{"id":117844,"date":"2023-05-09T09:19:57","date_gmt":"2023-05-09T14:19:57","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=117844"},"modified":"2023-05-09T09:20:03","modified_gmt":"2023-05-09T14:20:03","slug":"historias-de-engano-y-traicion-del-partido-que-se-hace-llamar-ecologista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/editorial\/historias-de-engano-y-traicion-del-partido-que-se-hace-llamar-ecologista\/","title":{"rendered":"Historias de enga\u00f1o y traici\u00f3n del partido que se hace llamar ecologista"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201dEl Verde Ecologista ha sido el \u00fanico partido en M\u00e9xico que ha ganado en cada sexenio de forma ininterrumpida, incluso cuando no consigue la victoria en las urnas\u201d, escriben&nbsp;<strong>Paula Sof\u00eda V\u00e1squez S\u00e1nchez y Juan Jes\u00fas Garza Onofre<\/strong>&nbsp;en el&nbsp;<strong><em>La mafia verde<\/em><\/strong>&nbsp;(Ariel), un trabajo que recorre los pasos del partido del tuc\u00e1n que hace llamarse ecologista.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto expone c\u00f3mo la historia del&nbsp;<strong>Partido Verde Ecologista de M\u00e9xico<\/strong>&nbsp;(<strong>PVEM<\/strong>) exhibe las fallas del sistema electoral nacional, en el cual un partido como este ha hecho de la pol\u00edtico un negocio en el cual se ha aliado de las principales fuerzas pol\u00edticas, como sucedi\u00f3 en 2000 cuando se ali\u00f3 con Vicente Fox y el&nbsp;<strong>Partido Acci\u00f3n Nacional<\/strong>&nbsp;(<strong>PAN<\/strong>); con los tres procesos presidenciales en los que acompa\u00f1\u00f3 al&nbsp;<strong>Partido Revolucionario Institucional<\/strong>&nbsp;(<strong>PRI<\/strong>) y recientemente con su alianza con&nbsp;<strong>Morena<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, La mafia verde parte del fundador Jorge Gonz\u00e1lez Torres para despu\u00e9s exponer los pactos y alianzas electorales de este partido cuyo pragmatismo le ha permitido estar con vida de un proceso a otro. Pero los autores tambi\u00e9n exponen los esc\u00e1ndalos del PVEM como su expulsi\u00f3n de la asociaci\u00f3n mundial de partidos ecologistas, los casos que involucran a sus militantes en muertes y tr\u00e1fico de dinero, hasta las sanciones que ha recibido de las autoridades electorales por casos como el pago a influencers en las campa\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SinEmbargo<\/strong>\u00a0comparte en exclusiva para sus lectores un fragmento del libro<strong><em>\u00a0La mafia verde<\/em>\u00a0<\/strong>(Ariel), \u00a9 2023, de<strong>\u00a0Paula Sof\u00eda V\u00e1squez S\u00e1nchez y Juan Jes\u00fas Garza Onofre<\/strong>. Cortes\u00eda otorgada bajo el permiso de\u00a0<strong>Grupo Planeta M\u00e9xico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><strong>***<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cap\u00edtulo 1.<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los or\u00edgenes<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo surge un partido verde en M\u00e9xico en la d\u00e9cada de 1980? \u00bfDe qui\u00e9n fue esa grandiosa idea? \u00bfC\u00f3mo emerge en ese contexto una combinaci\u00f3n tan progresista como visionaria que supo hermanar las cuestiones ecol\u00f3gicas con las electorales? \u00bfAcaso en aquellos tiempos ya exist\u00eda una s\u00f3lida organizaci\u00f3n ciudadana que llevara las inquietudes ambientales a las urnas y los parlamentos? \u00bfQu\u00e9 persona comprometida con el cuidado y conservaci\u00f3n de la naturaleza se atrevi\u00f3 a liderar este movimiento? Sin demeritar el valioso trabajo que desde hace d\u00e9cadas realizan miles de activistas por el medio ambiente a lo largo y ancho de la Rep\u00fablica, lo cierto es que las cuestiones ecologistas dif\u00edcilmente importaban en la agenda p\u00fablica en aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>El adelgazamiento de la capa de ozono y las especies en peligro de extinci\u00f3n eran hechos tan ajenos a las preocupaciones nacionales que en M\u00e9xico, simple y sencillamente, resultaba f\u00e1cil usar productos t\u00f3xicos y cazar jaguares a destajo en la selva Lacandona. Esta despreocupaci\u00f3n por la ecolog\u00eda no era por inconsciencia social (como triste y lamentablemente sucede ahora), sino debido a una mera cuesti\u00f3n coyuntural, o m\u00e1s bien, de ignorancia colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La supuesta abundancia de recursos naturales, la falta de evidencia cient\u00edfica sobre la crisis clim\u00e1tica y, sobre todo, los a\u00f1os previos al auge de la globalizaci\u00f3n, del capitalismo y de una desaforada producci\u00f3n en masa dispusieron el escenario para que el futuro del planeta no fuera un tema que causara angustia o ansiedad. En todo caso, se pensaba que era tarea propia de algunos cuantos hippies despistados, pero no de la ciudadan\u00eda ni mucho menos del Gobierno o los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese entonces, las inquietudes en un pa\u00eds gobernado desde hac\u00eda d\u00e9cadas por la hegemon\u00eda de un solo partido eran otras, unas que, tal vez hoy, en el siglo xxi y 35 a\u00f1os despu\u00e9s, sigan vigentes: la democracia y la garant\u00eda de los derechos, la econom\u00eda, el empleo y la seguridad. Pero, como se dijo, el medio ambiente no era parte de la agenda. Y es que parece broma cuando se dice que los pioneros en popularizar este tema en el pa\u00eds fueron nada m\u00e1s y nada menos que unos antropom\u00f3rficos, pintorescos y estrafalarios personajes liderados por un profesor de apellido Memelovsky.<\/p>\n\n\n\n<p>El famoso programa infantil de la televisi\u00f3n mexicana, Odisea Burbujas (S. Roche et al., 1979-1984), planteaba una situaci\u00f3n simple, pero con gran potencial did\u00e1ctico: en su viaje por el tiempo y el espacio, los protagonistas de esta serie ten\u00edan que sortear las amenazas del Ecoloco, un villano que, bajo el lema \u201cMugre, basura y esmog\u201d y cuya especialidad era contaminar el medio ambiente, boicoteaba sus aventuras.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas peculiares botargas impulsaron una mayor conciencia ecol\u00f3gica en la sociedad mexicana de ese entonces, incluso antes de la creaci\u00f3n de un partido verde. Y es que, \u00bfcu\u00e1les eran las posibilidades de triunfo para una opci\u00f3n pol\u00edtica marginal, cuya principal preocupaci\u00f3n les interesaba a muy pocas personas? \u00bfC\u00f3mo hacerle frente al poder absoluto del pri? \u00bfPara qu\u00e9 intentar competir teniendo como bandera el ecologismo, sabiendo de antemano que, ante un sistema tan controlado y corrompido, incluso obtener un triunfo ser\u00eda una batalla perdida?<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que las preguntas que surgen en torno a los or\u00edgenes del primer partido ecologista en M\u00e9xico se vuelven tan interesantes como sospechosas, por no decir turbias y contaminadas como el medio ambiente que desde hace d\u00e9cadas esta organizaci\u00f3n jur\u00f3 defender.<\/p>\n\n\n\n<p>En su declaraci\u00f3n de principios, cuando se relata la gloriosa historia oficial del Partido Verde Ecologista, se menciona que tuvo su origen en una modesta \u00abbrigada de vecinos de una colonia, como hay tantas en M\u00e9xico, que sufri\u00f3 la p\u00e9rdida de sus espacios verdes\u00bb, la cual represent\u00f3 la semilla \u00abpara el cambio pac\u00edfico de M\u00e9xico\u00bb frente a los setenta a\u00f1os de gobierno de un mismo partido, el tan repudiado PRI que, parad\u00f3jicamente, ser\u00eda despu\u00e9s su principal aliado. Sin embargo, aunque se encuentra edulcorada, es minimalista (censurada en sus aspectos m\u00e1s problem\u00e1ticos) y, sobre todo, se encumbra hasta el pelda\u00f1o m\u00e1s noble de la historia de la democracia mexicana; la versi\u00f3n oficial de los or\u00edgenes del Partido Verde \u2014a diferencia de sus principios y fundamentos\u2014 no est\u00e1 repleta de mentiras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, en efecto, en 1979, cuando un grupo de habitantes de varias colonias populares del sur del entonces Distrito Federal decidi\u00f3 organizarse para colaborar en la mejora de su comunidad, inconscientemente tambi\u00e9n se comenz\u00f3 a incidir en la pol\u00edtica de manera distinta a la acostumbrada en M\u00e9xico, pues esas peque\u00f1as acciones marcaron el incipiente florecimiento de un nuevo tipo de sociedad civil organizada, menos violenta que los movimientos estudiantiles y de izquierda que representaban una piedra en el zapato al poder desde antes de 1968, conformada por propietarios \u2014 irregulares, pero propietarios al fin\u2014 que demandaban de forma pac\u00edfica, ordenada y respetuosa con el Gobierno, la resoluci\u00f3n de algunos asuntos puntuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Dichas actuaciones vecinales, que hoy en d\u00eda parecen de lo m\u00e1s normales y que incluso los propios Gobiernos se encargan de organizar y promover, en aquellas \u00e9pocas resultaban extraordinarias y sus implicaciones no eran menores. Y es que, acostumbrada la ciudadan\u00eda a un Estado autoritario en donde el abandono de sus necesidades b\u00e1sicas era algo habitual, llamaba mucho la atenci\u00f3n que personas de barrios como los de Pedregales de Coyoac\u00e1n, Santa \u00darsula, Ajusco y Santo Domingo, cuyo \u00fanico v\u00ednculo era pertenecer a un mismo comit\u00e9 de colonos, intentaran solucionar problemas cotidianos, como el establecimiento de mejores redes de drenaje y agua potable o la falta de \u00e1reas verdes y espacios deportivos. De esta primigenia uni\u00f3n entre vecinos surge una fuerte cr\u00edtica a un gobierno que sosten\u00eda que los espacios de participaci\u00f3n ciudadana deb\u00edan limitarse a las urnas (las cuales, curiosamente, controlaban ellos); que, m\u00e1s all\u00e1 de la falta de inter\u00e9s y de respuesta de las autoridades a sus exigencias, las personas no deb\u00edan entrometerse en cuestiones p\u00fablicas. El \u00fanico que pod\u00eda controlar y determinar lo importante para la sociedad mexicana era el Estado; cualquier presi\u00f3n externa se consideraba una amenaza o afrenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso mismo resulta novedoso e importante el trabajo de estos grupos, pues, con el paso de los a\u00f1os, fueron mutando hasta convertirse en organizaciones de la sociedad civil con una gran capacidad de movilizaci\u00f3n. Colectivos como las Brigadas de Trabajo de los Pedregales o Democracia y Justicia Social llegaron a incidir directamente en decisiones como, por ejemplo, la anulaci\u00f3n de un programa gubernamental que intentaba convertir un terreno anexo a una escuela en un dep\u00f3sito de basura. En retrospectiva, podemos decir que el primer acierto del futuro Partido Verde fue, precisamente, comenzar su andar en este tipo de organizaciones, que por su conformaci\u00f3n, sus demandas y sus formas, no representaron para el poder una amenaza real, sino m\u00e1s bien, una oportunidad de lavarse la cara y construir una narrativa de apertura, tolerancia y cercan\u00eda con las expresiones ciudadanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, demandas de este tipo, aunadas a los altos niveles de contaminaci\u00f3n y a los m\u00faltiples riesgos ambientales en los asentamientos humanos, se convirtieron en campo de cultivo para una creciente toma de conciencia por la preservaci\u00f3n del medio ambiente en el entonces Distrito Federal, que desembocar\u00eda en la creaci\u00f3n de organizaciones ecologistas de mayor tama\u00f1o. En dicho contexto surgi\u00f3 el Movimiento Ecologista Mexicano (mem), una especie de organizaci\u00f3n vecinal ampliada y, tambi\u00e9n, un grupo de presi\u00f3n pol\u00edtica que se autodefin\u00eda como una asociaci\u00f3n no gubernamental que buscaba incidir en cuestiones relacionadas con la protecci\u00f3n de las especies en peligro de extinci\u00f3n y los ecosistemas amenazados de M\u00e9xico; esto sin ayuda de organizaciones religiosas, partidos pol\u00edticos o corporaciones multinacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos personajes fueron cruciales no solo por ser los fundadores y l\u00edderes del movimiento, sino tambi\u00e9n porque sus visiones opuestas sobre las labores que este deber\u00eda desplegar resultaron en la creaci\u00f3n del Partido Verde: Alfonso Cipr\u00e9s Villarreal y Jorge Gonz\u00e1lez Torres. El primero, pensando m\u00e1s bien desde una l\u00f3gica apol\u00edtica, aseguraba que se deb\u00eda evitar a toda costa transitar hacia una organizaci\u00f3n electoral, pues ello, adem\u00e1s de traicionar la confianza de miles de mexicanos que hab\u00edan elegido el camino del activismo y la acci\u00f3n social para transformar su entorno, ser\u00eda contraproducente al restar votos a una asociaci\u00f3n simpatizante de las causas ambientalistas. El segundo cre\u00eda que el \u00fanico camino para influir en esos temas era aprovechando la oportunidad de ocupar espacios en la administraci\u00f3n p\u00fablica; entonces, ambos coincidieron en que la creaci\u00f3n de un partido ser\u00eda la manera m\u00e1s eficaz para superar los obst\u00e1culos que se encontraban al tratar de proteger el medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>El contraste entre una visi\u00f3n ajena a las grillas del sistema pol\u00edtico mexicano y una mucho m\u00e1s arriesgada y activa respecto al rumbo que deber\u00eda tomar la causa ecologista se explica en gran medida desde el pasado y la peculiar historia familiar de Gonz\u00e1lez Torres, en cuya figura resulta necesario centrarse para comprender esta at\u00edpica simbiosis. Por ello, antes de seguir con la trompicada historia del PVEM, deteng\u00e1monos unos momentos en este actor que en los a\u00f1os ochenta solo ocupaba un lugar marginal en la pol\u00edtica nacional y que, con el paso del tiempo, y gracias a oscuras negociaciones, termin\u00f3 siendo protagonista al jugar un rol definitivo en la famosa transici\u00f3n hacia la democracia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_4357786\"><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/6166-pvem-partido-verde-ecologia-web.jpg?quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/6166-pvem-partido-verde-ecologia-web.jpg?resize=700%2C916&amp;quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4357786\"\/><\/a><figcaption>Jorge Gonz\u00e1lez Torres el fundador del Partido Verde Ecologista de M\u00e9xico (PVEM). Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Jorge y los Gonz\u00e1lez Torres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Gonz\u00e1lez Torres, nacido en Michoac\u00e1n en 1946, es uno de los ocho hijos (cinco hombres y tres mujeres) de Roberto Gonz\u00e1lez Ter\u00e1n y Margarita Torres de la Parra, un acaudalado matrimonio que amas\u00f3 una fortuna siendo due\u00f1o, durante varias generaciones, de las farmacias El F\u00e9nix \u2014una de las m\u00e1s antiguas de M\u00e9xico y cuyo fundador, Felipe Gonz\u00e1lez Garza, es considerado un pionero en la producci\u00f3n de medicamentos\u2014. Gracias a dicha herencia y a su trabajo incesante, esta familia diversific\u00f3 las ganancias farmac\u00e9uticas ampliando el mercado en otros comercios, como los Laboratorios Best, una empresa constructora y una firma inmobiliaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Distinguido por sus habilidades para negociar y su carisma selectivo, Jorge estudi\u00f3 la carrera de Relaciones Industriales en la Universidad Iberoamericana y la maestr\u00eda en administraci\u00f3n p\u00fablica en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Manteniendo un equilibrio entre la fama y la verg\u00fcenza, este personaje, al tiempo que se ostentaba como un \u201cconstructor exitoso\u201d gracias a su empresa La Huasteca (mediante la cual ten\u00eda numerosos contratos con distintos gobiernos del entonces Departamento del Distrito Federal, desde Ernesto P. Uruchurtu hasta Manuel Camacho), presum\u00eda ser la oveja negra de la familia, ya que su verdadero sue\u00f1o era llegar a ocupar un puesto de representaci\u00f3n popular, as\u00ed, ser\u00eda el \u00fanico miembro que, por sus aspiraciones pol\u00edticas, no habr\u00eda de continuar con los negocios familiares ni, en una labor un poquito m\u00e1s noble, consagrar\u00eda su vida a Dios, como lo hizo uno de sus hermanos mayores, quien llegar\u00eda a ser rector de la Universidad Iberoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, en definitiva, no es que los dem\u00e1s Gonz\u00e1lez Torres hayan elegido un t\u00edpico plan de vida para desarrollarse, pero claramente tampoco llegaron al extremo de ser tan extravagantes en sus carreras profesionales como para organizar la fundaci\u00f3n de un partido ecologista en el M\u00e9xico de entonces. Enrique decidi\u00f3 ser sacerdote con los jesuitas; Roberto se enfoc\u00f3 en el ramo inmobiliario para convertirse en un discreto empresario; tanto Javier como V\u00edctor, aunque cada uno a su estilo, continuaron en el giro farmac\u00e9utico: uno de manera m\u00e1s tradicional como administrador de diversas empresas, y el otro desafiando el mercado y aprovechando vac\u00edos legales para inventar y comercializar en M\u00e9xico la categor\u00eda de medicinas similares y desplegar una impresionante campa\u00f1a de mercadotecnia para la promoci\u00f3n de su alter ego, el c\u00e9lebre Dr. Simi; por su parte, sus hermanas Margarita, Virginia y Mar\u00eda fueron profesionistas en \u00e1reas un poco menos \u00e1lgidas y mercantilizadas que la religi\u00f3n y la medicina, es decir, la psicolog\u00eda y la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, como se comenta en un reportaje publicado por la revista Expansi\u00f3n, Roberto Gonz\u00e1lez Ter\u00e1n form\u00f3 a sus cinco hijos varones en un ambiente de competencia y rivalidad. Siempre ten\u00edan que demostrar sus habilidades en todos los \u00e1mbitos familiares. Es m\u00e1s, llegado el momento no los hered\u00f3, sino que les vendi\u00f3 las empresas que hab\u00eda creado y manejado. El dinero sirvi\u00f3 para su retiro y para ayudar a las otras tres hijas mujeres. Al asumirse un hombre de negocios de aquella \u00e9poca, y diferenciando las posibilidades de \u00e9xito econ\u00f3mico tanto de sus hijas como de sus hijos, los valores familiares que primaron en el padre de los Gonz\u00e1lez Torres se orientaban hacia la generaci\u00f3n de negocios privados.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia buscaba estar en un segundo plano para pasar desapercibida, alejada de los reflectores, pero siempre con muy buenas relaciones con el Gobierno, pues resulta obvio que desde entonces, triste y lamentablemente, en M\u00e9xico solo se pod\u00eda ser millonario con el benepl\u00e1cito y la anuencia del poder en turno. Por eso llamaba la atenci\u00f3n que uno de los v\u00e1stagos de Roberto Gonz\u00e1lez hubiera decidido involucrarse de lleno en cuestiones p\u00fablicas, dar un paso al frente e intentar lucrar con la pol\u00edtica para llenar las arcas familiares. En definitiva, se trataba de una idea tan absurda como fant\u00e1stica que solo pod\u00eda verse realizada en este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Para tratar de entender las aspiraciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas de Jorge Gonz\u00e1lez Torres, resulta indispensable hablar tambi\u00e9n de su suegro, Emilio Mart\u00ednez Manautou, uno de los principales latifundistas de Tamaulipas y un hombre con much\u00edsimo poder; se enriqueci\u00f3 de manera obscena al amparo de los diferentes gobiernos priistas; fue diputado, senador, secretario de la Presidencia de la Rep\u00fablica, secretario de Salubridad y Asistencia e, incluso, gobernador de su propio estado. Esta turbia figura ejercer\u00e1 una influencia determinante en el futuro ecologista y dirigente pol\u00edtico, pues su actuar hac\u00eda parecer muy sencillo el ejercicio del poder p\u00fablico; su testimonio era prueba clara de c\u00f3mo la combinaci\u00f3n de dinero y paciencia bastaban para obtener un cargo de relevancia en el M\u00e9xico del partido hegem\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, la estrategia para alcanzar dichas metas no era muy compleja. Lo \u00fanico que se ten\u00eda que hacer era formar parte del PRI, tener recursos econ\u00f3micos, agradarles a quienes tomaban las decisiones y, por supuesto, contar con un padrino poderoso que le heredara su poder. En resumidas cuentas, se deb\u00eda entender que, con un poco de suerte y de estar en el momento indicado con las personas indicadas, las cosas se acomodar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_4357787\"><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/839-pvem-elecciones-2000-candidato-web.jpg?quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/839-pvem-elecciones-2000-candidato-web.jpg?resize=700%2C683&amp;quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4357787\"\/><\/a><figcaption>Jorge Gonz\u00e1lez Torres, nacido en Michoac\u00e1n en 1946, es uno de los ocho hijos (cinco hombres y tres mujeres) de Roberto Gonz\u00e1lez Ter\u00e1n y Margarita Torres de la Parra. Foto: Cuartoscuro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed, Jorge Gonz\u00e1lez Torres no solo tuvo la magn\u00edfica idea de afiliarse al partido en el poder para ir construyendo su \u00e9xito pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n la de contraer nupcias con Leticia Mart\u00ednez C\u00e1rdenas, hija del cacique priista antes referido, buscando consolidar una millonaria alianza entre los negocios privados de la familia y los asuntos p\u00fablicos de los tamaulipecos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a pesar de la amistad de Mart\u00ednez Manautou con los presidentes Gustavo D\u00edaz Ordaz, Luis Echeverr\u00eda y Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, lo cierto es que cuando su yerno aspiraba a seguir sus pasos a inicios de la d\u00e9cada de 1980, ya era demasiado tarde. El exgobernador de Tamaulipas perdi\u00f3 todo su poder ante un panorama que se empezaba a vislumbrar incierto para el r\u00e9gimen y, simplemente, ya no pudo impulsar la carrera pol\u00edtica de Jorge. De hecho, el periodista y escritor Jos\u00e9 Mart\u00ednez M. relata que Emilio Mart\u00ednez Manautou termin\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas en su rancho El Mezquite, localizado en las inmediaciones de San Fernando y Matamoros, sumido en la soledad, con la compa\u00f1\u00eda de un empleado dom\u00e9stico y rodeado de cientos de gatos finos. Muri\u00f3 pr\u00e1cticamente abandonado por su familia, as\u00ed como de cientos de pol\u00edticos que bajo su amparo amasaron fortunas y usufructuaron poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Consciente de que sin un padrinazgo pol\u00edtico de peso sus oportunidades se ver\u00edan ampliamente reducidas, Gonz\u00e1lez Torres busc\u00f3 ayudar a Horacio Labastida en el Instituto de Estudios Pol\u00edticos, Econ\u00f3micos y Sociales, as\u00ed como tambi\u00e9n busc\u00f3 el apoyo de su compa\u00f1ero de generaci\u00f3n, Patricio Chirinos Calero; ambos destacados priistas de abolengo que, con el paso del tiempo, y a diferencia de Jorge, alcanzar\u00edan la cumbre en la administraci\u00f3n p\u00fablica. A pesar de estos esfuerzos, el declive de la carrera pol\u00edtica de su suegro ya hab\u00eda marcado su futuro en el partido tricolor. Aunque el dicho rece: \u00abal que a buen \u00e1rbol se arrima, buena sombra le cobija\u00bb, una vez marchito el \u00e1rbol dif\u00edcilmente dar\u00e1 cobijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esos a\u00f1os, entonces, nuestro protagonista no pudo m\u00e1s que ocupar el cargo de jefe del Departamento de Tierras Comunales, un puesto de quinta en la Secretar\u00eda de la Reforma Agraria, por decir lo menos, intrascendente para sus ambiciosas aspiraciones, sin ninguna posibilidad de crecimiento ni proyecci\u00f3n en el panorama pol\u00edtico nacional. Al tiempo que ocupaba dicha posici\u00f3n en la administraci\u00f3n p\u00fablica, se le ocurri\u00f3 separarse del mem, con la excusa de que ese colectivo no hab\u00eda podido generar todav\u00eda una buena estrategia de incidencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue entonces que, entre 1983 y 1984, fund\u00f3 la llamada Alianza Ecologista Nacional (AEN), una asociaci\u00f3n similar a la que hab\u00eda liderado anteriormente, aunque con la particularidad de tener como principal prop\u00f3sito convertirse en la agrupaci\u00f3n que contagiara los ideales ambientalistas en el dif\u00edcil mundo de la pol\u00edtica, con el fin de que sus acciones se extendieran por todo M\u00e9xico. En ese sentido, se llevaron a cabo protestas ecologistas en diferentes zonas del pa\u00eds, que iban desde alertar sobre los peligros de la Central Nuclear de Laguna Verde, hasta advertir sobre la destrucci\u00f3n de la selva Lacandona, en Chiapas. Pero, aun cuando obtuvo algunos logros discretos y comenz\u00f3 a posicionar, poco a poco, la causa medioambientalista en algunos c\u00edrculos del poder, desde los or\u00edgenes de esta nueva organizaci\u00f3n, distintos grupos ecologistas independientes la criticaron por develarse como un proyecto oportunista y politiquero para capitalizar un tema tan importante para el porvenir de la ciudadan\u00eda. Era la perversi\u00f3n del ecologismo en aras de la obtenci\u00f3n de alg\u00fan beneficio pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la escisi\u00f3n del mem, su excompa\u00f1ero Alfonso Cipr\u00e9s incluso lleg\u00f3 a decir que Gonz\u00e1lez Torres no era un ecologista y que, por el contrario, hab\u00eda traicionado las luchas de esta corriente, aun cuando se amarrara a un \u00e1rbol para impedir que lo tirasen o que dijera que era capaz de proteger a una hormiga si ve\u00eda que alguien la iba a matar. De hecho, algunos testimonios afirmaron que este personaje siempre luc\u00eda chamarras de piel de distintas especies animales, por eso, a quienes lo conoc\u00edamos nos sorprendi\u00f3 que un buen d\u00eda se presentara como un \u00abecologista\u00bb. Cierta ocasi\u00f3n me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que Jorge Gonz\u00e1lez Torres se apersonara en una plaza de San \u00c1ngel encabezando una marcha de juniors, todos vestidos de blanco impecable, de huaraches y con un paliacate. Un movimiento de ecologistas light que no sab\u00edan siquiera qu\u00e9 era hacer una composta.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el performance ecologista de Jorge Gonz\u00e1lez Torres empezaba a ser redituable. En definitiva, supo aprovechar la coyuntura en temas que cada vez cobraban m\u00e1s importancia en el pa\u00eds \u2014la mala calidad del aire en el Distrito Federal o la movilizaci\u00f3n contra el proyecto nuclear en Veracruz\u2014 para combinarlos con un sinf\u00edn de demandas sociales en distintas zonas populares que exig\u00edan mejores servicios b\u00e1sicos. De tal manera que, luego de la relevancia que cobraron los problemas ambientales en la agenda p\u00fablica a partir de esos a\u00f1os, y en gran medida, gracias a la habilidad de Gonz\u00e1lez Torres para canalizar toda la energ\u00eda que aparentemente esa nueva ideolog\u00eda ofrec\u00eda al turbio \u00e1mbito de la pol\u00edtica, el aen finalmente empez\u00f3 a constituirse como una agrupaci\u00f3n pol\u00edtica nacional, que no es otra cosa que la g\u00e9nesis del primer partido pol\u00edtico ecologista en la historia de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque resulta algo extra\u00f1o que un partido ecologista se haya formado sin el apoyo un\u00e1nime de la comunidad ambientalista del pa\u00eds y cuyos principales miembros acusaron a sus l\u00edderes de \u00abpervertir la causa con fines meramente personales\u00bb, la verdad es que el logro no era menor ni mucho menos un acontecimiento casual, pues ante un escenario en el que el partido hegem\u00f3nico empezaba a fisurarse desde dentro, la novedosa opci\u00f3n del Partido Verde Mexicano (PVM) resultaba fascinante.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ha se\u00f1alado Claudio Lomnitz, ante un periodo caracterizado por la crisis financiera, la corrupci\u00f3n, la privatizaci\u00f3n y la decadencia del r\u00e9gimen corporativista, de repente existieron condiciones para que sucediera una repolitizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Al momento en que los partidos opositores cobraban fuerza, las organizaciones no gubernamentales proliferaron de la mano de un movimiento en favor de la democracia, de permitir verdaderas elecciones en igualdad de circunstancias, con \u00e1rbitros independientes e imparciales que brindaran certeza. Tal proceso de cambio coincidi\u00f3 con la intenci\u00f3n del PVM de participar en las elecciones federales de 1988 que, por dem\u00e1s paradigm\u00e1ticas, en retrospectiva, terminaron definiendo el futuro de la democracia, adem\u00e1s de haber marcado un punto de inflexi\u00f3n en el sistema pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, mientras que el PRI buscaba postular a la presidencia a un joven tecn\u00f3crata con ideas neoliberales para continuar esa ruta que id\u00edlicamente esperaba sacar al pa\u00eds del tercer mundo, al mismo tiempo las \u00e9lites del partido lanzaban un contundente mensaje que relegaba a cualquier militante de izquierda que pretendiera ocupar alg\u00fan puesto importante en la pr\u00f3xima administraci\u00f3n. De tal forma que un experimentado Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas, acompa\u00f1ado de personajes como Porfirio Mu\u00f1oz Ledo y Rodolfo Gonz\u00e1lez Guevara, se encarg\u00f3 de formar al interior del partido una alternativa que, con el paso de los meses, derivar\u00eda en el Frente Democr\u00e1tico Nacional, una coalici\u00f3n de diferentes fuerzas pol\u00edticas que, denunciando la traici\u00f3n del priismo a los fundamentos ideol\u00f3gicos de la Revoluci\u00f3n mexicana, competir\u00eda en el proceso electoral por venir.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento que encabezaba el hijo del general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas cimbr\u00f3 el panorama pol\u00edtico nacional a finales de los ochenta, pues los m\u00faltiples problemas sociales de los \u00faltimos a\u00f1os hab\u00edan abierto la posibilidad para que el oficialismo perdiera por primera vez las elecciones. De ah\u00ed que el ambiente se tornaba tan antag\u00f3nico, ya que, por un lado, se presentaba un PRI supuestamente renovado en la figura modernizadora de Carlos Salinas de Gortari y, por el otro, la nostalgia revolucionaria encarnada en Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas se revelaba como opci\u00f3n plausible para expulsar el autoritarismo. No cab\u00edan medias tintas, eran tiempos de definiciones. O se le daba continuidad al proyecto hegem\u00f3nico o se buscaba articular un fuerte respaldo al Frente mediante una amplia gama de organizaciones de l\u00ednea ideol\u00f3gica muy heterog\u00e9nea.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento, de nueva cuenta, el oportunismo de Gonz\u00e1lez Torres resultaba casi deslumbrante, ya que, ante la imposibilidad de obtener el registro legal con el Partido Verde Mexicano, decide integrarse, a finales de 1987, al Frente Democr\u00e1tico Nacional a cambio de que Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas asumiera el compromiso esencial de incluir un programa ecologista dentro de su visi\u00f3n de gobierno. Exigencia que, a inicios de 1998, sorprendentemente se cristaliz\u00f3 en la plataforma pol\u00edtica que suscribieron todos los candidatos comunes del FDN a los diversos puestos de elecci\u00f3n popular y que invitaba a: Emprender un combate a fondo contra la contaminaci\u00f3n y proceder a la reconstrucci\u00f3n del medio f\u00edsico procurando el aprovechamiento racional y la debida protecci\u00f3n al suelo, el subsuelo, los bosques, las selvas tropicales, los mares, las aguas internas y dem\u00e1s riquezas naturales. Proscribir toda conducta atentatoria contra el ambiente, fomentar una cultura de respeto a la naturaleza y promover tanto la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica como la cooperaci\u00f3n del individuo y la comunidad a favor del mejoramiento del entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo una causa tan noble como la defensa del medio ambiente no iba a ser abrazada por la \u00fanica v\u00eda pol\u00edtica que intentaba transitar a la anhelada democracia? No cab\u00eda la menor duda, era una jugada maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Para cualquier persona que no estuviera involucrada a fondo en el ecologismo, dar la espalda a Gonz\u00e1lez Torres y a su inofensivo Partido Verde resultaba casi una afrenta, un crimen ambiental, pues hab\u00eda sido \u00e9l y nadie m\u00e1s quien hab\u00eda popularizado la necesidad de cuidar el agua y pensar en soluciones para el esmog; era el elegido por la madre naturaleza para llevar a buen puerto este tema tan ignorado por los pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, por m\u00e1s cuentos que relate el supuesto pr\u00f3cer del ecologismo en M\u00e9xico y pese al empe\u00f1o de la historia oficial por tergiversar lo sucedido, la verdad es que Jorge Gonz\u00e1lez Torres concret\u00f3 sus alianzas partidistas debido a un vil desplante del PRI, ya que, aparentemente, renunci\u00f3 a dicho partido porque deseaba una diputaci\u00f3n que no le hab\u00edan concedido. Incluso tiempo despu\u00e9s dir\u00eda: \u201cFui un priista de pocos a\u00f1os, abandon\u00e9 las filas del tricolor cuando confirm\u00e9 en la pr\u00e1ctica que no hab\u00eda democracia ni justicia social\u201d. Una afirmaci\u00f3n un tanto ingenua, pues el partido al que hab\u00eda pertenecido ya llevaba en el poder casi sesenta a\u00f1os y funcionaba de manera absolutamente jer\u00e1rquica.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue como tristemente el PVM inaugur\u00f3 una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica que ir\u00eda consolidando elecci\u00f3n tras elecci\u00f3n, un modo de obrar consistente en aquella c\u00e9lebre frase atribuida a Groucho Marx que menciona: \u201cestos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_4357789\"><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/13366-pan-celebracion-por-el-cambio-web.jpg?quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/13366-pan-celebracion-por-el-cambio-web.jpg?resize=700%2C733&amp;quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4357789\"\/><\/a><figcaption>Vicente Fox y Jorge Gonz\u00e1lez Torres en 2001. Foto: David Bola\u00f1os, Cuartoscuro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El pragmatismo de Gonz\u00e1lez Torres se convirti\u00f3 en un sello de la casa que inspirar\u00eda a muchos otros partidos que, sin poder consolidarse, terminar\u00edan viviendo de las fuerzas pol\u00edticas m\u00e1s grandes sin importar su ideolog\u00eda; de lo que se trataba, al final de cuentas, era de hacer rentable la tan esperada democracia. Y es que no hay que olvidar que, si bien, en un inicio, no cab\u00eda duda de que la alianza de los verdes con el Frente Democr\u00e1tico Nacional era algo natural \u2014no solo por su declarado antipriismo, sino tambi\u00e9n por ser alternativas de causas progresistas afines\u2014, con el paso de los a\u00f1os, estos mismos personajes har\u00edan coaliciones con el PAN, de la mano de Vicente Fox en el a\u00f1o 2000, regresar\u00edan a ver al PRI con buenos ojos en los tres periodos electorales federales siguientes (con Roberto Madrazo en 2006, con Enrique Pe\u00f1a Nieto en 2012 y con Jos\u00e9 Antonio Meade en 2018), y, para 2021, o m\u00e1s bien, a las primeras de cambio en el 2018, prefirieron cubrirse bajo el manto de un poderoso Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador al ir en alianza con su Movimiento de Regeneraci\u00f3n Nacional (Morena).<\/p>\n\n\n\n<p>La lecci\u00f3n es clara y contundente: da igual lo que pase una vez sucedida la elecci\u00f3n, aqu\u00ed lo \u00fanico que importa es ganar y evitar que el partido desaparezca, continuar actuando como z\u00e1nganos de la democracia, llevar el verbo reciclar hasta las \u00faltimas consecuencias \u2014y no precisamente en t\u00e9rminos ambientales\u2014, sometiendo materiales usados o desperdicios a un proceso de transformaci\u00f3n para que puedan ser utilizados una y otra vez por cualquier pol\u00edtico interesado. Justo eso fue lo que sucedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminadas las tr\u00e1gicas elecciones del 88, en donde se cay\u00f3 el sistema y el fantasma del fraude electoral se incub\u00f3 para siempre en la cabeza de millones de mexicanos, mientras que el Frente Democr\u00e1tico Nacional se desintegraba con la esperanza de que Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas supiera aglutinar todos los esfuerzos heterog\u00e9neos en un nuevo partido que apelar\u00eda al car\u00e1cter democr\u00e1tico de la Revoluci\u00f3n \u2014el hoy moribundo y pervertido PRD\u2014, Salinas de Gortari comenzar\u00eda la concertaci\u00f3n con la oposici\u00f3n, y los ecologistas liderados por Gonz\u00e1lez Torres, de manera bastante astuta y traicionera, prefirieron discretamente no formar parte de esa nueva fuerza pol\u00edtica, intentando no hacer ruido y, leyendo bien el momento que les correspond\u00eda, optaron por volver a intentar su registro.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien, los verdes se jactan de que una vez pasada la convulsi\u00f3n social de las elecciones de 1988, ellos continuaron trabajando 33 los or\u00edgenes en las principales causas ambientales y apelaron ante las autoridades electorales para obtener su registro pol\u00edtico nacional, la verdad es que el factor determinante fue la anuencia y el apoyo del propio Gobierno que los hizo conseguir su objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, Jorge Alcocer, en una entrevista al semanario Proceso, record\u00f3 que el PVEM naci\u00f3 en 1989 por una decisi\u00f3n de Salinas de Gortari para apuntalar al PRI; le encarg\u00f3 a Manuel Camacho Sol\u00eds que ayudara a Jorge Gonz\u00e1lez Torres a formar ese nuevo partido que llenar\u00eda el hueco del tema ecol\u00f3gico, que hasta entonces no hab\u00eda sido tomado en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta hip\u00f3tesis no resulta descabellada si se considera que en la primera lista de diputados que presentaron los verdes en la elecci\u00f3n de 1991 hab\u00eda personajes que antes de ser defensores medioambientales, activistas o personas identificadas con la causa ten\u00edan como mayor y \u00fanica virtud su cercan\u00eda al poder en turno o al propio Gonz\u00e1lez Torres.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, a\u00f1os despu\u00e9s, el mismo Camacho Sol\u00eds dir\u00eda: \u201cEn lo personal, vi con simpat\u00eda que pudiera haber un partido verde\u201d. Y a la pregunta expresa sobre hasta d\u00f3nde lleg\u00f3 esa simpat\u00eda, respondi\u00f3 sin medias tintas: Dando facilidades\u2026 Ten\u00eda una buena relaci\u00f3n, y la he tenido a lo largo del tiempo con Jorge Gonz\u00e1lez Torres, pero nunca tuve el control del partido\u2026 Y, bueno, s\u00ed, en alguna ocasi\u00f3n, y lo he seguido haciendo, platico con ciertas gentes, pero mi capacidad de influencia, pues, habr\u00e1 llegado al punto de sugerir algunas candidaturas. La fachada era perfecta: un partido antipriista, fundado bajo las \u00f3rdenes del mismo priismo. Verde por fuera, tricolor por dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior, en gran medida, explica por qu\u00e9, el 9 de febrero de 1991, la Sala Central del Tribunal Federal Electoral (una instituci\u00f3n cuya autonom\u00eda, a fin de cuentas, depend\u00eda enteramente del Gobierno) finc\u00f3 un importante precedente al resolver por unanimidad que \u00ablas labores realizadas por el Partido Verde Mexicano en defensa de la ecolog\u00eda estaban orientadas a una participaci\u00f3n activa y p\u00fablica en la vida pol\u00edtico-social del pa\u00eds, por tanto, pueden considerarse actividades de naturaleza pol\u00edtica\u00bb y se condicion\u00f3 el registro del partido a que se cambiara el nombre y el emblema con los que se hab\u00eda presentado, ya que el \u00fanico partido con derecho de usar el color verde era el Partido Revolucionario Institucional (PRI).<\/p>\n\n\n\n<p>De tal forma, ese mismo a\u00f1o, tras cumplir con todos los requisitos legales, los verdes obtuvieron su registro condicionado y cambiaron su nombre de Partido Verde Mexicano a Partido Ecologista de M\u00e9xico (PVEM), donde \u2014no pod\u00eda ser de otra manera\u2014 Jorge Gonz\u00e1lez Torres volver\u00eda a ser ungido como presidente y principal operador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201dEl Verde Ecologista ha sido el \u00fanico partido en M\u00e9xico que ha ganado en cada sexenio de forma ininterrumpida, incluso cuando no consigue la victoria en las urnas\u201d, escriben&nbsp;Paula Sof\u00eda V\u00e1squez S\u00e1nchez y Juan Jes\u00fas Garza Onofre&nbsp;en el&nbsp;La mafia verde&nbsp;(Ariel), un trabajo que recorre los pasos del partido del tuc\u00e1n que hace llamarse ecologista. 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