Estudiantes de segundo y tercer grado de secundaria han sido detectados como consumidores de drogas como cocaína y marihuana. La Asociación Estatal de Padres de Familiacontabiliza un promedio de cinco casos, aunque podrían ser más, pero no son dados a conocer por los directivos de los planteles.

De acuerdo con el presidente de la organización de paterfamilias, Javier Villanueva Madrid,  hoy en día los jóvenes experimentan con estas sustancias o drogas en forma de juego, sin saber el daño que les causa y en poco tiempo se les vuelve una adicción.

Sin embargo, consideró que no se puede culpar de hechos delictivos en los planteles a los docentes o las instituciones educativas, pues los padres -como pilar en la educación de los estudiantes desde el seno familiar- son quienes también deben velar para que sus hijos no incurran en anomalías.

Debido a esta situación, dijo, retomarán el Operativo Mochila de manera formal, con la participación de autoridades educativas, de derechos humanos, entre otras instancias. Con ello, se pretende evitar la introducción de armas blancas y sustancias prohibidas como alcohol, tabaco, marihuana y cocaína en las escuelas.

Actualmente las inspecciones a mochilas en busca de armas blancas y sustancias prohibidas como alcohol, tabaco, marihuana o cocaína, sólo se realizan de manera discreta y esporádica en las escuelas públicas y privadas.

Dado a que el alcohol y los cigarros es lo más común encontrar entre las pertenencias de los estudiantes, el representante de los padres de familia aseguró que con la implementación de las revisiones se podrá detectar a los menores de edad que tengan problemas de adicción y ponerlos en tratamiento de rehabilitación.

Para ello, también participan la Secretaría Estatal de Salud (Sesa), así como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y cualquier instancia adecuada que  ayude a corregir las conductas antisociales detectadas en los jóvenes.

Fuente: SIPSE

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