El cineasta responsable de títulos icónicos como ‘Trainspotting’ o ‘Slumdog Millionaire’ trae a las Perlas del Festival de San Sebastián su nueva película.
En 1969, para ir de la Catedral de San Pablo en Londres a los juzgados, o de los despachos de abogados a las casas de los ministros, tenías que atravesar la calle Fleet.
Danny Boyle, el reconocido director británico ha vuelto otro año más a Donostia esta vez por ‘sorpresa’ con la película ‘Ink’, la historia de cómo el periódico ‘The Sun’ se convirtió en líder de los tabloides a cuenta de sus escándalos. Antes de presentar ante el público en el Victoria Eugenia la cinta, Boyle compareció en una rueda de prensa en la que defendió la importancia y la necesidad de que los periodistas apuesten por la verdad en un contexto en el que el poder y el beneficio económico son muy tentadores, «el pueblo necesita conocer la verdad, no ver cómo los poderosos cada vez lo son más».
El filme, basado en hechos reales, cuenta la historia ‘The Sun’, el periódico en formato tabloide publicado tanto en Reino Unido, como en Irlanda, que actualmente, es el diario más leído en inglés con más de 8 millones de lectores. De la mano de Rupert Murdoch y Larry Lamb, dueño y director del periódico en 1969, la historia permite al público vivir el crecimiento del diario. Si bien al principio se trataba de una publicación «seria» con el tiempo cambió su filosofía, «con el tiempo dejaron de hacer periodismo y se centraron más en el poder y el beneficio económico. Su objetivo ya no era contar la verdad, sino vender más ejemplares», relató Boyle. Esa obsesión de convertirse en el número uno se ve reflejada en el director, a quien Jack O’ Connell da vida.
La película muestra una versión «vívida y extraordinaria» de lo que era Londres en aquella época, «Fleet Street era la calle de las redacciones, todas estaban allí, todo se imprimía en esa calle». El director recreó el «momento álgido del periodismo»en el que todos leían los diarios y las redacciones eran un «caos». «Aquel era un muy buen momento para el periodismo, desgraciadamente ahora está muriendo», sentenció. Es innegable que el periodismo, sobre todo la prensa escrita, no está en su mejor momento. «Ahora vivimos en un mundo en el que los gigantes tecnológicos controlan la manera en la que absorbemos información, tienen a periodistas trabajando para ellos, pero no para que cuenten la verdad, sino para que cuenten su verdad», declaró Boyle.
Así mismo, añadió el desafió que supone la Inteligencia Artificial para este oficio: «Con la IA esto va a peor, ya que va a sustituir el trabajo de los periodistas». Y recordó que la IA está impulsada por estos gigantes que «guían los relatos hacia su realidad y veracidad», aseveró. «El periodismo es uno de los pilares que sujetan nuestro mundo y hace que sea un sitio para que crezcan los jóvenes, pero la IA está desmantelando y sustituyendo estos soportes», advirtió. Además, Boyle indicó que aunque mucha gente diga que este avance tecnológico es benigno y sirve de ayuda, «lo único que está haciendo es aumentar el poder y la riqueza del negocio de los más grandes».
Basado en hechos reales
No es la primera vez que Danny Boyle se basa en hechos reales para crear sus películas, ‘127 horas’, ‘Steve Jobs’ o ‘Slumdog Millionaire’ son algunos ejemplos de ello. «Hay algo que me encanta de las películas basadas en hechos reales y es que lo que cuentas es real, se puede investigar y la gente lo puede corroborar. Nadie puede ir en contra de ello», declaró en la comparecencia. Además, añadió que si se tratara de una ficción la estructura del filme sería diferente, «el secuestro de la mujer sería al final, como conclusión de todo lo que han hecho».
El director británico cuenta con una trayectoria de más de 30 años, en los que ha podido hacer cosas completamente diferentes. «Yo pensaba que estaba todo el rato de un lado para el otro, pero un periodista francés me dijo que siempre hago las mismas películas, y es verdad», declaró recordando desde el humor ese momento. Aquel periodista le explicó su punto de vista diciendo que en todos sus largometrajes un hombre protagonista tiene que enfrentarse a muchos obstáculos imposibles y al final acaba triunfando. Aunque siempre intenta contar historias diferentes, todas acaban teniendo similitudes entre ellas. Es por ello, que lo único que le queda por hacer es un musical, bromeó Boyle. «El año pasado fui a ver un musical maravilloso que me encantó y no podía parar de pensar en cómo utilizan la música y cómo los actores hablan cantando. Eso es lo que más difícil me parece porque un musical o funciona o no funciona, los demás géneros dependen de otras cosas».
Fuente: ABC








