{"id":102024,"date":"2022-01-31T07:15:33","date_gmt":"2022-01-31T12:15:33","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=102024"},"modified":"2022-01-31T07:15:35","modified_gmt":"2022-01-31T12:15:35","slug":"las-compras-y-el-juego-online-se-disparan-con-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/varios\/las-compras-y-el-juego-online-se-disparan-con-la-pandemia\/","title":{"rendered":"Las compras y el juego online se disparan con la pandemia"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La adicci\u00f3n a las compras puede suponer una patolog\u00eda tan grave como el alcohol en una de cada diez personas<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las consultas por adicciones al juego online o a las compras compulsivas se han multiplicado los \u00faltimos dos a\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p>Sara (nombre ficticio) supo que hab\u00eda tocado fondo cuando mir\u00f3 a su alrededor y vio que el sal\u00f3n de su casa estaba lleno de cajas.&nbsp;<strong>Llevaba d\u00edas acumulando paquetes<\/strong>. Acababa de encargar por internet otros diez art\u00edculos m\u00e1s, cosas que probablemente nunca necesitar\u00eda, y todav\u00eda no hab\u00eda tenido tiempo de abrir lo que hab\u00eda ido llegando a lo largo de la semana. Durante el confinamiento fue consciente de que&nbsp;<strong>pod\u00eda encargar cualquier cosa sin moverse del sof\u00e1<\/strong>, y las compras online se convirtieron en una v\u00eda de escape para contener la ansiedad que le provocaba estar encerrada en<\/p>\n\n\n\n<p>casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sara es solo el rostro de una de las cientos de historias que est\u00e1n llegando como consecuencia de la pandemia a las asociaciones que tratan las adicciones en Espa\u00f1a. Seg\u00fan datos de la Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre,&nbsp;<strong>el 22% de sus centros han detectado un importante incremento de peticiones de ayuda<\/strong>&nbsp;por adicciones comportamentales, aquellas que no est\u00e1n asociadas a ninguna sustancia. En los centros de la fundaci\u00f3n Adsis, que impulsa programas para prevenir las adicciones, tambi\u00e9n reconocen estar \u00abdesbordados\u00bb porque este tipo de consultas se han multiplicado por dos. \u00abAntes, los centros atend\u00edan a unos 200 pacientes, ahora a m\u00e1s de 400\u00bb, explica \u00d3scar Lorenzo, psic\u00f3logo y coordinador de proyectos de la fundaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La adicci\u00f3n a las compras puede suponer \u00abuna<strong>&nbsp;patolog\u00eda tan grave como el alcoholismo o la drogadicci\u00f3n<\/strong>&nbsp;en una de cada diez personas\u00bb, seg\u00fan apunta un estudio realizado por investigadores del departamento de Personalidad, Evaluaci\u00f3n y Tratamiento Psicol\u00f3gico de la Universidad de Granada. \u00abComprar puede llegar a ser patol\u00f3gico, con consecuencias muy negativas para el sujeto\u00bb, advierte Francisca L\u00f3pez Torrecillas, catedr\u00e1tica del departamento y autora principal del estudio. Otras investigaciones recientes han encontrado similitudes entre las compras compulsivas con otros trastornos como el juego patol\u00f3gico, el abuso de internet y\/o del tel\u00e9fono m\u00f3vil, comer en exceso y la adicci\u00f3n al sexo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una enfermedad<\/h3>\n\n\n\n<p>Marina -que tampoco quiere revelar su nombre- se considera&nbsp;<strong>una adicta en recuperaci\u00f3n<\/strong>. Hace casi cinco a\u00f1os, cuando se dio cuenta de que comenzaba a comprar \u00abm\u00e1s de la cuenta\u00bb, sin importarle ni el precio ni la marca, tuvo que ingresar en una cl\u00ednica de deshabituaci\u00f3n. \u00abBuscaba en tiendas de Par\u00eds, de Roma, de donde fuera, me divert\u00eda mucho haciendo esa indagaci\u00f3n\u00bb, cuenta al otro lado del tel\u00e9fono. Pero ese momento de ilusi\u00f3n e incluso nerviosismo previo se diluy\u00f3 poco a poco con el paso del tiempo. \u00abCuando ten\u00eda el paquete en mi poder ya no me importaba tanto como al principio.&nbsp;<strong>Se convirti\u00f3 casi en una rutina<\/strong>\u00bb, recuerda ahora, y pod\u00edan pasar d\u00edas hasta que los abr\u00eda. Sin embargo, \u00abno pod\u00eda dejar\u00bb de buscarlos y de comprarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esconderse detr\u00e1s de la ropa, en su caso, ayudaba a Marina a&nbsp;<strong>\u00absentirse como los dem\u00e1s\u00bb<\/strong>. Los primeros d\u00edas de cada mes consum\u00eda el saldo de su tarjeta de cr\u00e9dito, y entonces \u00abhac\u00eda lo posible por sacar dinero de cualquier sitio\u00bb, aunque cuenta que nunca lleg\u00f3 a endeudarse. Cuando sinti\u00f3 que su vida estaba \u00ababocada al desastre\u00bb se intern\u00f3 voluntariamente durante tres meses en la Cl\u00ednica Recal, porque<strong>&nbsp;le daba \u00abaut\u00e9ntico pavor\u00bb pensar \u00abd\u00f3nde pod\u00eda llegar\u00bb<\/strong>. Desde la Fundaci\u00f3n Recal, Mar\u00eda Quevedo, directora de Tratamiento, cuenta a ABC que esta enfermedad se aborda \u00abdesde el punto de vista f\u00edsico, mental, emocional y espiritual\u00bb. Durante el confinamiento, confirma Quevedo, aumentaron las compras online debido, en muchos casos, a la \u00abinsatisfacci\u00f3n general\u00bb provocada por la falta de contacto humano.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, la compra compulsiva, aunque es un trastorno por s\u00ed mismo, puede ser tambi\u00e9n el s\u00edntoma de un problema de base mucho m\u00e1s extenso, como por ejemplo un trastorno de la personalidad. \u00abEn otro momento de su vida, estos pacientes pueden haber tenido otro problema de control de los impulsos\u00bb, explica Mercedes Jorquera, directora asistencial de ITA Previ Valencia. Es el caso de Paula (nombre ficticio), una joven de 24 a\u00f1os<strong>&nbsp;que sufre anorexia desde hace nueve<\/strong>. \u00abDesde peque\u00f1a usaba las compras para cambiar mi estado de \u00e1nimo, pero cuando la anorexia se encontraba en su punto m\u00e1s \u00e1lgido empec\u00e9 a comprar de manera compulsiva para llenar el vac\u00edo interno que yo sent\u00eda\u00bb, relata. El hecho de vivir en otra ciudad le permit\u00eda<strong>&nbsp;ocultar esas compras a sus padres<\/strong>, que segu\u00edan pas\u00e1ndole dinero supuestamente \u00abpara comprar libros, comida o lo que necesitaba\u00bb, y aunque a d\u00eda de hoy a\u00fan no lo tiene superado, su internamiento en uno de los centros de ITA hace cuatro meses la ha llevado a un punto \u00abtotalmente diferente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static3.abc.es\/media\/sociedad\/2022\/01\/29\/paula-kkkC--510x349@abc.JPG\" alt=\"Paula (nombre ficticio), una joven de 24 a\u00f1os con anorexia desde hace 9\"\/><figcaption>Paula (nombre ficticio), una joven de 24 a\u00f1os con anorexia desde hace 9<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque las consultas por compras compulsivas se han incrementado,&nbsp;<strong>la mayor\u00eda de las adicciones siguen siendo a los videojuegos o al juego online<\/strong>. Es el caso de Ra\u00fal (tambi\u00e9n nombre figurado). Las apuestas online se convirtieron en su v\u00eda de escape durante los meses del encierro. Su familia fue consciente del problema cuando descubri\u00f3 que los 30.000 euros que ten\u00edan ahorrados para pagar sus estudios universitarios hab\u00edan desaparecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto las compras compulsivas como el enganche al juego online son adicciones muy similares. \u00abSon perfiles compulsivos\u00bb, explica Jon Ant\u00f3n, presidente de la fundaci\u00f3n Ekintza-Aluvis que trabaja para ayudar a salir de la ludopat\u00eda a los adictos al juego en Vizcaya. Y sabe bien de lo que habla porque \u00e9l mismo es un jugador rehabilitado. \u00abLlega un momento en que&nbsp;<strong>tu vida se convierte en una espiral de mentiras<\/strong>, dejas el trabajo, las parejas se separan, pierdes la casa y te quedas solo\u00bb, expone.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia ha impulsado, por otra parte, muchos problemas que ya exist\u00edan de antes. Adem\u00e1s, la ansiedad que provocaba el confinamiento y el miedo a salir y a contagiarse tambi\u00e9n podr\u00edan haber impulsado actitudes compulsivas como la de las compras online. \u00abDurante la pandemia, quien ya ten\u00eda adicciones ha experimentado un mayor consumo\u00bb, explica Elena Presencio, directora de la Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre. \u00abEra una forma de escapar de la situaci\u00f3n de confinamiento\u00bb, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d3scar Lorenzo cree, adem\u00e1s, que el hecho de estar encerrados 24 horas en casa ha provocado que muchas familias fueran conscientes de que exist\u00eda un problema. \u00abAyud\u00f3 a que tomaran mayor conciencia\u00bb y eso, cree, tambi\u00e9n explica que se hayan incrementado las consultas. Presencio expone adem\u00e1s que&nbsp;<strong>los n\u00fameros ir\u00e1n en aumento<\/strong>&nbsp;porque a sus terapias suelen llegar los pacientes \u00abunos a\u00f1os despu\u00e9s\u00bb, que es cuando las personas empiezan a ser conscientes de que tienen un problema.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos los terapeutas les sorprende la juventud de los nuevos pacientes que est\u00e1n recibiendo. De hecho, los datos apuntan a que la incidencia de este tipo de adicciones ha aumentado, sobre todo en menores de treinta a\u00f1os. Seg\u00fan un estudio elaborado por la fundaci\u00f3n Adsis, de los 1.546 j\u00f3venes consultados, el 20% reconoc\u00edan estar enganchados a las tecnolog\u00edas. Admit\u00edan que estas&nbsp;<strong>terminaban por interferir en su vida<\/strong>&nbsp;y que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n hab\u00edan hecho cosas de las que luego se hab\u00edan arrepentido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNos encontramos con casos graves de j\u00f3venes brillantes que de repente se a\u00edslan y no quieren hacer otra cosa m\u00e1s que jugar\u00bb, explica Lorenzo. En su consulta incluso han visto casos extremos en los que el paciente se pon\u00eda pa\u00f1ales para poder jugar sin interrupciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque de este tipo de adicciones tambi\u00e9n se sale. \u00abEs por lo general gente que empieza a tener una adicci\u00f3n pero que todav\u00eda no son adictos\u00bb, explica Presencio. Y precisamente por eso, la rehabilitaci\u00f3n resulta algo m\u00e1s sencilla. En la fundaci\u00f3n Adsis&nbsp;<strong>calculan que para superar una adicci\u00f3n al juego online es necesario uno o dos a\u00f1os<\/strong>&nbsp;y que las compras compulsivas se pueden dejar atr\u00e1s despu\u00e9s de seis meses de terapia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00abEs un martirio ver tantas ofertas\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Jes\u00fas siente \u00abcomo un regalo\u00bb el momento en el que desempaqueta las cosas que pide por internet casi a diario. Desde el mes de agosto, calcula esta mujer de 37 a\u00f1os, lleva gastados unos diez mil euros en cosas que no necesita. \u00abMis armarios est\u00e1n llenos, tengo incluso ropa repetida\u00bb, se lamenta, pero cuenta su caso para \u00abayudar a quien pueda\u00bb. El jueves pasado hizo su \u00faltima adquisici\u00f3n online, dos pantalones para cuando llegue el verano, aunque compra otras cosas m\u00e1s que ropa. Sobre internet, considera que hace \u00abmucho da\u00f1o a las personas con problemas mentales y con problemas de adicci\u00f3n\u00bb debido a la extrema sencillez con la que se realiza cada compra. \u00abUn clic y ya lo tienes en casa al d\u00eda siguiente\u00bb, resume.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00e9poca actual, la de las rebajas, la define como \u00abhorrorosa\u00bb. \u00abPara m\u00ed es un martirio ver tanta oferta\u00bb, y las compra por miedo a perd\u00e9rselas. Adem\u00e1s, sufre de manera intensa el bombardeo diario en el correo electr\u00f3nico. \u00abQuedarse con 200 euros en la cuenta en la segunda semana del mes es muy dif\u00edcil\u00bb, y le condiciona incluso la comida del resto de d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>fuente: https:\/\/www.abc.es\/sociedad\/abci-compras-y-juego-online-disparan-pandemia-202201290033_noticia.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adicci\u00f3n a las compras puede suponer una patolog\u00eda tan grave como el alcohol en una de cada diez personas Las consultas por adicciones al juego online o a las compras compulsivas se han multiplicado los \u00faltimos dos a\u00f1os Sara (nombre ficticio) supo que hab\u00eda tocado fondo cuando mir\u00f3 a su alrededor y vio que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":102025,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-102024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-varios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=102024"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":102026,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102024\/revisions\/102026"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/102025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=102024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=102024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=102024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}