Las dos nuevas instalaciones reemplazarán operativamente a las plantas de Pok ta Pok, El Rey y Gucumatz.
A fin de modernizar la infraestructura hídrica de la zona hotelera de Cancún con una inversión integral de hasta mil millones de dólares, avanza el proyecto para la construcción de dos nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales que sustituirán a los tres complejos edificados hace medio siglo.
La iniciativa actualmente se encuentra en la fase de trámites y gestiones administrativas ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la obtención de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), requisito indispensable para dar inicio a las obras civiles.
Las dos nuevas instalaciones reemplazarán operativamente a las plantas de Pok ta Pok, El Rey y Gucumatz, las cuales se encuentran a punto de colapsar, trabajan a baja capacidad y están rebasadas en su diseño original, por lo que ya no cumplen con la normatividad ambiental ni con los parámetros actuales para el saneamiento.
Estas infraestructuras, operadas mediante el Instituto de Infraestructura Turística de Quintana Roo (Infratur), brindan de manera específica el tratamiento de drenaje para el riego de jardines y camellones en el boulevard Kukulcán, atendiendo una demanda equivalente a 40 mil cuartos de hotel.
El proyecto ejecutivo se encuentra respaldado por un esquema de financiamiento con fondos de capital privado procedentes de Países Bajos y estará bajo el desarrollo técnico de la empresa especializada Dutch Clean Tech.
Esta reconfiguración no solo permitirá optimizar el saneamiento del área turística, sino que también hará posible desmantelar y liberar el predio de la planta Gucumatz para reintegrarse formalmente al patrimonio del Gobierno del Estado de Quintana Roo como un activo de valor para la entidad.
En términos tecnológicos, los nuevos complejos estarán equipados con reactores biológicos secuenciales (SBR, por sus siglas en inglés), un sistema avanzado que unifica los procesos de saneamiento y decantación por módulos en un solo tanque para asegurar un control automatizado de la calidad del agua tratada.
Asimismo, contarán con sistemas de telemetría para monitorear en tiempo real el volumen y la calidad del recurso producido, eficientando el consumo energético de motores y sopladores mediante un esquema intermitente que disminuye la generación de lodos activados.
Oscar Rossbach Vaca, representante de Dutch Clean Tech, enfatizó la importancia de la derrama económica regional que detonará la ejecución del proyecto, destacando que cerca del 80% de la inversión realizada en esta infraestructura se quedará de manera local, fortaleciendo el desarrollo económico del destino durante su fase de construcción y posterior operación.
El directivo subrayó la urgencia de concretar el reemplazo al señalar que las instalaciones actuales sufren un desgaste histórico de cinco décadas que impacta negativamente al sistema lagunar, por lo que la meta es que el nuevo sistema opere con total normalidad hacia finales de 2027. Una vez que la Semarnat resuelva la MIA y concluya la tramitología de la ubicación de los terrenos, se prevé que los trabajos de edificación civil se extiendan durante todo el próximo año en una labor coordinada entre el gobierno estatal y las instancias federales.
Fuente:novedades








