{"id":95572,"date":"2021-10-08T19:46:18","date_gmt":"2021-10-09T00:46:18","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=95572"},"modified":"2021-10-08T19:46:19","modified_gmt":"2021-10-09T00:46:19","slug":"la-huida-en-bicicleta-del-terror-taliban-ahora-tenemos-una-oportunidad-para-vivir","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/internacionales\/la-huida-en-bicicleta-del-terror-taliban-ahora-tenemos-una-oportunidad-para-vivir\/","title":{"rendered":"La huida en bicicleta del terror talib\u00e1n: \u201cAhora tenemos una oportunidad para vivir\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">B. H. tiene 22 a\u00f1os, es mujer, afgana y ciclista. Originaria de la provincia de Bamyan, llevaba escondida en Kabul desde el 20 de agosto. Ahora est\u00e1 a salvo en Albania, a la espera de su destino (Canad\u00e1, Suiza o Alemania). \u201cAhora tenemos una oportunidad para vivir\u201d, dice. No quiere dar su nombre entero porque tiene miedo; el resto de su familia, incluida una de sus hermanas, tambi\u00e9n ciclista, sigue escondida en Afganist\u00e1n. Durante el \u00faltimo mes y medio B. ha vivido en un piso de unos parientes junto a 15 personas m\u00e1s a la espera de una se\u00f1al para huir. Como ella, escondida y a la espera, hab\u00eda un centenar m\u00e1s en otros lugares; algunas con familiares en las listas negras. Un grupo de 45 ha conseguido salir en avi\u00f3n. Las que se han quedado siguen implorando a los intermediarios que las saquen de all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos talibanes han conseguido los tel\u00e9fonos de algunas de nosotras, nos llaman en mitad de la noche para decirnos que no nos dejar\u00e1n salir y que nos matar\u00e1n\u201d, contaba hace un par de semanas B. por WhatsApp (y por cuestiones de seguridad) a trav\u00e9s de una intermediaria que la estaba ayudando a salir del pa\u00eds y con la que mantiene contacto diario. A ella le cont\u00f3 que, pese a tener visado, no consigui\u00f3 llegar al aeropuerto de Kabul los d\u00edas de las evacuaciones masivas en agosto. A ella le puso el m\u00f3vil para que escuchara, mientras iba camino del aeropuerto,\u00a0los sonidos del atentado que dej\u00f3 al menos 183 muertos y 120 heridos el 26 de agosto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNuestros d\u00edas en Kabul eran todos iguales: no sal\u00edamos de casa. \u00c9ramos 15. Apretadas, pero no importaba porque nos sent\u00edamos algo m\u00e1s protegidas\u201d, relata ella. B. empez\u00f3 a montar en bicicleta hace cinco a\u00f1os y ha participado en tres competiciones. \u201cEmpec\u00e9 con la idea de ser un ejemplo para las chicas m\u00e1s j\u00f3venes. M\u00e1s tarde descubr\u00ed que la bici era algo maravilloso, que me daba una sensaci\u00f3n de libertad que nunca hab\u00eda probado y empec\u00e9 a involucrarme m\u00e1s, a ser competitiva, a pensar en participar en carreras. Quer\u00eda hacerlo internacionalmente, llevar la bandera de mi pa\u00eds y ser un ejemplo\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella ten\u00eda apenas dos a\u00f1os en 2001 cuando la ca\u00edda del r\u00e9gimen talib\u00e1n. Y apenas recuerda nada de aquello. Cuando se le pregunta por su vida antes del\u00a015 de agosto, fecha en la que los talibanes tomaron el palacio presidencial, contesta: \u201cEra la vida de una chica normal, que estudiaba, ayudaba a la familia, sal\u00eda con los amigos, iba de compras. Luego, la oscuridad. No quiero ver mi pa\u00eds as\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los entrenamientos, reconoce, nunca han sido f\u00e1ciles. Las interpretaciones m\u00e1s literales del islam consideran el deporte algo inapropiado para la mujer. M\u00e1s lo es el ciclismo: un sill\u00edn puede romper el himen, creen. \u201cNunca nos hemos entrenado solas, siempre con compa\u00f1eros que nos proteg\u00edan. Muchas veces hab\u00eda gente que nos insultaba, que nos tiraba piedras. Una compa\u00f1era fue agredida por unos perros que dejaron sueltos a prop\u00f3sito para hacerle da\u00f1o. Para m\u00ed el d\u00eda m\u00e1s bonito fue durante una competici\u00f3n: \u00e9ramos muchas mujeres, con sue\u00f1os y esperanzas que hoy tenemos miedo de no ver cumplidos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El r\u00e9gimen talib\u00e1n retom\u00f3 el poder a mediados de agosto. Entonces, los militares de EE UU se apropiaron del aeropuerto para poder sacar del pa\u00eds a sus diplom\u00e1ticos y colaboradores, adem\u00e1s de los de pa\u00edses aliados, lo que imposibilit\u00f3 la salida de los afganos sin conexiones en un momento en que los vecinos tambi\u00e9n cerraban sus fronteras. Mientras estaba escondida, a B. le llegaban noticias de que los talibanes hab\u00edan matado a dos de sus profesoras. Las ni\u00f1as est\u00e1n excluidas de la ense\u00f1anza secundaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de septiembre el subjefe de la comisi\u00f3n cultural de los talibanes dijo en una entrevista a la televisi\u00f3n australiana que el deporte femenino no se consideraba apropiado ni necesario. No se les permitir\u00eda hacerlo. No hay comunicaciones oficiales, ni normas, pero en previsi\u00f3n de que se dicten,\u00a0las deportistas se est\u00e1n autorrestringiendo. Saben lo que les espera. La imagen de la atleta Kimia Yousofi, 25 a\u00f1os, que cruz\u00f3 la l\u00ednea de meta del estadio Nacional de Tokio (vestida de negro y cubierta de los pies a la cabeza) y bati\u00f3 el r\u00e9cord nacional de los 100 metros (13,29s) el pasado 30 de julio\u00a0en los Juegos Ol\u00edmpicos\u00a0puede que sea recordada como la \u00faltima fecha en la que una mujer afgana particip\u00f3 en una competici\u00f3n deportiva bajo su bandera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ONU, a trav\u00e9s del grupo de trabajo sobre Discriminaci\u00f3n contra las Mujeres y las Ni\u00f1as, ha enviado varios comunicados al gobierno afgano \u2014sin obtener respuesta\u2014 alertando sobre un\u00a0<em>apartheid<\/em>\u00a0de g\u00e9nero y record\u00e1ndole cu\u00e1les son sus obligaciones. Hay alrededor de 200 ciclistas afganas con edades de entre 15 y 30 a\u00f1os en el pa\u00eds; la mitad ya han conseguido salir. Gracias a la ayuda de embajadas, bufetes de abogados, federaciones internacionales, periodistas apasionadas de ciclismo, como la italiana Francesca Monzone, que est\u00e1 trabajando mano a mano con el gobierno de Mario Draghi y el ministerio del deporte para que pueda acoger a cuantas ciclistas sea posible. Otras tantas han conseguido salir gracias tambi\u00e9n a la ayuda de activistas como Shannon Galpin, productora del documental\u00a0<em>Afghan Cycles<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Galpin, norteamericana de 47 a\u00f1os, es la fundadora de Mountain2Mountain, una organizaci\u00f3n sin fines de lucro que ayuda a las mujeres en zonas de conflicto. Trabaj\u00f3 en Afganist\u00e1n durante 13 a\u00f1os y es la primera mujer que recorri\u00f3 ese pa\u00eds montada en una bicicleta de monta\u00f1a: \u201cTen\u00eda curiosidad por explorar el pa\u00eds en bicicleta, era una forma diferente de verlo, de interactuar con los afganos y de explorar la barrera de g\u00e9nero que imped\u00eda a las mujeres y ni\u00f1as afganas andar en bicicleta. Cada vez que preguntaba por qu\u00e9 las mujeres afganas no pod\u00edan ir en bicicleta, me dec\u00edan: \u2018no es apropiado, no est\u00e1 permitido, no es nuestra cultura\u2019. Pero las razones eran dif\u00edciles de entender. Se consideraba obsceno que las mujeres se sentaran a horcajadas en un sill\u00edn y existe una creencia profundamente arraigada de que ir en bicicleta puede comprometer la virginidad y el honor de una mujer\u201d, cuenta a EL PA\u00cdS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Galpin recuerda que hace un siglo, cuando las mujeres comenzaron a montar en bici en el Reino Unido, fueron tildadas de \u201cpromiscuas y rebeldes\u201d. No se desanim\u00f3. Encontr\u00f3 mujeres que andaban en bicicleta y ella misma proporcion\u00f3 material al equipo nacional femenino. En la actualidad, a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n de derechos humanos iProbono, ha creado un programa global para que las mujeres afganas, a trav\u00e9s de la bicicleta, puedan seguir conectadas en sus nuevos hogares. \u201cNo quiero que estas chicas que tiraron las bicicletas, quemaron su ropa, borraron sus perfiles de redes sociales y, a menudo, destruyeron toda evidencia de qui\u00e9nes son, abandonen el lenguaje y la identidad com\u00fan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dorothy Estrada Tanck es una de las cinco mujeres que forma parte del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Discriminaci\u00f3n contra las Mujeres y las Ni\u00f1as y est\u00e1 especialmente preocupada por la situaci\u00f3n de las deportistas y, en este caso, las ciclistas afganas. \u201cSon mujeres que tienen miedo al castigo, al ostracismo, a la violencia. En los comunicados que hemos ido sacando hemos invitado a la industria del ciclismo a que no mire para otro lado y tome medidas espec\u00edficas. Y a los estados, que consideren la posibilidad de darles refugio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuenta que enviaron un comunicado al gobierno de Afganist\u00e1n condenando la prohibici\u00f3n de la participaci\u00f3n de las mujeres en el deporte. \u201cY se\u00f1alando que ninguna afiliaci\u00f3n religiosa ni pr\u00e1ctica cultural justifica esa prohibici\u00f3n. Afganist\u00e1n forma parte de la convenci\u00f3n sobre la eliminaci\u00f3n de discriminaci\u00f3n contra la mujer. En 2003 se adhiri\u00f3 a ese tratado internacional y tiene obligaciones espec\u00edficas\u201d. No hubo respuesta a ninguna de las comunicaciones que hicieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuente:<\/strong> elpa\u00eds<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>B. 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