u00f3n. Registrado uno, la recepcionista toca la campanita y un empleado llega con el espray y kilos de papel para limpiar el mostrador antes de que pase el siguiente, como en una cinta transportadora. A cada uno le van colocando la pulsera que garantiza un mundo feliz. Aldous Huxley era un aprendiz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo se ha vuelto un lugar muy aburrido y predecible. De Ibiza a Acapulco, la rutina es la misma. La distancia f\u00edsica entre personas, gel hidroalcoh\u00f3lico, cubrebocas. Esta pandemia ya apesta. \u00bfD\u00f3nde ir que sea distinto? Este planeta ya no es apto para vacaciones. Cu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00edan. Mejor quedarse en casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acapulco. Su solo nombre evoca glamur, noches infinitas, sexo, drogas, desmadre absoluto, mariposas amarillas, colibr\u00edes irisados, el mar y la monta\u00f1a, las playas y las albercas azules. Eso s\u00ed son unas vacaciones. Acapulco se pudri\u00f3 a golpe de balas, extorsiones y prostituci\u00f3n infantil y el salitre se ha adue\u00f1ado de algunos hotelazos donde se corrieron buenas farras el Sha, Frank Sinatra, John Wayne, Ava Gardner, los Kennedy, Chavela Vargas, Cantinflas y cientos de puntos suspensivos. Tarz\u00e1n pas\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas en el Flamingos, dizque gritando como si se columpiara entre lianas. Y a\u00fan hay quien cree que el fantasma de Johnny Weissm\u00fcller se pasea por este hotel de muros rosas que trepa por la monta\u00f1a entre vegetaci\u00f3n selv\u00e1tica. Abajo, cientos de metros m\u00e1s abajo, el mar. El Flamingos languidece con sus cocos fosilizados y el \u00f3xido en las balconadas. Solo le faltaba la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAcu\u00e9rdate de Acapulco, Mar\u00eda bonita, Mar\u00eda del alma\u201d, le cantaba Agust\u00edn Lara a la Do\u00f1a, Mar\u00eda F\u00e9lix. Acapulco tiene todav\u00eda m\u00e1s pasado que futuro. \u201c\u00a1Y que presente, carajo!\u201d, dice la escritora acapulque\u00f1a Brenda R\u00edos, que sirve de cicerone. Pero eso puede cambiar. Carlos Slim, el magnate mexicano de origen liban\u00e9s ha puesto su mano sobre la perla del Pac\u00edfico y estos d\u00edas el hotel Boca Chica estaba recibiendo una mano de pintura. El multimillonario ya compr\u00f3 algunos palacetes en la capital del pa\u00eds y los salv\u00f3 de la ruina. Qui\u00e9n sabe si devolver\u00e1 a Acapulco el esplendor perdido. Donde va el rey se trasladan los nobles, si permiten una met\u00e1fora mon\u00e1rquica. El Boca Chica ha recobrado su fama gracias a la serie La casa de las flores. En uno de sus cap\u00edtulos, unos j\u00f3venes drogados se marcan una coreograf\u00eda surrealista en la piscina. Eran los a\u00f1os setenta. La semana pasada, el Gobierno retir\u00f3 una campa\u00f1a tur\u00edstica que mostraba un Acapulco \u201csin reglas\u201d. No les pareci\u00f3 bien tanta relajaci\u00f3n de costumbres en tiempos pand\u00e9micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eddson y Valeria bajan a desayunar con sus cubrebocas. En el elevador juegan a las cuatro esquinas, cada cliente encima de una marca pegada en el suelo. Abajo, junto a los cisnes y los flamencos, las familias guardan cola hasta que se libera una mesa, espaciadas estos d\u00edas para no mezclar los alientos. Hay fila para los huevos, fila para el buf\u00e9, fila para todo. En la alberca, una cascada artificial, como de pel\u00edcula de piratas, oculta el bar, que ahora est\u00e1 cerrado y obliga a los meseros a hacer pesados viajes con las bandejas al hombro cargadas de pi\u00f1a colada, cervezas y jugos de colores. Salvador est\u00e1 pasando el calor m\u00e1s pegajoso mientras refresca a sus clientes. Las vacaciones este a\u00f1o ser\u00e1n un asquito, pero el infierno es para los que trabajan en esas condiciones. Y eso que Eddson y Valeria han elegido la zona Diamante de Acapulco, donde todav\u00eda se huele el post\u00edn. Muy cerquita de all\u00ed tiene Pl\u00e1cido Domingo su casa, donde se recuper\u00f3 de la covid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que no sabe nadie es que al otro lado de la gran bah\u00eda, en la Caletilla, \u00a1No hay pandemia! La zona donde anta\u00f1o se remojaba la pandilla en blanco y negro de Hollywood es ahora la m\u00e1s humilde. Qui\u00e9n dijo virus. All\u00e1 los m\u00fasicos cantan a todo pulm\u00f3n encima de los comensales, los camareros se sonr\u00eden cuando se les pide que se alcen el tapabocas y el agua parece una granja de patos. Pasan los que venden ostiones, c\u00f3cteles de fruta, los que ofrecen tatuajes y masajes, cualquiera que sepa gritar una mercanc\u00eda, y las mesas est\u00e1n bien pegaditas. El turista se queja de que el mesero no se pone la mascarilla, y el mesero se queja de que el turista no se la quiere poner. \u201cUna sola palabra de Dios y esto se acabar\u00eda\u201d, rezonga una se\u00f1ora bajo un \u00e1rbol. Pero somos todos unos pecadores y as\u00ed no hay forma, se interpreta malamente bajo la mascarilla de flores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo el agua clorada de la alberca y solo bajo el agua, las vacaciones son completas. No hay berrinches infantiles, el sol no quema, las bocas est\u00e1n cerradas, pero libres y la asepsia es completa. Eddson y Valeria nadan en la felicidad completa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuente:<\/strong> elpa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eddson est\u00e1 sentado en el borde de la piscina y deja al sol el enorme tatuaje que le atraviesa la espalda: \u201cFamilia\u201d. 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