Carlota Casiraghi: afortunada en el trabajo, desafortunada en amores

0
91

Según una revista francesa, la hija de la princesa Carolina de Mónaco rompió recientemente su relación con el escritor Nicolas Mathieu.

Cuando se trata de la familia real de Mónaco, las cuitas sentimentales generan tanta expectación como los acontecimientos oficiales del Principado. Matrimonios que parecían destinados a durar, romances inesperados y pérdidas irreparables forman parte de una historia familiar donde la felicidad conyugal no siempre ha resultado fácil de alcanzar.

Estos días, los rumores sobre una posible separación de Carlota Casiraghi y Nicolas Mathieu han vuelto a poner el foco en la vida privada de los Grimaldi. «Tras unos dos años de relación, esta bonita historia llegó finalmente a su fin», reveló en exclusiva la revista francesa ‘Voici’, que añadía que fue ella quien «tomó la iniciativa» de romper porque no estaban en la misma onda. «La nieta de Grace Kelly deseaba ampliar su familia, mientras que Nicolas Mathieu, padre de un niño de trece años llamado Oscar, no compartía ese deseo […]. Este desacuerdo habría ido debilitando progresivamente su relación».

De romance en romance

Fue a comienzos de 2024 cuando la prensa se hizo eco del final del romance de Carlota y Dimitri Rassam, productor de cine francés con quien llevaba siete años. En aquel momento no hubo confirmación oficial, más que nada porque ella es poco dada a comentar nada de lo suyo, pero la prensa francesa señaló que la pareja, que se casó en 2019 y llegó a atravesar varias crisis, se malogró sobre todo por la gran carga de trabajo de Rassam. «Se pasa el día trabajando, no tenían vida familiar y eso era algo muy pesado para ella», comentó una fuente cercana a los protagonistas. Ahí entró en escena Mathieu, un novelista francés cuarentón y de orígenes bastante más modestos que los de la hija de Carolina de Mónaco. De hecho hablamos de un hombre que se crio en la región francesa de los Vosgos, en una familia trabajadora formada por un padre mecánico y una madre contable, y que nunca escondió su adscripción a la izquierda.

Mathieu alcanzó el reconocimiento literario al ganar el premio Goncourt por su novela ‘Leurs enfants après eux’, un galardón que marcó un punto de inflexión en su vida. Cabe pensar que el amor por la literatura fue uno de los puntos de conexión entre el autor y Carlota, escritora, licenciada en filosofía y conferenciante. Además, ambos compartían una trayectoria vital en la que la esfera privada convive con una constante atención mediática, y los dos tienen hijos de relaciones anteriores. Carlota es madre de dos criaturas: Raphaël, de doce años, nacido de su relación con el humorista francés Gad Elmaleh, y Balthazar, de casi ocho, fruto de su historia con Rassam. Su romance con Elmaleh surgió en 2011, año en que se conocieron tomando café en casa de unos amigos, poco después de la boda de su tío el Príncipe Alberto II de Mónaco con Charlene. La relación despertó un gran interés público, pero en 2015 llegó a su fin, entre otras cosas, por la dificultad del cómico para encontrar su lugar dentro del entorno de los Grimaldi.

Tras aquel desengaño, Carlota inició una relación con el director y guionista italiano Lamberto Sanfelice, por quien dejó París para irse a Roma, aunque aquello apenas sobrevivió unos meses. La llegada de Rassam, hijo mayor de la actriz Carole Bouquet, una de las mejores amigas de Carolina de Mónaco, parecía anunciar una etapa más estable para Carlota, pero las cosas se torcieron más pronto que tarde.

De confirmarse los rumores, la susodicha habría vuelto a llevarse un importante desengaño amoroso. Esto ha contribuido a mantener viva una antigua leyenda: que todo se debe a que una antigua amante de Rainiero I de Mónaco, quien abusó sexualmente de varias mujeres durante su reinado, echó una maldición sobre el soberano y su linaje: «Ninguno de vosotros será jamás feliz en el matrimonio o en el amor». No existe evidencia alguna de que la historia sea real, pero las separaciones y las tragedias de algunos miembros del clan han contribuido a alimentar el relato a lo largo del tiempo.

Fuente: ABC

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here