{"id":95138,"date":"2021-09-27T20:04:27","date_gmt":"2021-09-28T01:04:27","guid":{"rendered":"http:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/?p=95138"},"modified":"2021-09-27T20:04:28","modified_gmt":"2021-09-28T01:04:28","slug":"el-adios-de-merkel-deja-a-alemania-y-a-la-ue-ante-un-desafio-inedito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/internacionales\/el-adios-de-merkel-deja-a-alemania-y-a-la-ue-ante-un-desafio-inedito\/","title":{"rendered":"El adi\u00f3s de Merkel deja a Alemania y a la UE ante un desaf\u00edo in\u00e9dito"},"content":{"rendered":"\n<p>Merkel se va. Se despide del poder despu\u00e9s de 16 a\u00f1os y lo hace como acostumbra, sin grandes aspavientos, con ese estilo pol\u00edtico singular que ha marcado una era. En Berl\u00edn y en Bruselas, donde Alemania ha ejercido de hegemon\u00eda de facto durante sus cuatro mandatos consecutivos. Ese hacer pol\u00edtico sosegado, racional, posibilista, incremental y en constante b\u00fasqueda del compromiso casi a cualquier precio le ha proporcionado incontables \u00e9xitos. Fuera y dentro de su pa\u00eds, convertido en una isla de estabilidad pol\u00edtica en medio de una creciente volatilidad internacional, y la ha ensalzado como l\u00edder global. Pero a la vez, la canciller eterna ha hipotecado la transformaci\u00f3n de una Alemania que acumula reformas pendientes y de una Europa anclada en un statu quo insostenible. Las costuras de su m\u00e9todo posibilista se vuelven cada vez m\u00e1s tirantes ante la magnitud de los desaf\u00edos a los que se enfrentar\u00e1 su sucesor. La era pos-Merkel se adivina muy agitada.<\/p>\n\n\n\n<p>Valorar el legado y el lugar que la canciller ocupar\u00e1 en los libros de historia requiere a\u00fan de tiempo y cierta distancia. Es evidente la mancha imborrable que supusieron las pol\u00edticas de austeridad alemanas en Europa. O el haber permitido la entrada a m\u00e1s de mill\u00f3n y medio de refugiados en tiempos de nacionalismos xen\u00f3fobos. El legado de la pol\u00edtica de los pasos peque\u00f1os trasciende, sin embargo, las grandes decisiones. Es m\u00e1s difuso y complejo. De momento, Alemania se resiste a pasar p\u00e1gina y parece querer m\u00e1s Merkel.<\/p>\n\n\n\n<p>Este domingo se celebran las elecciones generales, las primeras en tres lustros a las que no se presenta la canciller y los candidatos compiten por ver qui\u00e9n es m\u00e1s merkeliano. Qui\u00e9n logra transmitir a los ciudadanos esa sensaci\u00f3n de seguridad desde el centro pol\u00edtico, que a estas alturas sigue cautivando al electorado. Una \u00faltima encuesta para la televisi\u00f3n p\u00fablica refleja que un 80% de los alemanes consideran positiva la herencia de Angela Merkel. Si se volviera a presentar, probablemente volver\u00eda a ganar. La consideran una funcionaria decente y responsable que aspira a resolver los problemas m\u00e1s a que a pasar a la historia como una gran estadista.<\/p>\n\n\n\n<p>A la hora de evaluar el legado merkeliano, Christian Odendahl, economista jefe del Centre for European Reform, se detiene en la crisis del euro, con la que Alemania abri\u00f3 profundas fisuras en la Uni\u00f3n enarbolando la bandera de una austeridad que reg\u00f3 de cad\u00e1veres laborales y sociales el continente y lastr\u00f3 a econom\u00edas del sur como la espa\u00f1ola. \u201cFue demasiado larga y solo acab\u00f3 resolvi\u00e9ndose porque al final, Merkel permiti\u00f3 que Europa y el Banco Central traspasaran e ignoraran las propias l\u00edneas rojas alemanas. Los programas de austeridad se relajaron y [Mario] Draghi pronunci\u00f3 el famoso \u201cwhatever it takes\u201d (lo que sea necesario). Merkel hizo lo que hubiera hecho cualquier canciller alem\u00e1n. Intent\u00f3 salvar la econom\u00eda y proteger los ahorros de los alemanes\u201d. Recuerda tambi\u00e9n que, sin embargo, para Merkel no fue f\u00e1cil, que le toc\u00f3 lidiar con una opini\u00f3n p\u00fablica hostil a una mayor solidaridad intraeuropea, pero tambi\u00e9n cada vez m\u00e1s consciente de lo mucho que Alemania necesita al mercado \u00fanico europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esa crisis y por el sempiterno nein (no) a pol\u00edticas de integraci\u00f3n europeas se acusa a Merkel a menudo de haber arrastrado los pies en la UE frente a la ambici\u00f3n francesa. De haber mantenido en el tiempo una reticencia a dotar a la UE de instrumentos necesarios para afrontar crisis venideras, como la culminaci\u00f3n de la uni\u00f3n bancaria. Pero, a la vez, es evidente que la sed de mayor federalismo no se vive con la misma intensidad en las distintas capitales europeas. \u00bfHuir hacia delante o priorizar la consolidaci\u00f3n de lo existente en tiempos de Brexit y neopopulismos eur\u00f3fobos?<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes perciben el vaso medio lleno recuerdan que el Reino Unido se fue y los vaticinios agoreros de&nbsp;<em>Nexits<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Grexits<\/em>&nbsp;y todo lo dem\u00e1s no se han cumplido. La UE volvi\u00f3 a mostrarse cohesionada en el plan de vacunaci\u00f3n y sobre todo en el fondo de reconstrucci\u00f3n pand\u00e9mico con el que una Merkel desconocida traspas\u00f3 una l\u00ednea hasta entonces infranqueable en Alemania. Abrir la puerta al endeudamiento com\u00fan es probablemente su legado europeo m\u00e1s importante. Odendahl piensa que \u201cestabiliz\u00f3 la zona euro y dej\u00f3 claro que en una crisis aguda, Europa permanece unida y est\u00e1 dispuesta a transferir grandes sumas de dinero a los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles, y esto es muy importante\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cSu decisi\u00f3n estuvo motivada porque es consciente de que es necesaria una Europa unida y fuerte para navegar en la nueva realidad geopol\u00edtica\u201d. En esa nueva realidad proliferan las amenazas globales con la emergencia clim\u00e1tica al frente. El creciente poder\u00edo chino, la desafiante asertividad rusa, la inestabilidad estadounidense, el cuestionamiento del Estado de derecho en el seno de la Uni\u00f3n y las guerras comerciales requieren una acci\u00f3n pol\u00edtica decidida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus cuatro mandatos han estado marcados por crisis de una envergadura formidable. La del euro, la de Ucrania, la de los refugiados, la pandemia\u2026 Merkel las ha domado con un arte negociador y una capacidad para tejer compromisos que ha ido perfeccionando con los a\u00f1os. Conoce a la perfecci\u00f3n los ritmos, a qui\u00e9n hay que llamar y cu\u00e1ndo. Qu\u00e9 se\u00f1ales diplom\u00e1ticas hay que emitir y con qu\u00e9 intensidad en un mundo multilateral cuya mec\u00e1nica del poder domina a estas alturas como pocos. \u201cLas \u00e9lites pol\u00edticas europeas consideran a Alemania como un socio con el que cooperan y al que ven con buenos ojos. Piensan que Merkel se ha preocupado por los pa\u00edses grandes y tambi\u00e9n por los peque\u00f1os y la consideran una figura mucho menos disruptiva que, por ejemplo, Emmanuel Macron\u201d, explica Jana Puglierin, al frente del European Council on Foreign Relations en Berl\u00edn, en alusi\u00f3n a una reciente encuesta global del instituto.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Decisiones meditadas<\/h3>\n\n\n\n<p>Las decisiones de Merkel acostumbran a estar ultrameditadas. Consulta a los expertos, reflexiona y vuelve a consultar. En Alemania se ha acu\u00f1ado incluso un nuevo verbo \u2014<em>merkeln<\/em>\u2014, en alusi\u00f3n a esa forma de arrastrar los pies y dudar a la hora de decidir. Ese ritmo paquid\u00e9rmico, a menudo a remolque de encuestas de opini\u00f3n, ha desesperado a muchos y ha contado tambi\u00e9n con notables excepciones. La decisi\u00f3n de mantener abiertas las fronteras para los refugiados aquel 4 de septiembre de 2015 o la de cerrar todas las centrales nucleares alemanas tras la cat\u00e1strofe de Fukushima en 2011 son algunas de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cosa es hasta qu\u00e9 punto la alemana podr\u00eda haber hecho m\u00e1s y si podr\u00eda haber aprovechado su ingente poder y capital pol\u00edtico para transformar. \u201cMerkel ha buscado lo posible, aquello para lo que sab\u00eda que iba a ser capaz de lograr mayor\u00edas. Busca lo posible, no lo necesario. No ha sido una transformadora, ha sido una gestora\u201d, piensa Puglierin, quien cree tambi\u00e9n que su legado es a la vez producto de una UE dividida y contradictoria a la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/X_A7ZQZxwz1E9Ts1I1u8ohrrz4E=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OHDJTBB6J2G6RP5MOIXHXA734E.jpg\" alt=\"Merkel y Obama, en el G-7 en Kr\u00fcn (Alemania) el 8 de junio de 2015, en una imagen difundida por la Casa Blanca.\" width=\"365\" height=\"252\"\/><figcaption>Merkel y Obama, en el G-7 en Kr\u00fcn (Alemania) el 8 de junio de 2015, en una imagen difundida por la Casa Blanca.MICHAEL KAPPELER<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cPara los pa\u00edses frugales, Merkel hizo bien manteniendo el&nbsp;<em>statu quo<\/em>&nbsp;durante la crisis del euro y luego se sintieron traicionados durante la pandemia. Mientras, el sur de Europa sinti\u00f3 que le impon\u00edan el dictado de la austeridad con una arrogancia y una superioridad moral que equival\u00eda a una injerencia ileg\u00edtima. Las dos visiones, la de Merkel como la salvadora de Europa o como el emperador buscando solo los intereses nacionales son hasta cierto punto ciertas. Que cada pa\u00eds espere algo distinto de Alemania ha hecho que el resultado hayan sido peque\u00f1os ajustes y el mantenimiento del&nbsp;<em>statu quo<\/em>\u201d, termina Puglierin, quien piensa que tal vez el mayor error de la dirigente haya sido no pronunciarse con suficiente firmeza a favor del Estado de derecho en Hungr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En Alemania, los m\u00e1s de tres lustros de Gobierno de Merkel han estado marcados por la estabilidad pol\u00edtica y la bonanza econ\u00f3mica, pero la canciller deja una larga lista de tareas pendientes. Cuando lleg\u00f3 al poder en 2005, Alemania ten\u00eda m\u00e1s de cinco millones de parados y se la consideraba el enfermo de Europa. Hoy, la gran econom\u00eda de la zona euro registra tres millones de parados menos y necesita urgentemente trabajadores en ciertos sectores y regiones. Mientras, buena parte de los refugiados que llegaron a partir de 2015 se han ido incorporando con relativo \u00e9xito al mercado laboral.<\/p>\n\n\n\n<p>El milagro alem\u00e1n obedeci\u00f3 en buena medida a un contexto internacional favorable para la gran potencia exportadora germana. La demanda china, el super\u00e1vit comercial y un euro d\u00e9bil favorecieron la recuperaci\u00f3n de Berl\u00edn. Merkel se benefici\u00f3, adem\u00e1s, de las profundas e impopulares reformas del mercado laboral que puso en marcha su predecesor, el socialdem\u00f3crata Gerhard Schr\u00f6der. Tras la crisis financiera, Alemania se recuper\u00f3 en parte por pol\u00edticas dom\u00e9sticas como el c\u00e9lebre Kurzarbeit (reducci\u00f3n de jornada), al que ha vuelto a recurrir durante la pandemia, asegurando los empleos al resguardo del vendaval que arreciaba fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos a\u00f1os de vacas gordas, sin embargo, no han sido aprovechados para invertir en un pa\u00eds que a menudo sorprende a quien aterriza all\u00ed por primera vez y comprueba que el mito de la eficiencia alemana y las relucientes infraestructuras son eso, un mito. El pasmoso retraso en la digitalizaci\u00f3n, la falta de una acci\u00f3n clim\u00e1tica a la altura de la emergencia hist\u00f3rica, el retraso en innovaci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n de una econom\u00eda dependiente de un mundo exterior crecientemente vol\u00e1til y, sobre todo, la indomable pir\u00e1mide demogr\u00e1fica son algunos de los retos urgentes que aguardan a su sucesor. \u201cHubo muchas oportunidades perdidas. Alemania fue agraciada con unos tipos de inter\u00e9s muy bajos, lo que la situ\u00f3 en una situaci\u00f3n ideal para hacer su econom\u00eda m\u00e1s resistente para el futuro, modernizar la Administraci\u00f3n, invertir en infraestructuras y actuar contra el cambio clim\u00e1tico. Merkel perdi\u00f3 la oportunidad de adaptar la econom\u00eda alemana al siglo XXI. No digo que fuera f\u00e1cil porque ten\u00eda muchas otras crisis con las que lidiar\u201d, sostiene Odendahl.<\/p>\n\n\n\n<p>Al estado de la econom\u00eda alemana hay que a\u00f1adirle una preocupante polarizaci\u00f3n social explotada por una extrema derecha cada vez m\u00e1s violenta. Alternativa para Alemania (AfD) entr\u00f3 por primera vez en el Parlamento en 2017 con el 12,6% de los votos al calor de la crisis del euro y de la entrada de refugiados. El resto de partidos, tambi\u00e9n el de Merkel, mantiene un f\u00e9rreo cord\u00f3n sanitario con los extremistas, que sobre todo en el este del pa\u00eds trabajan por tender puentes con el ala m\u00e1s conservadora de la CDU. De momento, el ostracismo pol\u00edtico ha dado sus frutos y las encuestas indican que el apoyo a los ultras se ha desinflado ligeramente, pero a la vez, el partido se ha vuelto cada vez m\u00e1s radical.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/zrmYgFDDV3mefYRWPau_loAVXf0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/SOSGY4NJTVHGGQ6NZGNLPSKXT4.jpg\" alt=\"Los l\u00edderes del G-7 escuchan la conversaci\u00f3n entre Merkel y Donald Trump el 9 de junio de 2018, en Quebec, en una imagen difundida en las redes sociales por el gabinete de la canciller alemana.\" width=\"381\" height=\"254\"\/><figcaption>Los l\u00edderes del G-7 escuchan la conversaci\u00f3n entre Merkel y Donald Trump el 9 de junio de 2018, en Quebec, en una imagen difundida en las redes sociales por el gabinete de la canciller alemana.JESCO DENZEL \/ AFP<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Con sus errores y sus aciertos, lo cierto es que la candidata improbable, la cient\u00edfica divorciada y sin hijos que lleg\u00f3 del otro lado del tel\u00f3n de acero ha terminado por sorprender a casi todos. Haber sido la primera mujer en acceder a la canciller\u00eda y haber permanecido en el puesto durante 16 a\u00f1os sin perder una elecci\u00f3n, ha supuesto un antes y un despu\u00e9s en la pol\u00edtica alemana. Para una generaci\u00f3n de j\u00f3venes alemanes tener a una jefa de gobierno mujer es lo natural. Ese papel de referente no debe ser subestimado y es tambi\u00e9n parte del legado.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un partido dividido<\/h3>\n\n\n\n<p>Que en esta campa\u00f1a hayan proliferado los&nbsp;<em>Zeligs<\/em>&nbsp;pol\u00edticos (ubicuos y de gran capacidad de adaptaci\u00f3n al entorno) que emulan a la canciller refleja hasta qu\u00e9 punto la manera de hacer pol\u00edtica de Merkel es tambi\u00e9n parte de su herencia. Se trata de una influencia algo m\u00e1s inasible pero no por ello menos relevante. Cuando se le pregunta a quienes han trabajado con ella por sus logros, a menudo acaban hablando de su personalidad y de su manera de concebir la pol\u00edtica. Merkel opera bajo la m\u00e1xima de que en la calma reside la fuerza \u2014<em>In der Ruhe liegt die Kraft<\/em>\u2014. La mujer que creci\u00f3 en la Alemania comunista, donde aprendi\u00f3 a callar, a escuchar y a esperar no deja indiferente a quienes han negociado con ella. Esa flema imbatible, el respeto por las instituciones y el multilateralismo, el empe\u00f1o por aferrarse a los hechos con su complejidad y a la ciencia en tiempos de noticias falsas ha despertado un torrente de admiraci\u00f3n internacional. \u201cEse estilo es lo que la gente y los colegas europeos m\u00e1s van a echar de menos. No veo a nadie m\u00e1s capaz de mantener sentados a los dem\u00e1s negociando horas y horas buscando un compromiso. Ser\u00e1 dif\u00edcil para quien venga despu\u00e9s ponerse en sus zapatos\u201d, piensa Puglierin.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran partido conservador europeo que ha dirigido sin dejar crecer la hierba queda en un estado calamitoso con su marcha; dividido y desnortado. Las encuestas le vaticinan el peor resultado de su historia. Merkel lo ha escorado al centro hasta volverlo pr\u00e1cticamente irreconocible. Durante las coaliciones que ha presidido, el Gobierno ha decretado el apag\u00f3n nuclear, permitido la entrada de m\u00e1s de un mill\u00f3n y medio de refugiados, abolido la mili obligatoria, aprobado el salario m\u00ednimo y el matrimonio de parejas del mismo sexo. Ha gobernado al comp\u00e1s del sentir de la mayor\u00eda social acaparando pol\u00edticas propias y ajenas. Ha evitado las posiciones polarizantes que la alejaran del ese centro que ha hecho suyo, contribuyendo a adormecer la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo eso forma ya parte de un pasado que pronto parecer\u00e1 remoto. Alemania est\u00e1 a punto de inaugurar una etapa en la que Angela Dorothea Merkel (67 a\u00f1os), que ha hecho sentir a muchos alemanes que con ella estaban en buenas manos, ya no estar\u00e1 a su lado. Y el efecto bals\u00e1mico, casi narc\u00f3tico con el que ha adormecido la pol\u00edtica, se evaporar\u00e1. El despertar promete ser abrupto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente:<\/strong> elpa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Merkel se va. Se despide del poder despu\u00e9s de 16 a\u00f1os y lo hace como acostumbra, sin grandes aspavientos, con ese estilo pol\u00edtico singular que ha marcado una era. En Berl\u00edn y en Bruselas, donde Alemania ha ejercido de hegemon\u00eda de facto durante sus cuatro mandatos consecutivos. Ese hacer pol\u00edtico sosegado, racional, posibilista, incremental y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":95139,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-95138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":95140,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95138\/revisions\/95140"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elcuartopoder.com.mx\/nw\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}