De acuerdo con versiones recogidas de trabajadores y proveedores, “El Rey de Taddei” diseñó todo un entramado de conexiones políticas y empresariales dentro y fuera del instituto para conformar sociedades que se repartían el negocio a diestra y siniestra.
“Era un rey de chocolate con nariz de cacahuate…”. Esa misma frase aplicaría para el contratista preferido del INE en los tiempos de Guadalupe Taddei. Hablamos de José Alfredo González Casillas, vinculado a Cajas Graf y Corporativo Zeg, quien, dentro de las manías que tenía en sus fiestas privadas, era vestirse de rey, con corona puesta y toda una simulación de corte real al servicio del proveedor estrella del organismo electoral.
José Alfredo González tenía tanto poder en el INE que decidía cómo repartirse licitaciones y qué jugadores pasarían los filtros de los concursos que armaba en conjunto con los hijos y funcionarios del primer círculo de confianza de Taddei.
De acuerdo con versiones recogidas de trabajadores y proveedores, “El Rey de Taddei” diseñó todo un entramado de conexiones políticas y empresariales dentro y fuera del instituto para conformar sociedades que se repartían el negocio a diestra y siniestra.
En una trama a la que aún le queda mucho papel de seguridad por imprimir, valdrá la pena poner la lupa en los visitantes asiduos a la casona de Picacho Ajusco 259, en Fuentes del Pedregal. Por allí desfilaron, hasta donde se sabe, empresarios, funcionarios del INE, políticos e incluso exesposas; ninguno de ellos salía jamás con las manos vacías ni con promesas en el aire. Incluso, mencionan que, a las fiestas que salieron a la luz pública, los invitados eran coaccionados a asistir si tenían intenciones de participar en las licitaciones públicas.
“El Rey de Taddei” recibía lo mismo a empresarios que a funcionarios públicos, quienes sabían que eran grabados con la promesa de que los videos no saldrían a la luz pública. ¡Grave error! Todos saben que esas evidencias podrían darse a conocer, aunque la mayoría admite que era un juego perverso del proveedor y de la expresidenta del INE.
La realidad es que, según estos relatos, más allá de si cumplieras o no con los requisitos del concurso en turno, asistir a las fiestas era una especie de filtro para acceder de manera oficial a ser tomado en cuenta para adjudicarte algún contrato.
Lo peor venía después, ya que se menciona una especie de extorsión si te adjudicaban algún contrato. Y aunque todavía no se confirma la identidad de la persona que realizaba estas acciones ilegales, todo apunta a que se trataba de la misma que organizaba estas fiestas.
Las investigaciones del gobierno federal recabaron de manera extraoficial estas versiones, en las cuales lo mismo señalaban a la expresidenta del INE y a sus cercanos como a directivos de Cajas Graf y Corporativo Zeg. Serán las autoridades correspondientes -el Órgano Interno de Control del INE, la Auditoría Superior de la Federación y la Fiscalía General de la República- quienes, en el ámbito de sus respectivas atribuciones, deberán continuar las investigaciones para esclarecer los hechos e identificar a los posibles responsables.
El Verde con la Iglesia
Quienes decidieron ampliar sus interlocutores fueron Pepe Couttolenc y Eruviel Ávila. El dirigente del Verde mexiquense y el diputado federal se sentaron con el arzobispo de Tlalnepantla, José Antonio Fernández Hurtado, y los obispos de la provincia eclesiástica para hablar de vida, familia, medio ambiente y, por supuesto, de cómo llevar esos temas a las agendas legislativas local y federal. La foto tiene lectura política porque el encuentro ocurrió mientras el Verde busca fortalecer su presencia en el Estado de México y mantener abiertos distintos canales de interlocución. Los legisladores refrendaron ante los representantes católicos su compromiso de impulsar propuestas relacionadas con esos temas. Así que habrá que seguir la pista para saber si la reunión en Nezahualcóyotl fue solamente diálogo institucional o si el verde empieza a tomar también ciertos tonos episcopales.
Ojo con los regios
A propósito de la reciente operación de cataratas del rey Felipe VI en España, trascendió un detalle que conecta directo con México. La intervención se realizó en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, en Oviedo, justo al término de las actividades de los Premios Princesa de Asturias. La cirugía duró apenas media hora, sin complicaciones, y el monarca salió al siguiente día caminando por su propio pie. El instituto alberga el centro de investigación médica impulsado por el empresario José Antonio Fernández Carbajal, de origen asturiano, y su esposa, Eva Garza-Lagüera, a través de un fondo de innovación, y que además mantiene una alianza estratégica con el Tec de Monterrey y la Universidad de Oviedo. El acuerdo contempla investigación conjunta en oftalmología, desarrollo de terapias avanzadas e intercambio internacional de estudiantes e investigadores. Un vínculo que amplía la presencia de instituciones nacionales en la cooperación médica entre ambos países y suma un nuevo puente académico y científico.
La prevención también llega a los puertos
Octubre está por cerrar y deja una pregunta: ¿cuántas campañas de sensibilización se traducen en acciones concretas? Hutchison Ports, bajo la dirección regional de Jorge Magno Lecona Ruiz, impulsó su programa Pink Container en terminales de Veracruz, Michoacán, Hidalgo, Colima y Baja California. Hubo carreras, charlas médicas y encuentros con trabajadores y familias. En Ensenada, la entrega de 25 certificados para mastografías permitió ir más allá de los mensajes de concientización. Las actividades continuarán en noviembre. El desafío para las empresas es que la prevención no se limite a una fecha del calendario, sino que facilite información y acceso a estudios oportunos. Porque una campaña cobra verdadero sentido cuando ayuda a cuidar la salud más allá de octubre.
Fuente: Heraldo de México







