{"id":84025,"date":"2020-10-14T10:26:37","date_gmt":"2020-10-14T15:26:37","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=84025"},"modified":"2020-10-14T10:26:39","modified_gmt":"2020-10-14T15:26:39","slug":"alto-karabaj-un-conflicto-de-mas-de-30-anos-que-amenaza-con-convertirse-en-una-guerra-regional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/internacionales\/alto-karabaj-un-conflicto-de-mas-de-30-anos-que-amenaza-con-convertirse-en-una-guerra-regional\/","title":{"rendered":"Alto Karabaj, un conflicto de m\u00e1s de 30 a\u00f1os que amenaza con convertirse en una guerra regional"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando vio el alcance de los ataques contra Stepanakert y otras zonas\u00a0del Alto Karabaj, Hovig Asmaryan decidi\u00f3 enviar a sus tres hijos a pasar una temporada con sus parientes de Yerev\u00e1n. Asmaryan, un sirio de Alepo de etnia armenia, lleg\u00f3 al Alto Karabaj a finales de 2012, huyendo de la guerra de Siria. En el enclave monta\u00f1oso, en suelo internacionalmente reconocido como de Azerbaiy\u00e1n pero controlado por Armenia, compr\u00f3 una granja y hace poco abri\u00f3 un restaurante de comida siria y mediterr\u00e1nea. No le iba mal, cuenta por videollamada desde Stepanakert. La regi\u00f3n, asolada en la guerra entre Yerev\u00e1n y Bak\u00fa por el control del enclave de principios de 1990, se hab\u00eda visto revitalizada y modernizada gracias, en gran parte, a donaciones de la nutrida di\u00e1spora armenia. Hoy, las cicatrices del conflicto se aprecian de nuevo en los edificios y en las calles de la regi\u00f3n, y Asmaryan, de 50 a\u00f1os, vive otra guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>El Alto Karabaj \u2014o Nagorno Karabaj\u2014 en el C\u00e1ucaso sur, con 150.000 habitantes (la inmensa mayor\u00eda de etnia armenia) y que tiene reclamos de autodeterminaci\u00f3n, vive desde hace dos semanas los enfrentamientos m\u00e1s graves entre Armenia y Azerbaiy\u00e1n desde 1994, fecha en que se firm\u00f3 un alto el fuego que\u00a0se ha roto continuamente. Una guerra ahora abierta en una regi\u00f3n fuertemente militarizada que puede desembocar\u00a0en una espiral que involucre\u00a0de lleno a potencias regionales: Rusia, por su influencia en la regi\u00f3n y su acuerdo de defensa con Armenia, y Turqu\u00eda, con un apetito cada vez m\u00e1s expansivo e imperial, que apoya a Azerbaiy\u00e1n y est\u00e1 poniendo a prueba\u00a0la influencia de Mosc\u00fa en el C\u00e1ucaso sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Los recientes enfrentamientos entre las dos ex rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, el \u00faltimo cap\u00edtulo de un conflicto latente que dura tres d\u00e9cadas, preocupan cada vez m\u00e1s a la comunidad internacional. La guerra puede adem\u00e1s desestabilizar un \u00e1rea que act\u00faa como un importante corredor energ\u00e9tico para los mercados globales: muy cerca de la l\u00ednea del frente se encuentra un gasoducto inaugurado el a\u00f1o pasado que se extiende por Turqu\u00eda, destinado a aliviar la dependencia de Europa de las importaciones del gas ruso.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado, tras m\u00e1s de 10 horas de negociaci\u00f3n auspiciada por Mosc\u00fa, Armenia y Azerbaiy\u00e1n anunciaron un alto el fuego destinado a intercambiar prisioneros y recuperar a los muertos, bajo la mediaci\u00f3n de la Cruz Roja. Una tregua que, sin embargo, ya se ha roto una decena de veces. Yerev\u00e1n y Bak\u00fa se acusan mutuamente de ataques contra civiles. Armenia informa de 20 civiles y 525 soldados muertos. Azerbaiy\u00e1n, que no ha revelado sus bajas en el Ej\u00e9rcito, afirma que m\u00e1s 41 civiles han muerto y 205 han resultado heridos desde el inicio de las hostilidades el pasado 27 de septiembre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/2KSMbvqyR7rJfN00x7cs0IE79Gs=\/1500x0\/filters:focal(1064x791:1074x801)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2B7GOUC3QRFD5ILQFNYWOHFSVE.jpg\" alt=\"Un grupo de mujeres en un refugio de Stepanakert, este lunes. \"\/><figcaption>Un grupo de mujeres en un refugio de Stepanakert, este lunes.&nbsp;AP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Lika Zakaryan cuenta que pr\u00e1cticamente desde entonces vive en un peque\u00f1o refugio antia\u00e9reo junto a otras tres personas en Stepanakert. \u201cMi casa fue alcanzada por uno de los ataques y ya no tenemos all\u00ed electricidad ni gas y al sal\u00f3n le falta una pared\u201d, asegura la joven de 26 a\u00f1os, que naci\u00f3 en el Alto Karabaj tras la guerra de principios de los noventa, que dur\u00f3 seis a\u00f1os. Zakaryan, que estudi\u00f3 Sociolog\u00eda pero que en los \u00faltimos meses trabajaba para una web de informaci\u00f3n sobre la regi\u00f3n, explica por Skype que su hermano, de 24 a\u00f1os, su novio y un buen n\u00famero de sus amigos est\u00e1n en el frente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese al alto el fuego y a que las conversaciones sobre c\u00f3mo desarrollarlo siguen en Mosc\u00fa, el l\u00edder de la regi\u00f3n, Arayik Harutyunyan, ha anunciado que est\u00e1 reuni\u00e9ndose con veteranos de la guerra de los n+oventa para que se involucren tambi\u00e9n en la batalla. \u201cLa situaci\u00f3n es fatal\u201d, escribi\u00f3 en Facebook. Las autoridades del Alto Karabaj acusan a Azerbaiy\u00e1n de iniciar el enfrentamiento y de arremeter contra objetivos civiles. \u201cAzerbaiy\u00e1n ha atacado m\u00e1s de 120 asentamientos civiles de forma deliberada\u201d, insiste el pol\u00edtico local David Babayan desde su despacho en Stepanakert por videollamada. Adem\u00e1s de edificios residenciales Babayan habla de puentes, instalaciones de agua y electricidad, tambi\u00e9n de comunicaciones. El jueves, dos ataques destruyeron gran parte de la Catedral de Shusha e hirieron de gravedad a tres informadores rusos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Qfq2EnCEQRsLWsJ8IaMZkSBQwZ0=\/1500x0\/filters:focal(3475x2152:3485x2162)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4NB3AAAUWFDCRCNEGQLGMTK3HM.jpg\" alt=\"Una mujer frente a los restos de la casa de su hermano en Ganja, la segunda mayor ciudad de Azerbaiy\u00e1n, alcanzada por un misil este domingo.\"\/><figcaption>Una mujer frente a los restos de la casa de su hermano en Ganja, la segunda mayor ciudad de Azerbaiy\u00e1n, alcanzada por un misil este domingo.UMIT BEKTAS \/ REUTERS<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Bak\u00fa lo niega y acusa a Armenia de atacar una zona residencial en Ganja, la segunda ciudad del pa\u00eds, tras la firma del alto el fuego y de madrugada. Las autoridades de Azerbaiy\u00e1n han informado de nueve civiles muertos y 34 heridos, seg\u00fan una nota del Ministerio de Exteriores. Medios sobre el terreno en Ganja, como France 24 o BBC han difundido las im\u00e1genes de los enormes da\u00f1os causados en la zona por lo que Bak\u00fa identifica como un misil bal\u00edstico. \u201cSi Armenia sigue atacando objetivos civiles Azerbaiy\u00e1n se ver\u00e1 obligada a emprender medidas necesarias contra objetivos militares\u201d, ha dicho el asesor presidencial Hikmey Hajiyev.<\/p>\n\n\n\n<p>La abogada Tatev Asaryan naci\u00f3 en el Alto Karabaj el d\u00eda siguiente a la firma del alto el fuego de 1994 entre Bak\u00fa y Yerev\u00e1n, tras la guerra que caus\u00f3 unos 30.000 muertos y miles de desplazados y para la que nunca se firm\u00f3 acuerdo de paz. A trav\u00e9s de una precaria conexi\u00f3n a Internet y desde uno de los refugios de Stepanakert asegura que, pese a que la vida normal se ha detenido pr\u00e1cticamente, las familias se esfuerzan porque los ni\u00f1os sigan de una forma u otra sus clases.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cruz Roja, que ha proporcionado suministros m\u00e9dicos de emergencia a los hospitales y bolsas para cad\u00e1veres a la oficina forense de Nagorno Karabaj, seg\u00fan explican en una nota, alerta adem\u00e1s de la expansi\u00f3n de la pandemia de covid-19 entre una poblaci\u00f3n refugiada en b\u00fankeres y con peor acceso a los medios sanitarios. Tambi\u00e9n de la llegada del fr\u00edo, dice el responsable de derechos humanos del Alto Karabaj, Artak Beglaryan. \u201cEl 50% de la poblaci\u00f3n se ha tenido que marchar de sus hogares, algunos a refugios dentro de la regi\u00f3n, otros a Armenia\u201d, comenta por tel\u00e9fono Beglaryan desde Stepanakert. Como Yana Avanesyan, que sali\u00f3 del Alto Karabaj cuando un ataque de artiller\u00eda alcanz\u00f3 la casa de su hermana. \u201cNo era seguro y decidimos que era mejor salir a Yerev\u00e1n que permanecer en un refugio\u201d, comenta Avanesyan, profesora de Derecho en la Universidad de Stepanakert y especializada en derecho humanitario, por videollamada. No sabe cu\u00e1ndo volver\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/kGs4bZpSCeZDiO1kE5LRm6tKq0c=\/1500x0\/filters:focal(2364x931:2374x941)\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/E2P2OSFH6VD6TM3TOX2DCJWNI4.jpg\" alt=\"Dos hombres conversan este lunes en una calle de Stepanakert alcanzada por la artiller\u00eda.\"\/><figcaption>Dos hombres conversan este lunes en una calle de Stepanakert alcanzada por la artiller\u00eda.AP<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El enfrentamiento latente por el enclave monta\u00f1oso que varias resoluciones de la ONU reconocen como parte de Azerbaiy\u00e1n comenz\u00f3 antes de que naciese Avanesyan, que a\u00fan no ha alcanzado la treintena, y es fruto de los conflictos heredados de la antigua URSS y su derrumbe, que combinan tensiones territoriales y \u00e9tnicas en un tumultuoso sur del C\u00e1ucaso. Pero este \u00faltimo estallido es distinto. No solo porque llega en un momento en el que tanto Armenia como Azerbaiy\u00e1n disponen de armas mucho m\u00e1s sofisticadas, se\u00f1ala el experto en la zona Thomas de Waal, que destaca adem\u00e1s la intensa guerra de informaci\u00f3n en televisi\u00f3n y redes sociales; tambi\u00e9n por la implicaci\u00f3n de Turqu\u00eda, que ha ofrecido su apoyo m\u00e1s directo a su aliado Azerbaiy\u00e1n en un \u00e1rea de influencia tradicionalmente rusa, lo que agrega otro componente nuevo y complejo. Todo ello aumenta riesgo de que el conflicto local se convierta en regional. El del Alto Karabaj se sumar\u00eda al conflicto de Libia y Siria, donde Ankara y Mosc\u00fa apoyan bandos rivales.<\/p>\n\n\n\n<p>Armenia tiene un acuerdo de defensa con Rusia, que suministra armas a Yerev\u00e1n pero tambi\u00e9n a Bak\u00fa, que adem\u00e1s ha invertido gran parte del dinero ganado con el petr\u00f3leo en compra de material de defensa tambi\u00e9n a otros proveedores, como drones israel\u00edes y turcos que, seg\u00fan el experto militar ruso Pavel Felgenhauer, le est\u00e1n proporcionando una ventaja comparativa. Adem\u00e1s, distintos informes de la inteligencia armenia, francesa y rusa as\u00ed como del Observatorio Sirio de Derechos Humanos se\u00f1alan que decenas de\u00a0mercenarios sirios\u00a0han llegado al frente para luchar por Azerbaiy\u00e1n pero financiados con dinero turco. Turqu\u00eda lo niega.<\/p>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n de Ankara y las solicitudes de Bak\u00fa de que participe en la mesa de negociaciones escaman profundamente a Armenia y estimulan el recuerdo de la persecuci\u00f3n de los armenios por el Gobierno otomano en la que murieron m\u00e1s de 1,5 millones. Una masacre\u00a0reconocida como genocidio\u00a0por un buen n\u00famero de pa\u00edses. \u201cEs muy dif\u00edcil encontrar un lenguaje com\u00fan con los turcos, es lo que nos ha ense\u00f1ado la historia. Pero estamos preparados para resistir y luchar para proteger a nuestro pueblo\u201d, remarca el granjero y restaurador Hovig Asmaryan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente: <\/strong>elpa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando vio el alcance de los ataques contra Stepanakert y otras zonas\u00a0del Alto Karabaj, Hovig Asmaryan decidi\u00f3 enviar a sus tres hijos a pasar una temporada con sus parientes de Yerev\u00e1n. 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