{"id":83199,"date":"2020-09-10T14:44:32","date_gmt":"2020-09-10T19:44:32","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=83199"},"modified":"2020-09-10T14:44:35","modified_gmt":"2020-09-10T19:44:35","slug":"serrat-elige-sus-versos-favoritos-de-benedetti","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/entretenimiento\/espectaculos\/serrat-elige-sus-versos-favoritos-de-benedetti\/","title":{"rendered":"Serrat elige sus versos favoritos de Benedetti"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A mi gusto.<\/h3>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una antolog\u00eda de la poes\u00eda de Mario Benedetti<\/h3>\n\n\n\n<p>Los poemas seleccionados para esta antolog\u00eda lo han sido por razones exclusivamente personales y subjetivas, con la idea de mostrar un panorama global de la obra de Mario Benedetti al dictado exclusivo de mi gusto.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s probable es que el lector versado en el poeta eche de menos poemas a su entender fundamentales y se encuentre con otros que a su modo ver son perfectamente prescindibles. Yo tambi\u00e9n lamento haber dejado algunos en el tintero, pero las dimensiones del volumen dictan su rigor.<\/p>\n\n\n\n<p>No es f\u00e1cil escoger lo m\u00e1s representativo entre la extensa obra de uno de los poetas m\u00e1s le\u00eddos en castellano, pero conf\u00edo en que aqu\u00ed est\u00e9n representados todos los Benedettis que Mario cargaba en su mochila \u2014el oficinista rutinario, el montevideano de clase media, el periodista comprometido, el viajero curioso, el militante de la patria dom\u00e9stica, el exiliado y el desexiliado, y tambi\u00e9n el intelectual parcial, el luchador pol\u00edtico y, por supuesto, el poeta minucioso y trabajador que nunca dej\u00f3 de ser\u2014, con la esperanza de que esta selecci\u00f3n pueda resultarle tan \u00fatil al lector familiarizado con el mundo literario del poeta uruguayo como a aquel que llegue por primera vez a sus versos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigue esta antolog\u00eda un orden cronol\u00f3gico, lo cual, en el caso de Benedetti, alguien en quien la vida y la obra po\u00e9tica caminaban al mismo paso, parecer\u00eda el m\u00e9todo m\u00e1s seguro y natural.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Internarse en su poes\u00eda equivale a seguirle los pasos a la peripecia humana de su autor y, por supuesto, a las circunstancias pol\u00edticas y sociales que la fundamentan [&#8230;]. Buena parte de la biograf\u00eda de Benedetti se encuentra tenaz y correlativamente replanteada en su poes\u00eda, tal vez como un procedimiento para conocerse mejor y para conocer tambi\u00e9n mejor a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Manuel Caballero Bonald (pr\u00f3logo a Antolog\u00eda po\u00e9tica, Madrid, Alianza, 1984)<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Benedetti fue, junto a Idea Vilari\u00f1o, Juan Carlos Onetti e Ida Vitale, entre otros, uno de los exponentes m\u00e1s destacados de la llamada \u00abgeneraci\u00f3n cr\u00edtica uruguaya\u00bb. Hijo de inmigrantes de origen italiano, naci\u00f3 el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, Uruguay, poblaci\u00f3n que debe su nombre y su origen a ser paso obligado por el que carretas y ganado vadeaban el r\u00edo Negro de una a otra ribera.<\/p>\n\n\n\n<p><em>mi padre se llamaba Brenno Mario Edmundo Renato<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nazareno Rafael Armando<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y a m\u00ed me llamaron Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>pero cuando ocho a\u00f1os despu\u00e9s naci\u00f3 mi hermano ya<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>hab\u00eda crisis de nombres y s\u00f3lo le llamaron Adolfo Ra\u00fal<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abAgenda\u00bb, Adioses y bienvenidas)<\/p>\n\n\n\n<p>A los dos a\u00f1os, la familia se traslad\u00f3 a Tacuaremb\u00f3 y de ah\u00ed, cuando Mario ten\u00eda s\u00f3lo cuatro, se instalaron en una Montevideo apacible, provinciana y dom\u00e9stica que cobij\u00f3 su infancia y que ser\u00e1 el escenario de su vida y su literatura:<\/p>\n\n\n\n<p><em>en el Deutsche Schule aprend\u00ed alem\u00e1n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y a recibir derbe Ohrfeige (tr. bofetones) a la menor<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>rrtum (tr. equivocaci\u00f3n)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>cuando me ordenaron saludar a lo nazi<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>el viejo me sac\u00f3 de una oreja<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>sin que yo asumiera mi terrible culpa [&#8230;]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>despu\u00e9s fui contable \/ vendedor de repuestos \/ corredor<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de libros \/ cajero \/ sobre todo taqu\u00edgrafo una profesi\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>entonces cotizada porque a\u00fan no hab\u00edan nacido las<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>grabadoras<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abAgenda\u00bb, Adioses y bienvenidas)<\/p>\n\n\n\n<p>Viaja a Argentina, donde reside entre 1939 y 1941, para trabajar como taqu\u00edgrafo para una editorial. Es entonces cuando, leyendo a Baldomero Fern\u00e1ndez Moreno, descubre su vocaci\u00f3n de poeta.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1945 inicia el largo y dif\u00edcil camino literario tras integrarse en el equipo de redacci\u00f3n del semanario Marcha, en Montevideo, donde se convirti\u00f3 en periodista junto al maestro Carlos Quijano. Al a\u00f1o siguiente se casa con Luz L\u00f3pez Alegre, a la que conoc\u00eda desde la ni\u00f1ez y que ser\u00eda para siempre su compa\u00f1era y la due\u00f1a de todos sus poemas de amor.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tard\u00e9 seis a\u00f1os en dec\u00edrselo y ella un minuto y medio en aceptarlo [&#8230;]. Casarse con alguien que lleva una luz y la alegr\u00eda en su nombre parece una buena inversi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En su obra, siempre llena de compromiso social, no falta nunca la imprescindible presencia del amor, el tema m\u00e1s universal de la poes\u00eda; b\u00e1lsamo o veneno, el amor, siempre un apogeo de las relaciones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Usted y yo sabemos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que en el fondo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>el amor<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>el amor<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>es una cosa seria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abInterview\u00bb, Poemas de hoyporhoy)<\/p>\n\n\n\n<p>Generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, los enamorados colocaron en sus labios algunos de los versos aprendidos del poeta y los grabaron junto a sus nombres en las cortezas de los \u00e1rboles de todos los parques. Las muchachas llenaron cuadernos con poemas de Benedetti y, desde el pared\u00f3n de la f\u00e1brica, replicaba aquel que aprendimos hu\u00e9rfanos o en pareja y que a\u00fan hoy repetimos como una letan\u00eda. Esencias de un perfume que al sentirlo de nuevo nos devuelve el tiempo en que, felices o no, fuimos presente; versos que son s\u00f3lo nuestros, que se hilvanan en la entretela del alma y que uno acaba amando como se ama a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>quiero morir de siesta<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>muslo a tu muslo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>boca a tu boca<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>para saber qui\u00e9n sos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abAy del sue\u00f1o\u00bb, Geograf\u00edas)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al tiempo que el amor, a lo largo de toda su vida, por razones literarias o personales, la nostalgia y el exilio estar\u00e1n presentes en la obra de Benedetti. A veces la nostalgia provocar\u00e1 el exilio, y otras ser\u00e1 el exilio el que avive la nostalgia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La nostalgia que provoca el exilio<\/h3>\n\n\n\n<p>En sus dos primeros libros de poemas, S\u00f3lo mientras tanto y Poemas de la oficina, la nostalgia de una Montevideo cercana y a la vez remota y perdida ser\u00e1 la que provoque el exilio interior del poeta a consecuencia de un personal desencuentro con un tiempo y una sociedad provinciana que le resultan mediocres y poco estimulantes.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si pudiera elegir mi paisaje<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de cosas memorables, mi paisaje<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de oto\u00f1o desolado,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>elegir\u00eda, robar\u00eda esta calle<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que es anterior a m\u00ed y a todos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abElegir mi paisaje\u00bb, S\u00f3lo mientras tanto)<\/p>\n\n\n\n<p>Con Benedetti llega al R\u00edo de la Plata el prosa\u00edsmo o realismo cr\u00edtico, es decir, el acercamiento del habla coloquial y de la vida diaria a la escritura, la deliberada aproximaci\u00f3n a la prosa, la construcci\u00f3n de una \u00e9pica de lo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Era un escritor que rehu\u00eda los \u00abgrandes temas\u00bb y se acercaba a la gente com\u00fan y corriente con delicadeza y ternura, a los oficinistas, los taqu\u00edgrafos, los empleados del mont\u00f3n, las familias sin historia [&#8230;] con una prosa y unos versos sencillos, claros, directos, impecables. Era una voz nueva y sorprendente, sobre todo en la literatura de la \u00e9poca, porque rehu\u00eda el relumbr\u00f3n y el aspaviento y transmit\u00eda sinceridad y limpieza moral.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mario Vargas Llosa (\u00abMario Benedetti: cien a\u00f1os\u00bb, El Pa\u00eds, 2019)<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, los est\u00edmulos de la realidad empujan a Benedetti a una poes\u00eda en la que lo pol\u00edtico y lo social se hacen m\u00e1s visibles y, como otros muchos intelectuales latinoamericanos, participa simult\u00e1neamente de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y del ejercicio de la literatura. La nostalgia montevideana del pasado ser\u00e1 sustituida por la nostalgia de un futuro posible, fundamentada en un hecho hist\u00f3rico que result\u00f3 crucial para Latinoam\u00e9rica: la revoluci\u00f3n cubana. En esta sementera crecer\u00e1 en adelante su poemario.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta la eclosi\u00f3n de la Revoluci\u00f3n en Cuba yo no era un tipo preocupado por lo que suced\u00eda en Am\u00e9rica Latina y estaba absolutamente alienado a los problemas culturales europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n del poeta ser\u00e1 cada vez m\u00e1s din\u00e1mica y participativa. Se hace cargo no s\u00f3lo de sus conflictos personales, sino tambi\u00e9n de aquellos que surgen en la sociedad y el mundo que le han tocado en suerte. Desde sus constantes estancias en el extranjero, ver\u00e1 el Uruguay con nostalgia, lo que confirma el amor que siente por su patria, de la que, parad\u00f3jicamente, a cada regreso sentir\u00e1 la irresistible necesidad de escapar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mir\u00e9<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>admir\u00e9<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>trat\u00e9 de comprender<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>creo que en buena parte he comprendido<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y es estupendo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>todo es estupendo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>s\u00f3lo all\u00e1 lejos puede uno saberlo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>[&#8230;]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero ahora no me quedan m\u00e1s excusas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>porque se vuelve aqu\u00ed siempre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>se vuelve.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abNoci\u00f3n de patria\u00bb, Noci\u00f3n de patria)<\/p>\n\n\n\n<p>Llegaron a\u00f1os muy dif\u00edciles para Am\u00e9rica Latina. Tiempos de duros enfrentamientos y de brutal represi\u00f3n, presagio del horror que traer\u00edan las dictaduras que estaban por venir. El cuestionamiento del orden establecido hace que su poes\u00eda, como ocurre con otros escritos suyos m\u00e1s directos y pol\u00e9micos, se torne \u00absospechosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El poeta participa activamente en pol\u00edtica hasta que el 27 de junio de 1973 Juan Mar\u00eda Bordaberry instaura en el pa\u00eds una dictadura c\u00edvico-militar que proh\u00edbe los partidos pol\u00edticos, ilegaliza los sindicatos y censura la prensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Se persigue y encarcela a los opositores al r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Benedetti renuncia a su cargo en la Universidad y abandona Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El exilio que provoca la nostalgia<\/h3>\n\n\n\n<p>Comienza un largo exilio de doce a\u00f1os que llevar\u00e1 a Benedetti a Buenos Aires, ciudad que tambi\u00e9n se ve obligado a abandonar tras ser amenazado de muerte por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), para viajar luego a Per\u00fa, de donde no tarda en ser deportado de nuevo a Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El escritor que vive desgajado de su suelo y de su cielo, de sus cosas y de su gente no es alguien que aborda el exilio como un tema m\u00e1s, sino un exiliado que, adem\u00e1s, escribe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abDicen que la avenida est\u00e1 sin \u00e1rboles\u00bb, El Pa\u00eds, 1982)<\/p>\n\n\n\n<p>Ha llegado ahora el tiempo en el que el exilio provoca la nostalgia. El exilio que va a ser la tem\u00e1tica fundamental de su poes\u00eda. El exilio que supone una mutilaci\u00f3n no s\u00f3lo para el desterrado sino tambi\u00e9n para el pa\u00eds que le ve partir.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Creo que mi ciudad ya no tiene consuelo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>entre otras cosas porque me ha perdido<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abCiudad en que no existo\u00bb, La casa y el ladrillo)<\/p>\n\n\n\n<p>Benedetti regresa a Cuba ahora como exiliado, y se reincorpora al Consejo de Direcci\u00f3n de Casa de las Am\u00e9ricas hasta que en 1980 decide instalarse en Palma de Mallorca, porque, seg\u00fan \u00e9l mismo dijo, la isla era uno de los lugares m\u00e1s baratos de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras, este mismo a\u00f1o, al otro lado del mar, el Gobierno c\u00edvico-militar uruguayo convoca un plebiscito con el objetivo de crear una nueva Constituci\u00f3n que legitime el r\u00e9gimen, pero la propuesta fue rechazada por la poblaci\u00f3n con casi un cincuenta y siete por ciento de los votos v\u00e1lidos en contra, lo que, a la postre, desencaden\u00f3 el proceso de apertura democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Por razones obvias<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>no fue<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>exactamente<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>una toma de conciencia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>colectiva sino apenas la suma<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de seiscientas mil<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>tomas de conciencia individuales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abTr\u00edptico del plebiscito\u00bb, Viento del exilio)<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de ello, durante los tres a\u00f1os siguientes, Mallorca seguir\u00e1 siendo su residencia hasta que, en 1983, a causa del asma, decide trasladarse a Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Contin\u00faa fundando patrias interinas. Buenos Aires, Lima, La Habana y por \u00faltimo Madrid marcan su huella en \u00e9l, sumando exilios y nostalgias propios y ajenos, pues s\u00f3lo en los dem\u00e1s se reconoce uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pa\u00eds lejos de m\u00ed \/ que est\u00e1 a mi lado<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>pa\u00eds no m\u00edo que ahora es mi contorno<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>[&#8230;]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>acaso el tiempo ense\u00f1e<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que ni esos muchos ni yo mismo somos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>extranjeros rec\u00edprocos extra\u00f1os<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y que la grave extranjer\u00eda es algo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>curable o por lo menos llevadero<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>acaso el tiempo ense\u00f1e<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que somos habitantes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de una comarca extra\u00f1a<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>donde ya nadie quiere<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>decir pa\u00eds<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>no m\u00edo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abComarca extra\u00f1a\u00bb, Geograf\u00edas)<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en Madrid, en su piso del barrio de Prosperidad, donde nos conocimos, y donde acordamos hacer un disco a cuatro manos. Canci\u00f3n a canci\u00f3n, a caballo entre Madrid y Barcelona, lo fuimos preparando con poemas elegidos de mutuo acuerdo que Mario corrigi\u00f3 y adapt\u00f3 a rimas y ritmos m\u00e1s tradicionales para ser cantados. Eran versos publicados con anterioridad, a excepci\u00f3n de la canci\u00f3n que le da t\u00edtulo al disco El sur tambi\u00e9n existe, escrita especialmente para la ocasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No toda la poes\u00eda vale para ser cantada ni todos los poetas sirven para escribir canciones, de la misma manera que detr\u00e1s de un buen autor de canciones no hay necesariamente un buen poeta. Pero en el caso de Mario Benedetti, letrista de canciones por derecho y al tiempo buen poeta, entre poes\u00eda y canci\u00f3n no media una frontera clara.<\/p>\n\n\n\n<p>Circulan m\u00e1s de doscientas versiones de canciones registradas con letra de Benedetti. Somos muchos los que, con mayor o menor fortuna, nos hemos atrevido a ponerle m\u00fasica y a cantar sus versos, unos por libre y otros con la complicidad del autor. A Mario le gustaba escuchar sus versos convertidos en canci\u00f3n porque apreciaba su importancia divulgadora y el valor de la m\u00fasica como soporte de la idea. En las canciones est\u00e1 presente todo su argumentario vital. Todo aquello que define su obra po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Entretanto, Benedetti sigue escribiendo. Sabe que la vuelta se acerca y su poemario se construye ahora como un tr\u00e1nsito entre el all\u00e1 y el aqu\u00ed, un itinerario que da cuenta de su estar en ninguna parte.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El desexilio<\/h3>\n\n\n\n<p>Desexilio es un t\u00e9rmino que acu\u00f1\u00f3 el propio Benedetti para referirse a su vuelta al Uruguay; un regreso que plantea la confrontaci\u00f3n de lo imaginado con la realidad, el dilema entre irse y quedarse.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El desexilio ser\u00e1 un problema casi tan arduo como en su momento lo fue el exilio, y hasta puede que m\u00e1s complejo. [&#8230;] Se emigraba por varias razones, pero, sobre todo, para evitar la prisi\u00f3n y la tortura y, en definitiva, para salvar la vida. [&#8230;] El desexilio pasar\u00e1 a ser una decisi\u00f3n individual. [&#8230;]. Unos volver\u00e1n y otros no, y cada uno tendr\u00e1 sus razones, pero \u00bfhasta qu\u00e9 punto los que se quedaron o pudieron quedarse van a comprender el exilio cuando sepan todos sus datos? [&#8230;] \u00bfY hasta qu\u00e9 punto los que regresen comprender\u00e1n ese pa\u00eds distinto que van a encontrar?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(El Pa\u00eds, 1983)<\/p>\n\n\n\n<p>Con la restauraci\u00f3n de la democracia en 1985, Benedetti regresa a Uruguay. A partir de ese momento su vida transcurrir\u00e1 entre Montevideo y Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>En el exilio se trataba de mantener viva la memoria; en cambio ahora, en el desexilio, el poeta se enfrenta a sus propios recuerdos. En el exilio hab\u00eda habitado un territorio donde lo posible era real, y constru\u00eda, a trav\u00e9s del relato, un futuro m\u00e1s justo, m\u00e1s humano y solidario. Pero con la llegada del fin de siglo, se produce el descr\u00e9dito social de los valores humanistas y los sue\u00f1os son empujados hacia un paraje donde no cabe la esperanza ni la revoluci\u00f3n. S\u00f3lo hay desencanto y la curiosa nostalgia del exilio en plena patria.<\/p>\n\n\n\n<p><em>M\u00e1s de una vez me siento expulsado y con ganas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>de volver al exilio que me expulsa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y entonces me parece que ya no pertenezco<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>a ning\u00fan sitio<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>a nadie<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfser\u00e1 un indicio de que nunca m\u00e1s podr\u00e9 no ser un exiliado?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abPero vengo\u00bb, Las soledades de Babel)<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso marca tambi\u00e9n la vuelta a sus or\u00edgenes po\u00e9ticos. Y ahora, como entonces, ser\u00e1 la nostalgia la que provoque el exilio. A partir de aqu\u00ed, Benedetti resume buena parte de sus preocupaciones existenciales y est\u00e9ticas en una suerte de demanda contra el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p><em>todo se hunde en la niebla del olvido<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>pero cuando la niebla se despeja<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>el olvido est\u00e1 lleno de memoria<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(\u00abAh las primicias\u00bb, El olvido est\u00e1 lleno de memoria)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando se fueron de Madrid, en 2003, ya Luz no escuchaba el tel\u00e9fono, no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con los recados. \u00c9l la cuidaba con una delicadeza incendiada por el aturdimiento. Esa ma\u00f1ana del regreso definitivo a Uruguay ella se dej\u00f3 las llaves dentro de la casa. Era la met\u00e1fora de la despedida. Despu\u00e9s de tantos viajes de ida y vuelta, tras el exilio y el desexilio, ya iba a ser Montevideo, de donde parti\u00f3 huyendo, el amparo final, el salto a la esperanza y al vac\u00edo. Y las llaves se quedaron en Madrid, ya no habr\u00eda vuelta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Juan Cruz (\u00ab\u00c9rase una vez Mario Benedetti\u00bb, El Pa\u00eds, 2019)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si en el crep\u00fasculo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>el sol era memoria<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ya no me acuerdo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(Rinc\u00f3n de haikus)<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de mayo de 2009, tras meses de desvar\u00edo, triste y solitario, el poeta del amor y del exilio muere a causa del asma, esa vieja enemiga que le hab\u00eda acompa\u00f1ado a lo largo de la vida y que le hac\u00eda odiar los frutos secos tanto como odiaba el pescado por las espinas que esconde. Se iba el poeta comprometido con su tiempo y con el mundo, siempre contempor\u00e1neo de su pueblo, el escritor que supo como pocos aunar en su obra la vida misma de su pa\u00eds y su problem\u00e1tica personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Benedetti fue un hombre extremadamente t\u00edmido que se lamentaba de la mala educaci\u00f3n con que lo hab\u00eda tratado la vida. Era como un ni\u00f1o en busca de amparo, desconfiado de un pasado que lo hab\u00eda convertido en una especie de exiliado permanente, pero que sobrellevaba el pesimismo y el desencanto con grandes dosis de tenacidad y humor.<\/p>\n\n\n\n<p><em>un pesimista<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>es s\u00f3lo un optimista<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>bien informado<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(Rinc\u00f3n de haikus)<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Benedetti ha sido uno de los escritores m\u00e1s fecundos y populares de Am\u00e9rica Latina. Un hombre de aspecto fr\u00e1gil y sencillo, de gesto y voz mesurada, que acerc\u00f3 a la gente su palabra despojada de solemnidad. Escribi\u00f3, a contramano de las modas imperantes y de la cr\u00edtica, historias que son las peripecias del hombre medio. Visit\u00f3 todos los g\u00e9neros literarios: la novela, el relato, el teatro, pero fue la poes\u00eda su g\u00e9nero predilecto, el que marc\u00f3 m\u00e1s intensamente su vocaci\u00f3n y el m\u00e1s abundante y popular de su obra. Probablemente Benedetti sea el poeta m\u00e1s le\u00eddo en nuestro idioma y, con toda seguridad, el m\u00e1s cantado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente: <\/strong>elpa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mi gusto. Una antolog\u00eda de la poes\u00eda de Mario Benedetti Los poemas seleccionados para esta antolog\u00eda lo han sido por razones exclusivamente personales y subjetivas, con la idea de mostrar un panorama global de la obra de Mario Benedetti al dictado exclusivo de mi gusto. Lo m\u00e1s probable es que el lector versado en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":83201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-83199","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83199"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":83202,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83199\/revisions\/83202"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/83201"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}