{"id":125587,"date":"2024-01-19T10:17:28","date_gmt":"2024-01-19T15:17:28","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=125587"},"modified":"2024-01-19T10:17:32","modified_gmt":"2024-01-19T15:17:32","slug":"cuando-se-atoro-el-cambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/editorial\/cuando-se-atoro-el-cambio\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1ndo se ator\u00f3 el cambio?"},"content":{"rendered":"\n<p>La sensaci\u00f3n dominante hoy en M\u00e9xico es de que algo se atasc\u00f3 en nuestro proceso de inclusi\u00f3n en la esfera del desarrollo. Desde los tiempos de la consolidaci\u00f3n del r\u00e9gimen del PRI, la idea compartida fue la de un pa\u00eds que gradualmente iba alcanzando estadios superiores de organizaci\u00f3n social, con mejor acceso al bienestar gracias al crecimiento econ\u00f3mico y a la estabilidad pol\u00edtica \u2014lo que no quiere decir otra cosa que la contenci\u00f3n de la violencia end\u00e9mica y la creaci\u00f3n de certidumbres para el desempe\u00f1o econ\u00f3mico. La sociedad mexicana compart\u00eda, mal que bien, un horizonte de progreso continuo que la llevar\u00eda eventualmente a mayores grados de prosperidad y equidad. Si bien desde la d\u00e9cada de 1960 se manifestaron m\u00faltiples descontentos con las formas concretas de ese progreso, a partir de la reforma pol\u00edtica de 1977 la esperanza de construir un orden social cada vez m\u00e1s abierto y participativo brind\u00f3 a los diversos grupos disidentes una perspectiva que permiti\u00f3 mantener el espejismo del futuro promisorio a pesar de los reveses econ\u00f3micos que marcaron el final del llamado milagro mexicano: la democracia estaba a la vuelta de la esquina y una vez que los votos contaran y se contaran, la competencia entre diversas fuerzas pol\u00edticas obrar\u00eda el efecto m\u00e1gico de desatar los nudos del atraso nacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n desde la perspectiva econ\u00f3mica se apost\u00f3, sobre todo a partir de la gran crisis de la d\u00e9cada de 1980, a que la magia del libre mercado nos abrir\u00eda las puertas de la Arcadia. Bastaba con eliminar las protecciones y barreras al intercambio de mercanc\u00edas para que la mano invisible nos transportara al reino de la felicidad id\u00edlica. De acuerdo a esa eutop\u00eda, com\u00fanmente llamada neoliberal, el problema era un Estado que imped\u00eda el libre desarrollo de la iniciativa empresarial y la apertura comercial al mundo. Se emprendi\u00f3, as\u00ed, un proceso de reformas econ\u00f3micas que se supon\u00eda permitir\u00edan que M\u00e9xico aprovechara plenamente sus ventajas competitivas en el mundo. Cuando las cosa segu\u00eda sin funcionar, ya fuera por un crecimiento mediocre o por evidentes retrocesos, se arg\u00fc\u00eda que faltaban \u201creformas estructurales\u201d; es decir, faltaba que el Estado le siguiera cediendo espacio a la libre empresa.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho es que finalmente se alcanz\u00f3 un nuevo arreglo en la pol\u00edtica que permiti\u00f3 la competencia entre diversos partidos y gradualmente se fueron eliminando los espacios de control estatal de la econom\u00eda y, sin embargo, las cosas parec\u00edan estar peor que antes de que se emprendieran los cambios pol\u00edticos y econ\u00f3micos que nos conducir\u00edan irremediablemente al campo de los pa\u00edses capaces de alcanzar una prosperidad sostenida. La violencia se descentraliz\u00f3 de una manera desconocida desde los tiempos de la Revoluci\u00f3n, el crecimiento econ\u00f3mico era, cuando mucho, mediocre y M\u00e9xico no se acercaba a los pa\u00edses con mayor producto interno per c\u00e1pita ni, mucho menos, hab\u00eda logrado atemperar su ancestral desigualdad econ\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y la corrupci\u00f3n. La promesa de que la democracia y la transparencia iban a reducir la corrupci\u00f3n qued\u00f3 francamente en entredicho durante la gesti\u00f3n depredadora de Enrique Pe\u00f1a Nieto. La zafiedad y el descaro de aquel Gobierno alimentaron la promesa redentora de L\u00f3pez Obrador.<\/p>\n\n\n\n<p>El profeta defraudado emergi\u00f3 de su martirologio para ofrecer, ahora s\u00ed, la eliminaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n. Investido como sant\u00f3n, convoc\u00f3 a votar por \u00e9l no s\u00f3lo a sus fieles, sino a muchos desencantados por los magros logros del r\u00e9gimen surgido tras el fin del monopolio del PRI, la incipiente democracia, con su sistema de contrapesos apenas en esbozo y con los lastres institucionales de la \u00e9poca cl\u00e1sica del PRI. Su oferta era la aut\u00e9ntica democratizaci\u00f3n, la del pueblo movilizado, no la elitista del pacto de 1996, con sus tortuosos procedimientos y su hipocres\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Gan\u00f3 y se proclam\u00f3 el fundador de un nuevo r\u00e9gimen, cabeza de una transformaci\u00f3n de dimensiones \u00e9picas, s\u00f3lo equiparable a las epopeyas de los libros de texto. Nada que ver con el cambio pactado en 1996 entre los partidos de siempre, aparentemente oscuro y burocr\u00e1tico, aunque hubiera logrado que por primera vez en la historia de M\u00e9xico las elecciones fueran cre\u00edbles y eficaces para decidir no s\u00f3lo qui\u00e9n gobierna, sino tambi\u00e9n para reflejar la pluralidad de la sociedad mexicana, sus distintos humores y preferencias. Para el caudillo iluminado, todo eso era superfluo. Bastaba con que una mayor\u00eda amplia de la poblaci\u00f3n lo hubiera investido como el salvador de la Patria, el hombre necesario que pusiera en su lugar a todos los enemigos del pueblo y acabar\u00eda, gracias a su voluntad y honradez personal, con la corrupci\u00f3n, mal mayor entre todos los que aquejan al pa\u00eds, seg\u00fan su visi\u00f3n de la tierra prometida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero pas\u00f3 su Gobierno y el pa\u00eds no s\u00f3lo no cambi\u00f3 para bien: acus\u00f3 los peores defectos arraigados en la sociedad y en la pol\u00edtica desde que M\u00e9xico existe como entidad nacional. La violencia azota al pa\u00eds, apenas disminuida respecto a los niveles m\u00e1s altos alcanzados en seis d\u00e9cadas. Las Fuerzas Armadas recuperaron una relevancia pol\u00edtica y econ\u00f3mica como no hab\u00edan tenido desde la d\u00e9cada de 1940, el sistema educativo y el de salud quedaron todav\u00eda m\u00e1s destartalados de lo que ya estaban y lo poco que se hab\u00eda y desmantelado del sistema de bot\u00edn se ha restablecido. La inquina contra los \u00f3rganos constitucionales aut\u00f3nomos no es otra cosa que repudio a toda forma de contenci\u00f3n del reparto del bot\u00edn estatal entre las camarillas de allegados.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gobierno de L\u00f3pez Obrador no ha sido otra cosa que un proceso de recaptura del bot\u00edn estatal por una coalici\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica amorfa, hasta hora unida por su reconocimiento del arbitraje del seductor de la Patria, para usar el t\u00edtulo endilgado por Enrique Serna a otro caudillo llamado L\u00f3pez. Pero a su paso ha dejado en ruinas lo poco que de Estado legal\u2013racional se hab\u00eda construido durante el \u00faltimo cuarto de siglo. El futuro no pinta nada bien.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro&nbsp;<em>El da\u00f1o est\u00e1 hecho. Balance y pol\u00edticas para la reconstrucci\u00f3n<\/em>, coordinado por Ricardo Becerra y editado por Grano de Sal, varios integrantes de Instituto de Estudios para la Transici\u00f3n Democr\u00e1tica y algunos allegados emprendimos un intento de balance de lo ocurrido durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os y hacemos propuestas, aunque sean balbucientes, para retomar la senda del cambio institucional razonable que requiere el pa\u00eds. El cambio de Gobierno es una oportunidad, aunque la amenaza de consolidaci\u00f3n de la nueva coalici\u00f3n depredadora es muy grande.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sensaci\u00f3n dominante hoy en M\u00e9xico es de que algo se atasc\u00f3 en nuestro proceso de inclusi\u00f3n en la esfera del desarrollo. 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