{"id":82434,"date":"2020-08-16T15:14:45","date_gmt":"2020-08-16T20:14:45","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=82434"},"modified":"2020-08-16T15:14:46","modified_gmt":"2020-08-16T20:14:46","slug":"juan-carlos-i-y-los-ojos-de-suecia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/juan-carlos-i-y-los-ojos-de-suecia\/","title":{"rendered":"Juan Carlos I y los ojos de Suecia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se afirma que la monarqu\u00eda no es incompatible con la democracia y se esgrimen ejemplos como el de la monarqu\u00eda sueca, se apunta a un argumento razonable. Se trata del \u00faltimo baluarte defensivo de los partidarios del trono, y merece la pena comprobar su consistencia. Desde \u00e9l, la cuesti\u00f3n consiste en establecer hasta qu\u00e9 punto nuestra monarqu\u00eda concreta se parece \u2013 jur\u00eddica, hist\u00f3rica e incluso geneal\u00f3gicamente \u2013 a esa monarqu\u00eda y a las de otros Estados que tambi\u00e9n suelen citarse, como Noruega u Holanda. Y hay diferencias palpables. Aunque las mismas se encarnan en una misma realidad \u2013 en una misma familia, de hecho -, pueden deslindarse a efectos anal\u00edticos cuatro grandes categor\u00edas. Una es institucional: carencias democr\u00e1ticas. Otra es hist\u00f3rica: deslegitimaci\u00f3n de origen. Otra es pol\u00edtica: exceso de nacionalismo espa\u00f1ol. La \u00faltima es moral: la corrupci\u00f3n de Juan Carlos I. Esta \u00faltima, adem\u00e1s, se extiende hasta configurar cierta institucionalidad blanda, pero omnipresente. Vayamos por partes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La concreta configuraci\u00f3n institucional de la monarqu\u00eda adolece, en el texto de 1978, de manifiestas impurezas cuando se la contrasta con requisitos b\u00e1sicos de la teor\u00eda de la democracia. Que el Rey disponga del \u201cmando supremo de las Fuerzas Armadas\u201d (art. 62) constituye una r\u00e9mora del absolutismo inaceptable hoy en d\u00eda. Que sea el Rey \u2013 y no los propios partidos, a trav\u00e9s de la presidencia del Congreso o de cualquier otro cauce &#8211; quien proponga, seg\u00fan establece el 99, al candidato a presidente del Gobierno carece de justificaci\u00f3n democr\u00e1tica. Que en pleno 2020 se mantenga en un texto constitucional europeo la cuasi ley s\u00e1lica consagrada en el art\u00edculo 57 &#8211; se preferir\u00e1 \u201cel var\u00f3n a la mujer\u201d \u2013 supone una aberraci\u00f3n. Es sencillamente incomprensible que todos esos art\u00edculos permanezcan hoy vigentes, porque los tres violan principios b\u00e1sicos del abc democr\u00e1tico. No se trata de derecha e izquierda, se trata de que, si alguien defiende alguno de los tres, no puede hacerlo desde el espacio de la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La restauraci\u00f3n hist\u00f3rica de la monarqu\u00eda en 1969 se llev\u00f3 a cabo por decisi\u00f3n de Franco y se fundament\u00f3 en la victoria \u201cdel 18 de julio\u201d. La corona naci\u00f3 como instituci\u00f3n de una mitad de los espa\u00f1oles frente a otra. Esa m\u00e1cula de origen fue luego expiada con la aprobaci\u00f3n popular de la constituci\u00f3n, primero, y con el relato triunfante del papel jugado por el Rey durante el golpe de estado de 1981, despu\u00e9s. La monarqu\u00eda logr\u00f3 as\u00ed superar su indudable ilegitimidad de origen, y a partir de los 80 el rey pas\u00f3 de ser el \u201crey de unos\u201d a convertirse en \u201cel rey de todos\u201d. Pero las marcas de nacimiento asoman en cada crisis. Tanto los posicionamientos de los l\u00edderes de Vox, PP y Ciudadanos como lo que las encuestas nos dicen sobre sus votantes evidencian que el rey sigue siendo considerablemente m\u00e1s valorado por la derecha que por la izquierda. La estima por la monarqu\u00eda cae a plomo entre los j\u00f3venes, y entre los mayores de 40 no es capaz de superar la divisoria izquierda\/derecha. Se trata de una deriva preocupante, porque la monarqu\u00eda solo subsistir\u00e1 mientras no sea considerada una instituci\u00f3n de parte.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta sobre cu\u00e1ntas naciones hay en Espa\u00f1a no puede responderse desde ninguna atalaya te\u00f3rica. Pero desde la realidad electoral que marcan las urnas \u2013 desde hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os, y cada vez que se permiten \u2013 es indiscutible que millones de ciudadanos se consideran, en mayor o menor grado, parte de otras naciones diferentes a la espa\u00f1ola. La monarqu\u00eda puede atender a esa realidad emp\u00edrica \u2013 en la l\u00ednea defendida tradicionalmente por Herrero de Mi\u00f1\u00f3n &#8211; o defender, por el contrario, la tesis de la \u00fanica naci\u00f3n espa\u00f1ola. El actual Rey dej\u00f3 clara su apuesta por esta \u00faltima en su discurso del 3 de octubre sobre el proc\u00e9s catal\u00e1n. Un movimiento que recuerda mucho la estrategia del PP: sacrificar Catalu\u00f1a para ganar en el resto de Espa\u00f1a. Pero la monarqu\u00eda no es un partido pol\u00edtico. Su sem\u00e1ntica es otra, y todo apunta a que Juan Carlos la entend\u00eda mejor que su hijo. Que los sectores m\u00e1s a la derecha del espectro pol\u00edtico no dejen de alabar ese movimiento &#8211; y que lo comparen nada menos que con el relato oficial del papel del Rey durante el Golpe de Tejero \u2013 es comprensible porque, como buenos nacionalistas, esos sectores no ven la pluralidad nacional como una opci\u00f3n pol\u00edtica, sino como una traici\u00f3n moral. Llevan mucho tiempo intentando \u2013 y en parte logrando \u2013 que en el imaginario social se confundan las expresiones \u201cnaci\u00f3n\u201d y \u201cconstituci\u00f3n\u201d. Felipe VI sabr\u00e1 si es el canto de sirena que le conviene seguir escuchando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en este contexto, por lo dem\u00e1s, en el que seguramente se ha de entender la eterna negativa a permitir un refer\u00e9ndum sobre la monarqu\u00eda. Ni siquiera optaron por ello en los a\u00f1os en los que la popularidad de Juan Carlos hubiera garantizado una victoria segura. Se trata de una posibilidad que muchos contin\u00faan solicitando sin entender bien el tipo de pa\u00eds en el que vivimos. Ciertamente, una consulta popular otorgar\u00eda una legitimidad indiscutible a una magistratura vitalicia. Pero Espa\u00f1a no es un pa\u00eds sencillo: aunque se lograra la victoria en el conjunto de Espa\u00f1a (algo que hoy est\u00e1 por ver), el precio consistir\u00eda en dejar patente el probable fracaso de la opci\u00f3n en el Pa\u00eds Vasco y en Catalu\u00f1a. Y, entonces, \u00bfc\u00f3mo te presentas como Rey de todos en esos territorios? Nada tiene de extra\u00f1o que el t\u00edtulo del monarca fuera, en otros tiempos, el de \u201cRey de las Espa\u00f1as\u201d: salvando todas las distancias, aquello era una monarqu\u00eda \u201cplurinacional\u201d, tal y como lo es la rep\u00fablica que se propone como alternativa a lo que hay. En Zarzuela saben que les conviene seguir blandiendo el refer\u00e9ndum constitucional de 1978 \u2013 en el que la monarqu\u00eda iba incrustada en la opci\u00f3n \u201cdemocracia\u201d, que era lo que en realidad se votaba \u2013 como remedo de aval popular directo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los indicios de las pr\u00e1cticas corruptas de Juan Carlos I son cuantiosos, y lo son desde el principio de su actividad pol\u00edtica, durante el franquismo (1977: dinero del Sha de Persia; 1979: Centeno y las comisiones por petr\u00f3leo; a\u00f1os 80: casos De la Rosa, Col\u00f3n de Carvajal, Mario Conde). Larsen parece ser solo un hilo suelto en una trayectoria de d\u00e9cadas, una trayectoria que explica que el New York Times publicara en 2012 que su fortuna personal se estima en unos 2000 millones de euros. Una hebra de toda esa tela parece estar ya en los juzgados \u2013 si Espa\u00f1a no hace nada, Suiza activar\u00e1 los mecanismos del Estado de Derecho &#8211; y tendr\u00e1 su trayectoria judicial. Pero el problema no es tanto la suerte penal de Juan Carlos I como la inusitada y voluntaria ceguera que nuestro sistema pol\u00edtico, medi\u00e1tico y judicial ha demostrado \u2013 y sigue demostrando \u2013 al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un lugar com\u00fan afirmar que el hecho de que la transici\u00f3n desde la dictadura a la democracia fuera pactada supuso ciertos peajes. No se purgaron las fuerzas armadas, ni las fuerzas de seguridad, ni la judicatura. Pero hay otra cosa, m\u00e1s difusa, que tampoco se purg\u00f3. Durante el franquismo la mixtura entre los negocios y lo p\u00fablico era de tal entidad que ni siquiera se percib\u00eda como corrupci\u00f3n. Era el orden natural de las cosas, \u201cel Estado\u201d como \u201clo stato\u201d, en el sentido italiano original de \u201clo establecido\u201d, \u201clo que es\u201d. Berlanga atrap\u00f3 con sus pel\u00edculas esa realidad chabacana y gris en la que empresarios y ministros hac\u00edan negocios en cacer\u00edas. Ese enjuague caciquil tampoco se purg\u00f3: los partidos pol\u00edticos de la naciente democracia se lo encontraron al acceder al poder y sencillamente se acoplaron. Nada tiene de extra\u00f1o que los dos partidos que acabaron en 2015 con el bipartidismo denunciaran con ah\u00ednco ese estado de cosas al que denominaron \u201ccapitalismo de amiguetes\u201d.  Vox, otro partido nuevo, esgrime igualmente la lucha contra la corrupci\u00f3n como marca de distinci\u00f3n. Hoy tan solo descubrimos que la cabeza del Estado de esos a\u00f1os tambi\u00e9n, seg\u00fan cabe presumir, cobraba comisiones. Pujol amenaz\u00f3 con que las ramas del \u00e1rbol ir\u00edan cayendo de una a una. Pues bien, ya hemos llegado a la copa. El \u00e1rbol est\u00e1 desnudo\u2026 pero todo sigue como si nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volvamos a Suecia. All\u00ed los j\u00f3venes no recuerdan ning\u00fan caso de corrupci\u00f3n reciente. El rey no tiene una m\u00e1quina de contar dinero en palacio, ni necesitar\u00e1 salir del pa\u00eds si decide abdicar. Los empresarios no le regalan yates. No es jefe del ej\u00e9rcito. Carece de acceso privilegiado a la agencia sueca de inteligencia. No goza de inviolabilidad absoluta (esto es: extendida tambi\u00e9n \u2013 seg\u00fan raudos exegetas \u2013 a los delitos penales, algo que carece de parang\u00f3n legal a no ser que nos remontemos a las satrap\u00edas m\u00edticas de la antig\u00fcedad). All\u00ed la corte tambi\u00e9n es diferente: nadie confunde el hecho de ser mon\u00e1rquico con la inaudita pleites\u00eda mojigata, aceitosa y completamente vac\u00eda de todo contenido que exhiben aqu\u00ed los aduladores del trono, que son, no por casualidad, los sectores m\u00e1s vinculados al nacionalismo espa\u00f1ol o los m\u00e1s beneficiados por el capitalismo de amiguetes.  All\u00ed ser partidario de la dinast\u00eda reinante supone criticar al rey cuando este se salta las m\u00e1s elementales normas morales de comportamiento, no dedicarse a tapar todas las irregularidades y a tildar de traidor a qui\u00e9n se atreve a se\u00f1alarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que s\u00ed: cuando se afirma que la monarqu\u00eda no es incompatible con la democracia y se esgrimen ejemplos como el sueco, se apunta a un argumento esencialmente cierto. Pero precisamente por ello se ha de apurar la copa hasta las heces. El debate quiz\u00e1s no sea tanto la forma del Estado \u2013 rep\u00fablica o monarqu\u00eda \u2013, como la forma concreta de esta monarqu\u00eda concreta. Constitucionalmente, la configuraci\u00f3n institucional de la Corona necesita democratizarse para parecerse m\u00e1s a Suecia. Y, din\u00e1sticamente, la familia que ocupa el trono necesita tambi\u00e9n que sus soberanos \u2013 que somos nosotros &#8211; la empecemos a mirar con ojos mucho m\u00e1s suecos. Sabemos que Don Juan ten\u00eda dinero en Suiza. Que la infanta Cristina firmaba &#8211; sin enterarse, seg\u00fan concluy\u00f3 sagazmente nuestro independiente Poder Judicial &#8211; papeles corruptos. Que el Secretario de la Casa Real estaba al tanto. Que Juan Carlos recib\u00eda millones y millones de jeques \u00e1rabes y pagaba millones y millones a comisionistas internacionales. Que su hermana Pilar mantuvo una cuenta en el para\u00edso fiscal de Panam\u00e1 durante las fechas exactas de su reinado. Que durante d\u00e9cadas el Rey desembarcaba en sus visitas internacionales rodeado de un berlanguesco s\u00e9quito empresarial de incierto, por decirlo suavemente, encaje l\u00f3gico-constitucional. Que el New York Times, el peri\u00f3dico m\u00e1s prestigioso del planeta, estim\u00f3 la fortuna personal del em\u00e9rito en unos 2000 millones de euros. Sea esa la cantidad, sea mayor o sea menor, sabemos que existe. Solo en la Fundaci\u00f3n Lucum aparec\u00edan 100 millones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEs mucho exigir que se nos informe del montante? \u00bfEs mucho preguntar qui\u00e9n va a heredar ese dinero? Si no es Felipe, \u00bfheredar\u00e1n entonces las hijas? \u00bfLos nietos? Es brutal: todos los posibles heredereros de ese dinero corrupto aparecen citados en la Constituci\u00f3n, en su art\u00edculo 57, por su primer apellido. \u00bfPiensa el actual monarca darnos alg\u00fan tipo de explicaci\u00f3n? \u00bfDe veras no va a ir nada a la hacienda de los espa\u00f1oles, a pagar hospitales y escuelas? Y, sobre todo, \u00bfpor qu\u00e9 este extra\u00f1o silencio entre nuestros representantes? \u00bfNo son estas las preguntas obvias que deber\u00edan hacerse todos los partidos, de Vox a Podemos? No tiene nada que ver con el hecho de que sean mon\u00e1rquicos o republicanos, de derechas o de izquierdas, cl\u00e1sicos o transversales: tiene que ver con la m\u00e1s elemental concepci\u00f3n de lo que significa \u201cdemocracia\u201d. Ya no quedan ramas por caer, pero en ciertos sectores \u201clo stato\u201d sigue vigente\u2026 \u00bfhasta cu\u00e1ndo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuente:<\/strong> eldiario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se afirma que la monarqu\u00eda no es incompatible con la democracia y se esgrimen ejemplos como el de la monarqu\u00eda sueca, se apunta a un argumento razonable. Se trata del \u00faltimo baluarte defensivo de los partidarios del trono, y merece la pena comprobar su consistencia. 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