{"id":101886,"date":"2022-01-28T10:55:40","date_gmt":"2022-01-28T15:55:40","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=101886"},"modified":"2022-01-28T10:55:42","modified_gmt":"2022-01-28T15:55:42","slug":"el-escritor-alejandro-palomas-denuncia-que-sufrio-abusos-de-un-religioso-soy-un-tio-mermado-a-los-ocho-anos-me-converti-en-un-superviviente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/entretenimiento\/espectaculos\/el-escritor-alejandro-palomas-denuncia-que-sufrio-abusos-de-un-religioso-soy-un-tio-mermado-a-los-ocho-anos-me-converti-en-un-superviviente\/","title":{"rendered":"El escritor Alejandro Palomas denuncia que sufri\u00f3 abusos de un religioso: \u201cSoy un t\u00edo mermado, a los ocho a\u00f1os me convert\u00ed en un superviviente\u201d"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El autor barcelon\u00e9s, premio Nadal en 2018, declara que fue v\u00edctima de un hermano de La Salle en un colegio de Premi\u00e0 de Mar en 1975<\/h2>\n\n\n\n<p>Alejandro Palomas (Barcelona, 54 a\u00f1os), escritor conocido por su trilog\u00eda de las novelas&nbsp;<em>Una madre<\/em>,&nbsp;<em>Un perro<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Un amor,&nbsp;<\/em>la \u00faltima de las cuales le vali\u00f3 el premio Nadal en 2018, ha revelado a EL PA\u00cdS que fue v\u00edctima de abusos sexuales por parte de un hermano de La Salle cuando ten\u00eda entre ocho y nueve a\u00f1os. \u201cDesde febrero de 1975 hasta las Navidades de 1976, sufr\u00ed abusos por parte del hermano L., del Colegio de La Salle de Premi\u00e0 de Mar (Barcelona)\u201d, sentenciaba el martes en conversaci\u00f3n telef\u00f3nica. La inicial L. es el apellido del acusado, por el que se lo conoc\u00eda popularmente en el colegio. La Salle explica que sigui\u00f3 en ese mismo colegio hasta hace algunos a\u00f1os, aunque no aclara hasta cu\u00e1ndo. Ahora tiene 91 a\u00f1os y est\u00e1 retirado en una residencia para religiosos en Cambrils (Tarragona). Este diario ha comprobado que al menos en 2013, casi 40 a\u00f1os despu\u00e9s de los abusos denunciados, a\u00fan permanec\u00eda en el colegio. Palomas ha decidido hablar tras leer el reportaje publicado en este diario sobre&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2022-01-10\/cuando-alcanzaba-el-orgasmo-volvia-a-subirme-la-ropa-once-historias-de-abusos-en-la-salle-la-orden-que-se-niega-a-investigarlos.html\">abusos en la congregaci\u00f3n religiosa de La Salle<\/a>: \u201cPens\u00e9 que hac\u00eda falta una cara con un nombre conocido y una historia que contar\u201d. Para \u00e9l, la pregunta que suelen escuchar las v\u00edctimas, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 ahora?\u201d, no est\u00e1 bien planteada. La cuesti\u00f3n, afirma, es: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no hasta ahora?\u201d. La denuncia p\u00fablica de Palomas se suma a las 251 recogidas en el&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-12-19\/la-iglesia-espanola-afronta-una-gran-investigacion-de-la-pederastia-con-251-nuevos-casos-aportados-por-el-pais.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">informe elaborado por EL PA\u00cdS y enviado al Vaticano y a la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (CEE)<\/a>&nbsp;en diciembre.<\/p>\n\n\n\n<p>La orden de La Salle, no obstante, destaca por negarse a investigar las denuncias de pederastia y abrir un proceso can\u00f3nico, en contra de las propias reglas can\u00f3nicas. \u00danicamente las traslada a la Fiscal\u00eda, pero en la mayor\u00eda de los casos se trata de hechos prescritos, que simplemente se archivan. Acumula un total de 26 acusados y al menos 60 v\u00edctimas en 27 de los 115 colegios que la orden tiene en Espa\u00f1a, seg\u00fan la contabilidad de este peri\u00f3dico, la \u00fanica existente en Espa\u00f1a ante la ausencia de datos oficiales o de la Iglesia. Ante el caso de Palomas, esta congregaci\u00f3n asegura que si se dirige a ellos lo escuchar\u00e1n y verificar\u00e1n la informaci\u00f3n que les proporcione. En todo caso, a\u00f1ade un portavoz, \u201cno podemos sino condenar de manera p\u00fablica cualquier abuso a menores, trasladar la voluntad de apoyo a la persona afectada y asumir la responsabilidad que nos toque (&#8230;). A pesar de la distancia temporal con los hechos narrados, nuestro protocolo, tambi\u00e9n en este caso, se ha activado inmediatamente y, por lo tanto, procederemos a asumir todo lo que en este proceso se vislumbre\u201d. \u201cRespetando siempre la presunci\u00f3n de inocencia tal y como nos obliga la ley, solo nos queda expresar nuestra m\u00e1xima repulsa y aflicci\u00f3n por lo ocurrido y pedir perd\u00f3n por el sufrimiento padecido\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl hermano L., adem\u00e1s de estar a cargo de la secci\u00f3n de deportes, era profesor de lengua en el Colegio de La Salle de Premi\u00e0. Era muy querido y muy popular, el t\u00edpico al que se acercaban todos los ni\u00f1os\u201d, describe Palomas, que lleg\u00f3 al colegio con seis a\u00f1os, cuando su familia se mud\u00f3 de Barcelona a Vilassar de Mar, a 25 kil\u00f3metros de la capital catalana. Desde que entr\u00f3, quiso irse: \u201cAquello era un infierno. \u00c9ramos 40 o 45 ni\u00f1os, solo ni\u00f1os, en clase, y est\u00e1bamos todo el d\u00eda con aquellos curas. Yo era un ni\u00f1o con altas capacidades y con lo que ahora se llama alta sensibilidad. All\u00ed, me convert\u00ed en un chico muy solitario, muy triste, que se relacionaba mal con los dem\u00e1s\u201d. En ese ambiente, seg\u00fan reconoce el escritor, estar con el hermano L. era \u201ccomo estar en casa\u201d. As\u00ed, el que empez\u00f3 siendo su \u201cprotector\u201d termin\u00f3 abusando de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo era un ni\u00f1o que lo somatizaba todo. Cuando estaba angustiado en el colegio, que era casi siempre, se me infectaban las am\u00edgdalas y ten\u00eda unas fiebres brutales. Llamaban a mi familia y me llevaban a casa en coche. \u00bfY qui\u00e9n me llevaba? El hermano L.\u201d, recuerda Palomas, que en aquel momento ten\u00eda ocho a\u00f1os y cursaba 4\u00ba de EGB. Durante aquellos trayectos, asegura que el religioso abusaba de \u00e9l de tres formas. \u201cLa primera consist\u00eda en que \u00e9l con la mano izquierda conduc\u00eda y con la derecha me manoseaba a m\u00ed, que estaba estirado en el asiento trasero, por dentro del calzoncillo. Luego, se masturbaba, meti\u00e9ndose la mano por el bolsillo del pantal\u00f3n. La segunda era conmigo sentado en el asiento del copiloto. Hac\u00eda lo mismo, siempre empezando con cosquillas. Y la tercera, la usaba cuando \u00edbamos por el Cam\u00ed del Mig, un camino que conectaba mas\u00edas y campos. Recuerdo una de esas en concreto. Par\u00f3 el coche y se sent\u00f3 en el asiento trasero, junto a m\u00ed. Me incorpor\u00f3 y me hizo estirarme con mi cabeza encima de sus rodillas. Me baj\u00f3 el pantal\u00f3n y el calzoncillo, y estuvo toqueteando. Intent\u00f3 masturbarme, pero a los ocho a\u00f1os no hab\u00eda nada que masturbar. \u00c9l s\u00ed se masturbaba. Esa vez, entiendo que eyacul\u00f3, y como que se enfad\u00f3. Me dijo algo que me repetir\u00eda varias veces: \u2018\u00bfVes lo que me haces hacer?\u2019. Yo, que no entend\u00eda nada, me preguntaba, primero, qu\u00e9 hab\u00eda hecho \u00e9l, y segundo, qu\u00e9 estaba haciendo yo\u201d, relata.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/pUXYGYumw9knyx8xMiwm-Dquq5Q=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OMVWV72JDRGALMW2XUAVVZKAKQ.jpg\" alt=\"Alejandro Palomas (entre 8 y 9 a\u00f1os) fotografiado en Premi\u00e0, Barcelona, en la d\u00e9cada de los setenta (1975-1976). \nImagen cedida.\" width=\"676\" height=\"467\"\/><figcaption>Alejandro Palomas (entre 8 y 9 a\u00f1os) fotografiado en Premi\u00e0, Barcelona, en la d\u00e9cada de los setenta (1975-1976). Imagen cedida.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Cuando termin\u00f3 el curso, Palomas fue a las colonias de verano. Jugando al tenis, se le rompi\u00f3 el cristal de las gafas en la cara. \u201cMe llevaron a la enfermer\u00eda. \u00bfY qui\u00e9n se encargaba de la enfermer\u00eda? El hermano L.\u201d, explica. El religioso decidi\u00f3 que deb\u00eda quedarse ingresado, en observaci\u00f3n. \u201cA la hora de dormir, apareci\u00f3 \u00e9l, que aparecer\u00eda tres veces aquella noche. La primera me at\u00f3 las manos. Dijo que para que no me tocara el ojo y me hiciera da\u00f1o. Sali\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta con llave. La segunda, me examin\u00f3 y me tom\u00f3 la temperatura. Luego, empez\u00f3 a sobarme y a restregarse contra m\u00ed por detr\u00e1s. Tambi\u00e9n intent\u00f3 meterme un dedo en el ano, pero no lo consigui\u00f3, porque yo apretaba mucho y me mov\u00eda. Y la tercera, intent\u00f3 penetrarme \u00e9l, aunque no creo que lo consiguiera del todo\u201d, narra Palomas, que al d\u00eda siguiente volvi\u00f3 a dormir con el resto de los ni\u00f1os. \u201cMe hab\u00eda puesto un ap\u00f3sito. Cuando me lo quit\u00e9 lo vi manchado de sangre, pero no dije nada porque no quer\u00eda que nadie lo supiera\u201d, cuenta. Sin embargo, convenci\u00f3 a sus padres de que lo dejaran volver a casa antes de tiempo, donde pas\u00f3 varios d\u00edas poni\u00e9ndose papel higi\u00e9nico enrollado en los calzoncillos para no manchar. \u201cAl cabo de unos d\u00edas, dej\u00e9 de sangrar y aquello dej\u00f3 de doler\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el oto\u00f1o y, en 5\u00ba de EGB, con el hermano L. como tutor y profesor de lengua, \u201cempez\u00f3 otro cap\u00edtulo\u201d, seg\u00fan describe Palomas: \u201c\u00c9l, que estaba encantado conmigo y era un gran defensor de mi futura carrera como escritor, se ofreci\u00f3 a darme clases de refuerzo. En los recreos de despu\u00e9s de comer, uno o dos d\u00edas a la semana, sub\u00edamos a su habitaci\u00f3n y me ayudaba con las redacciones. La clase duraba solo tres minutos, porque luego me manoseaba, me met\u00eda el dedo por el calzoncillo, me ped\u00eda que me sentara encima de \u00e9l y se restregaba contra m\u00ed. Algunos d\u00edas, hac\u00eda lo mismo por la tarde, despu\u00e9s de clases\u201d. Hasta que Palomas decidi\u00f3 que no volv\u00eda: \u201cHui, corr\u00ed. Sal\u00ed del colegio y corr\u00ed, corr\u00ed y corr\u00ed. Cog\u00ed el tren y me fui a mi casa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3, se encontr\u00f3 a su madre planchando, y le pregunt\u00f3 c\u00f3mo estaba. \u201cLa mir\u00e9 y lo llor\u00e9 todo. No pod\u00eda parar de llorar. Me miraba flipando, hasta que me pregunt\u00f3 qu\u00e9 me pasaba. \u2018El hermano L. me hace cosas que me hacen da\u00f1o\u2019, le expliqu\u00e9\u201d. Seg\u00fan el escritor, su madre no sab\u00eda qu\u00e9 hacer ni qu\u00e9 decir. Cuando lleg\u00f3 su padre y se lo contaron, este fue a hablar con un hermano de La Salle, cuya respuesta fue, en palabras de Palomas: \u201cNo te preocupes, que esto, como cuesti\u00f3n interna que es, lo solucionamos nosotros. D\u00e9jalo en nuestras manos, que no va a volver a ocurrir. Sobre todo, os pedimos discreci\u00f3n\u201d. Lo recuerda, aclara, porque en aquel momento no sab\u00eda lo que significaba la palabra \u201cdiscreci\u00f3n\u201d. \u201cNunca hicieron nada, y \u00e9l sigui\u00f3 siendo mi tutor y dando clases hasta siempre\u201d, concluye. El \u00faltimo intento de abuso por parte del religioso, prosigue, ocurri\u00f3 antes de Semana Santa: \u201cMe lo encontr\u00e9 solo en los vestuarios y volvi\u00f3 a intentar lo de las cosquillas. Por suerte, en ese momento llegaron los de 8\u00ba. Fue la \u00faltima vez. Despu\u00e9s, no volvi\u00f3 a pasarme nada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de con sus padres, Palomas no habl\u00f3 de los abusos sufridos con nadie hasta mucho tiempo despu\u00e9s. \u201cA mi psic\u00f3loga se lo hab\u00eda contado, pero a mis parejas, no\u201d, explica. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 lo cuento ahora? Para intentar cambiar algo. No quiero nada para m\u00ed. Lo que quiero es una reparaci\u00f3n para todos aquellos ni\u00f1os que han sufrido o que sufren\u201d, argumenta. \u201cLos abusos sexuales a menores por parte de miembros del clero son memoria hist\u00f3rica de este pa\u00eds que, como las fosas comunes, hay que desenterrar. Pero es dif\u00edcil. Lo que pasa con este tipo de investigaciones es que van apareciendo como peque\u00f1os fuegos que se acaban desvaneciendo porque no hay una cadena de fuegos. Nunca se concretan en algo grande, y esto a la Iglesia le viene muy bien\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Palomas conoce de primera mano las consecuencias en las que pueden derivar los abusos sexuales: \u201cPerd\u00ed la confianza en el otro cuando era demasiado peque\u00f1o. No conf\u00edo nunca jam\u00e1s en nadie al 100%, ni siquiera en la persona con la que duermo o mantengo relaciones sexuales. Porque no entiendo que alguien quiera estar conmigo\u201d. A las dem\u00e1s v\u00edctimas, Palomas les dir\u00eda, despu\u00e9s de envolverlas en un largo abrazo: \u201cNo eres culpable\u201d. \u00c9l sinti\u00f3 culpa durante mucho tiempo. \u201cSoy un t\u00edo mermado, amputado, pero ya he aprendido a vivir as\u00ed. A los ocho a\u00f1os me convert\u00ed en un superviviente y, sinceramente, me maravilla haber llegado a ser lo que soy\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2022-01-26\/el-escritor-alejandro-palomas-denuncia-que-fue-abusado-por-un-religioso-soy-un-tio-mermado-a-los-ocho-anos-me-converti-en-un-superviviente.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor barcelon\u00e9s, premio Nadal en 2018, declara que fue v\u00edctima de un hermano de La Salle en un colegio de Premi\u00e0 de Mar en 1975 Alejandro Palomas (Barcelona, 54 a\u00f1os), escritor conocido por su trilog\u00eda de las novelas&nbsp;Una madre,&nbsp;Un perro&nbsp;y&nbsp;Un amor,&nbsp;la \u00faltima de las cuales le vali\u00f3 el premio Nadal en 2018, ha revelado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":101887,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-101886","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101886"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101886\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":101888,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101886\/revisions\/101888"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}