{"id":148979,"date":"2026-08-11T11:21:15","date_gmt":"2026-08-11T16:21:15","guid":{"rendered":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=148979"},"modified":"2026-08-11T11:21:17","modified_gmt":"2026-08-11T16:21:17","slug":"combatir-el-sargazo-tambien-implica-hablar-de-lo-que-ponemos-en-el-plato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/opinion\/combatir-el-sargazo-tambien-implica-hablar-de-lo-que-ponemos-en-el-plato\/","title":{"rendered":"Combatir el sargazo tambi\u00e9n implica hablar de lo que ponemos en el plato"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando pienso en el sargazo, no pienso \u00fanicamente en monta\u00f1as de algas cubriendo las playas del Caribe. Pienso en la sensaci\u00f3n de impotencia que se repite cada verano. Vivo en Quintana Roo desde hace casi veinte a\u00f1os y he visto c\u00f3mo este fen\u00f3meno pas\u00f3 de ser un evento ocasional a convertirse en una de las mayores preocupaciones ambientales, econ\u00f3micas y tur\u00edsticas del estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada temporada las im\u00e1genes son las mismas: trabajadores retirando toneladas de sargazo, hoteles desplegando barreras y maquinaria y autoridades anunciando nuevas estrategias para contener un problema que parece crecer a\u00f1o con a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es comprensible que la prioridad sea limpiar las playas. Nadie quiere que el principal destino tur\u00edstico del pa\u00eds quede cubierto por enormes cantidades de sargazo. Sin embargo, hay una conversaci\u00f3n que casi nunca aparece cuando hablamos de este fen\u00f3meno: la de las causas que lo est\u00e1n haciendo cada vez m\u00e1s intenso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_4850614\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/sargazo.jpg?resize=700%2C870&amp;quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\" alt=\"Sargazo \" class=\"wp-image-4850614\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Sargazo en Quintana Roo. Foto: Jessica Gonz\u00e1lez Castro<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El sargazo resulta de una combinaci\u00f3n de factores<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciencia ha mostrado que no existe un solo responsable. El aumento del sargazo responde a una combinaci\u00f3n de factores, entre ellos el incremento de la temperatura del oc\u00e9ano, cambios en las corrientes marinas, el exceso de nutrientes que llegan al mar desde distintos puntos del continente y, por supuesto, el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\u00a0investigadora\u00a0de la UNAM, Rosa Elisa Rodr\u00edguez Mart\u00ednez, ha explicado que todo apunta a que el calentamiento global est\u00e1 modificando las corrientes marinas y los patrones del viento, creando condiciones que favorecen la proliferaci\u00f3n de estas macroalgas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando hablamos de cambio clim\u00e1tico casi siempre pensamos en autom\u00f3viles, aviones o combustibles f\u00f3siles. Mucho menos frecuente es hablar del sistema alimentario, a pesar de que produce aproximadamente un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Dentro de ese total, la industria ganadera representa una de las mayores fuentes de emisiones debido al metano liberado por los rumiantes, la deforestaci\u00f3n para producir alimento para los\u00a0animales\u00a0y el enorme consumo de agua, tierra y energ\u00eda que requiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No significa que el sargazo tenga una causa \u00fanica ni que dejar de consumir carne vaya a hacerlo desaparecer. Los problemas ambientales rara vez funcionan de esa manera. Pero s\u00ed significa que, si realmente queremos reducir los impactos del cambio clim\u00e1tico, no podemos seguir ignorando uno de sus principales motores.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_4850615\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/sargazo2.jpg?resize=700%2C1059&amp;quality=80&amp;strip=all&amp;ssl=1\" alt=\"Sargazo\" class=\"wp-image-4850615\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Es comprensible que la prioridad sea limpiar las playas. Foto: Jessica Gonz\u00e1lez Castro<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Alimentaci\u00f3n sostenible&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta llamativo que en Quintana Roo, un estado cuya econom\u00eda depende en gran medida de la salud de sus ecosistemas costeros, la alimentaci\u00f3n sostenible siga ocupando un lugar tan peque\u00f1o dentro de la conversaci\u00f3n p\u00fablica. Hablamos de hoteles sustentables, de manejo de residuos, de energ\u00edas limpias y de movilidad, pero muy pocas veces de la enorme oportunidad que representa impulsar una oferta gastron\u00f3mica con una menor huella ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez m\u00e1s investigaciones muestran que aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal es una de las acciones individuales con mayor potencial para reducir emisiones y el uso de recursos naturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez la pregunta ya no sea \u00fanicamente c\u00f3mo vamos a retirar el pr\u00f3ximo sargazo, sino qu\u00e9 estamos haciendo para reducir las condiciones que favorecen su proliferaci\u00f3n. Si Quintana Roo quiere liderar una estrategia clim\u00e1tica para proteger sus costas, los sistemas alimentarios no pueden seguir siendo un tema ausente. Hablar de lo que ponemos en el plato no es cambiar de conversaci\u00f3n; es empezar a hablar de las causas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: sinembargo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando pienso en el sargazo, no pienso \u00fanicamente en monta\u00f1as de algas cubriendo las playas del Caribe. Pienso en la sensaci\u00f3n de impotencia que se repite cada verano. Vivo en Quintana Roo desde hace casi veinte a\u00f1os y he visto c\u00f3mo este fen\u00f3meno pas\u00f3 de ser un evento ocasional a convertirse en una de las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":148980,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"class_list":["post-148979","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148979"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":148981,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148979\/revisions\/148981"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/148980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}