{"id":130598,"date":"2024-07-09T09:58:41","date_gmt":"2024-07-09T14:58:41","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=130598"},"modified":"2024-07-09T10:00:24","modified_gmt":"2024-07-09T15:00:24","slug":"llego-un-momento-en-que-no-sabia-lo-que-era-coger-a-mi-nina-en-brazos-sin-estar-borracha-o-con-resaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/entretenimiento\/salud\/llego-un-momento-en-que-no-sabia-lo-que-era-coger-a-mi-nina-en-brazos-sin-estar-borracha-o-con-resaca\/","title":{"rendered":"Lleg\u00f3 un momento en que no sab\u00eda lo que era coger a mi ni\u00f1a en brazos sin estar borracha o con resaca"},"content":{"rendered":"\n<p>El testimonio de Mar\u00eda, profesora en un instituto, es valiente y esperanzador para muchas mujeres que llevan en el m\u00e1ximo secreto un sufrimiento oculto de dependencia al alcohol. Confiesa a ABC que ella se cas\u00f3 muy enamorada en 2013 y con muchas ganas de formar una familia, pero&nbsp;<strong>los hijos no llegaban<\/strong>, as\u00ed que su pareja y ella optaron por adoptar a un ni\u00f1o que entr\u00f3 en sus vidas cuando ya ten\u00eda 14 meses. Y lleg\u00f3&nbsp;<strong>la pandemia<\/strong>. \u00abPara animarnos en el encierro y romper la rutina mi marido y yo empezamos a quedar con los diferentes amigos para&nbsp;<strong>hacer videollamadas y tomar el verm\u00fa cada d\u00eda<\/strong>. Las quedadas fueron cada vez m\u00e1s frecuentes y, poco a poco, el consumo de alcohol se dispar\u00f3\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin poder imaginarlo, Mar\u00eda&nbsp;<strong>se qued\u00f3 embarazada<\/strong>, lo que fue toda una sorpresa porque pensaba que no pod\u00eda tener hijos. Al enterarse, cort\u00f3 por completo la ingesta de bebidas alcoh\u00f3licas. Su ni\u00f1a naci\u00f3 en 2020, cuando Mar\u00eda ya hab\u00eda cumplido los 38 a\u00f1os. \u00abLa gente no hac\u00eda m\u00e1s que felicitarme, darme la enhorabuena y, la verdad,&nbsp;<strong>yo me sent\u00eda sobrepasada.<\/strong>&nbsp;Nadie se percataba de que, a pesar de que era mi segunda hija, yo nunca hab\u00eda tenido un beb\u00e9 porque mi primer hijo lleg\u00f3 a nuestros brazos con 14 meses\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De la noche a la ma\u00f1ana tuvo que atender a los dos y su hija no paraba de llorar y no dorm\u00eda nada. \u00abMi marido volvi\u00f3 al trabajo tras su baja paternal y yo me qued\u00e9 sola sintiendo que&nbsp;<strong>esta realidad me superaba.<\/strong>&nbsp;Por si fuera poco, tuve mastitis y lo pas\u00e9 muy mal porque estaba empe\u00f1ada en dar el pecho a mi beb\u00e9. El mundo se me vino encima y pens\u00e9 &#8216;ojal\u00e1 pudiera tomarme&nbsp;<strong>unas cervezas para anestesiarme&#8217;<\/strong>&nbsp;porque record\u00e9 esa sensaci\u00f3n de &#8216;ni siento ni padezco&#8217; que me proporcionaba consumir alcohol\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A Mar\u00eda no le tiembla la voz al reconocer que la mastitis \u00abfue la justificaci\u00f3n que necesitaba su mente para volver a beber. Pas\u00e9 directamente a tomar 3 litros diarios de cerveza. Si hab\u00eda tenido un mal d\u00eda, beb\u00eda para &#8216;anestesiarme y relajarme&#8217;;&nbsp;<strong>si hab\u00eda tenido un buen d\u00eda, beb\u00eda para celebrarlo.<\/strong>&nbsp;Mi cerebro siempre encontraba una raz\u00f3n para consumir\u00bb, reconoce.<\/p>\n\n\n\n<p>La baja maternal termin\u00f3. Volvi\u00f3 a trabajar. \u00abPor las ma\u00f1anas daba clases y no consum\u00eda. En cuanto acostaba a los ni\u00f1os me abr\u00eda mis latas de cerveza.&nbsp;<strong>Beb\u00eda sola.<\/strong>&nbsp;Muchas noches me acostaba borracha y era mi marido el que se levantaba para atender las demandas nocturnas de nuestros hijos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El infierno llegaba al despertarse. \u00abAmanec\u00eda con un&nbsp;<strong>sentimiento de culpa<\/strong>&nbsp;enorme, convencida de que ten\u00eda que dejar de beber, pero despu\u00e9s de salir del instituto s\u00f3lo pensaba en con qui\u00e9n podr\u00eda quedar para tomar unas ca\u00f1as, algo que<strong>&nbsp;est\u00e1 muy normalizado en nuestro pa\u00eds<\/strong>&nbsp;porque ni siquiera se dice &#8216;vamos a tomar un refresco&#8217;, directamente es o unas ca\u00f1as o unas copas. A veces quedaba con mis padres, que no sospechaban nada del infierno que yo estaba pasando y, mientras ellos se tomaban un caf\u00e9, yo aprovechaba y tomaba dos cervezas. En una ocasi\u00f3n mi madre me dijo: \u00b4Mar\u00eda no tomes m\u00e1s que&nbsp;<strong>tienes que ba\u00f1ar y dar de cenar a los ni\u00f1os<\/strong>&#8216;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo fue pasando y el consumo fue creciendo. Pero lleg\u00f3 un d\u00eda que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s. \u00abSal\u00ed con mis hijos a una comida. De repente, abr\u00ed los ojos y estaba tumbada en el sof\u00e1 de mi casa.&nbsp;<strong>Borracha.<\/strong>&nbsp;No sab\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta all\u00ed. Ni&nbsp;<strong>d\u00f3nde estaban mis hijos<\/strong>. Me di cuenta de que, incluso, les hab\u00eda llevado en coche estando bebida y el peligro que eso supon\u00eda. Yo me pod\u00eda autodestruir a m\u00ed misma, pero no pod\u00eda poner m\u00e1s en peligro a mis hijos peque\u00f1os\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Asegura que su marido tambi\u00e9n beb\u00eda alcohol, pero no al nivel de ella. \u00abYo le enga\u00f1aba. Compraba la bebida<strong>&nbsp;sin que me viera<\/strong>&nbsp;y escond\u00eda las latas de cerveza, incluso dentro del cochecito de mi beb\u00e9. Las latas, que al principio eran del tama\u00f1o normal, pronto pasaron a ser las m\u00e1s grandes. \u00c9l me sol\u00eda ver con una en la mano, pero yo me las apa\u00f1aba para que no supiera si era la&nbsp;<strong>primera o la cuarta&#8230; o la quinta&#8230;o&#8230;<\/strong>&nbsp;A\u00fan as\u00ed, s\u00ed que me dec\u00eda que ten\u00eda que dejarlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tener lagunas en su mente y no acordarse de nada de lo que hab\u00eda hecho durante el d\u00eda, le empez\u00f3 a asustar mucho. \u00abIntent\u00e9 dejar la bebida varias veces, pero no pod\u00eda pasar m\u00e1s de 24 horas sin beber.<strong>&nbsp;Me sent\u00eda encadenada.<\/strong>&nbsp;No pod\u00eda tomarme solo una cerveza; en cuanto abr\u00eda una lata, ya no pod\u00eda parar. Si se me acababan recurr\u00eda al t\u00edpico vinito que hay guardado en la cocina para dar un toque a los guisos. Pod\u00eda beber tranquilamente un litro de cerveza y no comer.&nbsp;<strong>Mi prioridad era la bebida.<\/strong>&nbsp;Cuando llegaba al instituto por las ma\u00f1anas me dec\u00edan que ten\u00eda muy mala cara y yo siempre echaba la culpa a las malas noches que me daba mi hija peque\u00f1a. Mentira. Ten\u00eda una gran resaca. En alguna ocasi\u00f3n, incluso he tenido que estar en este estado escuchando como<strong>&nbsp;la Polic\u00eda daba charlas a mis alumnos<\/strong>&nbsp;en mi clase sobre el riesgo de consumir drogas y alcohol\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda reconoce que sufr\u00eda mucho y en soledad. \u00abEl problema estaba en mi cabeza.&nbsp;<strong>No se lo contaba a nadie.<\/strong>&nbsp;Era una verg\u00fcenza.&nbsp;<strong>Me martirizaba<\/strong>&nbsp;porque ya me ve\u00eda en el futuro como a esos borrachos que est\u00e1n tirados en el parque con un cart\u00f3n de vino barato. Me di cuenta de que necesitaba verbalizarlo para darme cuenta de que el problema era real, exist\u00eda, y&nbsp;<strong>necesitaba ayuda<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Confiesa que hab\u00eda buscado en muchas ocasiones informaci\u00f3n en internet para salir del alcoholismo o c\u00f3mo pedir ayuda, pero nunca se atrev\u00eda dar el paso. Casualidades del destino, un amigo de su hermano trabajaba en&nbsp;<a href=\"https:\/\/proyectohombre.es\/\">Proyecto Hombre<\/a>&nbsp;de Guadalajara. \u00abDecid\u00ed<strong>&nbsp;ser valiente<\/strong>&nbsp;y no dejarme vencer por la verg\u00fcenza de reconocer mi adicci\u00f3n y habl\u00e9 con mi hermano para que me ayudara su amigo explic\u00e1ndole que el tema de la bebida se me hab\u00eda ido un poco de las manos, ya que nadie pod\u00eda sospechar nada porque mis&nbsp;<strong>consumos abusivos<\/strong>&nbsp;eran en mi casa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y fue a proyecto Hombre. \u00abTras tomar un caf\u00e9 y tener una charla, su amigo me dijo: &#8216;en cuanto llegues a tu casa tiras toda la bebida que tengas,&nbsp;<strong>la que tienes escondida para casos de emergencia, tambi\u00e9n.<\/strong>&nbsp;Empezamos la terapia la semana que viene&#8217;. Y as\u00ed hice. Tir\u00e9 todo y pas\u00e9 un fin de semana horrible con el s\u00edndrome de abstinencia: insomnio, temblores, ansiedad&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el lunes y comenz\u00f3 una terapia de<strong>&nbsp;18 meses<\/strong>, dos d\u00edas por semana un par de horas. \u00abNos reun\u00edamos en grupo con otras diez personas que ten\u00edan el mismo problema que yo en diferentes fases. Eran personas de todo tipo de profesiones y caracter\u00edsticas. All\u00ed descubrimos que&nbsp;<strong>el consumo de alcohol es una tapadera<\/strong>&nbsp;para paliar otros s\u00edntomas como baja autoestima, problemas de comunicaci\u00f3n&#8230; En mi caso era la&nbsp;<strong>asertividad,<\/strong>&nbsp;no sab\u00eda decir que no a nadie y hac\u00eda muchas cosas que no me gustaban. En estas sesiones se crean v\u00ednculos muy fuertes porque te sientes muy comprendido y entiendes muy bien a tu compa\u00f1ero de al lado. Cuentas muchas miserias, salen muchas incomprensiones, tristezas&#8230;&nbsp;<strong>Lloras mucho<\/strong>, pero tambi\u00e9n hay momentos de muchas risas. Son sesiones muy c\u00f3modas. Pens\u00e9 en porqu\u00e9 no hab\u00eda ido antes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio Mar\u00eda contaba&nbsp;<strong>casi las horas<\/strong>&nbsp;y, despu\u00e9s, los d\u00edas que llevaba sin beber. Hoy confiesa que lleva dos a\u00f1os sin probar ni gota de alcohol despu\u00e9s de 18 meses de terapia. \u00ab<strong>Todo son ventajas<\/strong>: mi mente est\u00e1 l\u00facida, recuerdo las conversaciones, no tengo lagunas, dispongo de mayor rapidez mental, agilidad a nivel social. Domino mi d\u00eda a d\u00eda, mi vida. Ahora me doy cuenta de todo lo que se bebe a mi alrededor. Se habla mucho de prevenci\u00f3n de drogas como la coca\u00edna, los porros, pero menos sobre el alcohol porque en cualquier reuni\u00f3n o celebraci\u00f3n est\u00e1 presente sin medida. Es m\u00e1s si te pides un refresco es habitual que alguien te diga:<strong>&nbsp;&#8216;\u00a1pero t\u00f3mate una copa!<\/strong>&#8216;. Yo no quiero volver a beber porque el alcohol me ha hecho sufrir mucho en mi vida y he llegado a poner en riesgo a mis hijos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Expresa con gran emoci\u00f3n que ahora se siente<strong>&nbsp;liberada<\/strong>&nbsp;porque antes la bebida condicionaba toda su vida: d\u00f3nde comprar las latas, d\u00f3nde esconderlas, con qui\u00e9n quedar para tomar unas ca\u00f1as, c\u00f3mo consumirlas en casa a escondidas, las lagunas mentales, la borrachera, la resaca, las mentiras&#8230; Mi marido me dijo que si yo no beb\u00eda,<strong>&nbsp;\u00e9l tampoco.<\/strong>&nbsp;Y as\u00ed ha hecho. En casa ya no entra una gota de alcohol. Me atrev\u00ed a confesar lo que me pasaba en mi familia y algunos ya no quer\u00edan beber delante de m\u00ed, pero yo les digo que lo hagan&nbsp;<strong>porque el problema es m\u00edo no suyo<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta mujer sabe que este problema est\u00e1 m\u00e1s visibilizado en los hombres, \u00abpero estoy segura de que hay muchas mujeres, y madres, que est\u00e1n pasando por lo mismo que yo he pasado con el consumo de alcohol. Vivimos en una sociedad muy exigente. Las mujeres&nbsp;<strong>queremos ser perfectas en todo:<\/strong>&nbsp;como profesionales, como madres, como pareja, como amas de casa&#8230; No se puede ser perfecta en todo. Al final, de una forma u otra nos pasa factura. La m\u00eda fue anestesiarme con las cervezas para intentar superar la presi\u00f3n a la que estaba sometida; otras optan por pastillas, o por otras sustancias\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras dos a\u00f1os sin beber, el mensaje de Mar\u00eda a estas mujeres es claro: \u00abSi bebes debes ser valiente y dar un paso al frente. Se puede salir de ese infierno.&nbsp;<strong>Puedes ser libre.<\/strong>&nbsp;Puedes lograr que ya no sea el alcohol el que te condicione y decida por ti. Yo lo he conseguido. Debes verbalizar el problema y afrontarlo sin verg\u00fcenza, sin prejuicios. Hay muchas mujeres como t\u00fa. Tambi\u00e9n hay muchos recursos y ayudas a los que acudir. Se sale fortalecida. Yo ya no sab\u00eda lo que era coger a mi ni\u00f1a en brazos sin resaca o borracha y ver su carita. Al estar ya sobria descubr\u00ed su carita, su mirada y, al principio, yo lloraba de la emoci\u00f3n y de la tristeza por haber tardado tanto en disfrutar de ese momento. Adem\u00e1s, s\u00e9 que ya&nbsp;<strong>no pongo en peligro<\/strong>&nbsp;la vida de mis hijos y que ellos ya no me recordar\u00e1n tumbada en un sof\u00e1 borracha con una bebida en la mano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda no es un caso aislado. La Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre acaba de presentar el Informe 2023 sobre el perfil de las personas con problemas de adicci\u00f3n en tratamiento. El&nbsp;<strong>porcentaje de mujeres atendidas<\/strong>&nbsp;por esta organizaci\u00f3n ha descendido levemente con respecto al a\u00f1o pasado, pasando de un 18,6% a 16,7%, mientras que el n\u00famero de hombres se mantiene estable o en aumento. \u00abEl hecho de que el n\u00famero de mujeres que acuden a tratamiento haya disminuido en el \u00faltimo a\u00f1o nos demuestra que a\u00fan no existe un acceso igualitario a la ayuda y que hay un importante grueso de consumo<strong>&nbsp;&#8216;normalizado y banalizado&#8217;<\/strong>&nbsp;entre la sociedad y vinculado a sustancias legales como el alcohol o las benzodiacepinas que hace que el n\u00famero de mujeres que solicitan ayuda sea menor que el de los hombres\u00bb, explica Manuel Mui\u00f1os, presidente nacional de la Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Proyecto Hombre el sexo es un factor condicionante cuando se trata del uso y abuso de sustancias y, por lo tanto, la aplicaci\u00f3n del enfoque de g\u00e9nero en el \u00e1mbito de las adicciones es una necesidad, una cuesti\u00f3n de derechos y de efectividad de sus intervenciones. De hecho apuntan que \u00ab<strong>mujer, 42 a\u00f1os,<\/strong>&nbsp;con consumo problem\u00e1tico de alcohol y con trastorno de ansiedad severa es el perfil de las mujeres que m\u00e1s atendemos. La edad media de las mujeres que acuden a los centros es de 41,6 a\u00f1os, m\u00e1s de dos a\u00f1os superior a la del hombre (39,9). En las mujeres el consumo problem\u00e1tico de alcohol (46,8%) adquiere mayor protagonismo que el de coca\u00edna (35,5%), a diferencia de en los hombres, que la coca\u00edna ocupa el primer lugar (41,9%) y en segundo lugar el alcohol (33,6%). Por primera vez, la coca\u00edna ha alcanzado el 35,5% de referencia en los ingresos de mujeres; una tendencia ascendente desde 2018\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras casi cuatro d\u00e9cadas de trabajo en el \u00e1mbito de las adicciones, la organizaci\u00f3n ha identificado que existe un perfil espec\u00edfico que est\u00e1 formado por mujeres de mediana edad,&nbsp;<strong>con una vida estructurada<\/strong>, un trabajo (o no), y un estatus socioecon\u00f3mico medio que abusan del alcohol y\/o de los psicof\u00e1rmacos y lo hacen de manera &#8216;normalizada&#8217;, sin ser conscientes del riesgo que supone, ya que son sustancias legales y aceptadas socialmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin poder imaginarlo, Mar\u00eda&nbsp;<strong>se qued\u00f3 embarazada<\/strong>, lo que fue toda una sorpresa porque pensaba que no pod\u00eda tener hijos. Al enterarse, cort\u00f3 por completo la ingesta de bebidas alcoh\u00f3licas. Su ni\u00f1a naci\u00f3 en 2020, cuando Mar\u00eda ya hab\u00eda cumplido los 38 a\u00f1os. \u00abLa gente no hac\u00eda m\u00e1s que felicitarme, darme la enhorabuena y, la verdad,&nbsp;<strong>yo me sent\u00eda sobrepasada.<\/strong>&nbsp;Nadie se percataba de que, a pesar de que era mi segunda hija, yo nunca hab\u00eda tenido un beb\u00e9 porque mi primer hijo lleg\u00f3 a nuestros brazos con 14 meses\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De la noche a la ma\u00f1ana tuvo que atender a los dos y su hija no paraba de llorar y no dorm\u00eda nada. \u00abMi marido volvi\u00f3 al trabajo tras su baja paternal y yo me qued\u00e9 sola sintiendo que&nbsp;<strong>esta realidad me superaba.<\/strong>&nbsp;Por si fuera poco, tuve mastitis y lo pas\u00e9 muy mal porque estaba empe\u00f1ada en dar el pecho a mi beb\u00e9. El mundo se me vino encima y pens\u00e9 &#8216;ojal\u00e1 pudiera tomarme&nbsp;<strong>unas cervezas para anestesiarme&#8217;<\/strong>&nbsp;porque record\u00e9 esa sensaci\u00f3n de &#8216;ni siento ni padezco&#8217; que me proporcionaba consumir alcohol\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A Mar\u00eda no le tiembla la voz al reconocer que la mastitis \u00abfue la justificaci\u00f3n que necesitaba su mente para volver a beber. Pas\u00e9 directamente a tomar 3 litros diarios de cerveza. Si hab\u00eda tenido un mal d\u00eda, beb\u00eda para &#8216;anestesiarme y relajarme&#8217;;&nbsp;<strong>si hab\u00eda tenido un buen d\u00eda, beb\u00eda para celebrarlo.<\/strong>&nbsp;Mi cerebro siempre encontraba una raz\u00f3n para consumir\u00bb, reconoce.<\/p>\n\n\n\n<p>La baja maternal termin\u00f3. Volvi\u00f3 a trabajar. \u00abPor las ma\u00f1anas daba clases y no consum\u00eda. En cuanto acostaba a los ni\u00f1os me abr\u00eda mis latas de cerveza.\u00a0<strong>Beb\u00eda sola.<\/strong>\u00a0Muchas noches me acostaba borracha y era mi marido el que se levantaba para atender las demandas nocturnas de nuestros hijos\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>El infierno llegaba al despertarse. \u00abAmanec\u00eda con un&nbsp;<strong>sentimiento de culpa<\/strong>&nbsp;enorme, convencida de que ten\u00eda que dejar de beber, pero despu\u00e9s de salir del instituto s\u00f3lo pensaba en con qui\u00e9n podr\u00eda quedar para tomar unas ca\u00f1as, algo que<strong>&nbsp;est\u00e1 muy normalizado en nuestro pa\u00eds<\/strong>&nbsp;porque ni siquiera se dice &#8216;vamos a tomar un refresco&#8217;, directamente es o unas ca\u00f1as o unas copas. A veces quedaba con mis padres, que no sospechaban nada del infierno que yo estaba pasando y, mientras ellos se tomaban un caf\u00e9, yo aprovechaba y tomaba dos cervezas. En una ocasi\u00f3n mi madre me dijo: \u00b4Mar\u00eda no tomes m\u00e1s que&nbsp;<strong>tienes que ba\u00f1ar y dar de cenar a los ni\u00f1os<\/strong>&#8216;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo fue pasando y el consumo fue creciendo. Pero lleg\u00f3 un d\u00eda que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s. \u00abSal\u00ed con mis hijos a una comida. De repente, abr\u00ed los ojos y estaba tumbada en el sof\u00e1 de mi casa.&nbsp;<strong>Borracha.<\/strong>&nbsp;No sab\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta all\u00ed. Ni&nbsp;<strong>d\u00f3nde estaban mis hijos<\/strong>. Me di cuenta de que, incluso, les hab\u00eda llevado en coche estando bebida y el peligro que eso supon\u00eda. Yo me pod\u00eda autodestruir a m\u00ed misma, pero no pod\u00eda poner m\u00e1s en peligro a mis hijos peque\u00f1os\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Asegura que su marido tambi\u00e9n beb\u00eda alcohol, pero no al nivel de ella. \u00abYo le enga\u00f1aba. Compraba la bebida<strong>&nbsp;sin que me viera<\/strong>&nbsp;y escond\u00eda las latas de cerveza, incluso dentro del cochecito de mi beb\u00e9. Las latas, que al principio eran del tama\u00f1o normal, pronto pasaron a ser las m\u00e1s grandes. \u00c9l me sol\u00eda ver con una en la mano, pero yo me las apa\u00f1aba para que no supiera si era la&nbsp;<strong>primera o la cuarta&#8230; o la quinta&#8230;o&#8230;<\/strong>&nbsp;A\u00fan as\u00ed, s\u00ed que me dec\u00eda que ten\u00eda que dejarlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tener lagunas en su mente y no acordarse de nada de lo que hab\u00eda hecho durante el d\u00eda, le empez\u00f3 a asustar mucho. \u00abIntent\u00e9 dejar la bebida varias veces, pero no pod\u00eda pasar m\u00e1s de 24 horas sin beber.<strong>&nbsp;Me sent\u00eda encadenada.<\/strong>&nbsp;No pod\u00eda tomarme solo una cerveza; en cuanto abr\u00eda una lata, ya no pod\u00eda parar. Si se me acababan recurr\u00eda al t\u00edpico vinito que hay guardado en la cocina para dar un toque a los guisos. Pod\u00eda beber tranquilamente un litro de cerveza y no comer.&nbsp;<strong>Mi prioridad era la bebida.<\/strong>&nbsp;Cuando llegaba al instituto por las ma\u00f1anas me dec\u00edan que ten\u00eda muy mala cara y yo siempre echaba la culpa a las malas noches que me daba mi hija peque\u00f1a. Mentira. Ten\u00eda una gran resaca. En alguna ocasi\u00f3n, incluso he tenido que estar en este estado escuchando como<strong>&nbsp;la Polic\u00eda daba charlas a mis alumnos<\/strong>&nbsp;en mi clase sobre el riesgo de consumir drogas y alcohol\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda reconoce que sufr\u00eda mucho y en soledad. \u00abEl problema estaba en mi cabeza.&nbsp;<strong>No se lo contaba a nadie.<\/strong>&nbsp;Era una verg\u00fcenza.&nbsp;<strong>Me martirizaba<\/strong>&nbsp;porque ya me ve\u00eda en el futuro como a esos borrachos que est\u00e1n tirados en el parque con un cart\u00f3n de vino barato. Me di cuenta de que necesitaba verbalizarlo para darme cuenta de que el problema era real, exist\u00eda, y&nbsp;<strong>necesitaba ayuda<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Confiesa que hab\u00eda buscado en muchas ocasiones informaci\u00f3n en internet para salir del alcoholismo o c\u00f3mo pedir ayuda, pero nunca se atrev\u00eda dar el paso. Casualidades del destino, un amigo de su hermano trabajaba en&nbsp;<a href=\"https:\/\/proyectohombre.es\/\">Proyecto Hombre<\/a>&nbsp;de Guadalajara. \u00abDecid\u00ed<strong>&nbsp;ser valiente<\/strong>&nbsp;y no dejarme vencer por la verg\u00fcenza de reconocer mi adicci\u00f3n y habl\u00e9 con mi hermano para que me ayudara su amigo explic\u00e1ndole que el tema de la bebida se me hab\u00eda ido un poco de las manos, ya que nadie pod\u00eda sospechar nada porque mis&nbsp;<strong>consumos abusivos<\/strong>&nbsp;eran en mi casa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y fue a proyecto Hombre. \u00abTras tomar un caf\u00e9 y tener una charla, su amigo me dijo: &#8216;en cuanto llegues a tu casa tiras toda la bebida que tengas,&nbsp;<strong>la que tienes escondida para casos de emergencia, tambi\u00e9n.<\/strong>&nbsp;Empezamos la terapia la semana que viene&#8217;. Y as\u00ed hice. Tir\u00e9 todo y pas\u00e9 un fin de semana horrible con el s\u00edndrome de abstinencia: insomnio, temblores, ansiedad&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el lunes y comenz\u00f3 una terapia de<strong>&nbsp;18 meses<\/strong>, dos d\u00edas por semana un par de horas. \u00abNos reun\u00edamos en grupo con otras diez personas que ten\u00edan el mismo problema que yo en diferentes fases. Eran personas de todo tipo de profesiones y caracter\u00edsticas. All\u00ed descubrimos que&nbsp;<strong>el consumo de alcohol es una tapadera<\/strong>&nbsp;para paliar otros s\u00edntomas como baja autoestima, problemas de comunicaci\u00f3n&#8230; En mi caso era la&nbsp;<strong>asertividad,<\/strong>&nbsp;no sab\u00eda decir que no a nadie y hac\u00eda muchas cosas que no me gustaban. En estas sesiones se crean v\u00ednculos muy fuertes porque te sientes muy comprendido y entiendes muy bien a tu compa\u00f1ero de al lado. Cuentas muchas miserias, salen muchas incomprensiones, tristezas&#8230;&nbsp;<strong>Lloras mucho<\/strong>, pero tambi\u00e9n hay momentos de muchas risas. Son sesiones muy c\u00f3modas. Pens\u00e9 en porqu\u00e9 no hab\u00eda ido antes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio Mar\u00eda contaba&nbsp;<strong>casi las horas<\/strong>&nbsp;y, despu\u00e9s, los d\u00edas que llevaba sin beber. Hoy confiesa que lleva dos a\u00f1os sin probar ni gota de alcohol despu\u00e9s de 18 meses de terapia. \u00ab<strong>Todo son ventajas<\/strong>: mi mente est\u00e1 l\u00facida, recuerdo las conversaciones, no tengo lagunas, dispongo de mayor rapidez mental, agilidad a nivel social. Domino mi d\u00eda a d\u00eda, mi vida. Ahora me doy cuenta de todo lo que se bebe a mi alrededor. Se habla mucho de prevenci\u00f3n de drogas como la coca\u00edna, los porros, pero menos sobre el alcohol porque en cualquier reuni\u00f3n o celebraci\u00f3n est\u00e1 presente sin medida. Es m\u00e1s si te pides un refresco es habitual que alguien te diga:<strong>&nbsp;&#8216;\u00a1pero t\u00f3mate una copa!<\/strong>&#8216;. Yo no quiero volver a beber porque el alcohol me ha hecho sufrir mucho en mi vida y he llegado a poner en riesgo a mis hijos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Expresa con gran emoci\u00f3n que ahora se siente<strong>&nbsp;liberada<\/strong>&nbsp;porque antes la bebida condicionaba toda su vida: d\u00f3nde comprar las latas, d\u00f3nde esconderlas, con qui\u00e9n quedar para tomar unas ca\u00f1as, c\u00f3mo consumirlas en casa a escondidas, las lagunas mentales, la borrachera, la resaca, las mentiras&#8230; Mi marido me dijo que si yo no beb\u00eda,<strong>&nbsp;\u00e9l tampoco.<\/strong>&nbsp;Y as\u00ed ha hecho. En casa ya no entra una gota de alcohol. Me atrev\u00ed a confesar lo que me pasaba en mi familia y algunos ya no quer\u00edan beber delante de m\u00ed, pero yo les digo que lo hagan&nbsp;<strong>porque el problema es m\u00edo no suyo<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta mujer sabe que este problema est\u00e1 m\u00e1s visibilizado en los hombres, \u00abpero estoy segura de que hay muchas mujeres, y madres, que est\u00e1n pasando por lo mismo que yo he pasado con el consumo de alcohol. Vivimos en una sociedad muy exigente. Las mujeres&nbsp;<strong>queremos ser perfectas en todo:<\/strong>&nbsp;como profesionales, como madres, como pareja, como amas de casa&#8230; No se puede ser perfecta en todo. Al final, de una forma u otra nos pasa factura. La m\u00eda fue anestesiarme con las cervezas para intentar superar la presi\u00f3n a la que estaba sometida; otras optan por pastillas, o por otras sustancias\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras dos a\u00f1os sin beber, el mensaje de Mar\u00eda a estas mujeres es claro: \u00abSi bebes debes ser valiente y dar un paso al frente. Se puede salir de ese infierno.&nbsp;<strong>Puedes ser libre.<\/strong>&nbsp;Puedes lograr que ya no sea el alcohol el que te condicione y decida por ti. Yo lo he conseguido. Debes verbalizar el problema y afrontarlo sin verg\u00fcenza, sin prejuicios. Hay muchas mujeres como t\u00fa. Tambi\u00e9n hay muchos recursos y ayudas a los que acudir. Se sale fortalecida. Yo ya no sab\u00eda lo que era coger a mi ni\u00f1a en brazos sin resaca o borracha y ver su carita. Al estar ya sobria descubr\u00ed su carita, su mirada y, al principio, yo lloraba de la emoci\u00f3n y de la tristeza por haber tardado tanto en disfrutar de ese momento. Adem\u00e1s, s\u00e9 que ya&nbsp;<strong>no pongo en peligro<\/strong>&nbsp;la vida de mis hijos y que ellos ya no me recordar\u00e1n tumbada en un sof\u00e1 borracha con una bebida en la mano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda no es un caso aislado. La Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre acaba de presentar el Informe 2023 sobre el perfil de las personas con problemas de adicci\u00f3n en tratamiento. El&nbsp;<strong>porcentaje de mujeres atendidas<\/strong>&nbsp;por esta organizaci\u00f3n ha descendido levemente con respecto al a\u00f1o pasado, pasando de un 18,6% a 16,7%, mientras que el n\u00famero de hombres se mantiene estable o en aumento. \u00abEl hecho de que el n\u00famero de mujeres que acuden a tratamiento haya disminuido en el \u00faltimo a\u00f1o nos demuestra que a\u00fan no existe un acceso igualitario a la ayuda y que hay un importante grueso de consumo<strong>&nbsp;&#8216;normalizado y banalizado&#8217;<\/strong>&nbsp;entre la sociedad y vinculado a sustancias legales como el alcohol o las benzodiacepinas que hace que el n\u00famero de mujeres que solicitan ayuda sea menor que el de los hombres\u00bb, explica Manuel Mui\u00f1os, presidente nacional de la Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Proyecto Hombre el sexo es un factor condicionante cuando se trata del uso y abuso de sustancias y, por lo tanto, la aplicaci\u00f3n del enfoque de g\u00e9nero en el \u00e1mbito de las adicciones es una necesidad, una cuesti\u00f3n de derechos y de efectividad de sus intervenciones. De hecho apuntan que \u00ab<strong>mujer, 42 a\u00f1os,<\/strong>&nbsp;con consumo problem\u00e1tico de alcohol y con trastorno de ansiedad severa es el perfil de las mujeres que m\u00e1s atendemos. La edad media de las mujeres que acuden a los centros es de 41,6 a\u00f1os, m\u00e1s de dos a\u00f1os superior a la del hombre (39,9). En las mujeres el consumo problem\u00e1tico de alcohol (46,8%) adquiere mayor protagonismo que el de coca\u00edna (35,5%), a diferencia de en los hombres, que la coca\u00edna ocupa el primer lugar (41,9%) y en segundo lugar el alcohol (33,6%). Por primera vez, la coca\u00edna ha alcanzado el 35,5% de referencia en los ingresos de mujeres; una tendencia ascendente desde 2018\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras casi cuatro d\u00e9cadas de trabajo en el \u00e1mbito de las adicciones, la organizaci\u00f3n ha identificado que existe un perfil espec\u00edfico que est\u00e1 formado por mujeres de mediana edad,&nbsp;<strong>con una vida estructurada<\/strong>, un trabajo (o no), y un estatus socioecon\u00f3mico medio que abusan del alcohol y\/o de los psicof\u00e1rmacos y lo hacen de manera &#8216;normalizada&#8217;, sin ser conscientes del riesgo que supone, ya que son sustancias legales y aceptadas socialmente.NEWSLETTER<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/voccore.abc.es\/catalogo\/uploads\/2022\/03\/15\/04216e54a9ebe35550e2021c7ab93239.jpeg\" alt=\"newsletter\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>FamiliaSEMANALHijos, padres, pareja, conciliaci\u00f3n, educaci\u00f3n&#8230; Una vez a la semana, la actualidad sobre aquello que m\u00e1s te importa.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>La quiero<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>\u00abSon estas mujeres, cuyo consumo est\u00e1 normalizado y que no se considera como un riesgo, a las que queremos llegar con nuestra campa\u00f1a de sensibilizaci\u00f3n #MujeresConProyecto (financiada por el Plan Nacional Sobre Drogas del Ministerio de Salud), para que sean conscientes del problema y busquen ayuda y apoyo. Encontrar\u00e1n&nbsp;<strong>un espacio de confianza<\/strong>&nbsp;y confidencialidad, un espacio seguro, donde no se las juzga y donde, a trav\u00e9s de una intervenci\u00f3n terap\u00e9utica-educativa integral, se les acompa\u00f1ar\u00e1 a conseguir un estilo de vida aut\u00f3nomo y saludable\u00bb, afirma&nbsp;<strong>Elena Presencio<\/strong>, directora general de la Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTambi\u00e9n es una iniciativa para poner a todas nuestras mujeres en valor, sin juzgarlas, para acompa\u00f1arlas, sin cuestionarlas. Para reconocer que, a pesar de la penalizaci\u00f3n y los estigmas que enfrentan por sus problemas de consumo, son mujeres con proyecto.&nbsp;<strong>Con futuro.<\/strong>&nbsp;Que salen adelante y que demandan ser miradas desde respeto. Es imprescindible poner a las mujeres en el centro, como protagonistas de nuestros programas y de sus vidas\u00bb, a\u00f1ade Presencio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00c1ngeles de la Rosa<\/strong>, coordinadora de la Comisi\u00f3n de Evaluaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Proyecto Hombre, apunta que \u00abla diferencia en el consumo de alcohol en grandes dosis entre hombres y mujeres (33,6% ellos, frente a 46,8% ellas), es un dato que nos ha impactado. El hecho de que el alcohol sea una droga legal y cuyo uso est\u00e9 aceptado socialmente, hace que la percepci\u00f3n de riesgo disminuya y que estas mujeres normalicen su consumo y tarden m\u00e1s tiempo en pedir ayuda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El observatorio tambi\u00e9n se\u00f1ala que las benzodiacepinas y otros sedantes (como sustancia principal de acceso a tratamiento) siguen siendo comparativamente superior entre las mujeres (1,4%) frente a los hombres (0,6%). Otra sustancia de uso legal. Adem\u00e1s, la tendencia general es que las mujeres inician el consumo regular o problem\u00e1tico&nbsp;<strong>a mayor edad que los hombres.<\/strong>&nbsp;Destaca de manera especial el alcohol en grandes cantidades 5 a\u00f1os m\u00e1s tarde, a los 26 a\u00f1os y otros opi\u00e1ceos\/analg\u00e9sicos, que se inicia 4 a\u00f1os m\u00e1s tarde tambi\u00e9n en mujeres (28,6).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn general, las mujeres tienden a silenciar o a ocultar su consumo. Tardan, de media, aproximadamente 18 a\u00f1os en pedir ayuda. La normalizaci\u00f3n del consumo de sustancias como el alcohol o las benzodiacepinas, la baja percepci\u00f3n del riesgo,&nbsp;<strong>el temor al estigma o priorizar<\/strong>&nbsp;el cuidado de los dem\u00e1s, suelen ser los motivos para retrasar el tratamiento. En muchos casos tienen miedo a perder la custodia de sus hijos al hacer p\u00fablica su adicci\u00f3n y suelen contar con menor apoyo familiar, econ\u00f3mico y social. Un 10,2% viven solas con sus hijos, frente al 1,6% de los varones. Por eso, cuando por fin deciden acudir, lo hacen f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente m\u00e1s afectadas\u00bb, afirma De la Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto su situaci\u00f3n econ\u00f3mica, la principal fuente de ingresos de las mujeres ha procedido de los subsidios, ayuda social y apoyo econ\u00f3mico de compa\u00f1eros, familiares y amigos (58,4%), muy alejado del 36,6% que representan los hombres, cuya fuente principal sigue siendo el empleo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas padecen m\u00e1s problemas de salud cr\u00f3nicos que interfieren en mayor medida (41,7%) que los hombres (31,7%) en su d\u00eda a d\u00eda. Los trastornos m\u00e1s frecuentes que presentan las mujeres son los<strong>&nbsp;trastornos de ansiedad<\/strong>&nbsp;severa (84,9% frente al 71%), los trastornos del estado de \u00e1nimo (especialmente el trastorno depresivo mayor, 75,4% frente al 55,5% de los hombres) y problemas emocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para dar respuesta a las necesidades de estas mujeres, en los 28 centros de Proyecto Hombre se desarrollan programas e intervenciones espec\u00edficos para ellas, profundizando en cuestiones&nbsp;<strong>como la gesti\u00f3n emocional,<\/strong>&nbsp;la autoestima, etc. La entidad tambi\u00e9n cuenta con programas de prevenci\u00f3n, evaluaci\u00f3n, formaci\u00f3n y apoyo espec\u00edficos como son los programas que contemplan las diferentes situaciones de la mujer (hijos a su cargo o gestantes, violencia de g\u00e9nero, incomprensi\u00f3n, o estigmatizaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Recomendaciones y propuestas<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00abEn base al an\u00e1lisis de los datos y las conclusiones que se desprenden de este estudio, desde Proyecto Hombre nos gustar\u00eda animar al trabajo conjunto con el objetivo de reducir las brechas de g\u00e9nero en el acceso y la atenci\u00f3n a las personas con adicciones, as\u00ed como ofrecer recursos que se adapten las&nbsp;<strong>necesidades de estas mujeres<\/strong>&nbsp;(hijos menores, horarios flexibles en los programas asistenciales, servicios de guarder\u00eda que permitan compatibilizar el tratamiento con las responsabilidades familiares&#8230;)\u00bb, afirma Jes\u00fas Mullor, director del Observatorio Proyecto Hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la entidad es fundamental brindar un enfoque integral que aborde tanto las adicciones como los problemas legales y familiares que enfrentan las personas en tratamiento. Para ello, se debe establecer una estrecha colaboraci\u00f3n con el&nbsp;<strong>sistema legal<\/strong>&nbsp;para facilitar el acceso al tratamiento de quienes tienen causas judiciales pendientes, considerando las nece\u00adsidades espec\u00edficas de los hombres en este contexto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCon respecto a la relaci\u00f3n de comorbilidad que existe entre salud mental y adicciones, desde Proyecto Hombre ofrecemos y abogamos por un abordaje integral, hol\u00edstico y personalizado. Es necesaria la&nbsp;<strong>colaboraci\u00f3n entre los servicios<\/strong>&nbsp;de salud mental y los programas de tratamiento de adicciones, as\u00ed como la capacitaci\u00f3n adecuada del personal que est\u00e1 en primera l\u00ednea\u00bb, a\u00f1ade Mullor.<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar, desde Proyecto Hombre insisten en la importancia de la atenci\u00f3n y promoci\u00f3n de los programas de integraci\u00f3n social y laboral de las personas en proceso de&nbsp;<strong>recuperaci\u00f3n con el objetivo<\/strong>&nbsp;de garantizar un futuro m\u00e1s justo y equitativo, tal y como realizan desde su programa INSOLA.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: ABC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El testimonio de Mar\u00eda, profesora en un instituto, es valiente y esperanzador para muchas mujeres que llevan en el m\u00e1ximo secreto un sufrimiento oculto de dependencia al alcohol. 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