Damnificados están contratando, con propios recursos, maquinaria pesada que les permita retirar el concreto colapsado para tratar de recuperar a familiares que quedaron atrapados por los sismos.
A tres semanas de los terremotos en Venezuela que han dejado 4,829 muertos, decenas de familias aún esperan rescatar los cuerpos de sus seres queridos entre los escombros de cientos de edificios que colapsaron en el estado de La Guaira.
La maquinaria pesada desplegada por el Estado no ha sido suficiente para atender toda la zona. Ante esa situación, una familia reunió 11,500 dólares para alquilar durante cuatro días una grúa telescópica capaz de mover enormes losas de concreto, con la esperanza de encontrar allí a sus familiares.
María Eugenia Gonçalves permanece desde el 24 de junio frente a lo que eran las residencias BahíaMar, en el sector Los Corales de Caraballeda, una de las zonas más devastadas por el doble sismo. Hace cinco días decidió contratar maquinaria para remover más escombros e intentar localizar a siete integrantes de su familia.
«Una grúa telescópica para ayudar a mover las piezas grandes, un equipo de oxicorte y un martillo, ya que no hemos recibido ayuda alguna del gobierno. Entonces, por nuestros propios medios y porque tenemos siete personas allí, entre todos hemos recaudado dinero y pedido ayuda para reunir 11,500 dólares».
Aclara que ese monto cubre únicamente cuatro días de trabajo, aunque el propietario de la maquinaria les ofreció un día adicional con la esperanza de que en ese tiempo puedan recuperar los cuerpos.
Gonçalves denuncia que no han recibido apoyo de las autoridades, pese a que han acudido a distintos organismos sin obtener una respuesta favorable.
«Desde el día 1 pensábamos que se iban a abocar y nos iban a ayudar, pero no fue así».
Bajo los escombros permanecen su hija, su nieta, la pareja de su hija junto con el hijo de él, una amiga de su hija y su excuñado con su esposa. En total, siete personas continúan desaparecidas.
Relata que minutos antes del terremoto habló con su hija, quien le comentó que estaban por bajar al sótano para guardar los bolsos en los vehículos y salir hacia Caracas. Por ello, la familia desconoce si al momento del doble sismo aún estaban en el apartamento, en los ascensores o ya dentro de los carros.
Junto con otros familiares, ahora vive en carpas instaladas frente a lo que fue el edificio. Asegura que no abandonarán el lugar hasta encontrar a sus seres queridos. Voluntarios y organizaciones no gubernamentales pasan con frecuencia para llevarles comida, agua y otros insumos que les ayudan a soportar las altas temperaturas y la humedad característica de La Guaira.
En tanto, mientras las operaciones de rescate se ocupan de recuperar víctimas mortales y las autoridades buscan erigir viviendas para unas 20 mil personas que perdieron sus hogares, existe una montaña de aproximadamente 1.28 millones de toneladas de escombros acumulados en la playa.
BUSCAN LOS MEDIOS PARA LLEVAR LA AYUDA
Migrantes venezolanos varados en la frontera sur de México lograron reunir más de media tonelada de ayuda humanitaria para sus connacionales afectados por los sismos del pasado 24 de junio, a través de centros de acopio instalados en Tapachula, Cintalapa, Comitán y Tuxtla Gutiérrez.
La colecta ha logrado reunir alimentos no perecederos, medicamentos, ropa, artículos para bebés y otros insumos destinados a las familias damnificadas.
La venezolana Yamil Atié destacó que la principal dificultad ahora es trasladar la ayuda fuera de Chiapas para posteriormente enviarla a Venezuela, por lo que continúan gestionando apoyo logístico y de transporte.
Fuente: Heraldo








