El estado de Quintana Roo se colocó en el tercer lugar nacional en materia de convenios prejudiciales, como una manera de evitar los juicios laborales, según las Estadísticas sobre Relaciones Laborales de Jurisdicción Local 2021.
De acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Quintana Roo por cada mil personas ocupadas, 15 trabajadores suscribieron convenios antes de llegar a un juzgado laboral. Los números colocan a la entidad detrás de Coahuila y Sonora, con tasas de 37 cada uno; y Yucatán, con 16.
“Recordarás que en noviembre pasado se implementó la reforma laboral en Quintana Roo, en donde comenzaron a trabajar los Centros Laborales de Conciliación, instancia que busca que los conflictos entre bajador y patrón no lleguen al juicio, lo cual ha sido un éxito porque en la mayoría de las controversias que se dan llegan a un acuerdo, a una solución, sin necesidad de llevarlas ante los tribunales laborales del Poder Judicial», explicó Luis Sarti Pérez, experto en derecho laboral.
El entrevistado subrayó que para demandar por cuestiones laborales, se tiene que agotar la etapa conciliatoria y, en caso de no hacerlo la controversia pasa a los tribunales laborales.
Por ello, es que el Inegi demuestra en las Estadísticas sobre Relaciones Laborales de Jurisdicción Local 2021 que, a nivel nacional, se registraron 369 mil 151 convenios de trabajo prejudiciales (equivalentes al 65.4 por ciento de las relaciones laborales de jurisdicción local), mientras que se registraron 182 mil 909 conflictos de trabajo (ya sea individuales y colectivos y equivalen al 32.4 por ciento) y 12 mil 367 emplazamientos a huelga (que es apenas el 2.2 por ciento).
Por su parte, Luis Esquiel Orozco, otro experto en la materia, señaló que estos convenios entre la parte patronal y el trabajador abarcan todo tipo de demandas, ya sea por despidos injustificados, reducción salarial o de prestaciones, entre otras causas que dé por finalizadas las relaciones laborales.
El objetivo es que ambas partes puedan acercarse al centro de conciliación para generar un convenio entre las partes; de ser así, ya no se substancia todo el proceso laboral hasta llegar a un laudo y se recortan los tiempos de resolución que, en caso de llegar a tribunales, pueden durar meses.
Por su parte, Daniel Pérez Villaseñor, también experto en derecho laboral, explicó que debido al tiempo en que se realiza este ejercicio, no se puede determinar que estos resultados sean efecto de la reforma laboral de 2021, pues Quintana Roo comenzó a finales de ese año.
Reconoció que este nuevo sistema laboral ha sido beneficioso para las partes, pues es más dinámico y personal la resolución de conflictos a través de la negociación, aunque aún persisten algunos vicios, como la inclinación de los conciliadores a favor de la parte patronal.
“El gran pero es que la mayoría de los conciliadores que tienen experiencia como abogados patronales, de outsourcing y de recursos humanos, que han aplicado su experiencia al abaratar el contrato y el despido laboral. Ejemplo de ello, es que cuando el trabajador llega, los conciliadores dicen que son 30 días, aunque te tengan que decir que son hasta 90 días y obligan a que el trabajador acepte el monto más bajo, cuando hay opción de elevar el monto».
Señaló que esta es una tendencia que hay en los centros de conciliación, lo cual tergiversa la función de los conciliadores, que es poner los derechos y obligaciones sobre la mesa y propiciar la negociación entre ambas partes, lo cual se tiene que corregir para llegar a una real justicia laboral.
Fuente: SIPSE








